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Analiza tu modelo de negocio hoy, y descubre su mañana.

Futurismo & Business Model Canvas siguiendo la metodología LEGO® SERIOUS PLAY®.

Antes de empezar debemos aclarar que la finalidad de la visualización de escenarios y el futuring no es adivinar el futuro. Es asumir que el futuro se abre ante nosotros como múltiples posibilidades, que existen futuros alternativos y que podemos -hoy- construir y tomar decisiones estratégicas para los futuros deseados.

La realidad nos muestra hoy que muchas empresas se enfrentan al entorno demasiado tarde, cuando la crisis está muy avanzada. En ocasiones, las respuestas suponen cambios radicales que evidencian una falta de anticipación casi inaceptable; en otras, se intenta manejar la empresa mirando el retrovisor y, por lo tanto, manteniendo posturas sumamente conservadoras que destruyen la iniciativa y la innovación.

Por ello, en un mundo en el que lo que permanece es el cambio y en el que los mercados son cada vez más competitivos, se necesitan profesionales que aprendan a visualizar escenarios y a desarrollar una nueva y poderosa relación con el futuro que les permita tomar las mejores decisiones estratégicas.

A propósito de ello, el neurobiólogo sueco David Ingvar, señala que cuanto más inciertamente experimentamos una situación, más activamos lo que él llama: la memoria del futuro; concepto que podemos entender mejor si vemos cómo funciona en cada uno de nosotros. Efectivamente, en cada momento de nuestra vida nuestro cerebro elabora planes de acción y programas para el futuro, formulando hipótesis sobre las condiciones posibles de su entorno y su contexto. Estos planes son almacenados como secuencias lógicas, como una serie de acciones posibles; por ejemplo: «Si sucede ‘x’, haré ‘y’”.

Dicho de otra forma, anticipamos el futuro sobre la base de nuestras experiencias pasadas y actuamos según nuestras anticipaciones. Así podemos afrontar mejor la incertidumbre, anticipar diferentes posibilidades de futuro y estar preparados para dar la mejor respuesta posible. Esta actividad mental se realiza a lo largo de todo el día, independientemente de lo que estamos haciendo. ¿Lo curioso? Reaccionamos eficientemente sólo a aquello que antes hemos imaginado. 

Lo mismo ocurre en el plano organizacional. Los escenarios son esas memorias del futuro y cada uno de ellos supone una historia única e imaginada sobre lo que está por venir. Pero, y aquí está la clave, ¿cómo aprende una organización, un grupo de directivos y de accionistas a imaginarse esos futuros? En este sentido, nuestro especialista en imaginación aplicada y anticipación, Panxo Barrera, nos permite acceder a una enorme variedad de potencialidades de futuro, a través de un workshop de visualización de escenarios que articula la utilización de la metodología LEGO® SERIOUS PLAY®, el modelo CANVAS y determinadas estructuras de prospectiva.

De alguna manera, nos invita a hacer futurismo para explorar y anticipar el futuro de la empresa.

El futuring consiste en desarrollar la memoria de futuro empresarial, de tal manera que directivos, accionistas, propietarios u otros grupos a cargo de tomar decisiones estratégicas, puedan explorar las posibilidades que se abren en una situación presente y construir su futuro.

También lo decía Peter Drucker: “La mejor forma de predecir el futuro es creándolo”. La visualización de escenarios, entonces, nos permite anticipar y construir los futuros deseados. Entre otras cosas, nos facilita transformar las posturas pasivas, reactivas y retrospectivas en actitudes proactivas (provocar los cambios) y pre-activas (adelantarse a los cambios). Recordemos que el cambio experimentado por la reacción “sobre la marcha” y sin previsión suele ser traumático para las empresas en todos los sentidos y en todas las áreas de la organización. En oposición, el cambio experimentado habiendo previsto futuros es llevadero y amigable y su condición es mantener abiertas todas las opciones posibles para el aprendizaje.

Y entonces, algunas de las preguntas finales para reflexionar son:

  • ¿Cuál es el problema de mañana en el que tu empresa necesita trabajar hoy?
  • ¿Cuáles son las decisiones que necesitas tomar hoy en pos de diferentes escenarios futuros?
  • ¿Cuáles son los desafíos que el futuro reserva para tu empresa o actividad profesional?

