Empoderamiento Creativo: arteterapia para despertar y nutrir tu poder creativo.

Todos, en nuestros primeros años de vida, somos potencialmente capaces de crear sin límites, de equivocarnos y de soñar sin restricciones, sin juicio y sin miedo. Pero con el tiempo, “entramos en el sistema” y vamos incorporando mandatos, educación y permisos que nos colocan dentro del paradigma de lo socialmente correcto; de lo que deberíamos ser y hacer y de lo que se espera de nosotros/as. Como decía Carl Gustav Jung: “El problema de la mayoría de los seres humanos es que nacen siendo originales y mueren siendo duplicados”, a tenor de cómo nos sobre-adaptamos las personas.

Esta forma de adaptación, a su vez, nos desconecta de aquella creatividad innata y de nuestros impulsos genuinos. Por ello, cada vez que nos referimos a creativos, lo asociamos a “algo” que tienen casi exclusivamente los artistas dedicados, por ejemplo, a la pintura, a la música o a la danza. No obstante, la creatividad siempre estuvo y está en cada uno/a de nosotros/as. Según Winnicott, la creatividad es un instinto innato que todos tenemos y que surge de nuestro yo verdadero, y no del falso yo en que nos convertirnos al adaptarnos a las demandas del entorno.

Para explorar y redescubrir esa cualidad, nace esta Formación en Empoderamiento Creativo creada por Magda Duran, nuestra arteterapeuta experta. A lo largo de la formación y a través de diferentes técnicas de la arteterapia, nos invita a abordar el proceso creativo como un camino de autoconocimiento, de apertura y de expansión de la consciencia; como una vía para el crecimiento, la transformación y la evolución personal.

Resumimos a continuación aspectos diferenciales del abordaje y del impacto de esta formación.

¿Qué significa empoderarnos creativamente?

Entre otras cosas, es dar al mundo lo mejor que hay en cada uno/a de nosotros/as y manifestar nuestros dones mediante una creatividad conectada con el corazón, con nuestro propósito y con la vida. La fuerza creativa de cada uno/a sigue latente en su versión original, a propósito de la reflexión que citábamos al comienzo, y es uno de los dones particulares para hacer nuestra contribución al mundo. Como señala Magda: “la creatividad opera desde la totalidad del Ser y fluye cuando la mente, el cuerpo, las emociones y el espíritu suenan en un acorde armónico”. De esta forma, no importa lo que hagamos, en qué espacios y en qué entornos nos movamos, siempre tendremos oportunidad para desplegar nuestro poder creativo.

Además, la expresión artística en un contexto terapéutico potencia la toma de conciencia, la expresión y la transformación de nuestras sombras en luces. Supone una fuerza capaz de transformarnos, de sanarnos y de permitirnos evolucionar en consonancia con la naturaleza.

5 talleres y un cierre final de 3 días en contacto con la naturaleza.

Cada taller es un viaje que nos invita a explorar y a ir descubriendo y reconectando con nuestra fuerza creativa. Para ello, combina rigurosos aspectos teóricos que nos acercan a recorrer una cartografía psíquica del proceso creativo(1), para luego iniciar un profundo trabajo vivencial que apunta a fortalecer los conceptos y a internalizar el aprendizaje. Ahora bien, como hemos mencionado, el viaje finaliza en un taller intensivo para que cada participante pueda integrar, en un entorno natural, todo el trayecto recorrido. Desde la calma y la claridad a la que nos abre la meditación, podrá cada uno/a adentrarse en el corazón de su creatividad, mientras disfruta del contacto íntimo con la naturaleza.

A lo largo de todos los talleres Magda recurre a diferentes artes plásticas, principalmente, y también a la escritura creativa, el canto espontáneo, el movimiento, pequeñas dramatizaciones. El viaje nos conecta no sólo con las artes, sino también  a la meditación y al contacto profundo con la naturaleza.

¿Para quiénes está diseñada esta formación?

