Cursos y Talleres

Hablar de espiritualidad y dinero en el mismo artículo podría parecer, a simple vista, un tanto controversial. Sin embargo, no lo es para mí, gracias a la mirada práctica con la que concibe estos dos conceptos nuestra especialista en la materia, Montse Baró. Mirada que nos permite mantenernos con los pies en la tierra -concentrados en nuestro negocio, emprendimiento o proyecto- mientras comprendemos que existen Leyes Universales que rigen el mundo, que son simples de aprender, de ejercitar y de incorporar a nuestra vida para que “jueguen” a nuestro favor. Todo ello, sin la necesidad de convertirnos en monjes budistas.

Cuando trabajamos con la totalidad de la persona es mucho más posible conseguir cambios profundos y sostenibles. El Coaching Ontológico propone que nuestra habilidad de transformar nuestra realidad está basada en transformarnos a nosotros mismos. Como dice Rafael Echeverría autor de Ontología del Lenguaje: “El ser que somos, se está construyendo cada día”.

El mal hábito de estar constantemente entre la euforia y la disforia. Ese es, concretamente, el efecto que el consumo de cocaína provoca. Algo así como un efecto rebote, de modo que tras la fase de “subida” rápida e intensa, estimulante y eufórica aparece la fatiga y la disforia. De hecho, justamente por la corta vida de esta sustancia en el organismo, los consumidores pre­cisan de dosis frecuentes -y cada vez más importantes- para mantener los efectos. Con el tiempo, los consumidores de cocaína suelen experi­mentar, además de la sensación de euforia, excitabilidad e hiperactividad, ciertos comportamientos estereotipados o repetitivos, tendencia a la violencia y deterioro de la capacidad de juicio.

Los clientes no son lo primero, lo primero son los empleados; si cuidas a tus empleados, ellos cuidarán de tus clientes”. Esta afirmación pone de manifiesto la importancia de considerar el bienestar laboral como una inversión en beneficio de todas las partes.

Uno de los modelos fundamentales que se utilizan desde el coaching ontológico para realizar intervenciones en pos de mejorar los resultados es el Modelo O.S.A.R. (El Observador, el Sistema, la Acción y los Resultados). El coach trabaja en la brecha entre el resultado obtenido y el resultado que se quiere lograr.

La mayoría de los estados de tensión que están contenidos en nuestro cuerpo, están íntimamente relacionados con tensiones de naturaleza mental y emocional. Por ello, es posible aprender a través de las posturas (asanas) a estirar y relajar los músculos que están tensionados o comprimidos para experimentar un estado de alivio, descanso, fluidez y relajación casi inmediato. Aunque casi lo mejor de todo esto, como nos señala nuestra instructora de Hatha Yoga Mercè Perarnau, es que el aprendizaje que ocurre durante las clases no empieza y termina allí, sino que las personas se lo llevan a casa...