Expresar sinceramente las respuestas a estas preguntas es el primer paso para conectar con un nuevo paradigma sobre el futuro que ha venido para quedarse. Prever los escenarios y la toma de decisiones estratégicas permite crear las condiciones necesarias para incrementar las posibilidades de distinción y éxito empresarial en una misma dirección y con una visión compartida.

El futurismo es el presente, por ello recomendamos comenzar a funcionar con él desde este mismo momento.

Liderar desde el Ser: Modelo de Interacciones Primordiales.

Interacciones Primordiales.

Liderar desde el Ser.

“Permanecer en la presencia de su Ser es la cualidad más poderosa y transformadora que puede encarnar un líder, pues en esto se basa su capacidad de despertar en otros la memoria de su verdadera naturaleza y potencialidades. No obstante, nadie puede inspirar o despertar auténticamente en otros lo que no ha despertado antes en sí mismo”. Daniel Taroppio.

Uno de los rasgos más importantes de cualquier líder contemporáneo es la integralidad; es decir, ser un líder en todos los aspectos de la vida. Veamos algunos de los atributos que constituyen esa integralidad.

Un primer rasgo fundamental para cualquier líder es el liderazgo del pensar. Es decir, tener la osadía de visualizar escenarios e imaginar realidades que aún no se han manifestado, mundos nuevos, situaciones nuevas, proyectos nuevos. O bien recrear proyectos, situaciones, empresas, etc., desde una nueva mirada.

Sin embargo, el liderazgo de pensar no nos puede llevar muy lejos si no podemos acompañarlo del liderazgo del poder. Y aunque la palabra poder tiene bastante mala prensa, nuestro especialista está en desacuerdo con ello y nos afirma: “Lo que corrompe no es el poder, es el egoísmo, la corrupción, la deshonestidad. De hecho, siempre es mejor poder que no poder, incluso en lo que tiene que ver con cosas malas, pues siempre podremos decidir no hacerlas”.

No obstante, tanto el poder como el pensar tampoco son suficientes sin el liderazgo del hacer. Es decir, si todo lo que pensamos, soñamos y deseamos -por más novedosos que sea-, o si todo el poder que tenemos no lo podemos materializar o traducirlo en acciones, entonces todo el pensamiento y el poder se vuelven estériles y no nos llevan a ningún sitio. Necesitamos acción. Aunque el hacer tampoco vale del todo si no nos lleva al liderazgo del tener. Todos los líderes tienen cosas, pero más allá de las cosas, necesitamos tener logros y alcanzar objetivos; caso contrario, estamos perdidos.

El nuevo líder debe pensar, poder, hacer y tener. ¿Sólo eso?

Ciertamente, hay muchos líderes de la humanidad que han sido capaces de cambiar el mundo con esos cuatro atributos. ¿Ejemplos? Adolf Hitler, Margaret Thatcher, Joseph Stalin y Saddam Hussein (entre otros). Todos ellos tenían las cuatro características. Todos pensaban de una manera, tenían poder, tomaban acción y tenían cosas. Sin embargo, eran líderes no integrales, negativos, machistas y patriarcales a los que les faltaba desarrollar otros atributos fundamentales. Por ejemplo, el sentir. Hoy, más que nunca, los líderes necesitan desarrollar su sensibilidad, su capacidad de encuentro y de conectividad.

Sin embargo, hay una cualidad más que tenemos que sumar para considerar a un líder un gran líder y es la cualidad del Ser; el liderazgo del Ser. Partamos aquí desde los ejemplos de líderes que también han cambiado el mundo, pero integrando todas las capacidades que hemos venido mencionando: Madre Teresa, Mahatma Gandhi, Nelson Mandela (entre otros). Poca explicación hace falta para marcar la antítesis que existe entre estos liderazgos y los que mencionábamos con antelación.

Claro que cuando hablamos del Ser, hablamos de algo intangible, de una realidad interior y en esta actualidad en la que para creer necesitamos ver, tocar, medir y/o calcular, resulta complejo abordar este tipo de conceptos. No obstante, Daniel Taroppio, ha desarrollado un Modelo -con bases científicas- desde el que contempla este Liderazgo desde el Ser. Modelo de Interacciones Primordiales.

