Programa de Humanización Empresarial: Dirección por Valores y Visión Compartida.

Programa de Humanización Empresarial: Sabiduría y Liderazgo.

La Dirección por Valores (DpV) es un modelo de liderazgo estratégico que desarrolla la dimensión humana en la organización. “Esta herramienta impulsa un equilibrio de valores económicos, éticos y emocionales en las personas, para que sean más autónomas, responsables y creativas en relación con su trabajo y, sobre todo, para que se entusiasmen con lo que hacen”. Así la define Salvador García, uno de los creadores del término junto a Shimon Dolan.

En cierta forma, este modelo de Dirección por Valores surge en las empresas del siglo XXI y supone -sin desatender los resultados del negocio- darle predominio a los valores relacionados con la conducta y el comportamiento los/as empleados/as. Estos, al estar alineados con los propios valores de las personas, consiguen mejorar en productividad, eficiencia y permiten un rendimiento más positivo. Pero además, es un modelo de management que contempla aquellas variables que ya han dejado de ser tendencia para convertirse en una realidad. Entre ellas:

1.- Perfiles profesionales con mayor conciencia ética y responsable, más moral y socialmente comprometidos.

2.- Liderazgos rígidos que evolucionan a liderazgos facilitadores de la co-creación y la cohesión interna.

3.- Desverticalización y descentralización de las estructuras empresariales.

4.- Crecimiento de consumidores conscientes, con valores sociales y medioambientales legitimadores del proyecto de empresa.

Ahora bien, ¿qué son los valores?

Los valores son guías para la acción; son principios que dan sentido a las instituciones y generan cohesión y eficiencia productiva cuando son compartidas. Entre otros, podemos mencionar la eficiencia, el orden, la confianza, la integridad, la innovación, la flexibilidad y la honestidad. Lo realmente importante es que esos valores estén alineados con el propósito de la empresa y que propongan un equilibrio entre los aspectos económicos, éticos y emocionales. Una empresa con valores reconoce a sus empleados/as, les da voz, les escucha, les invita, les permite un adecuado equilibrio entre las necesidades del trabajo y de la vida y promueve su salud física, mental y emocional.

De esa forma, la DpV crea un vínculo emocional entre las/los empleadas/os y la organización que difícilmente pueda ser compensado de otra manera. En tal sentido, Ana Isabel Delgado Cánovasnuestra experta en Humanización Empresarial, creadora de H2o Organizaciones y Personas y del Programa Sabiduría y Liderazgo, nos señala algo muy importante: “es necesario que los valores que se definan sean genuinos y que no se trate de palabras sueltas, de un slogan o de maquillaje”. Es decir, como palabras, no significan nada. Pero cuando los valores son compartidos y cuando se traducen a nivel de acción y comportamiento, se convierten en algo muy poderoso que trasciende a la organización y que impacta positivamente en todos los sistemas de los que es parte y en todas las direcciones.

Sobre el liderazgo y la visión compartida.

Porque como bien habíamos mencionado, no se trata sólo de aclarar y comunicar nuestros valores, propósito y sentido; también hay que incorporar todo ello en cada una de las prácticas diarias que las personas llevan adelante en la organización. Y en todo esto, los/as líderes de gestión juegan un papel crucial. Veamos más.

Como habíamos visto en artículos anteriores, los/as líderes tienen una importante influencia en el clima interno de una compañía, ya que son los referentes más próximos de los equipos de trabajo y el nexo más consultado por la dirección. En tal sentido, son los/as primeros/as que tienen que trabajar en su propia transformación para conseguir la madurez y la coherencia necesaria en su propio liderazgo y para hacer que las personas, los equipos y la empresa consigan una transformación verdadera, coherente, profunda y sostenible.

Sobre los beneficios del Programa.

Si entendemos que una ventaja competitiva es aquello que nos diferencia positiva y significativamente de nuestros competidores, el hecho de implementar la Dirección por Valores -a través de este Programa- nos permite buscar coherencia y equilibrio entre los valores económicos, éticos y emocionales de todo el ecosistema empresarial. Sobre todo, nos permite poner el acento en dos grandes beneficios:

  • Incrementar el compromiso, la motivación, el sentido de pertenencia y la energía creativa de las/os empleadas/os y de los equipos de trabajo.
  • Aumentar la satisfacción vital de las/os clientes, socios/as y/accionistas a partir la puesta en práctica de los valores y entendiendo la aportación que significan a la hora de “hacer” por un mundo mejor.

Este equilibrio permite una sinergia en la que lo tangible y lo intangible se unen, trascienden y dejan huella.

Liderazgo por Influencia: potencia y desarrolla técnicas específicas de influencia.

La influencia es muy sutil, es como estar tumbado en una colchoneta hinchable en el mar. Crees que flotas y permaneces en la misma posición, hasta que miras y te das cuenta de que una corriente moderada te ha desplazado 800 metros de la costa”. El efecto compuesto, de Darren Hardy.

