Coaching en Organizaciones: ¿cómo mejorar la profundidad y el impacto de tus sesiones?

Cuando eres Coach en Organizaciones, la efectividad de tus sesiones está aún más en el punto de mira. En muchas ocasiones, los objetivos de un proceso han de estar alineados a priori, no sólo con tu cliente, sino también con el sponsor, e incluso a veces con Recursos Humanos. Y sin duda se esperan resultados visibles, a veces en un número de sesiones menor del que nos gustaría. Los clientes esperan sacar más de su potencial, mostrar más en medio de un contexto cada vez más cambiante y veloz, tener mayor efectividad en distintas situaciones, y en última (o primera) instancia tener una experiencia de mayor plenitud en la Organización.

Se requieren así sesiones efectivas, y eso tiene que ver con abrir conversaciones potentes que ayuden al cliente a cambiar de perspectiva y de mentalidad, para que nuevos comportamientos puedan emerger de forma sostenible. Es difícil cambiar comportamientos si no cambiamos las creencias, las suposiciones internas que los están originando. Aportar consciencia sobre esas suposiciones, se convierte así en la puerta para el cambio. No puedes cambiar lo que no conoces.

Distintas técnicas de Coaching y la experiencia ayudan en este proceso. Y a la vez, el disponer de una metodología que nos ayude a desvelar no sólo “el cómo” se está comportando la persona, sino el “por qué” (esas suposiciones internas), nos puede llevar a sesiones más enfocadas desde el primer minuto.

Ejemplo de Evaluación 360º Leadership Circle Profile

The Leadership Circle (TLC) ofrece una metodología y evaluaciones únicas que ponen de manifiesto las suposiciones internas o patrones de pensamiento, el “sistema operativo” del líder.

La foto que TLC proporciona sobre el liderazgo y el “sistema operativo” del líder, permite abrir conversaciones transformadoras, y diseñar un proceso de Coaching más sólido y efectivo.

Las evaluaciones TLC son las únicas que apuntan a esos patrones de pensamiento. La consciencia sobre esos patrones, suposiciones y creencias, es el primer paso para poder transcenderlas y avanzar hacía otra etapa de desarrollo de liderazgo, más efectiva y más conectada con el propósito y la esencia del individuo.

Integrando The Leadership Circle en tu práctica como Coach en Organizaciones, podrás tener un impacto más profundo y diferenciador desde la primera sesión.

Las evaluaciones TLC sólo pueden ser realizadas por Coaches Certificados TLC. La certificación TLC es en sí una experiencia transformadora. De hecho la transformación empezará con la realización de tu evaluación 360° Leadership Circle Profile, y tendrás una sesión con un Coach Senior Certificado de TLC para hacerte la devolución. Lo que será seguro el inicio de un apasionante viaje.

The Leadership Circle. La “barra” sube también para Coaches y Facilitadores.

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The Leadership Circle.

La “barra” sube también para Coaches y Facilitadores.

Transformando Efectividad del Liderazgo con The Leadership Circle.

¿Cuando fue la última vez que oíste en una organización: “Los próximos 6 meses está todo controlado, el equipo funciona como un reloj suizo y los resultados entrarán sin duda”?

Raro es que entremos en una empresa y la complejidad para los clientes actuales y/o potenciales no haya aumentado. Presión por obtener resultados sostenibles, por responder al cambio de una manera más veloz, por resolver efectivamente distintas situaciones producto de las relaciones internas -entre equipos y con otros sectores o departamentos-, y externas -con clientes, proveedores, accionistas, etc. En definitiva, una lista de retos internos y externos que no hace más que crecer.

Este marco de situación hace que la “barra” siga subiendo y se convierta en imperativo para que la efectividad del liderazgo también suba. 

De otra forma se irá abriendo una brecha entre la complejidad del contexto y nuestra efectividad, que nos puede llevar a una situación de sentirnos en “modo supervivencia”.

Por todo ello, la consciencia desde la cual actuamos, nuestro “sistema operativo” necesita evolucionar individual y colectivamente; precisa “actualizarse” para poder abordar y resolver toda esa complejidad que ya forma parte del contexto natural de cada día.

Ahora bien, si la “barra” sube en las organizaciones, sin duda también sube para los coaches y facilitadores, que somos los que acompañamos el desarrollo y la transformación de liderazgo individual y/o grupal.

