Coaching en Movimiento: una experiencia consciente, inmersiva y transformadora.

Estamos acostumbrados a abordar la disciplina del coaching desde lugares diferentes, aunque resulta poco habitual hacerlo desde la perspectiva del movimiento. No obstante, tal y como afirma María Jesús Zea(1): “somos como nos movemos. En movimiento vivimos, sentimos, pensamos, nos relacionamos y nos re-creamos”. Dicho de otra forma, si exploramos, descubrimos y ampliamos nuestra forma de movernos, entonces también ampliaremos nuestras formas de pensar y de sentir, y desarrollaremos nuestras perspectivas para crear nuevas posibilidades.

¿Por qué todo esto es posible? Entre otras cosas, porque cuando sumamos conciencia al movimiento que experimentamos podemos descubrirnos en él y localizar y desbloquear sus limitaciones, obstáculos, creencias, emociones que nos impiden concretar y avanzar en la vida. Superado todo aquello e incorporando a nuestro día a día diferentes movimientos conscientes, también estamos listos para diseñar un nuevo recorrido repleto de nuevas posibilidades.

¿Por dónde empezamos?

Como casi siempre, por lo esencial y, en este caso particular, por lo que la Escuela ha definido como Movimiento Esencial. ¿Qué es? Ni más ni menos que la ruta metodológica creada para esta Formación de Coaching en Movimiento(2), que facilita el desarrollo de procesos transformacionales a través del cuerpo en movimiento. Es una invitación a sumergirnos en la experiencia consciente para distinguir, explorar y aprender de nuestros hábitos generando movimientos posibilitadores que nos permitan conseguir objetivos en nuestra vida personal y profesional.

El símbolo de infinito, con todo el poder de su metáfora, es el elegido para dibujar el recorrido de la formación o, como prefiere llamarla nuestra especialista, la ruta de la facilidad. A través de ella, despertamos la conciencia del cuerpo físico- mental- emocional- energético y cuerpo vital. Veamos un gráfico que resume algunos aspectos importantes de la ruta.  

Durante la etapa de autoconocimiento, como podemos visualizar en el gráfico, se entrenan los tres movimientos esenciales vinculados al Ser, al Hacer y al Tener, respectivamente. En el primer caso nos ayudan a desarrollar habilidades para mirar hacia nuestro interior; en el segundo nos entrenan para que seamos capaces de aprender de las transiciones, y en el último caso potencian nuestra capacidad para ir hacia fuera y brillar. Sólo cuando nos encontramos con ese Ser Esencial, entonces estamos preparados para incorporar lo aprendido en procesos de acompañamiento.

Ahora bien, para poder integrar e incorporar al cuerpo todos los aprendizajes necesitamos de progresiones, de tiempo de sensibilización para la práctica, recurrencia y reflexión. En otras palabras, necesitamos convertirnos en verdaderos aprendices.

¿Qué es Ser Aprendiz?

Es, sobre todo, recuperar la capacidad de mirarnos, de escucharnos y de expresarnos desde la autenticidad y esencia. “Ser el eterno forastero, el eterno aprendiz, el eterno postulante: he allí una forma para ser feliz”. Así apuntaba Julio Ramón Ribeyro, el reconocido cuentista peruano, que también dejaba entrever lo infinito del aprendizaje durante toda la vida.

Y el Ser Aprendiz, en esta formación, también plantea correr el eje de lo tradicional para proponer un aprendizaje inverso; es decir, desde el cuerpo. Para ello, se necesita poner el cuerpo en movimiento de forma tal que pueda vincularse esa experiencia corporal con el pensamiento y la energía emocional. En este caso, el programa desarrolla diferentes dinámicas con un espíritu lúdico y expresivo inspiradas en la danza consciente, el contact impro, el yoga, la meditación, el movimiento expresivo, técnicas manuales para el desarrollo de la salud, entre otras.

Por todo lo mencionado, este programa formativo -por su contenido y por su enfoque meramente práctico y vivencial- está dirigido a los profesionales que trabajan en el encuentro con el otro, como coaches y terapeutas, que deseen explorar y entrenarse para acompañar a sus clientes desde el cuerpo y el movimiento y para potenciar sus habilidades y competencias en su práctica profesional.