A continuación, brevemente, explicamos sus tres hipótesis centrales:

1. La herida básica del ser humano contemporáneo.

No hay nadie en el mundo que, contemplando un amanecer, sintiéndose pequeño en el universo, presenciando un nacimiento etc., no se haya preguntado: ¿Qué sentido tiene la vida, la existencia? ¿De dónde provenimos? ¿Hacia dónde vamos? Claro que, al no dar con las respuestas, inhibimos la pregunta. Antiguamente se inventaban mitos y así todos creían en ello (en lo mismo) y no seguían cuestionando. No obstante, el ser humano contemporáneo necesita evidencias, no se conforma con mitos.

Vivimos en un mundo en el que tenemos como “reprimida” la pregunta por el sentido de la vida. Como si no tuviéramos raíces, ancestros ni civilización. Lo que el Modelo de Interacciones Primordiales plantea es que si nosotros no abordamos esa herida fundamental, nos podemos pasar la vida poniendo parches sobre todos nuestros problemas: sexuales, financieros, sociales, familiares, etc. Lo que propone este modelo es hacemos cargo de la herida básica y sanarla. Cuando uno logra trabajar desde la profundidad del Ser, contacta con su identidad más verdadera. No significa esto que los problemas se extinguen; por el contrario, siguen existiendo pero se solucionan desde un lugar nuevo y distinto.

2. La Perfección Original del Ser.

El Modelo entiende que en cada ser humano existe un proyecto original, profundo que no viene por la cultura y que no es aprendido, pero se recuerda. Y la tarea más importante de los líderes, en cualquier ámbito, es propiciar que ellos mismos y las personas que les rodean contacten con esa sabiduría primordial, la liberen y sean ellos mismos.

Esta Perfección Original, Núcleo Primordial o Ser no es un plan predeterminado, fijo, sino un campo dinámico de potencialidades que podemos administrar a lo largo de la vida desde nuestros condicionamientos y libertades. Podríamos decir que desde el latido de nuestro corazón, la capacidad de absorber alimentos, hasta la creatividad más sofisticada, está sostenida en estas capacidades que nos vienen dadas por la evolución universal. ¿Cuál es entonces el sentido único del liderazgo? Liberar este potencial natural inherente a cada Ser humano. Un líder integral inspira para que las personas se contacten con su propia verdad y la desplieguen. Cuando muchas personas han conectado con su naturaleza y la liberan (familia, institución, empresa o país), ahí hay un líder que ha tocado su Ser y ha inspirado a otros para alcanzar logros extraordinarios.

3. La vida es el arte del encuentro.

Vivir es aprender a encontrarnos con nosotros. Cada encuentro que tenemos es un empezar a conocernos. Cada persona que nos encontramos tiene algo nuevo que mostrarnos sobre nosotros. Es imposible crecer y conocernos sin el encuentro con el otro.

De hecho, la herida básica a la que nos referíamos en el punto 1, sólo se puede sanar en el encuentro con uno mismo y con los demás y toda institución puede ser un espacio que propicie ese encuentro (o no). Son los líderes los que facilitan y habilitan la posibilidad de que ese encuentro ocurra.

El Modelo de Interacciones Primordiales ayuda a despertar un nuevo estilo de liderazgo y conducción sobre la propia vida, que se traslada naturalmente al ámbito personal, familiar, social, laboral y/o profesional.

El nuevo líder integral es un agente de cambio social, pues su lugar en las organizaciones le brinda una oportunidad privilegiada para hacer la diferencia, no sólo en las empresas sino en todos los ámbitos en los que participa.

Artículo basado en la Conferencia de Daniel Taroppio sobre Liderazgo e Inteligencia Emocional. 

Pasamos más tiempo frente a pantallas que frente a otras personas.

El recientemente fallecido sociólogo polaco Zygmunt Bauman, creador del concepto de la modernidad líquida, nos ha dejado grandes conceptos y uno de ellos supone un estupendo punto de partida para este artículo:

“El viejo límite sagrado entre el horario laboral y el tiempo personal ha desaparecido. Estamos permanentemente disponibles, siempre en el puesto de trabajo”.

