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Certificación IES Training: la Ecopsicología y el rol de los Ecotuners.

Muchas veces, para reencontrarnos o estar un momento a solas con nosotros mismos, elegimos escaparnos un rato de las rutinas y de los ritmos frenéticos que llevamos cada día. Buscamos una desconexión, un rato, un paréntesis. Algo que nos relaje, que nos de paz, que nos permita ver lo grandes y pequeños que somos. Tal vez echarnos bajo la sombra que nos regala un viejo tilo a disfrutar de los sonidos de la naturaleza; quizá sentarnos en la playa a escuchar el sonido de la intensidad del océano; posiblemente a disfrutar del cielo nocturno a observar el maravilloso espectáculo que nos regala el universo.

En cualquier caso, he utilizado estos ejemplos porque todos y cada uno de ellos representa una forma mínima e íntima de practicar la Ecopsicología. Pero claro, esta visión resulta un tanto simplista. Para explicarlo mejor, tomaré las sabias palabras de la Psicóloga Teresita Domínguez: “Sería una presunción muy grande decir que los Ecopsicólogos hemos inventado algo, pero sí podemos decir que nos dedicamos a generar conciencia de la relación que inevitablemente tenemos con el ambiente que nos rodea. Es nuestra conexión con la vida, con lo que nos hace latir el corazón y nos fuerza a respirar. Podemos reducirla a su mínima expresión o podemos darla alas y hacerla crecer”.

Y en este artículo hablamos de darle alas y expandirla, pues, entre otras cosas, facilitar la sintonización de la naturaleza humana con la naturaleza exterior es el rol de los Ecotuners(1). Es entender y encontrar diferentes maneras para que esa forma mínima e íntima de disfrute de la naturaleza pueda multiplicarse y materializarse en el diseño y facilitación de experiencias de transformación que despierten la conciencia de las personas y que les permitan entenderse parte y expresión de la red de la vida. Es interesante esto último sobre todo porque la relación con la naturaleza no siempre es tan contemplativa y noble como mencionábamos antes. Efectivamente hay una explotación de los recursos naturales en el mundo entero -hablábamos de esto en un artículo anterior– que pareciera revelar una falta de conciencia total respecto a que somos esa misma naturaleza a la que le estamos haciendo daño

A propósito de ello, la Ecopsicología, a través de ella los Ecotuners, trabajan con el propósito de reparar esa relación, contribuyendo en la transición hacia una cultura regenerativa. Con este objetivo, Marian Ríos y Claudio Pereira Salazar, nos proponen la formación oficial en Ecopsicología de la International Ecopsychology Society: IES Training, en Chile(2), con el objetivo de que cualquier profesional pueda introducir la mirada ecopsicológica y regenerativa de una forma práctica en sus ambientes laborales, educativos, sanitarios, sociales, comunitarios y/o personales. 

Vivencia. Sensibilidad. Amor. Conexión con la tierra y con todo lo que nos rodea.

Se trata sobre todo de promover un cambio desde dentro de cada uno, real, trascendente, integral y sostenible; pero que además permita incorporar una diversidad de herramientas que faciliten esa transformación y expansión de conciencia de ser naturaleza en todos los mini ecosistemas de los que cada uno es parte. Por ello trabajan con el ser humano contemporáneo, pero rescatando las raíces profundas de la sabiduría ancestral y desarrollando intervenciones psicológicas desde un enfoque transpersonal integral y ecosistémico.

Hablando de sabiduría ancestral, hay una breve anécdota que Teresita comparte en uno de sus escritos; contaba entonces que los guaraníes, etnia que habitó desde el Caribe hasta el Uruguay, no tiene una palabra que signifique “mío”. Cuando se refieren a un objeto que les pertenece no dicen, por ejemplo “mi tambor”; dicen “yo tambor”. No existe una separación entre ellos y lo que los rodea. ¡Cuánto tenemos para reaprender! ¡Cuántas cosas hemos olvidado en esta “evolución”! Sin embargo, están ahí, a nuestra disposición, siempre.

Una buena manera de reencontrarnos con toda esa sabiduría son las herramientas ecopsicológicas que se abordan en la Formación y que nos acercan a sentirnos esa misma naturaleza. Entre otras, la curación con los 4 elementos, la naturaleza como terapia: el efecto Biofilia; actividades en setting naturales; prácticas ecoterapéuticas: con los árboles, piedras, trabajo de tierras, mapas ecológicos; búsqueda de visión; zooantropología; arquetipos en la naturaleza, y un largo etcétera. Todas prácticas de bienestar y sanación mediadas por la naturaleza y con el propósito de que emerja la conciencia de Ser Naturaleza.

