Conviértete en MapsTell Guide: Contribuye a un mundo de entendimiento.

¿Por qué hablamos de un mundo de entendimiento? Concretamente porque esa es la premisa fundamental y el ciclo virtuoso que facilita esta metodología: conocerse y entenderse más; conocer y entender mejor a los demás y, como objetivo final, contribuir al desarrollo del potencial de personas y equipos. Esto último, acompañándolos y guiándolos a través de la cartografía asociativa de MapsTell, basada en el Modelo DISC de William Marston, que abre diálogo sobre los estilos conductuales, facilita información sobre el comportamiento humano y permite visualizar rápida y eficazmente procesos tanto empresariales como estratégicos e individuales.

Ahora bien, para llegar a cumplir ese ciclo virtuoso que propone esta Certificación como MapsTell Guide tiene que suceder, en primer lugar y en primera persona, la experiencia del propio viaje de cada participante.

¿Por qué un mapa?

Porque es la herramienta que necesitamos para viajar desde un punto a otro que nos ayuda a tomar pequeñas decisiones inteligentes; entre ellas: decidir qué ruta vamos a tomar, en qué zonas queremos hacer una pausa corta o larga, qué lugares fotografiar, dónde queremos comer, en qué punto cambiar el transporte, dónde pasar la noche y un largo etcétera. De hecho, sin un mapa es mucho más difícil llegar a un destino sin sobresaltos. Ahora bien, ¿qué diferencia hay entre un mapa como el que conocemos hasta ahora y un mapa de la metodología? Veamos una imagen:

Tal y como se ve en la gráfica, el mapa se divide en 16 áreas. De esta forma, habrá que cumplimentar una serie de pasos que nos llevarán a nuestra área preferida que, ampliada, nos señalará cuál es nuestro punto de partida: dónde estamos y en qué lugares nos movemos habitualmente.

Entonces, ¿por dónde empezamos? ¿Dónde estamos?

El primer paso nos invita a cumplimentar un Test que hará zoom sobre una de esas 16 áreas y nos situará (literalmente) sobre ella. En ese PersonalMap se pondrá el acento en 3 aspectos:

1. Nuestro estilo conductual. Representado en un paisaje/territorio lleno de topónimos (pueblos, montañas, carreteras) que nos revela mucho de nosotros y de nuestra conducta personal a través de una buena cantidad de palabras clave.

2. Cómo nos ven los demás y cómo nos perciben. Muchas etiquetas que daremos por sentadas y otras tantas que sorprenderán; incluso puede que no nos reconozcamos en ellas o que nos hagan un poco de ruido. En cualquier caso, se trata de ver cómo nos ven los otros/as en relación a nuestros comportamientos.

3.- Nuestros desafíos. Cada PersonalMap, como si fuera una agencia de turismo, nos sugiere lugares a visitar; en este caso, comportamientos que son zonas no exploradas. En tal sentido, cada uno decidirá qué camino quiere hacer. Es decir, ya situados en el mapa, tras la exploración de nuestra zona conocida y de los lugares que más visitamos, el desafío nos propone elegir un destino e iniciar un viaje a otra zona, a otro estilo de comportamiento en el que podremos adquirir habilidades y entender mejor a los demás.

¿Más?

Ciertamente hay muchísimo más. Esto sólo ha sido una aproximación a la formación para exponer brevemente por qué el mapa es el marco lúdico ideal que despierta la curiosidad por explorar, que invita a la reflexión y a la acción y que propone descubrir la magia que existe en cada uno de los viajes personales. Efectivamente, es una gran metáfora que además de mostrarnos los sitios que visitamos a menudo, nos invita a viajar, a abrirnos a nuevas posibilidades y a descubrirnos en ellas, incluso aunque no nos quedemos allí de forma definitiva.

¿Por qué convertirnos en MapsTell Guides?

Lo resumiría en estas grandes cuestiones:

  • Aprender una metodología visual, original, creativa, innovadora y no intrusiva ya que se habla sobre un mapa y el hacer y no sobre la persona.
  • Incorporar a la práctica profesional una herramienta que invita al diálogo y a la conversación que potencia naturalmente la empatía como ingrediente fundamental de las relaciones interpersonales.
  • Adquirir una metodología diferenciadora con la que facilitar a los clientes procesos originales, divertidos y motivadores a través de los cuales aprenden mientras descubren por sí mismos/as los diferentes estilos de comportamiento y/o los cambios que pueden o deberían hacer.