Hemos llegado a un punto en el que pasamos más tiempo frente a pantallas que frente a otras personas y eso tiene efectos nocivos en todos los aspectos de nuestras vidas. Algunos los notamos inmediatamente, pero la velocidad con la que suceden las cosas hace que nos acomodemos a ello -como sea- y sigamos adelante. Efectivamente, la sociedad actual se caracteriza por la aceleración, la inmediatez, la dispersión y la multitarea. En consecuencia, nos hemos vuelto personas estresadas, ansiosas, dispersas, con prioridades confusas, y con relaciones fugaces y livianas. Incluso la relación con nosotros mismos se ha vuelto esporádica y ha perdido profundidad, producto del abuso en vez del buen uso de las tecnologías.

No obstante, en medio de esa aceleración, continuamos lidiando con todo. Adaptándonos a la realidad, trabajando cada vez más horas, restringiendo cada vez más los espacios personales, anestesiando las molestias con un químico, respondiendo a todos y a todas y estando siempre disponibles. Decir que “no” casi ha dejado de ser una opción. La hiperconexión, esa trampa en la que la mayoría de nosotros hemos caído, nos exige estar disponibles por todos los medios 24×7. ¿Lo paradójico de todo esto? En cierta forma, la tecnología no nos permite estar ausentes, pero tampoco nos permite estar presentes.

Todos sabemos que el crecimiento de la tecnología ha sido exponencial y nos ha simplificado la vida en muchos aspectos. Por ejemplo, nos permite trabajar desde lugares remotos, consultar información, datos y noticias en tiempo real y un sinfín de etcéteras. Pero, como había dicho párrafos antes, hemos caído en sus trampas. Efectivamente, esa omnipresencia tecnológica ha invadido -sin mucha gradualidad-, todos nuestros espacios: la oficina, la cena con la familia, con amigos, los viajes en coche, etc.

No podemos ignorar que todo esto ha deteriorado nuestra capacidad de atención, de diálogo y de escucha y, físicamente hablando, nos ha multiplicado las contracturas, las molestias y las tensiones musculares.

En este sentido, una nota publicada en el suplemento de salud del diario El Mundo en Abril de este año, señala al Text Neck como la epidemia que sufrirá todo el mundo por el uso excesivo del móvil. Definido por el quiropráctico Dean L. Fishman, este trastorno supone un cuadro de síntomas músculo-esqueléticos detectados tras el uso prolongado de dispositivos móviles que fuerzan a la columna cervical a adoptar una postura patomecánica o lesiva. Lo curioso (o no tanto) es que según el último informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), cada persona pasa de media 33 horas semanales con sus ojos pegados a la pantalla de sus dispositivos móviles inteligentes, superando diariamente las 150 interacciones.

Ahora bien, tanta conexión, tanta ausencia, tanta presencia, tanta atención y desatención, ¿cómo lo gestionamos para que no se convierta en una pesadilla?

Srikumar Rao, señala en su libro Happiness at work: “El mayor obstáculo para tu felicidad es tu creencia de que eres prisionero de las circunstancias”. Dicho de otra forma, está claro que no podemos hacer nada para cambiar esa realidad (ni ninguna otra), aunque sí podemos intervenir en nuestra forma de reaccionar y relacionarnos con ella. Es en este sentido que nuestra especialista, María de Marcos, nos propone hacernos cargo y recuperar la magia del instante, del momento presente, del mientras tanto. De conectarnos más con nosotros mismos, con nuestro cuerpo, con nuestras emociones y con lo que nos rodea.

Tomar conciencia del impacto que las nuevas tecnologías tienen sobre nuestra salud corporal, mental, emocional, social y profesional, supone un primer paso para aprender a gestionar todo ello de manera concreta.

Esa el la propuesta de María, que nos invita a ser observadores de nuestros patrones corporales y mentales. Seguidamente, nos enseña a desarrollar hábitos saludables y sostenibles en el tiempo, y a incorporar en nuestro trabajo y cotidianeidad técnicas de re-educación psico-física.

Es necesario comprender que tenemos la capacidad de aprender a autogestionarnos para sentirnos bien. A diferencia de nuestros dispositivos electrónicos, cuando llegamos al final del día al mínimo de energía no podemos conectarnos a nada para recuperarla. Somos nosotros los que tenemos que aprender a administrar y recuperar nuestra energía para no acabar agotados y arrancar cada día con lo mínimo indispensable. Necesitamos dejar de estar sin estar y aprender a sumar calidad y presencia a cada momento que transcurre en medio de esta modernidad líquida.