Esta formación es una especialización para personas que ya son arteterapeutas, danzaterapeutas, musicoterapeutas o que trabajan con terapias creativas, ya que lo diferencial de nuestra especialista es que trabaja con el proceso creativo, que es aplicable a cualquier expresión artística como la escritura, la literatura, la música, la danza. Es decir, la metodología incide en el proceso creativo y, aunque no depende de todas las artes, aúna lo común de todas ellas.

También es una formación dirigida especialmente a quienes trabajan en el crecimiento de otras personas como docentes, formadores/as, facilitadores/as, terapeutas, coaches, etc., que quieran adquirir nuevas y novedosas herramientas y técnicas para conectar con su poder creativo y así  facilitar ese mismo proceso en lo/as demás.

Sobre los beneficios de esta formación.

  • Adquirir una metodología para trabajar con el proceso creativo como vía para el crecimiento personal y la apertura de consciencia.
  • Reconectar con la creatividad innata que es nuestro derecho de nacimiento.
  • Recuperar las cualidades más sanas de nuestro niño interior: espontaneidad, juego, exploración, disfrute y sensibilidad.
  • Identificar, expresar, transformar y superar los bloqueos emocionales y cognitivos, mediante técnicas creativas y expresivas.
  • Detectar las creencias culturales, familiares y personales que nos limitan, para transformarlas en creencias potenciadoras de nuestra creatividad.
  • Integrar la creatividad en el día a día y en nuestros actos cotidianos.

Por último, dejo aquí el testimonio de una ex alumna de esta formación, Beatriz E. Lortia, Psicóloga que sintetiza cálidamente lo que significó este viaje creativo:Los módulos de Arteterapia me llevaron a estados muy profundos. De manera creativa pude plasmar y transformar aspectos fundamentales en mi vida, reparar asuntos con mis padres, dolores de mi infancia, empoderar a mi adulta, validar mis emociones. Nada de esto hubiera pasado sin el acompañamiento de Magda. Su claridad, conocimientos y presencia abrieron mi camino.”

(1) La cartografía es simplemente un mapa para navegantes por los mares de la odisea creativa. He reordenado y dado estructura a los aprendizajes que más me han servido, para salir de mi propio bloqueo creativo y para ayudar a mis pacientes y estudiantes con los suyos. Ningún mapa debe ser confundido con el territorio. Cada experiencia creativa tienen su unicidad y su singularidad, y sólo una conciencia y atención centradas en el instante presente pueden desvelar lo que se está desplegando en cada vivencia creativa”. Magdalena Duran Coll.

Coaching Estratégico: derriba los muros que te impiden alcanzar tus objetivos.

“Baja a tierra” tu proyecto, meta y/o objetivo.

Existen cambios inevitables, los que no decidimos, los que tienen que ver con la evolución propia de nuestro cuerpo y de nuestra historia. No obstante, hay cambios, metas y desafíos que están relacionados con nuestros deseos. Por ejemplo, cuando decidimos encarar un nuevo proyecto, iniciar una carrera, cambiar hábitos de alimentación, mudarnos, hacer un deporte, etc. Sin embargo, a pesar de que lo deseamos y lo tenemos presente en la mente cada día, tantísimas veces lo postergamos, nos quedamos en el camino o no tomamos la fuerza necesaria para comenzarlo. Mientras más mentalizamos, menos materializamos.

Esta forma de autosabotaje es muy común y está relacionada con creencias profundas que nos alejan de la meta, incluso a pesar del gran deseo y motivación que podamos tener. Porque lo cierto es que la motivación funciona como un motor para el cambio, pero no es suficiente. A veces deseamos cambiar pero nos cuesta llegar a la acción, nos debatimos internamente entre costos y beneficios, tenemos miedo a lo nuevo y posponemos las acciones concretas para encarar nuestro plan. Si por ejemplo creemos que no vamos a poder, efectivamente, no vamos a poder.

El coaching estratégico supone un gran aliado a la hora de diseñar un plan realista y realizable.