Sobre todo, comprender que MapsTell incide en el comportamiento y no en la personalidad, en lo fácilmente observable y modificable a través de acciones que se convertirán en hábitos. Como sabiamente señalaba Gandhi: Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”.

Además, porque es sumamente versátil y práctica para aplicar en muchos y diversos ámbitos y procesos. Por ejemplo, para departamentos clave dentro de cualquier empresa (ventas, fidelización, atención al cliente, etc.); responsables de RRHH (orientación, selección, capacitación); formadores, profesionales de la salud, coaches, facilitadores, etc.

Como MapsTell Guides conseguiremos acompañar y guiar a personas y equipos a tomar conciencia de forma espontánea, a cambiar y ampliar su mirada, a encontrar las palabras para definir lo que les ocurre e incluso de poder ver el camino que deben de tomar, a ser más intuitivos/as y creativos/as.

Todo eso que no es ni más ni menos que lo que nos sucede cuando viajamos. ¿Empezamos?

Certifícate como Coach de Equipos de la mano de pioneros del Coaching.

Certificación Internacional Coaching de Equipos ICC.

Daniel Álvarez Lamas(1), director de esta Certificación, nos hace una observación importante desde la que queremos comenzar este artículo: “hacer coaching individual es muy diferente a hacer coaching de equipos. No obstante, para hacer coaching de equipos es necesario conocer las competencias que requiere el ejercicio del coaching individual”. Es por esta coherencia en el diseño de la formación, entre otras, que esta Certificación Internacional ha sido galardonada con el Premio Europeo a la calidad (EQA) por la European Coaching and Mentoring Council (EMCC).

Veamos un poco más de qué hablamos. Por ejemplo, si alguien tiene una formación en coaching individual, incluso aunque sea experto en ello, no tiene asegurado el correcto ejercicio del coaching de equipos. No obstante, sí le facilita ciertas competencias de base como la escucha; las preguntas poderosas; el abordaje de creencias, hábitos y anclas; la conexión con el objetivo y los valores; la capacidad para convertir obstáculos en recursos, etc., que son transferibles a esta disciplina, aunque diferente en su aplicación. Es decir, cuando hacemos coaching de equipos, consideramos a éste como una entidad única, con su identidad y su carácter propio, por lo que el equipo necesita herramientas específicas y distintas del individuo. Por otro lado, al igual que no hay dos personas iguales, tampoco hay un equipo igual a otro, por lo que el coach necesita entrenar estas herramientas para que su aplicación sea muy versátil.

De esta forma, siguiendo esa premisa de coherencia, esta formación incluye un módulo sobre coaching individual para quienes no son expertos en esa materia, con el objetivo de darles la seguridad necesaria para la intervención en equipos, siempre teniendo en cuenta que la máxima de esta disciplina es hacer que todos sientan que su máxima expresión la consiguen funcionando como sistema, juntos, cooperando y aportando lo mejor que cada uno puede aportar. Efectivamente, cuando las personas toman consciencia que son parte de algo más grande, entienden que pueden maximizar sus resultados y su rendimiento funcionando desde la mejor versión de sí mismos y trabajando sincronizada y conjuntamente con el resto de las personas que conforman ese sistema particular.

Sin embargo, todo lo que hemos venido diciendo no ocurre por arte de magia y tampoco de un día para otro. El equipo como tal, es, siente, piensa, tiene un estilo de trabajo, normas que seguir, creencias, motivaciones, valores, etc. Es decir, una serie de aspectos que definen qué y cómo las personas hacen lo que hacen, y que diseñan el recorrido en el que el coach de equipos tendrá que trabajar para conseguir que maximicen su rendimiento y lograr esa ansiada coherencia entre el ser, el sentir y el pensar.

Sobre la Certificación.

En cualquiera de sus dos modalidades -online o presencial-, la Certificación en Coaching de Equipos del Instituto Ben Pensante permite acceder a las pruebas para certificarse como Coach de ICC y, con ello, la posibilidad de ser incorporado en sus ficheros como Coach Internacional. Además, permite el acceso ilimitado al Campus Virtual de ICC y del Instituto. Una particularidad es que -en su modalidad online- se expide el titulo de «Experto en Coaching de Equipos Online” que permite acceder a técnicas y herramientas específicas para intervenir en espacios virtuales.

