Formación Guía Montessori de 3 a 6 años. Titulación y reconocimiento internacional.

Este programa formativo aborda en profundidad las características de desarrollo, los principios, la pedagogía y práctica Montessoriana, y la actualidad científica entre los 3 y los 6 años. Durante las 1.500 horas de formación 100% online, los alumnos/as aprenden a preparar el ambiente para la Casa de los Niños, buscando nutrir su búsqueda de independencia, la conformación de su autoestima y la construcción de su personalidad.

Por todo ello, la función y el conocimiento del guía es vital en esta etapa, sobre todo teniendo en cuenta que en estos años de vida, los niños desarrollan aspectos fundamentales como la coordinación motora gruesa y fina, la consolidación del habla, el refinamiento y la organización de las percepciones sensoriales y  el inicio de los procesos de escritura,  lectura y matemáticas.

Sobre el ambiente.

El ambiente preparado para niños de 3 a 6 años permite la libertad de movimiento. De esta forma, tanto el mobiliario, como los objetos y los materiales, están proporcionados a su tamaño. El orden está presente tanto en el acomodo de los objetos, como en el establecimiento de rutinas y tiene repercusiones físicas, emocionales y mentales.

Recordemos que los niños en esta etapa de desarrollo presentan sensibilidades especiales que los llevan a recoger del ambiente lo que necesitan para construirse, como el lenguaje o el movimiento. En este sentido, también es importante considerar en el diseño la presencia de tonos neutros y elementos naturales, una adecuada iluminación y ventilación. Un entorno con estímulos regulados y con un sentido estético, favorecen la concentración.

Sobre las áreas de trabajo.

Todas las actividades que se plantean ofrecen la oportunidad de que ellos adquieran autonomía para empezar a cuidar de su propia persona y del entorno y  promueven el movimiento coordinado, el desarrollo del lenguaje oral y escrito, experiencias sensoriales que permitan distinguir y clasificar; también introducen a los niños en la Biología y la Geografía, se facilita el aprendizaje de las Matemáticas y se desarrollan prácticas con la música y la expresión artística.

Sobre el rol del guía.

El adulto tiene una gran responsabilidad. Para afrontarla cuenta con el conocimiento del desarrollo infantil y con la habilidad para observar las necesidades, sensibilidades e intereses de cada uno de los pequeños. También debe tener una serie de cualidades personales, sobre todo para no perder de vista que el protagonista del aprendizaje es el niño y que la función del Guía, efectivamente, consiste en facilitar los procesos naturales y acompañar desde un profundo respeto.

Entre otras cosas, esta formación permitirá a los alumnos/as:

  • Comprender profundamente las características y el funcionamiento del Ambiente Preparado idóneo para que el aprendizaje de los niños/as sea una experiencia activa que pueda seguir sus tiempos y ritmos personales.
  • Dominar las estrategias de implementación  para diseñar un Espacio Montessori del nivel 3 a 6 años.
  • Conocer las potencialidades de aprendizaje del cerebro y las bases científicas y neurocientíficas que validan la Educación Montessori.
  • Vivir la práctica educativa desde la armonía y la satisfacción en el día a día, posicionando al niño/a en el centro del aprendizaje y respetando sus necesidades individuales de desarrollo físico, intelectual y emocional.

Formación Guía Montessori de 0 a 3 años. Titulación y reconocimiento internacional.

Este programa formativo aborda en profundidad el desarrollo de los primeros años de vida, los principios, la pedagogía y práctica Montessoriana, y la actualidad científica desde la concepción hasta los 3 años de edad. También incluye otros enfoques complementarios, como las prácticas de Emmi Pikler en el área del movimiento y las de Elinor Goldschmied. Durante las 950 horas de formación 100% online, los alumnos/as aprenden a preparar el ambiente para la Comunidad Infantil, buscando nutrir su búsqueda de independencia, la conformación de su autoestima y la construcción de su personalidad.

