Conviértete en MapsTell Guide: Contribuye a un mundo de entendimiento.

¿Por qué hablamos de un mundo de entendimiento? Concretamente porque esa es la premisa fundamental y el ciclo virtuoso que facilita esta metodología: conocerse y entenderse más; conocer y entender mejor a los demás y, como objetivo final, contribuir al desarrollo del potencial de personas y equipos. Esto último, acompañándolos y guiándolos a través de la cartografía asociativa de MapsTell, basada en el Modelo DISC de William Marston, que abre diálogo sobre los estilos conductuales, facilita información sobre el comportamiento humano y permite visualizar rápida y eficazmente procesos tanto empresariales como estratégicos e individuales.

Ahora bien, para llegar a cumplir ese ciclo virtuoso que propone esta Certificación como MapsTell Guide tiene que suceder, en primer lugar y en primera persona, la experiencia del propio viaje de cada participante.

¿Por qué un mapa?

Porque es la herramienta que necesitamos para viajar desde un punto a otro que nos ayuda a tomar pequeñas decisiones inteligentes; entre ellas: decidir qué ruta vamos a tomar, en qué zonas queremos hacer una pausa corta o larga, qué lugares fotografiar, dónde queremos comer, en qué punto cambiar el transporte, dónde pasar la noche y un largo etcétera. De hecho, sin un mapa es mucho más difícil llegar a un destino sin sobresaltos. Ahora bien, ¿qué diferencia hay entre un mapa como el que conocemos hasta ahora y un mapa de la metodología? Veamos una imagen:

Tal y como se ve en la gráfica, el mapa se divide en 16 áreas. De esta forma, habrá que cumplimentar una serie de pasos que nos llevarán a nuestra área preferida que, ampliada, nos señalará cuál es nuestro punto de partida: dónde estamos y en qué lugares nos movemos habitualmente.

Entonces, ¿por dónde empezamos? ¿Dónde estamos?

El primer paso nos invita a cumplimentar un Test que hará zoom sobre una de esas 16 áreas y nos situará (literalmente) sobre ella. En ese PersonalMap se pondrá el acento en 3 aspectos:

1. Nuestro estilo conductual. Representado en un paisaje/territorio lleno de topónimos (pueblos, montañas, carreteras) que nos revela mucho de nosotros y de nuestra conducta personal a través de una buena cantidad de palabras clave.

2. Cómo nos ven los demás y cómo nos perciben. Muchas etiquetas que daremos por sentadas y otras tantas que sorprenderán; incluso puede que no nos reconozcamos en ellas o que nos hagan un poco de ruido. En cualquier caso, se trata de ver cómo nos ven los otros/as en relación a nuestros comportamientos.

3.- Nuestros desafíos. Cada PersonalMap, como si fuera una agencia de turismo, nos sugiere lugares a visitar; en este caso, comportamientos que son zonas no exploradas. En tal sentido, cada uno decidirá qué camino quiere hacer. Es decir, ya situados en el mapa, tras la exploración de nuestra zona conocida y de los lugares que más visitamos, el desafío nos propone elegir un destino e iniciar un viaje a otra zona, a otro estilo de comportamiento en el que podremos adquirir habilidades y entender mejor a los demás.

¿Más?

Ciertamente hay muchísimo más. Esto sólo ha sido una aproximación a la formación para exponer brevemente por qué el mapa es el marco lúdico ideal que despierta la curiosidad por explorar, que invita a la reflexión y a la acción y que propone descubrir la magia que existe en cada uno de los viajes personales. Efectivamente, es una gran metáfora que además de mostrarnos los sitios que visitamos a menudo, nos invita a viajar, a abrirnos a nuevas posibilidades y a descubrirnos en ellas, incluso aunque no nos quedemos allí de forma definitiva.

¿Por qué convertirnos en MapsTell Guides?

Lo resumiría en estas grandes cuestiones:

  • Aprender una metodología visual, original, creativa, innovadora y no intrusiva ya que se habla sobre un mapa y el hacer y no sobre la persona.
  • Incorporar a la práctica profesional una herramienta que invita al diálogo y a la conversación que potencia naturalmente la empatía como ingrediente fundamental de las relaciones interpersonales.
  • Adquirir una metodología diferenciadora con la que facilitar a los clientes procesos originales, divertidos y motivadores a través de los cuales aprenden mientras descubren por sí mismos/as los diferentes estilos de comportamiento y/o los cambios que pueden o deberían hacer.