Entonces, ¿cómo ayudar a que el liderazgo en organizaciones sea más efectivo? Veamos. En algunas ocasiones buscamos nuevas o mejores herramientas o técnicas. En cierta forma, esto es algo así como hacer un viaje habiendo comprado unas latas de gasolina, sin tener claro el mapa, el punto de partida de una forma completa, o sin la seguridad que el punto de llegada vaya a ser más efectivo.

En tal sentido, The Leadership Circle (TLC) es una metodología, un marco más amplio que va más allá de una herramienta o técnica. Efectivamente, ofrece un mapa que nos permite trazar con mayor confianza y claridad la ruta de transformación hacía un liderazgo más efectivo y con mayor plenitud.

Además, es la única metodología de evaluaciones de liderazgo que nos apunta en qué nivel de consciencia se encuentra una persona, un grupo o toda una organización. Una metodología única que conecta con mayor efectividad de liderazgo y que refuerza la solidez de nuestras conversaciones con clientes.

Integrando TLC en el ejercicio de tu profesión, podrás tener un impacto mucho más profundo y diferenciador desde la primera sesión individual o grupal.

Las certificaciones de TLC suponen una experiencia transformadora.

De hecho, la transformación empezará con la realización de tu Evaluación 360 Leadership Circle Profile, y tendrás una sesión con un Coach Senior Certificado de TLC para tu sesión de devolución. De ahí, y en primer lugar, podrás pilotar tu propia transformación como Coach o Facilitador/a.

Si hablamos a nuestros clientes de seguir trabajándose para ser más efectivos, deberíamos empezar por nosotros/as primero. No sólo por coherencia e integridad, sino porque sólo si como Coaches y Facilitadores/as somos más efectivos y conscientes, entonces podremos acompañar con mayor efectividad y plenitud a los demás en ese mismo camino.

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The Leadership Circle: evolucionando de un liderazgo reactivo a un liderazgo creativo.

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The Leadership Circle.

Evolucionando de un liderazgo reactivo a un liderazgo creativo.

“La razón por la cual existe la consciencia, y por lo que urge ampliar y profundizar en ella, es sencilla, sin consciencia las cosas irían peor”. Carl Jung.

Algo en nuestra consciencia debe cambiar para que podamos descubrir nuevas maneras de actuar más efectivas -como individuos, como equipos y como empresas- frente a la complejidad de los retos actuales.

Bob Anderson, fundador de The Leadership Circle (TLC), ha dedicado cerca de 30 años a investigar y desarrollar un marco fundamental para el desarrollo de un liderazgo más consciente y más efectivo. Para ello, y como hemos visto en artículos anteriores, ha diseñado una sólida metodología y evaluación para la transformación del liderazgo: Leadership Circle Profile (LCP), donde se combinan los mejores modelos teóricos de los últimos tiempos -Keagan, Wilber, Fritz, entre otros-, así como diversas perspectivas.

Uno de las referencias teóricas que fundamentan el trabajo de Anderson es la teoría de las Etapas de Desarrollo en Adultos, investigada y presentada por Robert Keagan. Según este modelo, las personas evolucionamos en nuestro nivel de consciencia a través de cinco estadios. No obstante, la estimaciones señalan que actualmente, un 70% de los directivos estarían en el estadio reactivo, un 10% en el creativo, un 15% en transición entre reactivo y creativo. Y es a estas etapas a las que nos referiremos en este artículo.

Etapa reactiva. Somos un rol.
Nos definimos de fuera hacia dentro.

Keagan-etapa 3: Problem-reacting” (reaccionando al problema) según TLC.

En esta estadio tomamos un rol en nuestra sociedad y nos identificamos con él. Nos sentimos seguros y valiosos perteneciendo y triunfando dentro de los roles aceptados socialmente. En esta estructura, construimos nuestra vida, sin darnos cuenta de que nuestras aspiraciones y comportamientos están predeterminados por los demás (padres, educadores, amigos, etc.) y/o por la cultura. De esta forma, no somos libres de seguir la llamada de nuestra propia alma; incluso aunque podamos oírla, muchas veces la ignoramos por miedo.