Este curso nos permitirá, entre otras cosas:

  • Conectar con las necesidades del momento presente, incorporando un método para atenderlas con el menor esfuerzo físico y mental.
  • Gestionar las situaciones mientras ocurren. Reacción (automática) vs. Decisión (consciente).
  • Desarrollar una relación respetuosa y auténtica con uno mismo.
  • Aprender a generar respuestas creativas para hacer frente a las dificultades. Responsabilidad.

Vive con menos tensión. Maneja los ritmos. Optimiza el esfuerzo.

Modelo de Interacciones Primordiales: Coaching Primordial y Psicoterapia Transpersonal.

Daniel Taroppio creador del modelo de interacciones primordiales, señala: “El Coaching y la Psicoterapia Primordial nos permiten acceder a las dimensiones más profundas de la naturaleza psicogenética para, desde allí, liberar potencialidades que a veces ni siquiera imaginamos poseer. Un proceso de desarrollo personal profundo pone a nuestra disposición potencias, energías y capacidades nuevas y poderosas que pueden resultar determinantes a la hora de encarar nuestros desafíos y proyectos”.

De esta forma, el objetivo de ambas disciplinas consiste en llegar a la raíz de las necesidades, de las problemáticas y de los padecimientos humanos. Para ello, incluyen metodologías de trabajo corporal, emotivo, lingüístico, cognitivo, energético y meditativo, denominadas: Danza Primal, Lingüística Primordial y Meditación Orgánica, que suponen una diferencia sustancial en cualquier proceso de transformación personal e interpersonal.

Sin embargo, la diferenciación del tipo de prácticas no significa de ninguna manera que exista un límite entre y/o en la aplicación de todas ellas. El concepto de integralidad, efectivamente, no depende de cuántas prácticas se aúnen para formar un modelo de trabajo o de cuántas dimensiones de las personas o de la realidad abarquen; por el contrario, se trata de cómo esas prácticas que conforman el modelo se integran entre sí, respondiendo a una mirada amplia, profunda, sistemática y coherente de la naturaleza humana.

Y aquí haré un pequeño paréntesis que entiendo necesario. Para una mayor comprensión del modelo, haremos una breve descripción de cada metodología, entendiendo, como habíamos dicho, que en la aplicación todas ellas están integradas entre sí.

La Danza Primal aporta un trabajo corporal que permite liberarnos de los bloqueos energéticos que dañan nuestra salud física y mental, recuperando la naturalidad de nuestro cuerpo.

La Lingüística Primordial es un método para transformar el lenguaje manipulativo en una comunicación altamente efectiva, transparente y saludable. En sus etapas avanzadas, incorpora lo que denominamos comunicación primordial propiamente dicha, que no pasa sólo por el lenguaje hablado o corporal sino que es esencialmente vibracional. La comunicación vibracional  depende de nuestro estado vibratorio interior. Es por lo tanto la forma más profunda y menos manipulable de comunicación a la que podemos acceder.

La Meditación Orgánica. Se trabaja con técnicas meditativas totalmente prácticas, sin dogma alguno y por lo tanto asimilables a cualquier sistema religioso. Brindan una experiencia vivencial de nuestra pertenencia a la totalidad del universo, permitiendo sanar desde su raíz la profunda sensación de alienación y vacío que tanto angustia al ser humano de hoy.

¿Cuántas veces en un proceso de transformación personal, el coach o el psicoterapeuta se quedan sin saber cómo integrar el lenguaje, el cuerpo, la emoción y la energía de una persona?

¿Cuántas veces se encuentran con personas que vibran todo el tiempo desde una emoción que poco o nada tiene que ver con sus lenguaje verbal o corporal? Sin conocimiento de esos dominios y de las prácticas que mencionábamos, ¿cómo sería posible para los profesionales identificar esos aspectos claves, para ayudarle a las personas a explorarlos, a integrarlos con los demás aspectos y fluir?