Sobre todo, comprender que MapsTell incide en el comportamiento y no en la personalidad, en lo fácilmente observable y modificable a través de acciones que se convertirán en hábitos. Como sabiamente señalaba Gandhi: Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”.

Además, porque es sumamente versátil y práctica para aplicar en muchos y diversos ámbitos y procesos. Por ejemplo, para departamentos clave dentro de cualquier empresa (ventas, fidelización, atención al cliente, etc.); responsables de RRHH (orientación, selección, capacitación); formadores, profesionales de la salud, coaches, facilitadores, etc.

Como MapsTell Guides conseguiremos acompañar y guiar a personas y equipos a tomar conciencia de forma espontánea, a cambiar y ampliar su mirada, a encontrar las palabras para definir lo que les ocurre e incluso de poder ver el camino que deben de tomar, a ser más intuitivos/as y creativos/as.

Todo eso que no es ni más ni menos que lo que nos sucede cuando viajamos. ¿Empezamos?

Coaching en Movimiento: una experiencia consciente, inmersiva y transformadora.

Estamos acostumbrados a abordar la disciplina del coaching desde lugares diferentes, aunque resulta poco habitual hacerlo desde la perspectiva del movimiento. No obstante, tal y como afirma María Jesús Zea(1): “somos como nos movemos. En movimiento vivimos, sentimos, pensamos, nos relacionamos y nos re-creamos”. Dicho de otra forma, si exploramos, descubrimos y ampliamos nuestra forma de movernos, entonces también ampliaremos nuestras formas de pensar y de sentir, y desarrollaremos nuestras perspectivas para crear nuevas posibilidades.

¿Por qué todo esto es posible? Entre otras cosas, porque cuando sumamos conciencia al movimiento que experimentamos podemos descubrirnos en él y localizar y desbloquear sus limitaciones, obstáculos, creencias, emociones que nos impiden concretar y avanzar en la vida. Superado todo aquello e incorporando a nuestro día a día diferentes movimientos conscientes, también estamos listos para diseñar un nuevo recorrido repleto de nuevas posibilidades.

¿Por dónde empezamos?

Como casi siempre, por lo esencial y, en este caso particular, por lo que la Escuela ha definido como Movimiento Esencial. ¿Qué es? Ni más ni menos que la ruta metodológica creada para esta Formación de Coaching en Movimiento(2), que facilita el desarrollo de procesos transformacionales a través del cuerpo en movimiento. Es una invitación a sumergirnos en la experiencia consciente para distinguir, explorar y aprender de nuestros hábitos generando movimientos posibilitadores que nos permitan conseguir objetivos en nuestra vida personal y profesional.

El símbolo de infinito, con todo el poder de su metáfora, es el elegido para dibujar el recorrido de la formación o, como prefiere llamarla nuestra especialista, la ruta de la facilidad. A través de ella, despertamos la conciencia del cuerpo físico- mental- emocional- energético y cuerpo vital. Veamos un gráfico que resume algunos aspectos importantes de la ruta.  

Durante la etapa de autoconocimiento, como podemos visualizar en el gráfico, se entrenan los tres movimientos esenciales vinculados al Ser, al Hacer y al Tener, respectivamente. En el primer caso nos ayudan a desarrollar habilidades para mirar hacia nuestro interior; en el segundo nos entrenan para que seamos capaces de aprender de las transiciones, y en el último caso potencian nuestra capacidad para ir hacia fuera y brillar. Sólo cuando nos encontramos con ese Ser Esencial, entonces estamos preparados para incorporar lo aprendido en procesos de acompañamiento.

Ahora bien, para poder integrar e incorporar al cuerpo todos los aprendizajes necesitamos de progresiones, de tiempo de sensibilización para la práctica, recurrencia y reflexión. En otras palabras, necesitamos convertirnos en verdaderos aprendices.

¿Qué es Ser Aprendiz?