Entre otras cosas, aprenderán a:

  • Ser protagonistas, a través de la experiencia somática, de su historia corporal, emocional, lingüística y energética.
  • Crear nuevos mapas de recursos para sostener procesos en movimiento que permitirá a coaches y/o terapeutas conseguir aquello que su cliente necesita.
  • Generar procesos de cambio a través de dinámicas lúdicas, expresivas y motrices.
  • Incorporar prácticas de movimiento y capacitación para acompañar procesos transformacionales través de la metodología de coaching en movimiento.

Anímate a Ser Aprendiz, a transformar el conocimiento en sabiduría y a convertir en infinitas tus posibilidades. 

(1) Creadora y directora de la Escuela internacional de Aprendizaje en Movimiento ME y de la metodología de Coaching en Movimiento. (2) Primer programa Internacional de Coaching en Movimiento aprobado por la ICF.

¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Cuál es mi karma?

[do action=»solicita-mas-informacion»/]

Reconoce tu karma,
comprende y perdona.

Registros Akáshicos.

¿Quién soy? ¿Para qué estoy aquí? ¿Cómo hago para transformar mi vacío en plenitud? ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Cuál es mi karma? ¿Por qué se repiten siempre algunos patrones en mis relaciones? ¿Por qué me siento tan insatisfecho con casi todo lo que hago?

Estos interrogantes forman parte del universo de posibles preguntas que pueden formularse durante una sesión de Registros Akáshicos. Como hemos visto en artículos anteriores, los Registros guardan la memoria de nuestras vidas, donde se registran todos los pensamientos, actos, sentimientos y emociones que experimentamos. Es un gran archivo que registra toda nuestra evolución álmica y contiene la historia de cada uno de nosotros en las sucesivas encarnaciones. 

Acceder a toda esa información nos permite reconocer, entre otras muchas cosas, cuál es nuestro karma. Pero, ¿qué es el karma? Estamos acostumbrados a interpretarlo desde la sabia ironía del humor; por ejemplo, alguien empuja a otro a la piscina e, inmediatamente después, da un traspiés y cae también; o alguien manifiesta la sola intención de empujar a otro y, no sólo no logra su objetivo, sino que tropieza absurdamente.

El karma obedece a la ley causa – efecto y no se crea únicamente a través de actos, sino también de palabra y pensamiento. Sin embargo, no se trata de algo tan simple como “causa y efecto inmediato”; el karma es energía transcendente. Para entenderlo un poco más, haremos una diferenciación entre:

1. El karma que podemos crear en esta encarnación.

Es el que creamos a través de nuestras acciones, sentimientos, palabras y pensamientos y vuelve hacia nosotros como respuesta de efecto similar. Es bien conocido el refrán “quien siembra vientos, recoge tempestades”.

2. El karma que arrastramos de vidas anteriores.

Vivimos situaciones que se repiten y no comprendemos, producto de otras vidas, de las que falta algo por aprender y equilibrar o compensar, y nos está afectando e incidiendo en nuestra vida actual. De hecho, hasta que esa descompensación con respecto a alguien o algo no se equilibre, nuestra tarea seguirá pendiente. Hasta que aprendamos a reconocerlo, lo sanemos y tomemos conciencia, nos encontraremos en la rueda kármica. Ciertamente, la vida es tan buena maestra que, si no aprendemos la lección, la lección se repetirá.

Por poner un ejemplo: ¿te resulta familiar aquella amiga que se entrega cien por cien en sus relaciones y termina siendo engañada repetidamente (y además de una manera cruel)? Si ella es buena, leal, fiel, comprensiva… ¿por qué todos terminan engañándola? ¿cómo nadie la valora?

Este tipo de karma es el que generalmente nos desorienta, pues no hay explicaciones racionales que justifiquen que esos patrones se repitan en la vida. Para nuestra mente racional, resulta injusto e incomprensible. Desde el lado espiritual, sin embargo, quizá su tarea pendiente se relaciona con poner límites a los demás, respetar sus propias decisiones o asumir el protagonismo de su vida. La Ley del Karma busca equilibrar cualquier descompensación álmica y nos conecta, por tanto, con vidas pasadas.