Por ejemplo, en aspectos de la vida personal, el Coaching Primordial y la Psicoterapia Transpersonal, ponen en el centro de su dedicación los temas fundamentales, existenciales, medulares, y a partir de allí generan procesos de transformación que decantan sobre todos los desafíos prácticos y concretos de la vida cotidiana. ¿Por qué? ¿Para qué? Básicamente porque van tras la búsqueda de sanación de las relaciones interpersonales. Nuestra vida privada es una vida en interacción, es un entramado de vínculos de todo tipo. Cuando nuestra vida de relación está en armonía, cuando nuestros vínculos son satisfactorios, nuestra vida personal crece en todas sus dimensiones.

De igual forma, operan en aspectos como la salud. En este sentido, numerosas investigaciones han demostrado la íntima relación entre nuestro lenguaje interno e interpersonal y nuestra salud física, mental y vincular. Las palabras, y por ende las creencias, juicios y modelos mentales con los cuales nos hablamos a nosotros mismos y a los demás, afectan directamente la química y la estructura de nuestras células, que responden a estos estímulos con salud o enfermedad. Del mismo modo, nuestra corporalidad, nuestro estado emocional determinan nuestro lenguaje, juicios y creencias, todo lo cual se revierte en nuestros vínculos, profesiones y organizaciones.

El Coaching Primordial y la Psicoterapia Transpersonal trabajan directamente sobre la relación entre nuestros diálogos internos e interpersonales y nuestra química interna, influyendo sobre la forma en la que la palabra determina los estados corporales y emocionales y los vínculos que determinan nuestra salud físico-emocional y la de nuestras relaciones interpersonales.

Por todo lo dicho, la formación en Coaching Primordial y la formación en Psicoterapia Transpersonal aporta el entrenamiento y las herramientas necesarias para que los profesionales conozcan su propia corporalidad, su energía y su emocionalidad y, desde allí, sean capaces de desarrollar una sensibilidad afinada para facilitar en las personas esos mismos procesos.

Coaching creativo siguiendo la metodología LEGO® SERIOUS PLAY®.

Construye tu futuro, poniendo el presente en tus manos.

Porque como dijo Gandhi, uno de los más reconocidos líderes espirituales del mundo: “El futuro depende de lo que hagamos en el presente”. 

Y casi nadie mejor que los coaches que trabajan en y por el desarrollo, el crecimiento y la transformación de las personas, para comprender la importancia que supone ayudarlas a definir el futuro (las metas personales y/o profesionales), con la finalidad de diseñar -en el presente- un plan de acción certero, realizable y sostenible. Sin embargo, no es tan simple como ir del punto “A” al punto “B” sin más.

Pensemos que, ciertamente, cuando una persona decide ponerse en manos de un coach (ejecutivo, ontológico, sistémico u otro) es porque ya lo ha intentado una, dos o infinitas veces solo y no lo ha conseguido. Lo curioso es que no suele explicarse bien el por qué no lo ha conseguido; sólo sabe que siempre tropieza en el mismo sitio, que en algún momento pierde la motivación o que no es capaz de encontrar alternativas a ese plan que, inicialmente parecía perfecto.

De esta forma, sin demasiada claridad y con algo de frustración, aunque con la voluntad y la intención intactas, toman la decisión de comenzar un proceso de coaching. Y en este proceso, no sólo comienza el desafío de la persona para visualizar alternativas diferentes a su fallido plan perfecto; también es el comienzo de un desafío para el coach que se enfrenta, una vez más, a la realidad única y específica que supone cada cliente.

Por supuesto que la formación de cada coach le habrá dado los conocimientos y las herramientas para llevar adelante un proceso de coaching.

Aun así, a veces los bloqueos, los miedos y las creencias de los clientes están tan arraigados y tan interiorizados, que provocan que las sesiones se extiendan sensiblemente, generando esa sensación tan indeseada de lentitud y/o estancamiento (en el cliente y en el coach).

Por ejemplo, alguien ha intentado varias veces dejar su trabajo en relación de dependencia para dar forma a su emprendimiento, pero cada vez se boicotea y no lo consigue. ¿Qué sucede? Pues esta persona podría estar pensando que si concreta el objetivo la gente lo verá como alguien irresponsable; que le dejarán de lado, o que si no tiene éxito se sentirá un fracasado. Así, esta persona, inconscientemente, articulará diferentes mecanismos para defender aquello que cree -no importa si es cierto o no-. Quiero decir, nunca se “animará”, salvo que ponga luz, cuestione y desmonte (si es necesario), cada una de esas creencias.