Es, sobre todo, recuperar la capacidad de mirarnos, de escucharnos y de expresarnos desde la autenticidad y esencia. “Ser el eterno forastero, el eterno aprendiz, el eterno postulante: he allí una forma para ser feliz”. Así apuntaba Julio Ramón Ribeyro, el reconocido cuentista peruano, que también dejaba entrever lo infinito del aprendizaje durante toda la vida.

Y el Ser Aprendiz, en esta formación, también plantea correr el eje de lo tradicional para proponer un aprendizaje inverso; es decir, desde el cuerpo. Para ello, se necesita poner el cuerpo en movimiento de forma tal que pueda vincularse esa experiencia corporal con el pensamiento y la energía emocional. En este caso, el programa desarrolla diferentes dinámicas con un espíritu lúdico y expresivo inspiradas en la danza consciente, el contact impro, el yoga, la meditación, el movimiento expresivo, técnicas manuales para el desarrollo de la salud, entre otras.

Por todo lo mencionado, este programa formativo -por su contenido y por su enfoque meramente práctico y vivencial- está dirigido a los profesionales que trabajan en el encuentro con el otro, como coaches y terapeutas, que deseen explorar y entrenarse para acompañar a sus clientes desde el cuerpo y el movimiento y para potenciar sus habilidades y competencias en su práctica profesional.

Entre otras cosas, aprenderán a:

  • Ser protagonistas, a través de la experiencia somática, de su historia corporal, emocional, lingüística y energética.
  • Crear nuevos mapas de recursos para sostener procesos en movimiento que permitirá a coaches y/o terapeutas conseguir aquello que su cliente necesita.
  • Generar procesos de cambio a través de dinámicas lúdicas, expresivas y motrices.
  • Incorporar prácticas de movimiento y capacitación para acompañar procesos transformacionales través de la metodología de coaching en movimiento.

Anímate a Ser Aprendiz, a transformar el conocimiento en sabiduría y a convertir en infinitas tus posibilidades. 

(1) Creadora y directora de la Escuela internacional de Aprendizaje en Movimiento ME y de la metodología de Coaching en Movimiento. (2) Primer programa Internacional de Coaching en Movimiento aprobado por la ICF.

Comprende el porqué de lo que pasa en tu equipo y establece planes de acción.

Practitioner Belbin.

Todos los miembros de un equipo de trabajo son importantes, sobre todo si tenemos en cuenta el concepto de sinergia, que señala que la acción de dos o más causas que generan un efecto es superior al que se conseguiría con la suma de los efectos individuales. Es decir, los resultados de un equipo representan la suma de los esfuerzos, habilidades y capacidades de cada uno de sus integrantes. No obstante, hay formas de optimizar ese rendimiento y se trata de asignar a cada una de las personas el rol que mejor pueden desempeñar en el que además de sentirse motivados y seguros es desde el que más y mejor contribuyen al rendimiento del equipo.

Esto último es una de las grandes aportaciones que nos facilita la metodología Belbin. Para los líderes, la aplicación práctica de la metodología supone la posibilidad de desarrollar una perspectiva diferente desde la que es posible adecuar cada rol según el equipo y/o según las necesidades del proyecto. ¿La finalidad? Como mencionábamos anteriormente, que todos trabajen y rindan más y mejor desde la mejor versión de sí mismos.

Ahora bien, lo que tenemos que saber es que todos tenemos todos los roles, aunque en una combinación tan única y particular como cada uno de nosotros. Por ello, más allá de que uno pueda aprender a identificar ciertas tendencias en un perfil -sobre todo cuando son muy marcadas- esto está lejos de tener un sustento sólido. Para ello existe el Informe Belbin, cuyo contenido es un análisis detallado y riguroso del perfil de una persona.

De esta forma, el Informe constituye una herramienta potente, fiable y validada científicamente que permite obtener una mayor comprensión sobre cómo se comporta realmente una persona en el entorno laboral. Para los líderes, los informes proporcionan una visión muy amplia sobre las fortalezas y debilidades de cada integrante y sobre cómo contribuirán en el ámbito individual, relacional y de equipo. Pero claro, este es el comienzo del análisis para el enfoque de la gestión, ya que esas contribuciones ocurren dentro de un equipo de trabajo y, en consecuencia, en convivencia con otros roles, con un propósito conjunto, con conflictos particulares y un largo etcétera.