3. El karma que pasa de generación en generación.

Es el karma que heredamos de nuestros ancestros, es decir, padres, abuelos, bisabuelos, etc… y que se va perpetuando a través del grupo familiar. Todos hemos llegado a una familia compuesta por almas con las que tenemos un pacto que elegimos antes de nacer. No es una casualidad los padres que tenemos, el lugar en que nacemos, o la relación familiar que vivimos. No hay casualidades, sino causalidades. En este círculo de almas, hay cuestiones que comprender, liberar, perdonar y sanar. Solo con el perdón llega la sanación. 

Antes de nacer, nuestra alma elige con quienes encontrarse nuevamente para reparar todo aquello que haga falta reparar. Hay nudos kármicos por desatar, por así decir. Y cuando un integrante de ese círculo álmico “limpia” su karma, perdonando y aceptando lo vivido, ayuda y permite a los otros a liberar el suyo propio. Se compensa y sana lo que había pendiente. Por parte del que hace su trabajo kármico, el equilibrio está restablecido y reparado, independientemente de lo que los demás hagan. Por su parte, no deja “lastre” en sus descendientes.

En pocas palabras, el karma es una ley universal que busca el equilibrio y sanación álmica.

No busca el castigo, como muchos entienden. Por el contrario, su finalidad es darnos las oportunidades necesarias para que el alma pueda evolucionar y vivir en el amor incondicional, el perdón y la armonía. El karma es un despertar de la conciencia, que nos mueve a mirarnos sin engaños, con profundidad, para recoger el aprendizaje que nos lleva a realizar nuestro plan de vida.

Por tanto, es muy importante comprender que todo ocurre por una razón y que detrás de ello siempre hay un aprendizaje. Cuando por fin nos abrimos a esta lección de vida, entendemos el porqué de nuestros problemas y somos capaces de ver su sentido desde la comprensión y el amor. Recogemos el gran regalo que estaba oculto.

Es desde este posicionamiento desde el que también comprendemos a los demás y aprendemos a no juzgarles, porque reconocemos que cada cual está dando sus pasos a su ritmo y según su libre albedrío.

Como decía Wayne Dyer: “Como te trate la gente es su karma; como reacciones tú, es el tuyo”.

Es fascinante y tranquilizador comprobar que los seres humanos tenemos a nuestra disposición los recursos para sanarnos, equilibrarnos, inundarnos de paz y gozo interior, avanzar ilimitadamente, vivir con sabiduría, solucionar nuestros conflictos, aliviar nuestros miedos, prosperar y ser felices.

Todos estos recursos se activan con la lectura de Registros Akáshicos, que opera sobre el alma de nuestro ser, dispensándonos de una intensa y profunda liberación y desbloqueo, sanando nuestras heridas del pasado y dándonos la posibilidad de encontrar el verdadero sentido de nuestra vida, aportándonos alegría y paz.

Las lecturas de Registros Akáshicos nos ofrecen la oportunidad de no seguir generando más karma, para bien nuestro y de todos los involucrados.

 [do action=»solicita-mas-informacion»/]

Promover un clima emocional positivo en el aula.

[do action=»solicita-mas-informacion»/]

Promover un clima emocional
positivo en el aula.

La Psicología Positiva en el ámbito educativo.

Como docente, estar al frente de un grupo de alumnos significa tener la oportunidad de dejar huella. Es una invitación a ser referentes que va mucho más allá de lo específicamente académico. Un maestro es un modelo posible, es quien tiene el enorme poder de mostrar caminos, alentar sueños, propiciar descubrimientos, resaltar fortalezas y ayudar a superar adversidades.

Es una realidad que en la escuela, tradicionalmente, ha predominado la detección de errores en lugar de las virtudes de los alumnos. Si hacemos un poco de memoria, por ejemplo, recordaremos el “rojo” con el que los docentes solían destacar los errores en un examen. Ahora bien, para contrarrestar ese modelo se requiere un cambio de mirada que apunte a un crecimiento pleno del niño y en todos los aspectos: físico, intelectual, emocional y espiritual.