¿Y cómo actuamos desde el miedo? Cuando actuamos movidos por el miedo, la tensión se vuelve reactiva y tendemos a enfocarnos en mantener la seguridad y en superar la ansiedad que nos producen los problemas. Por supuesto, también nos alejamos del propósito -del cual hablaremos un poco más adelante-. Ahora bien, cuando el liderazgo se ejerce desde esa tensión reactiva, se expresa a través de comportamientos que limitan la efectividad, la expresión auténtica y el liderazgo empoderador.

Las principales estrategias reactivas y que mide el LCP son:

  • Cumplimiento: mide hasta que punto el líder tiene un sentido de valía y seguridad personal complaciendo las expectativas de los demás, en vez de actuar en base a lo que quiere o tiene intención de hacer.
  • Protección: mide la creencia de que el líder puede protegerse a sí mismo y establecer un sentido de valía a través de permanecer distante, apartado, escondido, superior y/o racional.
  • Control: mide hasta qué punto el líder establece un sentido de valía personal a través del cumplimiento de tareas y del logro personal.
Etapa creativa. No somos lo que hacemos.
Nos definimos de dentro hacia fuera.

Keagan-Etapa 4: “Outcome-creating” (creación de resultados) según TLC.

La transición a una etapa creativa es la mayor transición de la vida adulta. Para hacer esta transición, ya no ignoramos o distorsionamos la llamada de nuestra alma. Seguimos nuestro propio camino, aunque a menudo signifique decepcionar a otros, arriesgarnos a fallar, y/o contradecir las normas que me conectan con la sociedad y nos hacen valer la pena o sentirnos valiosos -desde un estadio reactivo-.

Durante esta transición, ya no nos definimos por las expectativas de terceros o culturales. Ahora, la visión nace de dentro y por ello la acción se convierte en una auténtica expresión de un propósito interno. Mientras empezamos a ver y experimentar el poder, la creatividad, la libertad, y la satisfacción de vivir desde nuestro propio centro, animamos a los demás a hacerlo también.

Competencias del Liderazgo Creativo y las Tendencias del Liderazgo Reactivo se reflejan en la evaluación 360º Leadership Circle Profile. (Haz clic en la imagen para ampliarla)

 ¿Y cómo actuamos movidos desde el propósito? Cuando lo que nos mueve es lo que nos apasiona, el propósito, la tensión se torna creativa y nos lleva a expresar nuestro talento natural con la intención de alcanzar la visión a la que somos fieles. Los líderes que se transforman de reactivos en creativos, tratan a los demás como iguales que participan, cuyas ideas, derechos y propósitos necesitan estar engranados y alineados creativamente. La auto-expresión y la cooperación se convierten en nuevos principios organizacionales.

Ahora bien, ¿cómo sabe un individuo, un equipo y/o una organización en qué etapa de desarrollo se encuentra?

The Leadership Circle (TLC) ofrece la única metodología y evaluación que puede apuntarnos en qué etapa de desarrollo, y por tanto en qué nivel de consciencia nos encontramos, para desde ahí poder diseñar nuestro propio viaje de transformación. Es una metodología única para evolución de consciencia y transformación de liderazgo.

Como coach o facilitador, ¿cómo es posible diseñar un viaje de transformación para tus clientes?

The Leadership Circle dispone de evaluaciones individuales y grupales, que aportan no sólo una “foto”, una “radiografía” muy reveladora, sino también un mapa para co-crear con mayor confianza y claridad un viaje de transformación sostenible.

Las evaluaciones TLC son las únicas que apuntan a los patrones de pensamiento individuales o grupales. La consciencia sobre esos patrones, suposiciones y creencias es el primer paso para poder transcenderlas y avanzar hacía otra etapa de desarrollo, más efectiva y más conectada con el propósito y la esencia del individuo o del grupo.

Las evaluaciones TLC sólo pueden ser realizadas por Coaches Certificados TLC. La certificación TLC es en sí una experiencia transformadora. De hecho, la transformación empezará con la realización de tu evaluación 360 Leadership Circle Profile, y tendrás una sesión con un Coach Senior Certificado de TLC para hacerte la devolución. Todo lo que supone el inicio de un transformador viaje…  

Las competencias del Liderazgo Creativo y las tendencias del Liderazgo Reactivo se reflejan en la evaluación 360º Leadership Circle Profile.