Por un lado porque contempla el hecho de que no podemos evitar recurrir al autoengaño en nuestra percepción de la realidad y, en tal sentido, todas las técnicas que utiliza se usan de forma estratégica para que superemos esas resistencias, autoengaños y bloqueos que impiden el pleno desarrollo de nuestro talento y/o la concreción de objetivos. Por otro lado, nos facilita el zoom y la perspectiva para que nos sea posible generar un conjunto de acciones planificadas sistemáticamente que necesitamos llevar adelante para lograr lo que sea.

Isabel Boix, nuestra coach estratégica, señala que en la mayoría de los casos 5 sesiones de coaching estratégico son suficientes para que las personas “bajen a tierra” su proyecto y/o su objetivo y diseñen un plan realista y realizable para cumplirlo. A propósito de esto, también nos cuenta que mientras a muchas personas les cuesta mucho definir el objetivo; a otras se les hace cuesta arriba imaginar escenarios, y a otros se paralizan cuando tienen que trazar el plan de acción final. Lo cierto es que todos somos diferentes y ella está ahí para ser la guía y darnos el apoyo que en cada etapa necesitemos.

De esta forma, una vez que se determina el objetivo y este cumple con el requisito de ser realista y realizable, entonces es posible enumerar y evaluar las soluciones intentadas que hasta ahora no han funcionado. También nos permite detectar por qué no han funcionado; es decir, si el problema era que el objetivo estaba mal planteado, si no era realista, etc.

Inmediatamente después, la metodología nos invita a pensar en cómo empeorar la situación. Una de las estratagemas más utilizadas en esta fase propone que: “si quieres aprender a enderezar una cosa, primero aprende a retorcerla de todas las formas posibles”. Se trata de pensar en cómo podríamos hacerlo peor, y aunque a priori puede parecer absurdo, cuando las personas nos esforzamos en pensar de acuerdo a esta lógica paradójica, podemos conseguir, por ejemplo, ver las cosas desde otro punto de vista para identificar alternativas que de otra forma no se nos hubieran ocurrido.

¿Somos capaces de visualizar el éxito del objetivo sin sabotaje?

Se trata de convencer a nuestra propia mente sobre todas las características de la situación ideal. Recordemos que en la visualización el cerebro no distingue si es verdad o es mentira, por ello, al recrear la realidad ideal también podemos seleccionar los aspectos realizables y después empezar a actuar en tal dirección.

Hasta aquí hemos repasado el caos, hemos desarrollado otros puntos de vista y hemos imaginado la situación ideal. Ahora corresponde trazar un plan de acción para llegar a esa situación y la técnica del escalador es una herramienta que nos facilita este salto para dejar de mentalizar y comenzar a materializar. Recordemos que cuando la planificación es sólo mental o defectuosa nos lleva a poner parches, a priorizar cuestiones que no son importantes, a mezclar todo y a perder de vista el objetivo. Este desorden supone la explicación respecto a por qué tantas veces hemos abandonado el plan o no lo hemos sabido mantener en el tiempo para que se consolide

“Bajarlo a tierra” nos permite identificar también si el plazo del proyecto es el correcto o necesitamos ajustarlo;  si hemos contemplado demasiados pasos juntos, o si alguno de ellos requiere cumplimentar sí o sí un paso anterior. Dicho de otra forma, nos permite tomar perspectiva rápida y fácilmente para hacer los ajustes que sean necesarios y mantener siempre la condición de realizable.

Puede que el auto-sabotaje de nuestro proyecto esté profundamente ligado a creencias en las que entendemos que no nos merecemos el éxito. Pero en cualquier caso, el coaching estratégico no se detiene en el problema sino que nos ayuda a encontrar la solución. Como menciona nuestra especialista, “si bien nos facilita la toma de conciencia, en paralelo nos permite re-significar el éxito; nos ayuda a romper los patrones que nos permitirá transformar ese viejo círculo vicioso, en un nuevo círculo virtuoso”.

Neurocoaching: entrena tu voluntad y consigue lo que te propones.

Aunque parece que sucedió hace mucho, sólo hace un poco más de un mes que hemos comenzado un nuevo año y, como casi siempre, un inicio en el que muchos aprovechamos para trazar nuevos propósitos, cambiar hábitos y/o crear otros más saludables. Sin embargo, aunque la mayoría de esos planes nacen con una intención irrevocable, se diluyen tiempo después de haber estrenado calendario. ¿Te suena familiar? Veamos un poco más.