Por todo ello, la función y el conocimiento del guía es vital en esta etapa, sobre todo teniendo en cuenta que durante los primeros años de vida los niños desarrollan aspectos fundamentales: pasan de la inmovilidad al nacer a andar, pueden comunicarse con exactitud en una o varias lenguas, establecen las bases del intelecto y de su personalidad. En tal sentido, es necesario preparar cuidadosamente el ambiente, primero en el hogar y después en la escuela, para eliminar obstáculos y favorecer el aprendizaje.

Sobre el ambiente.

El ambiente preparado para niños menores de 3 años permite la libertad de movimiento. De esta forma, tanto el mobiliario, como los objetos y los materiales, están proporcionados a su tamaño. El orden es una sensibilidad específica en esta etapa y por ello el acomodo de los objetos y el establecimiento de rutinas son fundamentales y tiene repercusiones físicas, emocionales y mentales.

Recordemos que los niños en esta etapa de desarrollo manifiestan sensibilidades especiales que lo llevan a recoger del ambiente lo que necesita para construirse, como el lenguaje o el movimiento. En este sentido, también es importante considerar en el diseño la presencia de tonos neutros y elementos naturales, una adecuada iluminación y ventilación. Un entorno con estímulos regulados y con un sentido estético, favorecen la concentración.

Sobre las áreas de trabajo.

Todas las actividades que se plantean apuntan a contribuir al desarrollo motor y al desarrollo del lenguaje oral de los niños e incluye experiencias sensoriales variadas y la oportunidad de que ellos adquieran autonomía para empezar a cuidar de su propia persona y del entorno. También hay prácticas con la música y la expresión artística.

Sobre el rol del guía.

El adulto tiene una gran responsabilidad. Para afrontarla cuenta con el conocimiento del desarrollo infantil, de los cuidados relacionados con la alimentación, la higiene y con la habilidad para observar las necesidades, sensibilidades e intereses de cada uno de los pequeños. También debe tener una serie de cualidades personales, sobre todo para no perder de vista que el protagonista del aprendizaje es el niño y que la función del guía, efectivamente, consiste en facilitar los procesos naturales y acompañar desde un profundo respeto.

Entre otras cosas, esta formación permitirá a los alumnos/as:

  • Comprender profundamente las características y el funcionamiento del Ambiente Preparado idóneo para que el aprendizaje de los niños/as sea una experiencia activa que pueda seguir sus tiempos y ritmos personales.
  • Dominar las estrategias de implementación para diseñar un Espacio Montessori en casa, en la escuela o cualquier ambiente preparado alternativo.
  • Conocer las potencialidades de aprendizaje del cerebro y las bases científicas y neurocientíficas que validan la Educación Montessori.
  • Vivir la práctica educativa desde la armonía y la satisfacción en el día a día, posicionando al niño/a en el centro del aprendizaje y respetando sus necesidades individuales de desarrollo físico, intelectual y emocional.

Comprende el porqué de lo que pasa en tu equipo y establece planes de acción.

Practitioner Belbin.

Todos los miembros de un equipo de trabajo son importantes, sobre todo si tenemos en cuenta el concepto de sinergia, que señala que la acción de dos o más causas que generan un efecto es superior al que se conseguiría con la suma de los efectos individuales. Es decir, los resultados de un equipo representan la suma de los esfuerzos, habilidades y capacidades de cada uno de sus integrantes. No obstante, hay formas de optimizar ese rendimiento y se trata de asignar a cada una de las personas el rol que mejor pueden desempeñar en el que además de sentirse motivados y seguros es desde el que más y mejor contribuyen al rendimiento del equipo.

Esto último es una de las grandes aportaciones que nos facilita la metodología Belbin. Para los líderes, la aplicación práctica de la metodología supone la posibilidad de desarrollar una perspectiva diferente desde la que es posible adecuar cada rol según el equipo y/o según las necesidades del proyecto. ¿La finalidad? Como mencionábamos anteriormente, que todos trabajen y rindan más y mejor desde la mejor versión de sí mismos.