En tal sentido, la Psicología positiva en el ámbito de la educación supone una revolución respecto a ese paradigma tradicional de enseñanza-aprendizaje, porque parte de cuestionar el enfoque basado en reparar, disciplinar o corregir lo que no funciona, a un enfoque basado fundamentalmente en desarrollar las fortalezas personales, el potencial, multiplicar las posibilidades y empoderar a los alumnos.

Quiero decir, un niño puede ser muy bueno aplicando razonamientos según la lógica ordinaria, aunque puede padecer estados emocionales alterados cuando algo no le sale bien o puede tener limitaciones a la hora de plantear alternativas creativas a la resolución de un problema. Esa es la clave. Los niños necesitan conectarse y gestionar todos sus recursos y por ello y desde temprana edad, necesitan ser estimulados para que desarrollen sus fortalezas en todos los aspectos. De esta manera, los docentes pueden asegurarse de estar educando niños para un mañana al que le faltan certezas y le sobra imprevisibilidad.

Dicho de otra forma, la Psicología Positiva les permite a los docentes educar a los alumnos desde la perspectiva de lo que funciona mejor en ellos. Ahora bien, para que esas virtudes y/o fortalezas afloren, los maestros deben procurar el desarrollo de actividades placenteras y promover un clima emocional positivo en el aula.

Sólo cuando el alumno es protagonista activo del aprendizaje, cuando aprende a aprehender y cuando se siente curioso, inquieto y motivado, puede descubrir en qué es bueno y qué se le da bien.

En este sentido, Martin Seligman, uno de los padres de la Psicología Positiva, sugiere trabajar en ciertos aspectos de los niños para fomentar el bienestar, el rendimiento y la resiliencia en cada uno de ellos para que se expandan en el aula y en la vida.

Por ejemplo, fomentar la inteligencia emocional en los niños, les permite ser capaces de motivarse y persistir aún frente a las dificultades; controlar la impulsividad; aprender a expresarse bajo presión, y/o a evitar que un contratiempo disminuya su capacidad de pensar. A su vez, les permite desarrollar sentimientos de compasión y empatía con su entorno.

Respecto al desarrollo del optimismo, Seligman señala en su libro El optimismo aprendido: “La característica que define a los pesimistas es que tienden a creer que los malos acontecimientos durarán mucho tiempo, que van a echar a perder todo lo que hagan, y que suceden por su culpa. Los optimistas tienden a creer que la derrota es sólo un revés temporal o un desafío y que sus efectos se limitan solamente a ese caso”.

Además, es fundamental tener en cuenta que el cerebro aprende mejor aquello que se ve favorecido por las emociones agradables. Efectivamente, los niños que experimentan emociones como la alegría, la serenidad, la gratitud, la autoestima y la satisfacción muestran mayor respeto por los demás; mayor cooperación, valoración personal, seguridad en sí mismos; mayor autocontrol, mayor rendimiento escolar y capacidad de disfrute. 

Al efecto, Ian Gilbert, uno de los más importantes oradores especializados en educación, afirma: “Cuando en nuestras clases nos centramos abiertamente en crear un estado positivo para el aprendizaje, empezamos a establecer en los cerebros de los alumnos, unas asociaciones entre el aprendizaje y el placer que les va a durar toda la vida”.

La neurociencia también se ha expresado en este sentido, demostrando que las emociones positivas tienen efectos beneficiosos sobre el aprendizaje, puesto que mejora procesos relacionados con la atención, la memoria o la resolución creativa de problemas.

Y todos los conceptos que hemos ido mencionando, junto a otros como el amor, el liderazgo, la autoestima, el autoconocimiento y la motivación permiten el desarrollo de niños resilientes y este concepto, está estrechamente vinculado a la Psicología Positiva.

[do action=»solicita-mas-informacion»/]

Registros Akáshicos. Descubre cuál es la misión de tu alma.

[do action=»solicita-mas-informacion»/]

Descubre cuál es
la misión de tu alma.

Lectura de Registros Akáshicos.

Hay miles de personas intentando dar sentido a su vida, intentando averiguar cuál es el propósito de haber nacido en un lugar determinado o de contar con ciertas cualidades específicas. Y aunque muchas pasan toda la vida con la incógnita o la incertidumbre, otras descubren su propósito vital, se enfocan en él y disfrutan de cómo todo -casi mágicamente- parece conspirar para que puedan cumplir con ello.