Tomemos como muestra y para explicar brevemente cómo trabajan con los cuatro elementos de la naturaleza. Cada uno de nosotros, como seres vivos, está compuesto por esos cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire. Conocer cómo se manifiestan en nuestro Ser y en nuestra experiencia de vida es el punto de partida para conocer nuestra energía de base y para explorar cómo podemos conectar con el resto de ellas.

Por ejemplo, en el trabajo con grupos cada elemento nos aporta:

  • El fuego nos invita a explorar la Percepción Grupal. El Fuego como catalizador de los espacios grupales de propósito compartido, de la intención y el sueño colectivo, de la identidad del grupo y de la ritualización de los inicios y procesos emergentes.
  • Desde el elemento Aire trabajamos la Mente Grupal. El Aire que comunica las ideas y clarifica los sentidos y significados compartidos para la creación colectiva. Nos invita a explorar los siguientes espacios grupales: los acuerdos, la comunicación, la indagación colectiva y la innovación creativa.
  • Con el elemento Agua trabajamos la Emoción Grupal. El Agua como símbolo de los procesos afectivos involucrados en los espacios grupales de toma de decisiones, gestión emocional, flujo y gestión de conflictos.
  • Al activar el elemento Tierra trabajamos con la estructura y el Cuerpo Grupal. Exploramos los espacios grupales de evaluación, liderazgo, poder, roles y gobernanza.

Ahora bien, esta práctica, y otras del mundo de la Ecopsicología, cobra especial sentido cuando podemos incorporarlas al diseñar una experiencia de transformación individual o colectiva, por ejemplo, siguiendo el Modelo Koru, cuya Espiral nos ayuda a contemplar todos los dominios de la conciencia en el ser humano: unidad, sentidos, mente, emoción, cuerpo, social y ecológico.

En cierta forma, y retomando el sentido reduccionista del comienzo, todo esto permite perfeccionar lo simple e íntimo de aquellas experiencias de las que hablamos en la introducción del artículo. En todas y cada una de ellas el objetivo era noble, aunque demasiado simple, breve y temporal. Con este aprendizaje vivencial, la conexión con la naturaleza se profundiza y el despertar de la conciencia es tan impactante que significará el inicio de una expansión, de un eco que querrá contagiarse antes o después.   

(1) Concepto propuesto por la Asociación Internacional de Ecopsicología para referirse a los facilitadores ecopsicológicamente orientados o sintonizadores de la naturaleza.

(2) International Ecopsychology Society (IES) es una organización que nace en Neuchatel, Suiza en el año 2005 y actualmente la conforman doce países. Su objetivo es satisfacer las necesidades de conocimiento, formación y unión de un creciente grupo interdisciplinario de educadores, coaches y facilitadores interesados en el campo de la Ecopsicología. En Chile la IES esta representada por el Dr. Claudio Pereira Salazar, que junto al equipo de la Escuela de Koru Transformación imparten la formación oficial de la IES en Chile en alianza con las siguientes Instituciones: Universidad de Antofagasta; Ecoescuela El Manzano; Centro de Investigación y Educación Ambiental Parque Katalapi y  Gaia U Latina.

El arte de conversar. Liderazgo, Comunicación y Coaching.

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El arte de conversar.

¿Cómo te comunicas?

Liderazgo, Comunicación y Coaching.

¿Qué impacto tienen tus conversaciones en situaciones de mucha presión? ¿Sientes que consigues transmitir tu mensaje sin dar pie a malas interpretaciones? ¿Tienes dificultades para decir que “NO” o para pedir ayuda? ¿Estás conforme con los resultados que obtienes en tu vida personal y profesional, producto de tus conversaciones? ¿Te gustaría tener herramientas para ser más efectivo a la hora de comunicarte con los demás?

Veamos. Durante siglos, la interpretación sobre el lenguaje le confería un papel meramente descriptivo acerca de lo que percibíamos, lo que sentíamos o lo que pensábamos. La palabra tenía un papel pasivo (no modificaba la realidad) y el lenguaje y la acción eran dos dominios diferentes. Esa interpretación fue objetada y en el siglo XX varios autores empezaron a defender el papel activo, generativo y transformador que tiene el lenguaje.