Sí, es importante ver hacia dónde nos han desplazado, pero esto tiene que ver con la moralidad de la influencia y lo cierto es que en este artículo partimos de inclinar el mundo hacia el lado más bonito; hacia el lado del bien. Desde este punto de partida entendemos que podemos liderar de manera influyente en todos los ámbitos y relaciones de la vida en general y en el entorno laboral y/o profesional en particular, que es a lo que nos referiremos en este artículo.

Veamos. Toda las organizaciones necesitan liderazgo en todos los niveles, pero no sólo las grandes empresas como suele asociar el imaginario colectivo. Las pymes, las micro-pymes y quienes trabajan de forma autónoma necesitan desarrollar un liderazgo que les permita adaptarse e influir positivamente en todas las direcciones y circunstancias. Por ejemplo, las grandes empresas suelen tener espalda para soportar y/o revertir sin mayor impacto una mala negociación, un cliente que se va, un conflicto, etc. No obstante, las consecuencias de estos mismos eventos para las empresas más pequeñas pueden llegar a ser devastadoras. Recordemos que en España las pymes representan el 99,98% de las empresas y suponen el 74% del trabajo de todo el país.

Ahora bien, el Liderazgo por Influencia pone el acento -sobre todo- en las competencias emocionales del líder que son las que condicionan el desarrollo de los distintos estilos de liderazgo. A su vez, los estilos de liderazgo tienen un gran impacto -cerca del 70% según distintos informes- sobre el clima laboral y este supone un 30-40% de mejora en los resultados, en la productividad y en el rendimiento. Tomando como base estos tres engranajes de éxito, Curro Duarte ha diseñado e imparte junto a un equipo multidisciplinar de Despierta, este Programa de Desarrollo del Liderazgo por Influencia, cuya estructura repasamos a continuación:

1. Despertadores Científicos. ¿Cuál es nuestro punto de partida?

Como siempre, lo primero es entender que cada persona es única y, en consecuencia, partirá de una realidad exclusiva y particular. Esa toma de conciencia que permite identificar desde dónde partimos es posible gracias a los Diagnósticos 360. Con ellos se realiza una “foto” respecto a la situación actual de la persona; es decir, sus competencias emocionales, sus estilos de liderazgo (participativo, orientativo, directivo, capacitador, imitativo, relacional) y sobre el clima laboral que genera en su unidad de negocio.

2. Mejorar/potenciar las competencias: 7 módulos de vivencia pura.

Vivencia pura porque cada módulo ha sido diseñado con el espíritu lúdico y provocador que invita a los participantes a vivir la experiencia siendo parte de distintas dinámicas y juegos, como los role plays y las escenas reales de liderazgo.

Por ejemplo, en varios momentos del programa utiliza el cine como recurso didáctico. Master & Commander, entre otros, es un magnífico ejemplo sobre el ejercicio de liderazgo a través de la figura del capitán Jack Aubrey -interpretado por Russell Crowe-. Una película bélica, que transcurre durante las Guerras Napoleónicas, que tiene al mar como principal escenario de batalla y a un capitán dispuesto a dar lo mejor de sí mismo junto a sus hombres. Lo cierto es que hay escenas que son una inmejorable muestra de liderazgo, comunicación, estrategia, cohesión, confianza, motivación, delegación, etc.

3. Del aprendizaje a la aplicación de lo aprendido. De la vivencia a la práctica real.

Porque lo más importante es trasladar el aprendizaje y las herramientas adquiridas en el propio desempeño profesional y con el foco puesto en los demás. Además, en esta etapa -al igual que a lo largo de toda la formación- los especialistas no nos dejan solos y nos dan la opción de acceder a sesiones de coaching, shadow coaching o coaching grupal. Como menciona Curro, “no somos formadores, somos facilitadores de aprendizaje. Nos limitamos a provocar el autodescubrimiento de los participantes”.

4. Cerrando el círculo. Despertadores científicos para visualizar cómo hemos evolucionado.

Al finalizar tu participación en este Programa, entre otras cosas, serás capaz de:

  • Potenciar y desarrollar técnicas específicas de influencia.
  • Adquirir herramientas innovadoras relacionadas con el lenguaje y las emociones, para auto-gestionarte mejor.
  • Desarrollar una serie de competencias críticas para potenciar tu influencia y los resultados de tu negocio.

Ahora bien, sería fantasioso quedarnos sólo en mencionar los beneficios sin poder cotejarlos realmente. Por ello, con la misma herramienta con la que nos ayudan a definir nuestro punto de partida, nos ayudan a medir el impacto del aprendizaje, visualizando nuestra evolución en diferentes aspectos sobre todo en las competencias emocionales y en los estilos de liderazgo y en cómo ambos han impactado en la mejora del clima laboral y en los resultados del negocio.

Por todo lo dicho, este programa no está dirigido exclusivamente a las grandes empresas. Por el contrario, como mencionábamos al comienzo, aprender a liderar por influencia y adaptar el estilo de liderazgo en función de las circunstancias y las personas en las unidades de negocios más pequeñas, resulta imprescindible en la gestión interna del día a día y clave en la relación con clientes, proveedores, comunidades y otros grupos de interés.

#Reinvéntate

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