¿Por qué sucede esto? Por un lado, somos parte de una sociedad en la que prima el concepto de la inmediatez por sobre el esfuerzo y la voluntad para conseguir algo. Queremos resultados y los queremos ya mismo, por lo que cuando se nos plantea un desafío más grande o que requiere de un esfuerzo superior, nuestra respuesta casi siempre es intentarlo inicialmente pero tirar la toalla ante la primera dificultad o conformarnos con medias tintas. En este sentido, no resulta curioso que las estadísticas señalen que a mediados de enero solo un 25% mantiene sus propósitos, y 6 meses después esa cifra se reduce a un 5%.

Ahora bien, según los expertos todo esto no ocurre porque esté en nuestra naturaleza el abandono como algo crónico; ocurre porque al cerebro le resulta agotador adquirir nuevos hábitos y romper los antiguos, lo sencillo para él es seguir con sus rutinas y con todo lo que ha funcionado hasta ahora. Nuestra vida es un conjunto de hábitos. Cómo y cuándo dormimos, cómo trabajamos, lo que comemos y hasta la forma en la que conducimos constituye una costumbre.

Por ello, para que un cambio pueda ocurrir con éxito, además de la intención y de proyectar un plan realista y realizable, necesitamos entrenar nuestra voluntad.

Suena raro utilizar la palabra entrenamiento para referirnos a algo que es abstracto, pero lo cierto es que la voluntad opera como un músculo. Entre otras cosas, esto significa que se fortalece con la repetición, se fatiga con el uso excesivo, se atrofia con la falta del mismo, y toma fuerza con una correcta nutrición y descanso. Daniel Goleman se refería a la fuerza de voluntadautorregulación como uno de los rasgos básicos de la inteligencia emocional que supone la capacidad para diferir o aplazar las gratificaciones de manera racional y consistente. Dicho de otra forma, la fuerza de voluntad nos permite aplazar la recompensa inmediata, sobre todo aquella obtenida de los impulsos negativos y/o de los malos hábitos como fumar, comer en exceso o llevar una vida sedentaria.

La fuerza de voluntad nos hace más libres.

Porque una cosa es creer somos libres y dueños de nuestras decisiones cuando -sin voluntad-, en realidad somos esclavos de nuestros instintos, de lo que estamos habituados a hacer, de nuestros automatismos. Este tipo de conducta es algo que nos hace sentir mal, afectando incluso a nuestra autoconfianza y autoestima. De hecho, nos percibimos como que no podemos hacer lo que nos proponemos e incluso tomamos las decisiones priorizando lo inmediato y sin tener en cuenta las consecuencias.

La voluntad nos da la capacidad de decidir con libertad y hacer una elección consciente de aquello que deseamos ser y hacer. Por ello, cuando por fin tomamos la decisión de ejercitarla, al igual que un músculo se va fortaleciendo poco a poco. No obstante, como decíamos párrafos antes, necesitamos trazar metas realistas, realizables y coherentes con nuestro estilo de vida. Quiero decir, que la meta no sea participar de una maratón cuando ni siquiera estamos acostumbrados a correr o a caminar diez calles seguidas.

Otra clave es conectar la meta con nuestra motivación ya que las razones en las que nos basamos para justificar nuestro esfuerzo influyen en su fuerza de voluntad. Esto significa que si lo que nos mueve es nuestra motivación intrínseca, es decir, algo interior y autónomo y no controlado externamente, entonces nuestras probabilidades de conseguir la meta propuesta aumenta notablemente. 

Sabiendo esto, ¿empezamos el entrenamiento?

5 sesiones de coaching con NeuroQuotient® para conectar con nuestra motivación y entrenar nuestra voluntad. Un proceso intenso y efectivo que nos permitirá ser más más libres y tomar decisiones más conscientes y más acordes a lo que necesitamos para nuestro bienestar.