En este sentido y sin ningún ánimo de exacerbar, el lenguaje, a través de las conversaciones, representan el medio fundamental a través del cual las personas llevamos adelante gran parte de las acciones de nuestra vida, y en cualquier ámbito -incluso con nosotros mismos-. Y para ello, utilizamos diferentes actos lingüísticos: hacemos peticiones, ofertas, promesas, reclamos, declaraciones, afirmaciones y participamos con otros en los múltiples juegos del lenguaje. Cuando conversamos, activamos ese poder transformador de la palabra, creando nuevas realidades, posibilidades y sentidos.

Rafael Echeverría, autor de Ontología del Lenguaje, expresa sobre este tema una síntesis inmejorable: “La noción de conversación nos permite entender formas de ser. Somos de acuerdo a nuestras conversaciones. Nuestras conversaciones definen lo que es posible y lo que no es posible”.

Tanto lo que decimos como lo que callamos, contribuye a definir cómo somos percibidos por los demás y por nosotros mismos.

Por ello, el lenguaje también es relacional. A través de él, las personas coordinamos actividades y acercamos posiciones para el logro de algo. No obstante, para que haya comunicación, es tan importante hablar como escuchar y tanto orador como oyente son corresponsables de la escucha.

Ahora bien, escuchar, es muy diferente a oír. Escuchar siempre implica comprensión y, por lo tanto, interpretación; aún cuando no haya nada que oír, podemos “escuchar” los silencios. La escucha es un indicador de la calidad de nuestras relaciones y una de las manifestaciones más claras de nuestra capacidad de conectividad con los demás.

Por todo ello, este Máster en Liderazgo, Comunicación y Coaching, diseñado por la UNED y Newfield Consulting y con un enfoque meramente práctico, enseña las competencias conversacionales desde tres dimensiones: lenguaje, cuerpo y emoción. De esta forma, los alumnos aprenden conceptos y competencias mediante la práctica y reflexión constante, para aplicarlas desde el primer momento en primera persona y con los demás en las distintas áreas de su vida.

Este Master invita a aprender competencias de liderazgo y de líder coach poniendo el foco en la mejora de las habilidades de comunicación, en las competencias conversacionales, tanto para dirigir equipos y personas, como para gestionar conflictos, tomar decisiones, coordinar acciones, crear equipos cohesionados, etc.

Imaginemos por un momento, los resultados en la gestión de un “líder” que emite mensajes desordenados; que no sabe argumentar; que desconoce qué y cómo preguntar; que pierde los papeles ante el más insignificante desacuerdo; que se desborda emocionalmente en situaciones de presión, o que no sabe escuchar de forma empática. ¿Cómo crea compromiso? ¿Cómo soluciona conflictos? ¿De qué manera promueve una visión compartida? ¿Cómo establece sus acuerdos?

Y no me refiero únicamente a las desventajas clarísimas que el desconocimiento de habilidades de comunicación suponen dentro del ámbito profesional. En la vida, incluso llevándolo a una pequeña célula familiar, la comunicación es una herramienta de cohesión invaluable.

Por lo dicho, si revisamos las respuestas que cada uno ha dado a los interrogantes del inicio, podremos detectar -de acuerdo a los resultados que estamos obteniendo personal y profesionalmente-, qué necesitamos cambiar, mejorar, desarrollar u optimizar en nuestra comunicación.

Una vez entendemos el poder transformador de la palabra y la incidencia que tiene en todos los ámbitos de la vida, es imposible prescindir de este aprendizaje que definimos como “el arte de conversar” y que se remite, como ya hemos mencionado, al Máster en Liderazgo, Comunicación y Coaching. Ciertamente, aprender las competencias conversacionales, nos permitirá incorporarlas a nuestra vida en general y a establecer relaciones basadas en el respeto y la confianza con los demás (y con nosotros mismos).

Entre otras cosas, este Máster nos permitirá:
  • Desarrollar redes conversacionales mejor coordinadas y más efectivas.
  • Establecer relaciones basadas en la confianza y el respeto.
  • Aumentar el desempeño profesional y personal.
  • Gestionar las emociones.
  • Entender la importancia del lenguaje no verbal implicado en la comunicación.
  • Adquirir las competencias básicas de un Líder Coach.

Esta formación combina la metodología propia de la UNED basada en la enseñanza a distancia con la innovadora metodología pedagógica de Newfield Consulting, líder mundial en coaching ontológico, consultoría y formación a directivos, cuyo fundador es Rafael Echeverría. Al finalizar, se extiende un título de Postgrado (Máster) otorgado por la UNED.