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The Leadership Circle: ¿cómo diseñar un viaje de transformación para tus clientes?

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The Leadership Circle.

Evolucionando la Consciencia del Liderazgo.

Extracto de la traducción del artículo “El espíritu del Liderazgo” de Bob Anderson, fundador de The Leadership Circle.

En un artículo anterior, hablábamos de cómo la investigación sugiere claramente que la consciencia humana se desarrolla a través de una serie de etapas y que la secuencia de esas etapas sigue siempre el mismo orden. Presentábamos una visión general de cada etapa de desarrollo, desde la perspectiva de cómo la estructura interna de un individuo se reorganiza y cómo esa nueva organización interna da paso a la maestría en el liderazgo del mundo organizacional.

Cada una de esas etapas significa mucho más que un despertar interno del individuo; de hecho, cada una de ellas representa una nueva visión del mundo, de una nueva organización y de una nueva sociedad.

En cada nivel, se reorganiza la experiencia humana al completo:

  • El mundo (como lo experimentamos y lo percibimos) se renueva.
  • Nuestro paisaje interno nunca no vuelve a ser el mismo.
  • Las dinámicas relacionales entre parejas/amigos/compañeros atraviesan cambios significativos.
  • La cultura, estructura y proceso corporativo son “repensados” y rediseñados.
  • Las estructuras sociales y políticas evolucionan.
  • Nuestra relación con lo sagrado mejora.

Todo esto sucede porque una nueva identidad de sistema y una visión del mundo, más verdadera y más efectiva ha remplazado a una más pequeña. La transformación de la consciencia crea potencial para el cambio, tanto del mundo interno como del externo. No obstante, y todavía hoy, la mayoría de la población está en transición de la Etapa Reactiva a la Etapa Creativa; por consiguiente, en las organizaciones estamos aprendiendo a cultivar la creatividad individual, a redistribuir el poder, a colaborar entre equipos, etc.

Estamos convencidos de que, sólo los líderes con consciencia en las etapas: Creativa, Integral y Unitiva, serán capaces de orquestar un cambio en el mundo de hoy. Estos son los únicos sistemas de pensamiento y de identidad capaces de suspender la identificación con la perspectiva de uno mismo, y sostener la perspectiva opuesta como una oportunidad de aprendizaje y cooperación creativa. Estas son las únicas etapas de desarrollo del liderazgo lo suficientemente poco centradas en uno mismo, para estar al servicio del mundo.

Efectivamente, existe una brecha entre la Etapa Reactiva y la Etapa Creativa, que mencionamos con antelación, y la mayoría de líderes todavía están luchando para hacer ese viaje. El reto del liderazgo hoy, por tanto, es la evolución de la consciencia.

No existe transformación de liderazgo sin transformación de consciencia, y eso implica avanzar en nuestras etapas de desarrollo de liderazgo.

Y para que esa evolución suceda, necesitamos equilibrar cuerpo, mente y espíritu. Nuestro potencial humano incluye un espectro de capacidades corporales, emocionales, racionales y espirituales. Mientras nos movemos a través de las etapas del desarrollo, nuestra inteligencia corporal, nuestra inteligencia emocional, nuestra inteligencia racional y nuestra inteligencia espiritual, son desarrolladas y finalmente llevadas a un poderoso equilibro.

Dentro de nosotros está la plantilla o programa de nuestra verdadera naturaleza, una naturaleza que hemos esculpido desde antes de nacer. Tenemos alma, una que nos recuerda quienes somos, qué hemos venido a aprender, qué heridas debemos curar, y cómo queremos desplegar nuestra unicidad completamente. El alma sabe la contribución que más queremos hacer en nuestras vidas. No nos inventamos este conocimiento. A través de la inteligencia espiritual, lo detectamos y dejamos que nos encuentre. Cuando permitimos andar este camino vivimos con absoluta plenitud. Nos convertimos en nosotros mismos. Somos capaces hacer realidad un liderazgo transformador.

Cada uno de nosotros tiene una contribución que sólo nosotros podemos hacer. Nuestra tarea en la vida es avanzar hacia una, cada vez más compleja, expresión de ese propósito. El liderazgo trata fundamentalmente de realizar nuestro propósito más elevado y tomar acciones para poder honrar ese propósito en nuestra vida.