5 sesiones para comprender el origen de nuestros comportamientos y adoptar herramientas sencillas para entrenar el cerebro y convertirlo en nuestro aliado en el día a día. Justamente es NeuroQuotient® la herramienta diferencial de este proceso que nos facilita poner luz de manera práctica y efectiva sobre la información que hay en nuestro inconsciente. De esta manera, sabemos desde qué estado actual partimos y en qué trabajar para conseguir lo que queremos.  Aunque las hemos ido repasando, algunas cosas que nos llevamos puestas de este proceso son:

  • Aprender a trazar objetivos realizables y coherentes.
  • Conectar con nuestra motivación intrínseca.
  • Salir del piloto automático y tomar el control deliberado.
  • Aprender a nutrir y a administrar correctamente la voluntad.
  • Reconocer nuestra parte impulsiva, identificar cuando está tomando el control y aprender a interrumpirla en el momento adecuado.

«La voluntad es la única fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica». A. Einstein.

Neurocoaching: 5 sesiones para aprender a entrenar tus soft skills.

Habilidades para resolver; coraje para innovar y asumir riesgos; capacidad para aprender y desaprender; apertura para escuchar y comunicar ideas asertivamente; empatía, flexibilidad, resiliencia, pensamiento crítico, creatividad y autonomía, son algunas de las habilidades blandas o soft skills más valoradas hoy en el mundo empresarial, profesional y personal. Entre otras cosas porque permiten responder adaptativamente a los complejos y constantes cambios del mundo de hoy.

Esa alta valoración tiene que ver con que todas esas habilidades definen la forma en la que vamos a trabajar, la determinación con la que vamos a afrontar retos y desafíos y la manera en la que vamos a tomar decisiones y/o resolver problemas. Ahora bien, todas estas habilidades blandas se pueden aprender y se pueden entrenar. De hecho, se denominan soft justamente porque no obedecen a una regla fija, sino que son evolutivas, mejorables y moldeables. Este es el objetivo primero de este proceso de coaching con neurociencias

Proceso que entiende que cada uno de nosotros es único y tiene sus propios patrones inconscientes que rigen sus comportamientos y su toma de decisiones. Esto significa que no todos comenzamos este proceso desde el mismo sitio, pues cada uno tendrá sus propios patrones producto de sus creencias, valores, educación, entorno social, experiencia, estado actual, estados de ánimo; incluso por cómo están nuestros niveles químicos y hormonales.

En ese sentido, la posibilidad de poner luz sobre todo esto de forma rápida, práctica y eficaz resulta invaluable y es posible gracias a NeuroQuotient® -una herramienta con solidez y base científica-.

Esta herramienta nos facilita esa toma de conciencia individual; esa “foto” de nuestro estado actual que, además de ahorrarnos mucho tiempo, nos permite visibilizar aspectos propios inconscientes y, a veces, impensados. Pero esto no es lo único.

Durante las 5 sesiones de coaching aprenderemos pautas básicas sobre el funcionamiento del cerebro para convertirlo en nuestro aliado natural y para “llevarnos puestas” a la vida cotidiana y a cualquier entorno del que seamos parte. Sobre todo porque todas las habilidades/competencias que hemos mencionado están íntimamente ligadas al funcionamiento del cerebro.

Por ejemplo, la empatía y la comunicación asertiva tienen una estrecha vinculación con cómo funcionan las neuronas espejo. Efectivamente, este grupo neuronal se activa cuando realizamos una acción, cuando observamos cómo otros la realizan o cuando imaginamos estar haciendo esa acción. Son las responsables de proporcionarnos un marco adecuado para el aprendizaje, el entendimiento y la sintonización.

Es decir, no sólo percibimos e interpretamos una conducta, sino también la emoción, el estado de ánimo que subyace de esa conducta. En un nivel superior, estas neuronas nos ayudan a contagiar a otros una emoción particular. Algo primordial en los ámbitos profesionales y personales, porque además es una forma de desarrollar la capacidad de influencia positiva.