Roles de Equipo para obtener el máximo rendimiento.

Recordemos que se trata de una metodología de referencia en la gestión y desarrollo de las personas y los equipos a nivel mundial. Su Nivel Practitioner permite que cada participante adquiera todo el conocimiento para interpretar un Informe Belbin en profundidad y para sacarle la máxima utilidad, ya que el mismo nos habla de contribución en términos de comportamiento y no de títulos o jerarquías.

Efectivamente, este taller práctico está centrado en la aplicación práctica de la Metodología Belbin y está dirigido a todas aquellas personas que trabajen con personas, ya sea como líderes de equipos de trabajo o como miembros del mismo, pero que en cualquier caso quieran obtener resultados efectivos en el desempeño de su gestión; que quieran maximizar sus relaciones de trabajo, y que deseen aprender a capitalizar lo mejor de sí mismos.

Este Intensivo te permitirá, entre otras cosas:

  • Optimizar. Comprender el porqué de lo que pasa en un equipo y establecer planes de acción, asignando las tareas de manera más práctica y multiplicando los resultados.
  • Crecer. Incrementar el autoconocimiento y la autogestión para conseguir un liderazgo desarrollador.
  • Sumar. Mejorar las relaciones interpersonales, la complementariedad y adquirir técnicas de resolución de conflictos.

El desafío de mantener vivo el aprendizaje.

Tras la Certificación, nadie nos suelta la mano; por el contrario, siempre fomentan la idea de ser parte de una Comunidad. ¿Cómo?

  • Compartiendo casos prácticos y artículos de interés para seguir nutriendo el conocimiento.
  • Invitando a ser parte de la Comunidad Virtual de Belbin en la que se comparten casos que ayudan a profundizar en la Metodología.
  • Conectando con un espacio exclusivo para que los participantes puedan compartir y nutrirse de desafíos, proyectos y buenas prácticas.

Adquiere el conocimiento y la credibilidad para aplicar la Metodología Belbin. Estarás capacitado/a para responder a las preguntas más exigentes sobre el tema.

Certificación IES Training: la Ecopsicología y el rol de los Ecotuners.

Muchas veces, para reencontrarnos o estar un momento a solas con nosotros mismos, elegimos escaparnos un rato de las rutinas y de los ritmos frenéticos que llevamos cada día. Buscamos una desconexión, un rato, un paréntesis. Algo que nos relaje, que nos de paz, que nos permita ver lo grandes y pequeños que somos. Tal vez echarnos bajo la sombra que nos regala un viejo tilo a disfrutar de los sonidos de la naturaleza; quizá sentarnos en la playa a escuchar el sonido de la intensidad del océano; posiblemente a disfrutar del cielo nocturno a observar el maravilloso espectáculo que nos regala el universo.

En cualquier caso, he utilizado estos ejemplos porque todos y cada uno de ellos representa una forma mínima e íntima de practicar la Ecopsicología. Pero claro, esta visión resulta un tanto simplista. Para explicarlo mejor, tomaré las sabias palabras de la Psicóloga Teresita Domínguez: “Sería una presunción muy grande decir que los Ecopsicólogos hemos inventado algo, pero sí podemos decir que nos dedicamos a generar conciencia de la relación que inevitablemente tenemos con el ambiente que nos rodea. Es nuestra conexión con la vida, con lo que nos hace latir el corazón y nos fuerza a respirar. Podemos reducirla a su mínima expresión o podemos darla alas y hacerla crecer”.

