Desarrollo Profesional

Somos seres sociales por naturaleza y necesitamos del contacto con otras personas. Stephen Covey en su libro los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, señalaba: “además de la supervivencia física, la mayor necesidad del ser humano es la supervivencia psicológica; el hecho de que lo comprendan, lo valoren y lo aprecien”. ¿Incluso en el entorno laboral? Diría que sobre todo en el entorno laboral, y aunque muchos traduzcan aprecio como reconocimiento, no es lo mismo...

La Ecopsicología se ocupa de estudiar y restablecer la conexión entre nosotros y el mundo, a través de reencontrarnos con nosotros mismos, con aquello que somos como seres vivientes, con nuestra esencia siempre cambiante, y como parte del ecosistema de este universo. El principal objetivo de la Ecopsicología es reconocer que el estado en el que nos encontramos los seres humanos en la actualidad es un fiel reflejo del estado en que se encuentra nuestro planeta, y que lo que generamos es un espejo del estado psíquico de la humanidad...

Los ambientes VUCA son estresantes. El estrés, a su vez, erosiona nuestra capacidad de pensar y de tomar decisiones con claridad y perspectiva. No obstante, es en las situaciones más complejas que las personas y los equipos de trabajo buscan orientación y un modelo de referencia a la hora de gestionar su trabajo y gestionarse a sí mismos. Por tal motivo, y sobre todo estos entornos complejos, requieren líderes emocionalmente inteligentes e intuitivos que sean capaces de inspirar, de motivar y de dar seguridad y confianza a las personas...

El conocimiento de la Morfopsicología nos sitúa en una posición de privilegio desde la que podemos mejorarnos a nosotros y a los otros. Comprendiendo la estructura del cerebro y reconociendo los rasgos faciales de alguien, podemos identificar rápidamente si se trata de una persona más racional, más emocional o más instintivo/activa; es decir, podemos reconocer cómo piensa, cómo siente y cómo actúa...

“El viejo límite sagrado entre el horario laboral y el tiempo personal ha desaparecido. Estamos permanentemente disponibles, siempre en el puesto de trabajo”. Hemos llegado a un punto en el que pasamos más tiempo frente a pantallas que frente a otras personas y la velocidad con la que suceden las cosas hace que nos acomodemos a ello -como sea- y sigamos adelante adaptándonos a esa realidad tantas veces incómoda...

“Los caballos son animales altamente sensibles y auténticos y tienen la facilidad de abrir nuestros canales sensoriales, de sacarnos del piloto automático, del ruido mental, tecnológico y artificial en el que estamos sumergidos cada día. Relacionarnos con el caballo evidencia nuestra capacidad de confiar en nosotros/as mismos/as”. Así nos lo señala Eliane Bernard, creadora de esta formación. De esta forma, y en medio de un encantador entorno natural, la actividad nos permite reconectarnos con nuestra propia naturaleza...