No obstante, es común “perdernos” en la búsqueda de la misión o propósito de vida. Hay tanto por resolver, tantas urgencias diarias, tantas necesidades, responsabilidades, preocupaciones, tantas personas que necesitan de nosotros, tantos compromisos y horarios… ¡tantas cosas que atender, que muchas veces se nos olvida vivir nuestra vida!  

Y en este vértigo, pasamos por alto que cada uno de nosotros está aquí por algo y para algo y, sabiendo esto, ¿cómo no averiguarlo? Es más: ¿cómo somos capaces de dejarlo a un lado siendo algo fundamental?, ¿por qué vivimos en piloto automático, incluso acostumbrándonos a lo que nos disgusta, angustia y duele, porque no somos capaces de afrontarlo, resolverlo o encontrarle una explicación racional?

Ahora bien, si tuviéramos acceso a información reveladora que nos permitiera tomar conciencia y comprender lo que nos sucede y para qué estamos aquí realmente, ¿nos animaríamos a conocerla?

Esa información, como hemos visto en un artículo anterior, se encuentra en los Registros Akáshicos. Todos y cada uno de nosotros tiene un registro único y completo de su alma. En los Registros Akáshicos podemos encontrar respuestas a las situaciones que se presentan en la vida y sanarlas para bien nuestro y de todos los involucrados.

Es una gran ayuda para nuestra evolución y crecimiento personal porque nos conecta de una forma profunda y amorosa con la Fuente creadora, nos abre los ojos más allá de las cosas mundanas.

La apertura y lectura de los Registros Akáshicos nos permite acceder a la memoria pura y profunda del alma para sanar el karma procedente de vidas pasadas, reconocer la misión elegida antes de encarnar y hacerla realidad con los dones y talentos que hemos recibido para ello. A través de las lecturas, se amplifican las posibilidades de sanación y se generan líneas de vida más alineadas con nuestra misión o propósito.

Hacemos una puntualización importante: Los Registros respetan siempre el libre albedrío y ritmo del consultante: cada uno de nosotros decide qué hacer con lo recibido durante la lectura y es responsable de sus elecciones de vida.

Una lectura de Registros Akáshicos es tan poderosa que nos ayuda a develar los motivos ocultos de nuestros miedos, fobias, angustias, estancamiento, desorientación, pérdida de interés, falta de “algo” … nos permite entender el para qué debemos atravesar esa situación y nos muestra el aprendizaje pendiente.

Esto es lo que significa sanar el alma: recordar quiénes somos, quiénes hemos sido, para qué estamos aquí y hacia dónde vamos.

Es reconocer, comprender, perdonar, sanar, tomar conciencia y aceptar el regalo de los Registros para crecer y vivir intensamente, de acuerdo a nuestro propósito de vida.

Carmen Sherpa, lectora profesional de Registros Akáshicos por ARCI (Akashic Record Consultants International) puede abrir tus Registros con tu consentimiento expreso y, de esta forma, podrás descubrir tu camino hacia un crecimiento personal más profundo de acuerdo con tu verdadero Ser.

 A partir de la información liberada, es posible entre otras cosas:

  • Conocer el origen de tus conflictos para poder solucionarlos.
  • Liberarte de patrones negativos y limitantes.
  • Desbloquear tu energía estancada y liberar dolor.
  • Sanar traumas y miedos que te impiden ser tú mismo.
  • Conocer tu verdadera misión. Tu verdadero camino.
  • Sanar las relaciones.

 

[do action=»solicita-mas-informacion»/]

Un tiempo para reconstruir y salir fortalecidos.

[do action=»solicita-mas-informacion»/]

Happy Siphal. Un proyecto que aúna voluntades para ayudar.

“El de 25 de abril fue el terremoto de mayor magnitud en Nepal en 80 años y el peor en la región del Himalaya en una década. Además de más de 8.000 muertos, ha causado más de 15.000 heridos y ha dañado decenas de miles de viviendas”. Extracto de los datos que revelaba días después de la tragedia el Diario El País.