Y en este artículo hablamos de darle alas y expandirla, pues, entre otras cosas, facilitar la sintonización de la naturaleza humana con la naturaleza exterior es el rol de los Ecotuners(1). Es entender y encontrar diferentes maneras para que esa forma mínima e íntima de disfrute de la naturaleza pueda multiplicarse y materializarse en el diseño y facilitación de experiencias de transformación que despierten la conciencia de las personas y que les permitan entenderse parte y expresión de la red de la vida. Es interesante esto último sobre todo porque la relación con la naturaleza no siempre es tan contemplativa y noble como mencionábamos antes. Efectivamente hay una explotación de los recursos naturales en el mundo entero -hablábamos de esto en un artículo anterior– que pareciera revelar una falta de conciencia total respecto a que somos esa misma naturaleza a la que le estamos haciendo daño

A propósito de ello, la Ecopsicología, a través de ella los Ecotuners, trabajan con el propósito de reparar esa relación, contribuyendo en la transición hacia una cultura regenerativa. Con este objetivo, Marian Ríos y Claudio Pereira Salazar, nos proponen la formación oficial en Ecopsicología de la International Ecopsychology Society: IES Training, en Chile(2), con el objetivo de que cualquier profesional pueda introducir la mirada ecopsicológica y regenerativa de una forma práctica en sus ambientes laborales, educativos, sanitarios, sociales, comunitarios y/o personales. 

Vivencia. Sensibilidad. Amor. Conexión con la tierra y con todo lo que nos rodea.

Se trata sobre todo de promover un cambio desde dentro de cada uno, real, trascendente, integral y sostenible; pero que además permita incorporar una diversidad de herramientas que faciliten esa transformación y expansión de conciencia de ser naturaleza en todos los mini ecosistemas de los que cada uno es parte. Por ello trabajan con el ser humano contemporáneo, pero rescatando las raíces profundas de la sabiduría ancestral y desarrollando intervenciones psicológicas desde un enfoque transpersonal integral y ecosistémico.

Hablando de sabiduría ancestral, hay una breve anécdota que Teresita comparte en uno de sus escritos; contaba entonces que los guaraníes, etnia que habitó desde el Caribe hasta el Uruguay, no tiene una palabra que signifique “mío”. Cuando se refieren a un objeto que les pertenece no dicen, por ejemplo “mi tambor”; dicen “yo tambor”. No existe una separación entre ellos y lo que los rodea. ¡Cuánto tenemos para reaprender! ¡Cuántas cosas hemos olvidado en esta “evolución”! Sin embargo, están ahí, a nuestra disposición, siempre.

Una buena manera de reencontrarnos con toda esa sabiduría son las herramientas ecopsicológicas que se abordan en la Formación y que nos acercan a sentirnos esa misma naturaleza. Entre otras, la curación con los 4 elementos, la naturaleza como terapia: el efecto Biofilia; actividades en setting naturales; prácticas ecoterapéuticas: con los árboles, piedras, trabajo de tierras, mapas ecológicos; búsqueda de visión; zooantropología; arquetipos en la naturaleza, y un largo etcétera. Todas prácticas de bienestar y sanación mediadas por la naturaleza y con el propósito de que emerja la conciencia de Ser Naturaleza.

Tomemos como muestra y para explicar brevemente cómo trabajan con los cuatro elementos de la naturaleza. Cada uno de nosotros, como seres vivos, está compuesto por esos cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire. Conocer cómo se manifiestan en nuestro Ser y en nuestra experiencia de vida es el punto de partida para conocer nuestra energía de base y para explorar cómo podemos conectar con el resto de ellas.

Por ejemplo, en el trabajo con grupos cada elemento nos aporta:

  • El fuego nos invita a explorar la Percepción Grupal. El Fuego como catalizador de los espacios grupales de propósito compartido, de la intención y el sueño colectivo, de la identidad del grupo y de la ritualización de los inicios y procesos emergentes.
  • Desde el elemento Aire trabajamos la Mente Grupal. El Aire que comunica las ideas y clarifica los sentidos y significados compartidos para la creación colectiva. Nos invita a explorar los siguientes espacios grupales: los acuerdos, la comunicación, la indagación colectiva y la innovación creativa.
  • Con el elemento Agua trabajamos la Emoción Grupal. El Agua como símbolo de los procesos afectivos involucrados en los espacios grupales de toma de decisiones, gestión emocional, flujo y gestión de conflictos.
  • Al activar el elemento Tierra trabajamos con la estructura y el Cuerpo Grupal. Exploramos los espacios grupales de evaluación, liderazgo, poder, roles y gobernanza.