Entre otras cosas, este proceso también nos permite entender cómo actúan en cada uno de nosotros y en cada momento los sistemas de recompensa y del miedo. Es decir, qué pasa si uno de ellos toma el mando en determinadas situaciones o cómo se disparan en respuesta a conductas impulsivas. En cualquier caso, auto-liderarnos también supone la capacidad para identificar cómo funcionan esos circuitos y cómo gestionarlos.

Después de lo dicho, queda claro que si somos capaces de mejorar esas competencias, inexorablemente, mejoraremos la relación con nosotros mismos y con los demás.

Será más natural liderar, si antes asumimos el compromiso de liderar nuestra vida desde la responsabilidad y la autenticidad. Será más simple conseguir metas conjuntas y motivar a otros para ello, si antes superamos las expectativas con las propias.

Vivir un proceso de coaching que nos facilite comprender el origen de nuestros comportamientos y adoptar herramientas sencillas para entrenar el cerebro en aspectos clave de la vida personal, social y profesional, es una aportación invaluable para todas las personas interesadas en su evolución y crecimiento.

Específicamente en el mundo profesional y en los entornos empresariales, el desarrollo y el entrenamiento de las habilidades blandas son indicadores muy relevantes -tanto como los conocimientos técnicos-. Esto no es nuevo y mucho menos se trata de algo arbitrario. Hoy por hoy, como decíamos al comienzo de este artículo, es importante saber qué hacer, aunque es tanto o más importante saber cómo hacerlo. La forma en la que nos paramos frente a las decisiones y a los retos, y la forma en la que trabajamos en equipo definen la calidad de nuestro liderazgo.

¿En qué consiste una lectura de Registros Akáshicos?

Las personas que acuden a una lectura de Registros Akáshicos lo hacen por diversos motivos. Es decir, mientras algunas  lo hacen porque sienten algún tipo de bloqueo, atadura, algo que les resuena y a lo que no le encuentran una explicación lógica; otras, simplemente, buscan reafirmar una sensación de plenitud, respaldar una pasión o reafirmar el camino decidido.

Los Registros Akáshicos son los archivos que contienen la historia de toda la existencia, guardan la memoria de todo el universo. De esta manera, todas las personas tenemos nuestro propio libro de la vida en el que está plasmada toda nuestra historia, tanto lo que sucedió en otras vidas, como lo que sucede en nuestra vida actual y las posibilidades futuras. No obstante, ese futuro solo será producto de las decisiones que tomemos. Volveremos sobre esto más adelante.

La información que nos proporcionan los Registros nos ayuda a entendernos un poco mejor, nos permite evolucionar y tomar conciencia de por qué nos ocurren ciertas cosas y por qué se repiten algunos patrones en nuestras vidas. Nos facilita la comprensión, la aceptación y la sanación.

¿Qué NO es una lectura?

No es una adivinación, ni una premonición, ni un pronóstico. Como hemos mencionado previamente, la información que recibimos está destinada para ayudarnos a  tomar consciencia, avanzar y evolucionar, y nunca a decirnos cómo, cuándo, dónde o qué debemos hacer.

¿Qué necesitamos?

  • Nombre completo y fecha de nacimiento.
  • Elaborar unas 5/8 preguntas. Aunque esto tampoco es tan estático y, de acuerdo a cómo transcurra una lectura específica, la persona puede “salirse del guión” preparado y repreguntar sobre el tema que le preocupa más en ese momento.

¿Cuánto tiempo lleva una lectura y cada cuánto tiempo podría repetirla?

  • Una lectura dura aproximadamente una hora y puede hacerse cada dos meses (mínimo).

¿Qué y cómo preguntar?

Se puede preguntar por temas relacionados con: talentos, carrera, profesión, negocios, proyectos, salud, relaciones, familia, patrones repetitivos, miedos, bloqueos, aprendizajes, etc. Recordemos que el Lector de los Registros repetirá la pregunta tal y como le fue formulada. Por ejemplo:

  • ¿Qué puedo hacer para salir de una situación x que siento que me está agobiando?
  • ¿Qué me impide tener una relación estable?
  • ¿Cómo puedo solucionar la relación con mi hijo?
  • ¿Cuál es la mejor manera de afrontar mi nueva responsabilidad?
  • ¿Qué cualidades tengo y cómo puedo desarrollarlas?
  • ¿Cuál es mi misión en la vida?