Por todo lo mencionado, esta Certificación es ideal para Coaches que deseen ampliar sus servicios; para Líderes de gestión que quieran pautas claras y contrastadas para alcanzar el máximo rendimiento de sus equipos; para Responsables de RR.HH. que busquen mejorar sustancialmente su intervención en las organizaciones.

Sobre los beneficios de la formación:

  • Acceder a una Certificación Internacional en coaching de equipos.
  • Incorporar habilidades específicas a partir de una metodología probada 100% práctica.
  • Vivenciar una estructura segura para hacer coaching y liderar equipos nacida de dos de los principales pioneros: Joseph O’Connor y Andrea Lages.
  • Enriquecer el currículum como coach o consultor con una disciplina clave para la implantación de procesos de cambio y/o transformación en cualquier organización.
  • Guiar equipos hacia su mejor versión, potenciando el talento y la motivación y el rendimiento.
  • Aprender a gestionar la dimensión humana y la interacción del equipo, que representa el principal obstáculo para procesos de consultoría como Lean Management, Six Sigma y otras metodologías que mejoran la productividad.

Sobre el final de la Certificación:

Este original y pensadísimo final nos invita a vivir y sentir el Camino de Santiago juntos, a desandar lo aprendido de una forma novedosa para crear una experiencia individual, de equipo, artística, natural, cultural y/o un infinito etcétera. No hay slogan que seguir ni especificaciones sobre qué experimentar. El camino es lo que cada uno quiere que sea; es ver, afrontar, superar y, sobre todo, disfrutar, enriquecer, compartir y capitalizar todo lo aprendido con los compañeros y compañeras de viaje. Por ello, se trata de un final que sólo supone el comienzo de nuestro recorrido. ¡Déjate sorprender!

(1)  Daniel Álvarez Lamas es fundador del Instituto Ben Pensante, Coach, Formador y autor del libros como “Coaching para líderes”, “Cómo pensar bien” y “Coaching de equipos”, entre otros.

Management con corazón, el ABC de la humanización.

Durante décadas, las empresas han apostado más por la modernización tecnológica, el posicionamiento económico y el cumplimiento de ambiciosos proyectos, que por las personas. A propósito de esto, Simon Dolan, uno de los autores del modelo de Dirección por Valores, señala que “si una empresa usa a los empleados como una simple prolongación de sus máquinas, no puede esperar que innoven, sean felices y productivos”. Pensamientos como este, entre otros, e innumerables investigaciones, han provocado un gran cambio en las prioridades. Hoy en día, clara y felizmente, la tendencia invita a poner a las personas en el centro de las organizaciones; es decir, a humanizar la empresa.

Sin embargo, para que esto pueda ocurrir es necesario trazar 3 principios inexorables, independientemente del tipo de empresa, sector de actividad y/o estructura jerárquica.

1. Misión y Valores.

Si no hay valores compartidos, no podemos hablar de cultura organizacional.

Parece extraño mencionarlo, pero si no sabemos hacia dónde vamos y cómo queremos hacerlo, ¿en qué proyecto queremos que las personas nos acompañen? ¿cómo hacemos para generarles compromiso y motivación?  La misión y los valores son los cimientos de cualquier organización y resultan tan importantes como la rentabilidad y la productividad.

Efectivamente, si esas bases no están bien definidas, las empresas sólo se convierten en un lugar de paso para las personas. Un lugar desde el que buscar un mejor lugar en el que valga la pena desplegar el talento personal y profesional. Por ello, es fundamental buscar un equilibrio entre la salud financiera, ética y emocional, no sólo para generar más felicidad interna y una mayor ventaja competitiva en el mercado, sino también para contribuir a crear un mundo mejor.

2. Liderazgo consciente e integrativo.

Un líder consciente no controla, sino que impulsa el desarrollo y empodera confiando en las capacidades de las personas y del equipo.

Definido el hacia dónde vamos, el para qué y con qué valores, entonces es inevitable considerar a través de quiénes transferimos todo aquello; a quiénes les damos la fiabilidad de dibujar ese recorrido y transmitir a los equipos y personas todo esto para que no quede en una definición efímera o vacía de sentido y/o de contenido.