Ahora bien, esta práctica, y otras del mundo de la Ecopsicología, cobra especial sentido cuando podemos incorporarlas al diseñar una experiencia de transformación individual o colectiva, por ejemplo, siguiendo el Modelo Koru, cuya Espiral nos ayuda a contemplar todos los dominios de la conciencia en el ser humano: unidad, sentidos, mente, emoción, cuerpo, social y ecológico.

En cierta forma, y retomando el sentido reduccionista del comienzo, todo esto permite perfeccionar lo simple e íntimo de aquellas experiencias de las que hablamos en la introducción del artículo. En todas y cada una de ellas el objetivo era noble, aunque demasiado simple, breve y temporal. Con este aprendizaje vivencial, la conexión con la naturaleza se profundiza y el despertar de la conciencia es tan impactante que significará el inicio de una expansión, de un eco que querrá contagiarse antes o después.   

(1) Concepto propuesto por la Asociación Internacional de Ecopsicología para referirse a los facilitadores ecopsicológicamente orientados o sintonizadores de la naturaleza.

(2) International Ecopsychology Society (IES) es una organización que nace en Neuchatel, Suiza en el año 2005 y actualmente la conforman doce países. Su objetivo es satisfacer las necesidades de conocimiento, formación y unión de un creciente grupo interdisciplinario de educadores, coaches y facilitadores interesados en el campo de la Ecopsicología. En Chile la IES esta representada por el Dr. Claudio Pereira Salazar, que junto al equipo de la Escuela de Koru Transformación imparten la formación oficial de la IES en Chile en alianza con las siguientes Instituciones: Universidad de Antofagasta; Ecoescuela El Manzano; Centro de Investigación y Educación Ambiental Parque Katalapi y  Gaia U Latina.

¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Cuál es mi karma?

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Reconoce tu karma,
comprende y perdona.

Registros Akáshicos.

¿Quién soy? ¿Para qué estoy aquí? ¿Cómo hago para transformar mi vacío en plenitud? ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Cuál es mi karma? ¿Por qué se repiten siempre algunos patrones en mis relaciones? ¿Por qué me siento tan insatisfecho con casi todo lo que hago?

Estos interrogantes forman parte del universo de posibles preguntas que pueden formularse durante una sesión de Registros Akáshicos. Como hemos visto en artículos anteriores, los Registros guardan la memoria de nuestras vidas, donde se registran todos los pensamientos, actos, sentimientos y emociones que experimentamos. Es un gran archivo que registra toda nuestra evolución álmica y contiene la historia de cada uno de nosotros en las sucesivas encarnaciones. 

Acceder a toda esa información nos permite reconocer, entre otras muchas cosas, cuál es nuestro karma. Pero, ¿qué es el karma? Estamos acostumbrados a interpretarlo desde la sabia ironía del humor; por ejemplo, alguien empuja a otro a la piscina e, inmediatamente después, da un traspiés y cae también; o alguien manifiesta la sola intención de empujar a otro y, no sólo no logra su objetivo, sino que tropieza absurdamente.

El karma obedece a la ley causa – efecto y no se crea únicamente a través de actos, sino también de palabra y pensamiento. Sin embargo, no se trata de algo tan simple como “causa y efecto inmediato”; el karma es energía transcendente. Para entenderlo un poco más, haremos una diferenciación entre:

1. El karma que podemos crear en esta encarnación.

Es el que creamos a través de nuestras acciones, sentimientos, palabras y pensamientos y vuelve hacia nosotros como respuesta de efecto similar. Es bien conocido el refrán “quien siembra vientos, recoge tempestades”.

2. El karma que arrastramos de vidas anteriores.

Vivimos situaciones que se repiten y no comprendemos, producto de otras vidas, de las que falta algo por aprender y equilibrar o compensar, y nos está afectando e incidiendo en nuestra vida actual. De hecho, hasta que esa descompensación con respecto a alguien o algo no se equilibre, nuestra tarea seguirá pendiente. Hasta que aprendamos a reconocerlo, lo sanemos y tomemos conciencia, nos encontraremos en la rueda kármica. Ciertamente, la vida es tan buena maestra que, si no aprendemos la lección, la lección se repetirá.