¿Qué NO se puede preguntar?

Justamente porque no es una adivinación -como decíamos antes-, no podremos preguntar cuestiones cuya respuesta sea arbitraria o especulativa. Por ejemplo:

  • ¿Ganaré la lotería?
  • ¿Cuándo conseguiré pareja?
  • ¿Tengo que aceptar el nuevo empleo?

La premisa del libre albedrío.

No olvidemos nunca que somos nosotros los arquitectos de lo que nos pasa. De esta forma, más allá de la orientación que podamos recibir, la intención siempre es que nosotros tomemos las decisiones y las riendas de nuestra vida. Es decir, la decisión de lo que hacemos (o no) con la información que recibimos es decisión nuestra, pues como principio fundamental siempre se respeta nuestra libertad personal.

¿Qué lapsos temporales contemplan las respuestas?

Teniendo en cuenta el tenor de las preguntas y el libre albedrío a lo que nos referimos previamente, seré breve. Las respuestas no tienen un tiempo cierto de ocurrencia; entre otras cosas, porque la propia ocurrencia de algo sólo dependerá de las decisiones que tomemos al respecto. Dicho de otra forma, podremos recibir una orientación respecto a, por ejemplo, cuál es nuestra misión de vida, aunque será pura y exclusivamente nuestra decisión seguir ese cómo y cuándo capitalizamos esa información.

Curiosamente, las respuestas a esta pregunta en particular relacionada con la misión de vida son muy movilizadoras para las personas. Algunas, las menos, porque reciben casi una revelación; otras, porque tenían una fuerte intuición sobre ello y acaban recibiendo una especie de confirmación que les da serenidad convicción y paz interior.

“Anímate a salir de la sombra para vivir en la luz. Anímate a un proceso único, mágico, tranquilizador y revelador”. Carmen Sherpa, lectora profesional de Registros Akáshicos.

MBSR Mindfulness: cambia tu mente para cambiar tu vida.

Si bien el uso de las tecnologías nos han permitido simplificar una cantidad procesos tediosos, hoy muchos de nosotros nos hemos vuelto rehenes, casi víctimas de ese mundo hiper-conectado repleto de estímulos e información. No hay excusas para no estar y parece que, poco a poco, nosotros mismos hemos ido renunciando al derecho de poner límites, de decir “no”, de hacer una pausa para observarnos u observar lo que sucede con claridad. Cuando vivimos en piloto automático también nuestra comunicación se vuelve reactiva y, en vez de mejorar la calidad de nuestras relaciones, desgastamos nuestros vínculos.

En este escenario -que hasta resulta difícil de leer- nos hemos convertido en malabaristas del tiempo y de las actividades; hemos cambiado el orden por la improvisación; la calidad por la cantidad; lo urgente por lo importante; la motivación por la acción incesante; la profundidad por la superficialidad, y la comunicación asertiva por la reacción inmediata.

Todo ese vaivén constante de hiperactividad sin propósito deteriora –antes o después y en mayor o menor medida- nuestra salud física, mental y emocional y favorece el desarrollo de cuadros de ansiedad y estrés.

Aquí un ejemplo de qué nos pasa cuando tocamos fondo o cuando en un momento de lucidez tomamos conciencia de que todo se nos ha ido de las manos. Fiel a su histrionismo, Mafalda -el maravilloso personaje creado por Quino-, pregonaba en algún momento esta expresión un tanto apocalíptica en respuesta a una realidad difícil de tolerar. No obstante, tal y como nos señala Lorena Irribarra, fundadora de mentefeliz.org, no es necesario ser tan drástico para desactivar ese piloto automático.