Ahora bien, ¿es tan fácil como parece? Claramente no. Sin embargo, la metodología LEGO® SERIOUS PLAY® es una herramienta cuyo espíritu es simplificar la aparición de estas cuestiones, evitándole al cliente tener que verbalizarlo todo. Ocurre que cuando las personas entran en contacto con las piezas Lego, se liberan de sus patrones de pensamiento, de sus creencias limitantes y de sus miedos. Simplemente, están jugando.

Nietzsche decía que en el hombre auténtico siempre hay un niño que quiere jugar. Un niño al que las creencias construidas hasta la vida adulta fueron “anestesiando”, pero que cuando lo dejan salir, les hace sentir mucho más conectados con su esencia. Por ello, para que un profesional que quiera desarrollar un nuevo panorama, esta herramienta es invaluable; pues facilita la conexión con su lado más genuino, le ayuda para que sea capaz de desarrollar otras perspectivas y tomar decisiones con más claridad y confianza.

Ahora bien, son las personas las que construyen sus propias respuestas. No obstante, la labor del coach es facilitar al cliente para que pueda darle forma a las metáforas resultantes de la construcción y desde esa interpretación, tiene la posibilidad de abrir un universo de nuevas posibilidades a sus clientes, para que ellos mismos “vean y descubran” lo que antes habían ignorado, desconocían o no sabían que sabían.

¿Podríamos decir que el concepto LEGO® SERIOUS PLAY® es una manera de decir?

Veamos. Si entendemos que se trata de una herramienta a través de la cual el/los cliente/s vuelcan toda su información -consciente e inconsciente- en una construcción, dando sentido a todo lo que ocurre, podríamos afirmar que sí, pues lo que no dice verbalmente -porque no puede y/o porque no sabe cómo- lo expresa a través de sus manos y de allí proyecta al verbo.

En tal sentido, Panxo Barrera(1), facilitador experto de LEGO® SERIOUS PLAY®, tiene una visión particular respecto a este tema. Este experto en imaginación aplicada ve esta metodología como un nuevo lenguaje, diferente y emocional, que posibilita nuevas oportunidades de comunicar y crear ideas y conceptos.

En respuesta a esa necesidad de encontrar nuevos estilos de coaching más creativos que conecten directamente con la emoción y que simplifiquen los procesos de desarrollo, crecimiento y transformación de las personas, Entropía han creado este workshop 100% experiencial siguiendo el concepto LEGO® SERIOUS PLAY®.

La finalidad es que los participantes vivan en primera persona esta experiencia de creatividad, imaginación y comunicación, aplicada a su esfera personal para mejorar como profesionales.

Entre otras cosas, asistir a un proceso de Coaching Creativo siguiendo la metodología LEGO® SERIOUS PLAY® permite ayudar al participante a:

  • Encontrar rápidamente las respuestas que necesita para alcanzar su/s meta/s.
  • Visualizar diversas alternativas para conseguirla/s, a través de una representación comprensible y concreta.
  • Identificar miedos, patrones de pensamiento y creencias que necesita cuestionarse y cambiar, para seguir adelante más motivado y con más confianza en sí mismo.
  • Favorecer la toma de decisiones, impulsando acciones concretas y compromiso.
  • Explorar y descubrir sus fortalezas e identificar y trabajar en sus debilidades.

Psicología Transpersonal: la búsqueda de la vida de pleno sentido.

Como seres vitales necesitamos contactarnos con nuestra información primaria, que lamentablemente se empieza a bloquear cuando no recibimos la educación adecuada para crecer en libertad. Necesitamos recuperar nuestra memoria primal, el contacto con la fuente, el origen de la vida, y desde allí nutrirnos, crecer y sanarnos.

En ese sentido, Daniel Taroppio, nuestro pensador evolucionista, dice: “Los seres humanos tenemos una responsabilidad ineludible en la evolución de la conciencia. La alienación básica de nuestra conciencia, el sentirnos separados de todo y de todos, es la raíz de nuestros males. Ésta es la enfermedad esencial, y sólo la meditación, ayudada por la psicoterapia, puede sanarla”.