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El espíritu del liderazgo: los cuatro cuadrantes del cambio.

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The Leadership Circle.

El espíritu del liderazgo.

El 85% de los intentos de cambio fracasan…¿es posible el cambio real? Extracto de la traducción del artículo “El espíritu del Liderazgo” de Bob Anderson, fundador de The Leadership Circle. 

Un estudio reciente sobre más de 100 empresas comprometidas con esfuerzos para el cambio, demostró que el 85% no consiguen resultados tangibles y mucho menos sostenibles. ¿Por qué?

¿Podemos mejorar ese 15% de porcentaje de éxito? Nuestra respuesta es sí, pero sólo si manejamos el cambio de una manera integral enfocando tanto las demandas internas como las externas. El éxito es posible, solo si estamos dispuestos a:

  • Experimentar la misma metanoia (cambio fundamental de mente y corazón) que queremos para nuestras organizaciones.
  • Comprometernos con el difícil continuo diálogo que saca a la superficie todo lo que está oculto en nuestra cultura y que permite que la transformación personal se traduzca en un cambio cultural y sistémico.

El reto del liderazgo en el nuevo milenio es enorme. Einstein lo deja claro: “Los problemas significativos a los que nos enfrentamos no pueden ser resueltos al mismo nivel de pensamiento al que estábamos cuando los creamos”. Algo en nuestra consciencia debe cambiar para que podamos ver cómo actuar en una manera que pueda dirigirse a los retos de este tiempo.

De lo que trata el liderazgo.

The Leadership Circle (TLC) se dedica a preparar líderes capaces de manejar el delicado equilibrio entre los beneficios a corto plazo y el bien común a largo plazo; líderes preocupados por crear un futuro próspero y sostenible para este planeta y, de este modo, para los negocios a nivel global.

Nosotros creemos que el liderazgo corporativo está en el asiento del conductor. Mientras que el cambio global, en última instancia, requiere poder y deseo político, el poder detrás de la agenda política, hoy en día, es corporativo. El liderazgo corporativo establecerá la agenda para el futuro del planeta. Es tiempo de que nosotros expandamos nuestras nociones de legado, más allá de la creación de una gran empresa, a crear un legado para el bien global.

Sin duda, las organizaciones que creamos deben llegar a ser grandes organizaciones. Pero, estamos listos para una definición expansiva de la grandeza. Está definición incluye retornos sostenibles de dinero y significado. Es la grandeza lo que beneficia accionistas y el entorno, lo que consigue avances en el servicio, en la tecnología y en las vidas de aquellos que están asociados con la empresa.

The Leadership Circle está dedicado a expandir nuestra manera de medir la grandeza y no sabemos donde residen los límites. Es la visión de TLC que, a través de orquestar profundas experiencias de aprendizaje y grandes conversaciones entre los niveles más seniors del liderazgo y los más grandes teóricos del mundo, podamos convertirnos en líderes capaces de afrontar los retos globales a los que nos enfrentamos.

¿Por qué fracasan los intentos de cambio?

¿Por qué tantos intentos de cambio se quedan cortos? La verdad es que, el cambio sistémico es extremadamente complejo, y no hay una causa, ni un antídoto, a estos preocupantes resultados. No obstante, la mayoría de infructuosos intentos de cambio que hemos estudiado, revelan un patrón común, mirados de cerca: hay variables cruciales que están siendo ignoradas. Normalmente, los aspectos del cambio a los que resulta más fácil y obvio dirigirse, ya son abordados. Los cuadrantes más invisibles, insidiosos, emocionalmente dolorosos del cambio personal y cultural son, muy a menudo, dejados fuera de la ecuación.

Para que ningún esfuerzo de cambiar sea fructífero, debe dirigirse a cada uno de los cuatro cuadrantes mencionados abajo.

Adaptado del trabajo de Ken Wilber
Los cuatro cuadrantes del cambio.

Cuadrante 1: Es el aspecto individual e interno del cambio. Esta es la realidad interior de las personas. Es el área del desarrollo psicológico, espiritual y cognitivo. En este cuadrante, los líderes atienden al desarrollo interno de la persona, reconociendo que ningún cambio sustancial es posible sin un previo cambio en la consciencia.