Ahora bien, ¿cómo saber en que etapa de desarrollo estoy como individuo? ¿Cómo saber en qué etapa de desarrollo está un equipo o una organización?

The Leadership Circle (TLC) ofrece la única metodología y evaluación que puede apuntarnos en qué etapa de desarrollo, y por tanto en qué nivel de consciencia nos encontramos, para desde ahí poder diseñar nuestro propio viaje de transformación. Es una metodología única para evolución de consciencia y transformación de liderazgo.

Como coach o facilitador, ¿cómo es posible diseñar un viaje de transformación para tus clientes?

Fundamentalmente, integrando The Leadership Circle en tu práctica, podrás tener un impacto mucho más profundo y diferenciador desde la primera sesión. Además, e igualmente importante, la foto que ofrece TLC te permite co-crear con tu cliente la estrategia de cambio, diseñar el viaje y avanzar con más confianza y claridad.

Las evaluaciones The Leadership Circle son las únicas que apuntan a los patrones de pensamiento individuales o grupales. La consciencia sobre esos patrones, suposiciones y creencias es el primer paso para poder transcenderlas y avanzar hacía otra etapa de desarrollo, más efectiva y más conectada con el propósito y la esencia del individuo o del grupo.

Las evaluaciones TLC sólo pueden ser realizadas por Coaches Certificados TLC.
La certificación The Leadership Circle es en sí una experiencia transformadora.

De hecho, la transformación empezará con la realización de tu evaluación 360 Leadership Circle Profile, y tendrás una sesión con un Coach Senior Certificado de TLC para hacerte la devolución.

Todo lo que supone el inicio de un transformador viaje…

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Trabajo mucho, consigo poco.

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Trabajo mucho, consigo poco.

Esta afirmación la oigo con una cierta frecuencia como respuesta a mi pregunta: ¿Qué asunto quieres trabajar en esta sesión? que planteo a mi cliente al inicio de cada sesión individual o grupal en el ámbito del desarrollo profesional. En este artículo expongo algunas de las posibles causas de conseguir poco, trabajando mucho. 

Una posible causa es la falta de conocimientos. Otra, es no tener las habilidades clásicas de resolución de problemas, comunicación, cooperación, trabajo en equipo, etc., para hacer que todos estos conocimientos se transformen en realidades a través de las personas. Esas carencias se pueden solucionar a veces con una formación adecuada.

Pero con frecuencia esas insuficiencias no se resuelven con formación. Cuando eso ocurre, podemos pensar que dichas carencias constituyen la punta visible del iceberg, el síntoma, el efecto de que algo en el cliente no va como querría. Si ese algo fuera consciente, el cliente ya no tendría el problema. Lo tiene en el inconsciente, en ese saco negro que todos llevamos atrás en el que echamos toda nuestra “basura”, todo aquello que emocionalmente nos impactó en su momento, nos dolió, que no tuvimos los recursos personales adecuados para asimilarlo y darle salida, y que como no encontramos una solución cuando ocurrió, no se nos ocurrió una cosa mejor que rechazarlo, despreciarlo, excluirlo, reprimirlo y esconderlo en ese lugar oscuro que denominamos inconsciente, con la ilusión pueril de que nunca más reviviríamos ese dolor.

Pero todas estas energías, que nuestras células sobre-absorbieron al recibir el impacto de esos tsunamis dolorosos que nos tocaron vivir y que somatizaron, no están quietas. Se muestran de diversas maneras para señalarnos que están ahí y que algo hemos de aprender y hacer para darles salida para encontrar nuestra paz y serenidad. Cuando alcanzamos éstas, las ondas electromagnéticas que emitimos y captamos son diferentes de las que emitíamos y captábamos cuando estábamos sobre-energizados o sobre-excitados. A partir de ese momento, desde la paz y la serenidad, ya estamos preparados para conseguir mucho con un trabajo centrado y fluido.

Bajo el punto de vista sistémico, todo efecto es el resultado de una o varias causas independientes y/o relacionadas. Aceptando este principio, la Inteligencia Sistémica puede ponerse en marcha y resultar sumamente eficaz al focalizarse en descubrir las causas, sus dinámicas y a partir de ellas, sanear, limpiar, desbloquear, sanar heridas, reconciliar y hasta asentar unas bases sólidas para que una solución aparezca y se dé.