No obstante, días después, la tragedia se adueñaba nuevamente de las noticias anunciando que un nuevo terremoto de magnitud 7,3 sacudía otra vez la zona más castigada de Nepal.

Está claro que este tipo de noticias son de las que no dejan indiferente a nadie. El mundo llora las consecuencias de las catástrofes naturales sea cualquiera su origen, su manifiesto, su latitud y su desenlace. Así es que Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF) junto con el padre Ángel de “Mensajeros de la Paz”, intervinieron inmediatamente llevando ayuda de primera necesidad y unidades médicas, decidiendo al poco tiempo volver con un ambicioso proyecto para dos orfanatos de la organización Creative Nepal de la ciudad de Kathmandú.

Para ello, se aunaron en un proyecto multidisciplinar, nunca hecho anteriormente, a psicólogos, psicopedagogos, dentistas, profesores de música, deportistas y al chef Chema de Isidro. Tal fue el éxito en esta multidisciplinar intervención, que Bomberos Unidos Sin Fronteras junto al grupo de profesionales que acudieron a Nepal en las navidades pasadas, han impulsado la creación de la Plataforma “Happy Siphal” (nombre del primer orfanato que recibió esta intervención) con el objetivo de trabajar en futuros proyectos de ayuda a los más desfavorecidos en circunstancias agravadas por las catástrofes naturales.

happy siphal

Cristina Albendea, psicopedagoga y directora de Emotiva CPC (profesional y entidad participante del equipo multidisciplinar), nos ha mencionado que la labor principal de esta plataforma es identificar proyectos de ayuda a la infancia y con la suma de fuerzas desarrollarlos de la manera más eficaz, transparente y útil para salvar vidas o mejorar su calidad hasta que puedan valerse por sí solos.

De aquí la importancia de trabajar con los niños desde diferentes ámbitos para desarrollar una mirada hacia el futuro a pesar de haber pasado por un estado de emergencia y catástrofe. Su intervención en particular se basa en la aplicación de la psicología positiva y la educación emocional.

La finalidad es detectar cómo están los niños, establecer un vínculo, elaborar un diagnóstico y proyectar la intervención.

En cierto modo, la psicología positiva apunta a dar respuesta y recursos a los niños que necesitan de ellos para transcurrir hechos devastadores y/o traumas. En ningún caso se trata de negar lo sucedido, sino por el contrario, se trata de trabajar en el conocimiento y la aceptación de las circunstancias, para luego desarrollar estrategias basadas en la estimulación de las emociones agradables de los niños, como la alegría, la ilusión y la esperanza.

Un tiempo para reconstruir y salir fortalecidos.

Y para ello, también es necesario trabajar en recursos como la capacidad de adaptación y de resiliencia; capacidades íntimamente ligadas a la inteligencia emocional fundamentales para resolver dificultades y para que todos los niños puedan, poco a poco, retomar sus rutinas.

¿Cómo trabaja la inteligencia emocional en los niños que han sido víctimas de este tipo de desastres?

Cristina nos explica que, entre otras cosas, se aborda a través de dinámicas, películas, experiencias lúdicas y manualidades que les ayuden a conectar con sus emociones, a ponerles nombre, a identificarlas, a naturalizarlas y a experimentar para qué sirven y qué tienen de bueno para darnos. Y así, con esta conexión emocional, de estimular a los niños a abrirse, a expresar sus sentimientos, sus inquietudes y sus sensaciones, favorecer su bienestar personal.

A día de hoy, los dos principales proyectos que acoge esta plataforma en los que Emotiva ha participado y participa activamente son la “Reconstrucción de tres orfanatos en Nepal” y la “Reconstrucción del colegio Buen Pastor de Puerto Príncipe de Haití”. Para ello, además de participar en la iniciativa llevada a cabo el pasado mes de enero “Navidades Solidarias para Nepal”, ha apoyado la reconstrucción del colegio Buen Pastor con una aportación económica y está apoyando y promoviendo otras actividades que ayuden a recaudar el máximo de recursos posibles que hagan realidad dichas reconstrucciones.

Happy Siphal es la unión de las voluntades de muchas personas de diferentes ámbitos para ayudar a la infancia en emergencias y catástrofes.