Cuadrante 2: Tiene que ver con los aspectos individuales y externos del cambio. Es el territorio de las habilidades técnicas e interpersonales además de la ciencia del máximo rendimiento (fisiología / neurología / psicología). Este cuadrante tiene un gran grado de atención de los entrenadores y atletas de categoría mundial. Es donde se presta atención a desarrollar las habilidades de la persona y a apoyar los ingredientes físicos y fisiológicos que son la chispa de la motivación y del máximo rendimiento.

Cuadrante 3: Trata con los aspectos colectivos e internos del cambio. Este es el territorio de la cultura. Es el territorio interior, a menudo oculto, de nuestras imágenes y suposiciones compartidas que dirigen lo que pasa cuando estamos juntos. Es el dominio de los mitos, de las historias, las normas no escritas y las creencias. Recuerda a los líderes que deben prestar atención a los significados más profundos de los símbolos, propósitos, visiones y valores -no tanto como afirmaciones, escritas, enmarcadas-, sino como sutiles mensajes encriptados de nuestras interactuaciones diarias.

Cuadrante 4: Tiene que ver con los aspectos colectivos y externos del cambio, el sistema social-técnico-organizacional. Es el cuadrante del diseño organizacional, del proceso de trabajo de la tecnología, de las políticas y de los procedimientos. Este cuadrante recuerda a los líderes que el diseño del sistema determina el rendimiento y que si queremos que el sistema rinda a un nivel sustancialmente más alto, debemos diseñarlo para ello.

Cada uno de estos cuadrantes está relacionado con todos los demás. Cada uno es poderoso. Ignorar alguno de ellos puede llevar a resultados desordenados o caóticos de nuestros intentos de cambio. Cuando intentamos cambiar un sistema organizacional complejo, es necesaria una aproximación al cambio desde el punto de vista de todos los cuadrantes. En TLC llamamos a esto una aproximación integral.

Por todo ello, es posible mejorar ampliamente el porcentaje de éxito del 15% en el cambio organizacional. Pero sólo si los líderes están dispuestos a meterse en las áreas del cambio que son típicamente evitadas o no observadas. 

Con la metodología y evaluaciones de The Leadership Circle, se pueden desvelar y abordar esas áreas “no visibles”, esos cuadrantes internos individual y colectivo, variables cruciales, que nos permitirían esa aproximación integral al cambio.

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¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Cuál es mi karma?

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Reconoce tu karma,
comprende y perdona.

Registros Akáshicos.

¿Quién soy? ¿Para qué estoy aquí? ¿Cómo hago para transformar mi vacío en plenitud? ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Cuál es mi karma? ¿Por qué se repiten siempre algunos patrones en mis relaciones? ¿Por qué me siento tan insatisfecho con casi todo lo que hago?

Estos interrogantes forman parte del universo de posibles preguntas que pueden formularse durante una sesión de Registros Akáshicos. Como hemos visto en artículos anteriores, los Registros guardan la memoria de nuestras vidas, donde se registran todos los pensamientos, actos, sentimientos y emociones que experimentamos. Es un gran archivo que registra toda nuestra evolución álmica y contiene la historia de cada uno de nosotros en las sucesivas encarnaciones. 

Acceder a toda esa información nos permite reconocer, entre otras muchas cosas, cuál es nuestro karma. Pero, ¿qué es el karma? Estamos acostumbrados a interpretarlo desde la sabia ironía del humor; por ejemplo, alguien empuja a otro a la piscina e, inmediatamente después, da un traspiés y cae también; o alguien manifiesta la sola intención de empujar a otro y, no sólo no logra su objetivo, sino que tropieza absurdamente.

El karma obedece a la ley causa – efecto y no se crea únicamente a través de actos, sino también de palabra y pensamiento. Sin embargo, no se trata de algo tan simple como “causa y efecto inmediato”; el karma es energía transcendente. Para entenderlo un poco más, haremos una diferenciación entre:

1. El karma que podemos crear en esta encarnación.

Es el que creamos a través de nuestras acciones, sentimientos, palabras y pensamientos y vuelve hacia nosotros como respuesta de efecto similar. Es bien conocido el refrán “quien siembra vientos, recoge tempestades”.

2. El karma que arrastramos de vidas anteriores.

Vivimos situaciones que se repiten y no comprendemos, producto de otras vidas, de las que falta algo por aprender y equilibrar o compensar, y nos está afectando e incidiendo en nuestra vida actual. De hecho, hasta que esa descompensación con respecto a alguien o algo no se equilibre, nuestra tarea seguirá pendiente. Hasta que aprendamos a reconocerlo, lo sanemos y tomemos conciencia, nos encontraremos en la rueda kármica. Ciertamente, la vida es tan buena maestra que, si no aprendemos la lección, la lección se repetirá.