¿Qué causas inconscientes, que por absorber mucha de nuestra energía, nos dejan poca energía disponible para un trabajo centrado, fluido y eficaz?

Pueden ser muchas. Veamos algunas:

  • Me llevo mal con mi jefe, y en general, con cualquier figura de autoridad. Con frecuencia, la Inteligencia Sistémica suele llevarme a descubrir que el programa que condiciona esta parte de mi comportamiento se desarrolló y se alojó en mí a consecuencia de mi mala relación con mi padre (mi primera figura de autoridad) o con alguien significativo de mis antepasados. Este descubrimiento lleva a su vez a explorar más allá, hasta averiguar qué generó esta mala relación y qué hacer para corregirla, y así, parar la acción de dicho programa, y en consecuencia, su consumo ingente e inconsciente de energía en mí.
  • Como yerno y trabajador de la empresa familiar de mi suegro, cuya heredera es mi mujer, me esfuerzo por hacer mi trabajo lo mejor que sé, pero no obtengo el reconocimiento debido. La Inteligencia Sistémica puede mostrar que mis buenas intenciones y consciencia me llevan a transgredir y no respetar a los miembros del sistema familiar y empresarial de mi suegro y de mi mujer. Me he apropiado inconscientemente de una posición en el sistema que no me corresponde. La Inteligencia Sistémica me ayuda también a encontrar mi posición correcta, a reparar los errores cometidos y a dejar de poner mis esfuerzos en el camino equivocado.
  • Por más que lo intento, no consigo tener los pies en la tierra. A veces hemos vivido hechos que nos han impactado emocionalmente. Estamos enganchados inconscientemente a ellos, pero no somos conscientes de ello. Una mirada fija perdida en el infinito suele ser una pista. La Inteligencia Sistémica ayudó a un hombre a descubrir que su falta de referencias y su desorientación vital fueron debidas a la muerte de su gemelo durante el parto. En apariencia miro hacia aquí o allí, pero mi mirada inconsciente está anclada allá, en la búsqueda incesante de ese referente anhelado que me orientó y acompañó durante mis nueve meses de gestación.
  • Mis lealtades incompatibles e inconscientes me llevan a perseverar hasta construir un puzzle complejo y conciliable. Siendo niña, fue testigo de palizas que su padre daba a su madre. En su juventud llegó a ser campeona nacional de un arte marcial por su anhelo de poder defender a su madre de su padre. Su rechazo profundo de lo masculino le lleva a vivir con otra mujer separada y madre ya de dos hijas. Y al mismo tiempo, ejerce un rol masculino en su pareja y honra su violencia heredada con su dominio de un arte marcial.

¡Cuánta energía gastada en la búsqueda de una solución vital conciliadora cuando uno procede de dos orígenes tan discordantes! ¿Cuánta energía queda para el trabajo?

La Inteligencia Sistémica ayuda a desvelar el sentido de lo que no tiene sentido para nuestra racionalidad, a conectar con la vida y a disfrutar de ella en paz y serenidad.

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Inteligencia Sistémica para el desarrollo profesional.

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Inteligencia Sistémica
para el desarrollo profesional.

Los profesionales suelen centrar inicialmente su atención, esfuerzos y energía en el conocimiento. Más tarde suelen darse cuenta que necesitan dominar una serie de habilidades humanas para que la utilidad de su conocimiento pueda llegar a los demás. Y más tarde descubren que esto sucede de una manera óptima si se respeta un determinado orden en el sistema donde trabajan.

Pero no siempre se conoce ni se respeta el orden sistémico en las organizaciones donde ocurre el desarrollo profesional. Cuando eso sucede, la situación y los resultados se degradan. Si no se pone remedio, se alcanza el borde del abismo.

Cuando se llega a situaciones profesionales límite en las que ya no hay ideas ni ilusión, o hay aburrimiento, confusión o conflictos constantes; cuando damos vueltas y más vueltas a lo mismo sin la fuerza para salir de ahí y cambiar; cuando los modelos se muestran agotados, o cuando nos hundimos en patrones repetitivos que consumen mucha de nuestra energía y generan poco beneficio, ¿qué solemos hacer?