De esta forma, formar líderes conscientes supone capacitarlos para que sepan cómo poner el foco en los procesos y en las personas; para que aprendan a integrar, alinear y compartir la visión de negocio definida. Un líder consciente es aquel que -desde su autenticidad- aprende a preguntar, a escuchar y a inspirar. Es un líder proactivo que toma decisiones y que está comprometido con el desarrollo de sus colaboradores y equipos de trabajo. 

3. El foco puesto en las personas.

“La tecnología reinventará los negocios, pero las relaciones humanas seguirán siendo la clave del éxito”. Stephen Covey.

Para que las personas puedan sentirse motivadas y dispuestas a dar lo mejor de sí, como hemos mencionado, necesitan un propósito y unos valores con los cuales comprometerse y un liderazgo que los guíe y los haga partícipes del proyecto, del proceso y de los resultados. Para ello, necesitan protagonismo, espacio y voz y, por supuesto, precisan ser escuchadas y respetadas de verdad.

Después de lo mencionado, podemos concluir en que la productividad es compatible con la deshumanización y con la humanización; la diferencia radica, sobre todo, en cómo se llega a los resultados. Es decir, mientras la deshumanización contempla niveles intermitentes de productividad, y altos niveles de insatisfacción y de falta de compromiso; la humanización supone niveles óptimos de productividad y altos niveles de engagement, motivación y bienestar laboral.

Tú decides cómo quieres hacerlo.

Diplomado en Coaching Ontológico y de Equipos: una mirada individual y sistémica.

Enfoque Ontosistémico.

El Modelo creado por Rafael Echeverría: Observador-Sistema-Acción-Resultados, nos permite visualizar el proceso que se lleva adelante en cualquier plano de la vida para conseguir objetivos, y también concluir en una primera diferenciación importante sobre este diplomado.

Efectivamente, la mayoría de las formaciones tradicionales se centran en las acciones y, en tal sentido, en ofrecernos técnicas y herramientas para cambiarlas y entonces cambiar los resultados. No obstante, si bien son válidas todas y cada una de ellas, esta Certificación en Coaching Ontológico y de Equipos(1), apunta a cambiar esa ecuación, empezando por observar el observador que somos y a desarrollar/mejorar competencias más humanas: conversacionales, emocionales y corporales, para generar acciones diferentes y alcanzar resultados distintos.

Ser observadores de nosotros mismos implica desafiar nuestras creencias, implica cuestionar los propios modelos mentales que construimos a lo largo de la vida y que hoy nos han convertido en los observadores que somos de la realidad y de cómo la interpretamos. Además, ese observador es el que define nuestras conversaciones internas y externas, nuestra emocionalidad y nuestra corporalidad. De esta manera, si exploramos e incrementamos esas competencias, entonces ampliamos la capacidad de percepción de nuestro observador de forma sostenible, lo que nos permite reinterpretar nuestro mundo, dando lugar a nuevas acciones, nuevas posibilidades y nuevas realidades. Dicho de otra forma, para conseguir un resultado es necesario primero comportarse de manera tal de producir ese resultado y, para ello, es necesario primero ser el tipo de persona, equipo u organización capaz de comportarse así.

Ahora bien, también tenemos que tener en cuenta que, como individuos, siempre estamos y somos parte de un sistema que nos afecta: la familia, los amigos, el equipo de trabajo, la empresa, etc. Lo curioso es que a la hora de considerar ese sistema -cualquiera que sea- solemos fragmentarlo para analizarlo y/o explorarlo tomando piezas por separado. Por ejemplo, si consideramos el sistema equipo de trabajo, centramos nuestra atención en el compañero “x” o en el líder y no solemos mirar el sistema completo para entenderlo como tal, sus patrones de relación y comprender para qué está, de qué se nutre y/o qué necesita. Necesitamos este enfoque sistémico porque cada sistema, en sí mismo, está definido por su totalidad, por la relación de todas y cada una de sus partes.

Conectando individuos y relaciones con resultados.

Es decir, además de entender nuestro propio ecosistema personal, único y complejo, necesitamos comprender que siempre somos parte de otros ecosistemas mucho más grandes y que cada uno de ellos también tiene su particularidad y complejidad. Partiendo de esta máxima, este programa apunta a un trabajo individual en primer lugar; es decir a que cada uno pueda explorar sus competencias a desarrollar y/o a mejorar sin perder de vista el sistema. Esta forma de trabajo -en primera persona y en primer lugar- nos permitirá a futuro abordar cada proceso de intervención desde un lugar más humano; desde el Ser.