Por poner un ejemplo: ¿te resulta familiar aquella amiga que se entrega cien por cien en sus relaciones y termina siendo engañada repetidamente (y además de una manera cruel)? Si ella es buena, leal, fiel, comprensiva… ¿por qué todos terminan engañándola? ¿cómo nadie la valora?

Este tipo de karma es el que generalmente nos desorienta, pues no hay explicaciones racionales que justifiquen que esos patrones se repitan en la vida. Para nuestra mente racional, resulta injusto e incomprensible. Desde el lado espiritual, sin embargo, quizá su tarea pendiente se relaciona con poner límites a los demás, respetar sus propias decisiones o asumir el protagonismo de su vida. La Ley del Karma busca equilibrar cualquier descompensación álmica y nos conecta, por tanto, con vidas pasadas.

3. El karma que pasa de generación en generación.

Es el karma que heredamos de nuestros ancestros, es decir, padres, abuelos, bisabuelos, etc… y que se va perpetuando a través del grupo familiar. Todos hemos llegado a una familia compuesta por almas con las que tenemos un pacto que elegimos antes de nacer. No es una casualidad los padres que tenemos, el lugar en que nacemos, o la relación familiar que vivimos. No hay casualidades, sino causalidades. En este círculo de almas, hay cuestiones que comprender, liberar, perdonar y sanar. Solo con el perdón llega la sanación. 

Antes de nacer, nuestra alma elige con quienes encontrarse nuevamente para reparar todo aquello que haga falta reparar. Hay nudos kármicos por desatar, por así decir. Y cuando un integrante de ese círculo álmico “limpia” su karma, perdonando y aceptando lo vivido, ayuda y permite a los otros a liberar el suyo propio. Se compensa y sana lo que había pendiente. Por parte del que hace su trabajo kármico, el equilibrio está restablecido y reparado, independientemente de lo que los demás hagan. Por su parte, no deja “lastre” en sus descendientes.

En pocas palabras, el karma es una ley universal que busca el equilibrio y sanación álmica.

No busca el castigo, como muchos entienden. Por el contrario, su finalidad es darnos las oportunidades necesarias para que el alma pueda evolucionar y vivir en el amor incondicional, el perdón y la armonía. El karma es un despertar de la conciencia, que nos mueve a mirarnos sin engaños, con profundidad, para recoger el aprendizaje que nos lleva a realizar nuestro plan de vida.

Por tanto, es muy importante comprender que todo ocurre por una razón y que detrás de ello siempre hay un aprendizaje. Cuando por fin nos abrimos a esta lección de vida, entendemos el porqué de nuestros problemas y somos capaces de ver su sentido desde la comprensión y el amor. Recogemos el gran regalo que estaba oculto.

Es desde este posicionamiento desde el que también comprendemos a los demás y aprendemos a no juzgarles, porque reconocemos que cada cual está dando sus pasos a su ritmo y según su libre albedrío.

Como decía Wayne Dyer: “Como te trate la gente es su karma; como reacciones tú, es el tuyo”.

Es fascinante y tranquilizador comprobar que los seres humanos tenemos a nuestra disposición los recursos para sanarnos, equilibrarnos, inundarnos de paz y gozo interior, avanzar ilimitadamente, vivir con sabiduría, solucionar nuestros conflictos, aliviar nuestros miedos, prosperar y ser felices.

Todos estos recursos se activan con la lectura de Registros Akáshicos, que opera sobre el alma de nuestro ser, dispensándonos de una intensa y profunda liberación y desbloqueo, sanando nuestras heridas del pasado y dándonos la posibilidad de encontrar el verdadero sentido de nuestra vida, aportándonos alegría y paz.

Las lecturas de Registros Akáshicos nos ofrecen la oportunidad de no seguir generando más karma, para bien nuestro y de todos los involucrados.

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The Leadership Circle: creando un liderazgo más efectivo para tus clientes.

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The Leadership Circle.

Creando un liderazgo más efectivo para tus clientes.

“Debemos acelerar el ritmo al cual desarrollamos líderes para abordar la complejidad a la que nos enfrentamos en el entorno de organizaciones. El ritmo de desarrollo debe ser como mínimo el mismo ritmo del cambio y complejidad. Esta es la Agenda del Liderazgo a la que la mayoría de las organizaciones se enfrentan”. Así lo afirma Bob Anderson, Fundador y CEO The Leadership Circle.