Con frecuencia buscamos a un culpable. Como le damos el poder sobre nosotros y sobre lo que nos ocurre, nos excluimos de la solución, nos quitamos responsabilidad, nos irresponsabilizamos y nos ponemos en sus manos. Pero la solución pasa justamente por todo lo contrario, es decir, por reconocer nuestra situación, responsabilizarnos de lo nuestro, tomar el poder sobre nosotros mismos, empoderarnos. En este caso ¿qué hacer?

De hecho, no hay que esperar a llegar a estas situaciones extremas para plantearnos dicha pregunta. Es mucho mejor hacerlo antes, sobre todo porque las alarmas de nuestro nivel de conciencia, que es mucho más que nuestro nivel de conocimiento, suelen encenderse bastante antes de que sea demasiado tarde.

La Inteligencia Sistémica es muy útil para inferir soluciones tanto en las situaciones profesionales límite, como en las que pueden llegar a serlo si no se corrige su tendencia, y también en aquellas otras que requieren elegir la mejor opción ante un abanico de alternativas posibles, para no caer en las menos adecuadas.

Con el trabajo sistémico sobre una determinada situación difícil, suele haber un antes y un después, independientemente de la modalidad utilizada, sea en grupo abierto o cerrado o en sesión individual. Aquí me voy a centrar en esta última.

¿Para qué una sesión individual?

Una sesión individual de Inteligencia Sistémica es, paradójicamente, una manera sencilla de trabajar asuntos complejos. Una clave está en la calidad de la empatía y de la relación del profesional con el cliente. Cuando esta calidad existe, el cliente se siente escuchado de forma plena y protegido en un ámbito seguro en el que se puede dar el permiso para llegar hasta donde nunca había llegado antes.

He tenido clientes de más de sesenta y cinco años que, ¡¡por fin!!, han podido expresar hechos fuertes vividos y sufridos a lo largo de su vida profesional y que hasta ese momento los habían mantenido en el más estricto secreto en lo más hondo de su ser. Una vez dichos y puestos al descubierto, y liberadas las emociones que les han acompañado todo este tiempo, la transformación de su cara es inmediata: la paz se muestra y su mirada se hace clara y rebosante de vida.

Hay hechos que podemos calificar de estrictamente profesionales, inherentes a la propia organización o entorno en el que uno trabaja. Y es en este ámbito donde está la solución. Pero a veces no está ahí; está en otro ámbito. A veces, las causas de lo que ocurre en el trabajo no son profesionales, sino que vienen de antes. No es extraño que sea así; de hecho, cuando entramos profesionalmente a trabajar ya estamos moldeados de una determinada manera, aunque siempre podemos cambiar.

He acompañado a muchos directivos exigentes, perfeccionistas, agresivos y poco comunicativos con sus subordinados, equipo e hijos. Pueden estar repitiendo, por ejemplo, un patrón de comportamiento heredado de su padre, por lealtad o por rechazo, con cualquier figura de autoridad. En este caso, la solución para el cliente suele pasar por expresar a su padre todos sus anhelos insatisfechos, quejas y reproches, acoger su parte niño herido, integrarla con su parte adulta, hasta hacer un todo emocionalmente completo que es capaz de reconciliarse con su padre. Cuando lo hace, la serenidad, la fuerza, la creatividad, la espontaneidad, la alegría y la fluidez aparecen.

Cuando tomamos consciencia de algo, nuestros fantasmas pierden su función y se van.

Cuando nos damos cuenta de ese algo, hasta ahora inconsciente, desaparece en nosotros la energía acoplada a la emoción generada por aquella vivencia impactante. Energía que, a modo de un tsunami, nos arrolló con toda su energía, la somatizamos, la albergamos y la mantenemos en nuestras células así agitadas, hasta que somos capaces de abrir la puerta y dejar pasar toda esa energía acumulada en nuestro inconsciente al consciente.

Una sesión individual de Inteligencia Sistémica va directamente al grano sin necesitar grandes recursos. Los más corrientes son muñecos o papeles en el suelo. Saben lo que no está escrito porque han participado en la solución de muchos casos. Se caracteriza también, por su gran adaptabilidad a las necesidades del cliente en cuanto a lugar, fecha y horario. Puede realizarse de manera presencial como telefónicamente.

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