Gestión del Cambio

“La Morfopsicología nos permite comprender a través de la observación e interpretación del rostro, aumentar nuestra seguridad, confianza, comprender y aceptar sin juzgar”. La vida es relación. Nos relacionamos todo el tiempo con nosotros mismos, con los demás y en todos los ámbitos de la vida. Desde el entorno más íntimo como la familia y los amigos, hasta el más amplio como la comunidad a la que pertenecemos y el entretejido de vínculos que se desarrollan en cualquier entorno laboral y/o profesional...

Como todas las escuelas en la vida, incluyendo las relacionadas específicamente a la psicoterapia, hay un momento de aprendizaje y desarrollo. Por ello, tomando como base la psicoterapia de Reich, el psicoterapeuta inglés David Boadella desarrolló un método psicoterapéutico somático: la Biosíntesis. Biosíntesis significa integración de vida y señala la importancia de integrar en todo el trabajo terapéutico todas las dimensiones del Ser: corporal-emocional, psicosocial y esencial-espiritual. La visión que la biosíntesis tiene del ser humano es holística...

Cada estudio morfopsicológico es absolutamente único y esto hace, por supuesto, que este artículo sea solo una pequeña muestra de lo poderoso que puede resultar para cada persona. Poderoso y extenso porque, como en este caso, más allá del fin primero de la orientación vocacional y de permitirnos conectar con lo innato y potenciarlo, se trata de un informe para la vida, para mejorar, para sentirnos bien, para apoyarnos en nuestras fortalezas e incluso para sacar provecho de nuestras debilidades.

Para trabajar desde el cuerpo el coach y/o el psicoterapeuta necesita reconocer el suyo propio, aprendiendo a escucharlo, a habitarlo y a activarlo, identificándolo además como un lugar de aprendizaje y transformación. Vivir esta experiencia en primera persona y en primer lugar les permite interpretar, reconocer patrones y, lo más importante, detectar que algo que sucede en el momento que sucede. Es creciendo en su propia conciencia, que podrá ayudar a otros a hacerlo...

Liderar a personas no es fácil, pero menos fácil es liderarse a sí mismo. Todos lo sabemos o lo decimos, pero la coherencia consigo mismo no es algo fácil de alcanzar. Tener conciencia de uno mismo es la tarea más desafiante, pero ahí radica la clave para ser un buen líder. No podemos guiar a otros si no nos empoderamos a nosotros mismos. De esta forma, para alcanzar el éxito debemos conquistarnos a nosotros primero. Nadie nos seguirá si no ve en nosotros sinceridad y coherencia entre lo que hacemos y predicamos.

“Con un gran músico nunca tengo la sensación de que aquí está la música y allá su vida. Creo que hay un nexo entre su alma, su espíritu, su vida cotidiana y la música. Son inseparables. Ahí está el misterio” María Joao Pires. No es casualidad que estas palabras sean citadas por María de Marcos, nuestra especialista en Coaching Ontológico y Técnica Alexander, y que hayan funcionado como premisa para crear el programa de Coaching para Músicos. A propósito de ello, días atrás, hemos tenido la posibilidad de compartir con ella un ida y vuelta que resume exquisitamente la concepción de su trabajo.