No obstante, cuando hablamos de conceptos como meditación y/o espiritualidad, no podemos ignorar que a muchos les continúa haciendo cierto “ruido”. Y son comunes estas posturas si somos capaces de comprender que, culturalmente y a lo largo de miles de años, hemos identificado la espiritualidad con fenómenos paranormales, con el más allá y/o con el desarrollo de poderes sobrenaturales. No obstante, poco a poco, estamos comprendiendo que la única espiritualidad que puede transformarnos es la que vivimos en el día a día, en las cosas simples de la vida; la espiritualidad en los vínculos, en el trabajo, en el cuidado de la salud, en el servicio, en las alegrías y diversiones cotidianas.

Y para ello, lo primero es entendernos como una unidad de cuerpo, mente, alma y espíritu. El cuerpo necesita comida, gimnasia, medicina física. La mente necesita conocer sus impulsos, sus instintos, la dimensión emotivo-afectiva y la posibilidad de relacionarse con el prójimo; y esto no se obtiene con la dieta por un lado y con el trabajo espiritual por otro. Necesitamos una visión integral que nos permita poner los pies sobre la tierra, bajar al mundo. A propósito de esto, cito la maravillosa reflexión de Daniel al respecto:

“El gran desafío de la Psicología Transpersonal Integral, como lo afirma Ken Wilber, es ‘integrar a Freud con Buda’, o con Cristo, o con quien la fe indique”.

¿Qué significa esto? Entre otras cosas, que no necesitamos -como la mayoría supone-, irnos al medio de una montaña a meditar. Osho decía sobre la meditación:Cualquier cosa que hagas con presencia es meditación”. Por ello, trabajar puede ser algo mecánico y aburrido para ganar dinero o puede ser un acto de servicio y autorealización; comer puede ser simplemente ingerir alimentos o un acto sacralizado de nutrición del vehículo de nuestra conciencia. Todo tiene que ver con todo. Somos lo que pensamos, lo que hacemos, lo que decimos e incluso, lo que comemos. Vibramos con el universo en función de todo ello y no en relación a una sola de esas dimensiones.

En tal sentido, el trabajo vivencial de la Psicología Transpersonal nos lleva a estados de conciencia en los que nos entendemos uno con la totalidad de la vida, siempre pone el acento en la necesidad del trabajo para integrar nuestra búsqueda trascendente con nuestras necesidades cotidianas. Acceder a esta experiencia significa sanar nuestra división esencial y expresarla en cada gesto y en cada actitud de nuestra vida.

La Escuela de Psicología Transpersonal Integral reconoce que las tradiciones espirituales son las que nos han brindado las mejores herramientas para el estudio de los niveles superiores de la conciencia; mientras que la psicoterapia nos ha brindado las mejores herramientas para investigar los planos inferiores. Sin embargo, y aunque me repita, necesitamos de ambas; en eso se basa el concepto de unidad y de integralidad.

La clave para que la conciencia siga evolucionando está en la integración de la práctica corporal-psico-socio-espiritual.

Necesitamos desarrollar una cultura en la cual el ejercicio físico, la dieta, el trabajo energético, la terapia, el servicio y la práctica espiritual se integren; caso contrario, continuaremos disociados.

¿Y qué sucede en las culturas disociativas? Entre otras cosas, producen personas disociadas que viven en guerra consigo mismas y no hacen más que llevar su guerra interior afuera, sembrando toda esa hostilidad en el mundo y en sus vínculos más íntimos. En tal sentido, el Modelo de Interacciones Primordiales, cuyos métodos de aplicación son el coaching primordial y la psicoterapia primordial, es un modelo de desarrollo humano integral que procura devolver al ser humano su sentido de unidad y de pertenencia al universo.

Y para abordar cada persona con su problemática específica, bajo el concepto de unidad e integralidad y abarcando todos los ámbitos de la experiencia humana, este Modelo combina tres tipos de prácticas: la Danza Primal®: para la dimensión corporal-emocional-energética; la Comunicación Primordial: para la dimensión lingüístico-cognitiva y la Meditación Orgánica como práctica contemplativa.

Cuando cada uno de nosotros desarrolla esa visión integral, está preparado para incorporarlo en su día a día sin necesidad de un lugar especial, ni horarios programados, simplemente sacralizando la vida instante por instante.

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