Por todo ello, entre otras cosas, esta Certificación está dirigida a todos los profesionales que trabajan en el encuentro con el otro. Directivos, responsables de negocio y líderes de equipos que deseen mejorar sus habilidades de liderazgo; profesionales de cualquier área de la empresa o consultoría que quieran adquirir los conocimientos y habilidades necesarias para desempeñar la profesión de Coach Ejecutivo; personas que quieran diversificar y otorgarle valor a su oferta laboral, y/o profesionales del sector público que están directa o indirectamente al servicio de las personas o que gestionen equipos.

Sobre la Certificación y algunos beneficios.

En sus dos modalidades, presencial en Bilbao o 100% online, este Diplomado en Coaching Ontológico y de Equipos está certificado por la Asociación Española de Coaching (ASESCO). Se trata de un programa pionero que aplica la metodología Ontosistémica a la disciplina de la Dirección en Coaching Ejecutivo y conjuga una mirada individual y sistémica rigurosa e innovadora.

A nivel profesional facilita, entre otras cosas:

  • Adquirir habilidades y competencias del Líder Coach.
  • Generar soluciones en entornos cada vez más globales, competitivos y en continuo cambio.
  • Trabajar con las distintas creencias, percepciones e interpretaciones para facilitar la comprensión y la gestión de la diversidad.
  • Hacer preguntas poderosas para mejora de la comunicación, y la escucha efectiva para facilitar el enfoque múltiple dentro del sistema.
  • Observar las conversaciones y dinámicas relacionales de las personas para promover nuevas acciones que mejoren el desempeño y la cooperación.

Amplía tus competencias, cambia tus acciones y consigue resultados extraordinarios para siempre. Ayuda a que las personas, equipos y todos los sistemas de los que formas parte hagan lo propio.

(1) Programa  formativo desarrollado por los profesionales de OntoSystemic Institute, primera Escuela de Negocios con metodología global: OntoSystemic & Lec Learning. Un desarrollo propio y patentado que facilita resultados extraordinarios en el aprendizaje: aplicabilidad práctica.

Arrowbreaking para empresas: una actividad de alto impacto energético, cognitivo y emocional.

El poder de la metáfora.

El arrowbreaking es una técnica disruptiva que permite que las personas y equipos experimenten su poder individual y conjunto. Consiste en romper una flecha de madera colocando la punta de ésta en el centro de la garganta y, curioso o no, representa una de las técnicas que utilizaban los Sioux para convertirse en guerreros. Lo cierto es que este team building de arrowbreaking, si bien tiene un alto impacto neuronal en los participantes y equipos, no tiene como objetivo exponernos a un riesgo, aunque sí, en algún punto, nos propone convertirnos en guerreros/as. No seamos dramáticos, todo tiene una explicación. Empecemos por mostrar un vídeo muy breve que nos recrea un momentito de la actividad.

Lo ha visto el lector. Todos parecen estar pasándola estupendamente bien. En off, el lenguaje no verbal nos da una buena pauta de ello. Entre otras cosas, de la templanza y profesionalismo del instructor, de la concentración y el compromiso de los/as participantes, y del cálido y emotivo abrazo final. Todo esto es un poco de lo que apreciamos en este compacto compartido aquí. No obstante, tal y como nos señala Manuel de la Rosa, el dinamizador de este team building y experto en técnicas de alto impacto, la actividad inicia con una breve introducción sobre cómo funcionan los miedos y las creencias limitantes en la mente, comparte con los participantes los objetivos a conseguir y, acto seguido, los invita a la acción; a convertir esos conceptos teóricos en realidades prácticas. ¿Cómo? Proponiéndonos dar un paso adelante.

Un paso hacia delante que, como metáfora, tiene un poder extraordinario. Si lo pensamos, un paso adelante es lo que necesitamos en cada decisión que tomamos en la vida tanto para romper con una relación tóxica, como para cambiar de trabajo, comenzar un proyecto y/o un infinito etcétera. Pero eso no es todo. Como señala Manuel, la flecha no se rompe con la garganta, sino con la decisión de dar el paso hacia delante, producto del compromiso y la convicción con nuestro para qué. Y ese paso requiere todo de nosotros; es decir, nos involucra física, mental, energética y emocionalmente; todo eso, al mismo tiempo.