Por poner un ejemplo: ¿te resulta familiar aquella amiga que se entrega cien por cien en sus relaciones y termina siendo engañada repetidamente (y además de una manera cruel)? Si ella es buena, leal, fiel, comprensiva… ¿por qué todos terminan engañándola? ¿cómo nadie la valora?

Este tipo de karma es el que generalmente nos desorienta, pues no hay explicaciones racionales que justifiquen que esos patrones se repitan en la vida. Para nuestra mente racional, resulta injusto e incomprensible. Desde el lado espiritual, sin embargo, quizá su tarea pendiente se relaciona con poner límites a los demás, respetar sus propias decisiones o asumir el protagonismo de su vida. La Ley del Karma busca equilibrar cualquier descompensación álmica y nos conecta, por tanto, con vidas pasadas.

3. El karma que pasa de generación en generación.

Es el karma que heredamos de nuestros ancestros, es decir, padres, abuelos, bisabuelos, etc… y que se va perpetuando a través del grupo familiar. Todos hemos llegado a una familia compuesta por almas con las que tenemos un pacto que elegimos antes de nacer. No es una casualidad los padres que tenemos, el lugar en que nacemos, o la relación familiar que vivimos. No hay casualidades, sino causalidades. En este círculo de almas, hay cuestiones que comprender, liberar, perdonar y sanar. Solo con el perdón llega la sanación. 

Antes de nacer, nuestra alma elige con quienes encontrarse nuevamente para reparar todo aquello que haga falta reparar. Hay nudos kármicos por desatar, por así decir. Y cuando un integrante de ese círculo álmico “limpia” su karma, perdonando y aceptando lo vivido, ayuda y permite a los otros a liberar el suyo propio. Se compensa y sana lo que había pendiente. Por parte del que hace su trabajo kármico, el equilibrio está restablecido y reparado, independientemente de lo que los demás hagan. Por su parte, no deja “lastre” en sus descendientes.

En pocas palabras, el karma es una ley universal que busca el equilibrio y sanación álmica.

No busca el castigo, como muchos entienden. Por el contrario, su finalidad es darnos las oportunidades necesarias para que el alma pueda evolucionar y vivir en el amor incondicional, el perdón y la armonía. El karma es un despertar de la conciencia, que nos mueve a mirarnos sin engaños, con profundidad, para recoger el aprendizaje que nos lleva a realizar nuestro plan de vida.

Por tanto, es muy importante comprender que todo ocurre por una razón y que detrás de ello siempre hay un aprendizaje. Cuando por fin nos abrimos a esta lección de vida, entendemos el porqué de nuestros problemas y somos capaces de ver su sentido desde la comprensión y el amor. Recogemos el gran regalo que estaba oculto.

Es desde este posicionamiento desde el que también comprendemos a los demás y aprendemos a no juzgarles, porque reconocemos que cada cual está dando sus pasos a su ritmo y según su libre albedrío.

Como decía Wayne Dyer: “Como te trate la gente es su karma; como reacciones tú, es el tuyo”.

Es fascinante y tranquilizador comprobar que los seres humanos tenemos a nuestra disposición los recursos para sanarnos, equilibrarnos, inundarnos de paz y gozo interior, avanzar ilimitadamente, vivir con sabiduría, solucionar nuestros conflictos, aliviar nuestros miedos, prosperar y ser felices.

Todos estos recursos se activan con la lectura de Registros Akáshicos, que opera sobre el alma de nuestro ser, dispensándonos de una intensa y profunda liberación y desbloqueo, sanando nuestras heridas del pasado y dándonos la posibilidad de encontrar el verdadero sentido de nuestra vida, aportándonos alegría y paz.

Las lecturas de Registros Akáshicos nos ofrecen la oportunidad de no seguir generando más karma, para bien nuestro y de todos los involucrados.

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Promover un clima emocional positivo en el aula.

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Promover un clima emocional
positivo en el aula.

La Psicología Positiva en el ámbito educativo.

Como docente, estar al frente de un grupo de alumnos significa tener la oportunidad de dejar huella. Es una invitación a ser referentes que va mucho más allá de lo específicamente académico. Un maestro es un modelo posible, es quien tiene el enorme poder de mostrar caminos, alentar sueños, propiciar descubrimientos, resaltar fortalezas y ayudar a superar adversidades.