The Leadership Circle (TLC) ofrece la primera metodología para el desarrollo de liderazgo que integra el desarrollo de las competencias con la evolución de consciencia. Dentro de este marco, consciencia y competencia emergen juntas para poder crear un liderazgo más efectivo.

En tal sentido, una de las metodologías para ello y que significa un auténtico avance de los perfiles 360º es The Leadership Circle ProfileTM, pues conecta una batería de competencias muy contrastadas de liderazgo, con los hábitos de pensamiento subyacentes. En última instancia, va a la fuente del comportamiento, para desde allí impulsar un cambio transformador y sostenible.

Y el único cambio transformador y sostenible es el que sucede, en primer lugar, en primera persona y ocurre desde dentro hacia fuera. Por supuesto, es el que también nos permite tomar consciencia sobre aquello que queremos cambiar; Carl Jung decía: “No podemos cambiar aquello que no conocemos o aquello de lo que no somos conscientes”. No hay otra forma y así lo entiende la Certificación Leadership Circle ProfileTM.

Efectivamente, esa relación entre los comportamientos y las suposiciones internas que los rigen, también está avalado por la neurociencia. Al efecto, numerosas investigaciones han concluido en que todos nuestros comportamientos se originan en el cerebro. Nuestras acciones y decisiones están condicionadas por nuestras creencias o modelos mentales; son juicios, opiniones, creencias -limitantes o no- muy arraigadas que se forman en el pasado, viven en el presente y condicionan nuestro futuro.

Por todo ello, TLC, en vez de preguntarse qué hacen los líderes -un enfoque centrado en las competencias-, se enfoca en el cómo piensan y cuál es la mentalidad que les permite ser más efectivos. Les informa sobre lo que contribuye o no a la efectividad de un líder y por qué. En cierto modo es una metodología reveladora, pues nos muestra la mentalidad y los patrones de pensamiento de forma clara, impactante y, la mayoría de las veces, sorprendente.

El objetivo es aumentar la consciencia, para cambiar nuestro comportamiento.

Ciertamente, The Leadership Circle ofrece evaluaciones de liderazgo únicas que mide los dos ámbitos principales de liderazgo: las Competencias Creativas (supuestos internos que llevan a un liderazgo pleno y exitoso) y las Tendencias Reactivas (supuestos internos que limitan la efectividad, la expresión auténtica y el liderazgo empoderador), e integra esta información de forma que las oportunidades clave de desarrollo emergen a la superficie inmediatamente.

A partir de conocer nuestro estado actual, de tomar consciencia de nuestras eficacias y limitaciones, de nuestras debilidades y fortalezas, de nuestras carencias y necesidades, se nos abre la enorme posibilidad de actuar para cambiar lo que ya no funciona y a trabajar sobre todos aquellos aspectos que requieran desarrollo, mejora u optimización.

Una Certificación que transformará la efectividad de tu coaching.

Esta metodología no sólo permite acompañar a una persona desde el punto “A” hasta el punto “B”, sino que suma valor, consciencia, autoconocimiento, responsabilidad y calidad en el proceso, porque permite diseñar el cómo, el con qué y el para qué se llega desde el estado actual, al estado deseado.

Esta Certificación Leadership Circle ProfileTM permite, entre otras cosas:

  • Aplicar la metodología y evaluaciones en procesos individuales.
  • Obtener mayor efectividad y capacidad para profundizar en menor tiempo.
  • Conectar competencias y comportamientos con resultados, lo que permite mostrar a las personas una conexión sólida entre sus posibilidades de cambio y sus beneficios.
  • Aportar mayor claridad y dirección a las sesiones.
  • Sumar valía profesional y valor curricular.

La primera teoría unificada The Leadership Circle tiene en la base de su metodología las mejores teorías e investigación en el campo de Desarrollo de Liderazgo, Psicología, Desarrollo de Adultos y Espiritualidad, de las últimas décadas. Conformando así, la primera teoría unificada para el desarrollo de liderazgo.

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Promover un clima emocional positivo en el aula.

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Promover un clima emocional
positivo en el aula.

La Psicología Positiva en el ámbito educativo.