Para ampliar la información o bien colaborar happysiphal.org
Vídeo de tmex.es

[do action=»solicita-mas-informacion»/]

Recursos para la satisfacción personal.

¿Confías en quien no conoces? NO.

¿Cuando llegas a conocer, te resulta más sencillo confiar? SÍ.

Depositando la confianza en alguien más te sientes más seguro? SÍ. 

De acuerdo, entonces podríamos afirmar que la confianza está absolutamente ligada al conocimiento y ambos a la seguridad.

Poniéndolo en primera persona, podríamos preguntar lo mismo:

¿Confías en ti? ¿Te conoces lo suficiente? ¿Vas por la vida siendo tú mismo o llevas máscaras cada vez que crees que “tu yo disfrazado” siempre estará más a la altura y te dará más seguridad que ”tu yo en estado puro”?

La cuestión es ser o parecer.

Rara vez nos detenemos a pensar cómo somos de auténticos en cada situación, con cada persona o en cada entorno social. Somos así, “como mejor nos sale”, y no presionamos ningún botón para que se active alguna de nuestras máscaras; simplemente fluye, como si fuera un mecanismo de acción necesario cuando entendemos que ser “tal cual somos” no es la mejor opción para ser aceptados… o, mejor dicho, para no ser rechazados.

Es difícil tomar conciencia de cuándo nuestro ego toma el control, salvo en los casos en los que padecemos las consecuencias de convertirnos en alguien muy distinto a nuestro ser esencial, por una cuestión de mera conveniencia y por una falta total de autoconfianza.

Piensa si no: ¿cuántas veces, en una entrevista de trabajo, ofreces respuestas de manual porque no confías en las tuyas?, ¿cuántas te has quedado en silencio para evitar el conflicto?, ¿cuántas otras, en una relación de pareja, eliges callar porque temes el abandono?; ¿en cuántas ocasiones, para agradar a alguien, finges ser lo que no eres, exageras facetas de tu personalidad o persigues algo que, si lo piensas bien, te da igual?

Tu meta no puede estar en la conquista de algo tan efímero como un mejor trabajo o una relación sin sobresaltos. No quieres realmente posicionarte o permanecer en un lugar sólo por lograr el reconocimiento, la aceptación y/o la admiración de los demás. ¿Acaso lograrlo te hará más feliz?

¿Sabes lo que buscas realmente? ¿A dónde y por qué quieres llegar? ¿Te lo has preguntado alguna vez?

Creamos lo que creemos.

Y tal vez por eso nos refugiamos en el ego, confiamos en él y dejamos que actúe por nosotros.

Todos creamos una realidad de lo que nos rodea y de nosotros mismos y actuamos según esas creencias inconscientes que tienen que ver con mandatos o patrones mentales. En muchos casos representan limitaciones que nos dejan siempre en el umbral de todo nuestro potencial intrínseco. Allí están instalados todos los “no puedo”, “no sé”, “esto no es para mí”, “no me quieren”, “no me lo merezco”, “esto es demasiado”, “tal vez en otra vida”, etc.

A muchas personas no les interesa lo que ven, sino cómo lo ven. Y así, se vuelcan hacia una carrera por la apariencia. Etiquetan y quieren ser etiquetados; quieren pertenecer. Porque ese sentido de pertenencia, culturalmente, significa haber sido aceptado, haber logrado un status que les posiciona ante la mirada de los demás como creen ser. Es un círculo vicioso, en el que terminan siendo parte del mismo sistema social y cultural que infinita e incansablemente critican.

Si no somos capaces de ver con claridad lo que realmente queremos y hacia dónde vamos, nos terminamos perdiendo tras las máscaras y alejándonos de nuestro SER y de nuestros auténticos dones y talentos. Y así es como nos volvemos inseguros, nos da miedo cambiar, cometer errores y asumir compromisos o responsabilidades, entre otras cosas.

Quien no se conoce, difícilmente se ama, evoluciona, cambia o descubre.

#Reinvéntate

TU PASIÓN, TU ÉXITO

Suscríbete

¿Quieres estar al día de nuevos cursos y 
recomendaciones en materia de formación?