Ella misma señala que muchas veces, los ritmos personales de cada uno son lo que son y entonces la idea nunca es cambiar de vida y esperar a que sea más tranquila, más calma y más serena. No podemos hacer nada para intervenir y cambiar lo que está fuera de nuestro control. Lo que sí podemos hacer es cambiar/mejorar desde cada uno de nosotros nuestra relación con toda esa realidad que sucede a nuestro alrededor cada día. Entre otras cosas, haciendo pequeñas incorporaciones y/o transformaciones en las estrategias que llevamos adelante en nuestra vida diaria que nos faciliten más disfrute, bienestar y felicidad.

A propósito de todo esto, Lorena nos propone este Programa MBSR -Mindfulness Based Stress Reduction (1) de 8 semanas, presencial, que se imparte en Barcelona ciudad, Sant Cugat, Sabadell, Terrassa y Granollers. Este entrenamiento de MBSR supone una experiencia de aprendizaje poderosa y transformadora que nos permite profundizar en la auto-conexión y el auto-conocimiento. Sobre todo, nos ayuda a desarrollar la habilidad de estar presentes; de parar y observar (y observarnos) y, en consecuencia, de adoptar maneras de ser y de actuar más positivas y eficaces. Como bien decíamos, nos facilita mejores estrategias para afrontar la vida de forma más saludable, de manera que tanto el bienestar como la felicidad se conviertan en estados más constantes que excepcionales.

Ahora bien, ¿cómo es posible todo esto? A través de herramientas y técnicas sencillas y fáciles de incorporar e integrar en la cotidianeidad, sin la necesidad de bajarnos del mundo, aislarnos o hacer grandes pausas para ello. El Mindfulness nos aporta, justamente, la capacidad de vivir concentrados en cada actividad diaria; desde el simple hecho de caminar, cocinar y hacer deporte, hasta el instante mismo en el que leemos un libro, escuchamos música o estamos en el trabajo, en el cine o en el coche. Jon Kabat-Zinn, creador de la técnica MBSR, señalaba sabiamente:

“La meditación no es dejar la mente en blanco, sino aprender a ver y a vivir con las cosas tal como son”.

De esta forma, cuando aprendemos e incorporamos distintas técnicas de respiración, meditación, movimientos conscientes, atención consciente al cuerpo y a la mente; cuando aprendemos a reconocer y a gestionar nuestras emociones, a salir de estados mentales negativos y a cultivar estados mentales positivos, entonces, naturalmente, logramos estados de calma y serenidad que favorecen la creatividad, la concentración, la empatía, la asertividad y el liderazgo personal.

Ahora bien, volvamos al principio e imaginemos varias de las escenas descritas desde la presencia y la atención consciente. Por ejemplo, imaginemos que podemos decir no sin confrontar y sin que ello suponga culpa; que podamos gestionar mejor el tiempo para distinguir con claridad qué es urgente y qué es verdaderamente importante; que podamos responder, discutir o debatir sin que eso signifique perder los papeles; que seamos capaces de salir de un estado de ánimo indeseado y favorecer un estado más adecuado; que sepamos cómo conectarnos con lo que sea que estemos haciendo sin fragmentar la atención, o que podamos disfrutar de la magia del instante que supone tomarnos un café, a solas, sin más.

Para resumir, repasemos algunos de los beneficios que entrenamiento nos permitirá:

  • Reducir el estrés y la ansiedad.
  • Mejorar la atención y la concentración, la claridad mental y la toma de decisiones.
  • Experimentar los beneficios de gestionar las emociones.
  • Aumentar la resiliencia.
  • Revitalizar la energía y mejorar el estado de ánimo.
  • Incrementar la autoestima y la autoconfianza.
  • Aprender a hacer pausas y a meditar en la acción.
  • Enriquecer las relaciones interpersonales.

Y, sobre todo, crear hábitos saludables y sostenibles para la mente, el cuerpo y el espíritu que favorezcan y naturalicen el bienestar y la felicidad en todos los ámbitos de la vida, en la relación con uno mismo y con los demás.

(1) Es una de las intervenciones complementarias reconocidas por el NIH, -Instituto Nacional de Salud de EEUU en esa categoría-, y también en el ámbito de la psicología, concretamente en las Terapias de 3ª Generación.

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