Como docente, estar al frente de un grupo de alumnos significa tener la oportunidad de dejar huella. Es una invitación a ser referentes que va mucho más allá de lo específicamente académico. Un maestro es un modelo posible, es quien tiene el enorme poder de mostrar caminos, alentar sueños, propiciar descubrimientos, resaltar fortalezas y ayudar a superar adversidades.

Es una realidad que en la escuela, tradicionalmente, ha predominado la detección de errores en lugar de las virtudes de los alumnos. Si hacemos un poco de memoria, por ejemplo, recordaremos el “rojo” con el que los docentes solían destacar los errores en un examen. Ahora bien, para contrarrestar ese modelo se requiere un cambio de mirada que apunte a un crecimiento pleno del niño y en todos los aspectos: físico, intelectual, emocional y espiritual.

En tal sentido, la Psicología positiva en el ámbito de la educación supone una revolución respecto a ese paradigma tradicional de enseñanza-aprendizaje, porque parte de cuestionar el enfoque basado en reparar, disciplinar o corregir lo que no funciona, a un enfoque basado fundamentalmente en desarrollar las fortalezas personales, el potencial, multiplicar las posibilidades y empoderar a los alumnos.

Quiero decir, un niño puede ser muy bueno aplicando razonamientos según la lógica ordinaria, aunque puede padecer estados emocionales alterados cuando algo no le sale bien o puede tener limitaciones a la hora de plantear alternativas creativas a la resolución de un problema. Esa es la clave. Los niños necesitan conectarse y gestionar todos sus recursos y por ello y desde temprana edad, necesitan ser estimulados para que desarrollen sus fortalezas en todos los aspectos. De esta manera, los docentes pueden asegurarse de estar educando niños para un mañana al que le faltan certezas y le sobra imprevisibilidad.

Dicho de otra forma, la Psicología Positiva les permite a los docentes educar a los alumnos desde la perspectiva de lo que funciona mejor en ellos. Ahora bien, para que esas virtudes y/o fortalezas afloren, los maestros deben procurar el desarrollo de actividades placenteras y promover un clima emocional positivo en el aula.

Sólo cuando el alumno es protagonista activo del aprendizaje, cuando aprende a aprehender y cuando se siente curioso, inquieto y motivado, puede descubrir en qué es bueno y qué se le da bien.

En este sentido, Martin Seligman, uno de los padres de la Psicología Positiva, sugiere trabajar en ciertos aspectos de los niños para fomentar el bienestar, el rendimiento y la resiliencia en cada uno de ellos para que se expandan en el aula y en la vida.

Por ejemplo, fomentar la inteligencia emocional en los niños, les permite ser capaces de motivarse y persistir aún frente a las dificultades; controlar la impulsividad; aprender a expresarse bajo presión, y/o a evitar que un contratiempo disminuya su capacidad de pensar. A su vez, les permite desarrollar sentimientos de compasión y empatía con su entorno.

Respecto al desarrollo del optimismo, Seligman señala en su libro El optimismo aprendido: “La característica que define a los pesimistas es que tienden a creer que los malos acontecimientos durarán mucho tiempo, que van a echar a perder todo lo que hagan, y que suceden por su culpa. Los optimistas tienden a creer que la derrota es sólo un revés temporal o un desafío y que sus efectos se limitan solamente a ese caso”.

Además, es fundamental tener en cuenta que el cerebro aprende mejor aquello que se ve favorecido por las emociones agradables. Efectivamente, los niños que experimentan emociones como la alegría, la serenidad, la gratitud, la autoestima y la satisfacción muestran mayor respeto por los demás; mayor cooperación, valoración personal, seguridad en sí mismos; mayor autocontrol, mayor rendimiento escolar y capacidad de disfrute. 

Al efecto, Ian Gilbert, uno de los más importantes oradores especializados en educación, afirma: “Cuando en nuestras clases nos centramos abiertamente en crear un estado positivo para el aprendizaje, empezamos a establecer en los cerebros de los alumnos, unas asociaciones entre el aprendizaje y el placer que les va a durar toda la vida”.

La neurociencia también se ha expresado en este sentido, demostrando que las emociones positivas tienen efectos beneficiosos sobre el aprendizaje, puesto que mejora procesos relacionados con la atención, la memoria o la resolución creativa de problemas.

Y todos los conceptos que hemos ido mencionando, junto a otros como el amor, el liderazgo, la autoestima, el autoconocimiento y la motivación permiten el desarrollo de niños resilientes y este concepto, está estrechamente vinculado a la Psicología Positiva.

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