Es una realidad que en la escuela, tradicionalmente, ha predominado la detección de errores en lugar de las virtudes de los alumnos. Si hacemos un poco de memoria, por ejemplo, recordaremos el “rojo” con el que los docentes solían destacar los errores en un examen. Ahora bien, para contrarrestar ese modelo se requiere un cambio de mirada que apunte a un crecimiento pleno del niño y en todos los aspectos: físico, intelectual, emocional y espiritual.

En tal sentido, la Psicología positiva en el ámbito de la educación supone una revolución respecto a ese paradigma tradicional de enseñanza-aprendizaje, porque parte de cuestionar el enfoque basado en reparar, disciplinar o corregir lo que no funciona, a un enfoque basado fundamentalmente en desarrollar las fortalezas personales, el potencial, multiplicar las posibilidades y empoderar a los alumnos.

Quiero decir, un niño puede ser muy bueno aplicando razonamientos según la lógica ordinaria, aunque puede padecer estados emocionales alterados cuando algo no le sale bien o puede tener limitaciones a la hora de plantear alternativas creativas a la resolución de un problema. Esa es la clave. Los niños necesitan conectarse y gestionar todos sus recursos y por ello y desde temprana edad, necesitan ser estimulados para que desarrollen sus fortalezas en todos los aspectos. De esta manera, los docentes pueden asegurarse de estar educando niños para un mañana al que le faltan certezas y le sobra imprevisibilidad.

Dicho de otra forma, la Psicología Positiva les permite a los docentes educar a los alumnos desde la perspectiva de lo que funciona mejor en ellos. Ahora bien, para que esas virtudes y/o fortalezas afloren, los maestros deben procurar el desarrollo de actividades placenteras y promover un clima emocional positivo en el aula.

Sólo cuando el alumno es protagonista activo del aprendizaje, cuando aprende a aprehender y cuando se siente curioso, inquieto y motivado, puede descubrir en qué es bueno y qué se le da bien.

En este sentido, Martin Seligman, uno de los padres de la Psicología Positiva, sugiere trabajar en ciertos aspectos de los niños para fomentar el bienestar, el rendimiento y la resiliencia en cada uno de ellos para que se expandan en el aula y en la vida.

Por ejemplo, fomentar la inteligencia emocional en los niños, les permite ser capaces de motivarse y persistir aún frente a las dificultades; controlar la impulsividad; aprender a expresarse bajo presión, y/o a evitar que un contratiempo disminuya su capacidad de pensar. A su vez, les permite desarrollar sentimientos de compasión y empatía con su entorno.

Respecto al desarrollo del optimismo, Seligman señala en su libro El optimismo aprendido: “La característica que define a los pesimistas es que tienden a creer que los malos acontecimientos durarán mucho tiempo, que van a echar a perder todo lo que hagan, y que suceden por su culpa. Los optimistas tienden a creer que la derrota es sólo un revés temporal o un desafío y que sus efectos se limitan solamente a ese caso”.

Además, es fundamental tener en cuenta que el cerebro aprende mejor aquello que se ve favorecido por las emociones agradables. Efectivamente, los niños que experimentan emociones como la alegría, la serenidad, la gratitud, la autoestima y la satisfacción muestran mayor respeto por los demás; mayor cooperación, valoración personal, seguridad en sí mismos; mayor autocontrol, mayor rendimiento escolar y capacidad de disfrute. 

Al efecto, Ian Gilbert, uno de los más importantes oradores especializados en educación, afirma: “Cuando en nuestras clases nos centramos abiertamente en crear un estado positivo para el aprendizaje, empezamos a establecer en los cerebros de los alumnos, unas asociaciones entre el aprendizaje y el placer que les va a durar toda la vida”.

La neurociencia también se ha expresado en este sentido, demostrando que las emociones positivas tienen efectos beneficiosos sobre el aprendizaje, puesto que mejora procesos relacionados con la atención, la memoria o la resolución creativa de problemas.

Y todos los conceptos que hemos ido mencionando, junto a otros como el amor, el liderazgo, la autoestima, el autoconocimiento y la motivación permiten el desarrollo de niños resilientes y este concepto, está estrechamente vinculado a la Psicología Positiva.

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