Técnicas de alto impacto y PNL.

“El propósito de la PNL es ser útil, incrementar las opciones y mejorar la calidad de vida”. John Grinder.

Las técnicas de alto impacto son actividades diseñadas para generar cambios en la personas. Entre otras cosas porque les permite tomar conciencia, alcanzar altos niveles de superación personal, mejorar la autoconfianza, romper con limitaciones, creencias y miedos, y proyectar la autorrealización personal y profesional. Además, se basan en los últimos avances y estudios sobre la funcionalidad del cerebro y sobre cómo este procesa la información, genera los pensamientos y realiza los cambios. Principios similares en los que se desarrollan otras técnicas como la PNL  y que son aplicadas en esta jornada de actividad.

El arrowbreaking, a través de PNL, tiene mucho sentido. La PNL es un modelo explícito y poderoso de la experiencia humana y de la comunicación. Utilizando sus principios es posible describir cualquier actividad humana que nos permite efectuar muchos cambios profundos y duraderos de manera efectiva, simple y rápida. Esto es -sobre todo- lo que propone la actividad. A cada participante lo invita a explorar su objetivo, su para qué y, compromiso mediante, dar ese paso con la convicción de todo su poder personal para alcanzarlo.

El abrazo final como metáfora de logro, reconocimiento y cooperación.

“Los abrazos exacerban las celebraciones y alivianan las penas”. Carol Miller.

Porque más allá de la superación personal, como hemos visto en el vídeo, el apoyo, el aliento y la celebración de todos los testigos de nuestro logro, representan la clave de esta actividad. El abrazo es el alivio, la emoción, la alegría, la contención y la empatía. Somos seres sociales. El festejo conjunto supone una fuerza que cuando se descubre se vuelve invencible, porque es el momento en el que por fin entendemos que si todos sumamos con lo mejor que tenemos, entonces el resultado del equipo siempre será infinitamente mejor.

Algunos de los beneficios de esta actividad:

    • Elevar los niveles de confianza y motivación individuales o de equipo.
    • Superar las resistencias a cualquier proceso de cambio personal o colectivo.
    • Enfrentar cualquier objetivo con la máxima convicción en que “sí se puede”.
    • Vivir en primera persona el poder del pensamiento positivo.
    • Descubrir que los pensamientos no siempre dicen la verdad.
    • Experimentar una actividad de alto impacto energético, cognitivo y emocional.
    • Favorecer la comunicación y la cooperación en los procesos de trabajo.

Sobre la metodología y la modalidad.

Hasta aquí hemos descrito brevemente de qué se trata la actividad. No obstante, también es importante mencionar que la misma puede desarrollarse en cualquier lugar del territorio nacional, que no requiere ningún tipo de preparación física previa y que la duración total es de 2 horas.

Además, puede adaptarse a las necesidades y/o propósito concretos de la empresa; es decir, puede focalizarse en la motivación y rendimiento de equipos, plantearse como programa de incentivos, etcétera. Por sus características, este team building está dirigido a CEO’s, mandos intermedios, líderes de gestión, equipos de trabajo y/o áreas o departamentos de negocio.

La vida nos plantea todo el tiempo retos que debemos superar. Algunos de ellos, sino la mayoría, nos requiere un poco “amorosamente guerreros/as”. Y entonces pregunto, ¿están preparados/as?

Neuroliderazgo aplicado a las organizaciones: hoy más que nunca, una ventaja competitiva.

La influencia y la motivación como factores clave.

Porque esta situación también pasará. Y cuando esto ocurra, prepararnos e intentar reacomodarnos para afrontar una realidad incierta que seguramente tendrá poco de lo anterior, es fundamental, necesario, casi obligatorio. Lo decíamos en el título de este artículo y lo reafirmamos incluso después de poquísimas palabras: más que nunca la influencia positiva y la motivación serán variables clave para las personas, los equipos y las organizaciones. En tal sentido, también será clave saber cómo generarlas, sobre todo para que los líderes con mayor oportunidad de influencia puedan cumplir con la misión de hacer de los entornos de trabajo un lugar de crecimiento, aprendizaje, satisfacción y productividad.

Esa preparación -que definíamos como casi obligatoria en el párrafo anterior- es la premisa de este Curso Universitario de Neuroliderazgo aplicado a las Organizaciones. Su objetivo es acercar a la empresa y al profesional aquellos conocimientos y habilidades del liderazgo recientes, provenientes de los estudios de investigación relacionados con el conocimiento del cerebro. Cuestiones que si bien ya suponían una ventaja competitiva en el mundo que conocíamos hasta hace poco, lo seguirán siendo -probablemente más que nunca- en el entorno que vendrá.

De esta forma, sin entrar en la explicación neurobiológica, veamos un ejemplo de cómo influyen en nuestra conducta dos términos químicos que nos resultan muy familiares: dopamina y oxitocina, sabiendo que lo que más nos importa conocer de ellos es que cuando se activan generan un impacto positivo en el cerebro de las personas. La dopamina, por ejemplo, genera un estado de recompensa desde el cual el cerebro se prepara para esforzarse, para aprender y para lidiar con los conflictos. La oxitocina, por su parte, surge como respuesta de satisfacción a través de la interacción social positiva, y tiene efectos en el bienestar, la reducción del estrés y la ansiedad.

¿Cómo se promueve ese marco de buena convivencia?

En primer lugar, se trata de aprender a crear entornos de confianza, de respeto, de colaboración y de soporte mutuo. Cuando esto es percibido por las personas aumentan sus niveles de oxitocina y de dopamina que, como mencionábamos, tienen un papel fundamental en la activación de sus capacidades intelectuales, de su motivación y bienestar.

Todo aquello, en el momento que empieza a suceder, ocurre lo que Unai Vicente define como la “democratización del liderazgo” en los equipos de trabajo. Esto significa permitir que todas las personas decidan liderar como miembros activos y significantes, para que -desde el respeto y la afectividad- puedan y quieran mover energías estancadas; es decir, que puedan y quieran intervenir con su aportación de valor, por ejemplo, para mediar sobre un conflicto, para construir una perspectiva nueva sobre un proyecto y un largo etcétera. 

Por supuesto, el curso aborda con riguroso detalle estas y otras cuestiones. El objetivo se centra en entender que hay una serie de cosas que cada uno puede hacer en un equipo para influenciar sobre las condiciones que favorecen un estado mental individual y colectivo más propicio al rendimiento, la satisfacción y la motivación.

¿A quién está dirigida la formación?

Por todo lo dicho, el curso apunta a profesionales que tienen un buen conocimiento de la empresa y de sus procesos, que lideran, tienen responsabilidad e influencian personas, equipos de trabajo o tienen impacto en diferentes estructuras de la organización. Entre ellas: personas que se estén preparando para liderar equipos y/o grupos; consultores organizacionales; directivos; mandos intermedios, y/o expertos en el liderazgo de equipos de alto rendimiento.

Algunas de las competencias a adquirir:

  • Actualizar el conocimiento del cerebro en cuanto a sus procesos cognitivos básicos y su resultante conductual en la organización y en todas las interacciones de la vida.
  • Comprender las acciones conductuales concretas que llevan a las personas a una situación de recompensa o de amenaza.
  • Aprender a promover entornos de confianza, motivación y facilitación a través de acciones concretas.
  • Incorporar herramientas específicas de impacto, para ampliar la competitividad, la productividad y el bienestar en las empresas.

Sobre la metodología y sobre algunos de los valores diferenciales.

Este curso, como formación integral en habilidades específicas de liderazgo, es reconocido con el Diploma propio de la Universidad de Barcelona (UB), Facultad de Psicología. Con diferentes cronogramas, este curso intensivo contempla 20 horas repartidas en 5 días y se dicta de forma online en España. Además, al finalizar, cada diplomado tendrá la oportunidad de conocer y ampliar la comunidad de aprendizaje o la red de networking con personas que, en cada país, se dedican a gestionar y liderar equipos.

La Metodología tiene como objetivo la continua implementación de los conocimientos teóricos mediante ejemplos y casos prácticos, juegos simbólicos y técnicas de intervención grupales que facilitan el aprendizaje y la internalización de lo aprendido.

Por último, y como uno de los pilares de este programa formativo, se propone utilizar al máximo todos los recursos disponibles en el campus virtual de la Universidad de Barcelona, con el objetivo de crear una comunidad virtual de aprendizaje que trascienda los contenidos propios del curso.

#Reinvéntate

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