Ahora bien, lo que tenemos que saber es que todos tenemos todos los roles, aunque en una combinación tan única y particular como cada uno de nosotros. Por ello, más allá de que uno pueda aprender a identificar ciertas tendencias en un perfil -sobre todo cuando son muy marcadas- esto está lejos de tener un sustento sólido. Para ello existe el Informe Belbin, cuyo contenido es un análisis detallado y riguroso del perfil de una persona.

De esta forma, el Informe constituye una herramienta potente, fiable y validada científicamente que permite obtener una mayor comprensión sobre cómo se comporta realmente una persona en el entorno laboral. Para los líderes, los informes proporcionan una visión muy amplia sobre las fortalezas y debilidades de cada integrante y sobre cómo contribuirán en el ámbito individual, relacional y de equipo. Pero claro, este es el comienzo del análisis para el enfoque de la gestión, ya que esas contribuciones ocurren dentro de un equipo de trabajo y, en consecuencia, en convivencia con otros roles, con un propósito conjunto, con conflictos particulares y un largo etcétera.

Roles de Equipo para obtener el máximo rendimiento.

Recordemos que se trata de una metodología de referencia en la gestión y desarrollo de las personas y los equipos a nivel mundial. Su Nivel Practitioner permite que cada participante adquiera todo el conocimiento para interpretar un Informe Belbin en profundidad y para sacarle la máxima utilidad, ya que el mismo nos habla de contribución en términos de comportamiento y no de títulos o jerarquías.

Efectivamente, este taller práctico está centrado en la aplicación práctica de la Metodología Belbin y está dirigido a todas aquellas personas que trabajen con personas, ya sea como líderes de equipos de trabajo o como miembros del mismo, pero que en cualquier caso quieran obtener resultados efectivos en el desempeño de su gestión; que quieran maximizar sus relaciones de trabajo, y que deseen aprender a capitalizar lo mejor de sí mismos.

Este Intensivo te permitirá, entre otras cosas:

  • Optimizar. Comprender el porqué de lo que pasa en un equipo y establecer planes de acción, asignando las tareas de manera más práctica y multiplicando los resultados.
  • Crecer. Incrementar el autoconocimiento y la autogestión para conseguir un liderazgo desarrollador.
  • Sumar. Mejorar las relaciones interpersonales, la complementariedad y adquirir técnicas de resolución de conflictos.

El desafío de mantener vivo el aprendizaje.

Tras la Certificación, nadie nos suelta la mano; por el contrario, siempre fomentan la idea de ser parte de una Comunidad. ¿Cómo?

  • Compartiendo casos prácticos y artículos de interés para seguir nutriendo el conocimiento.
  • Invitando a ser parte de la Comunidad Virtual de Belbin en la que se comparten casos que ayudan a profundizar en la Metodología.
  • Conectando con un espacio exclusivo para que los participantes puedan compartir y nutrirse de desafíos, proyectos y buenas prácticas.

Adquiere el conocimiento y la credibilidad para aplicar la Metodología Belbin. Estarás capacitado/a para responder a las preguntas más exigentes sobre el tema.

Morfopsicología para Coaches: la evidencia que empodera al coaching.

Thomas Leonard, padre del coaching moderno, señalaba: “un coach es tu socio en el logro de objetivos personales, es un entrenador en herramientas comunicacionales y de vida, que te acompaña en la generación de cambios. Sostén incondicional de éxitos y errores. Guía en desarrollo personal. Co-diseñador en la creación de nuevos proyectos. Es quien te despierta cuando estás dispuesto a escuchar tu propia alarma”. No obstante, para que todo esto pueda ocurrir, parafraseando a Carl Sagan, la cuestión fundamental radica en la calidad de la evidencia.

Ahora bien, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de evidencias? Veamos. En los últimos años, producto de una amplia demanda de la actividad por sus magníficos resultados, el coaching ha creado una cantidad notable de nuevos profesionales y con una sólida formación que les permite responder a todas las premisas que señalábamos en la introducción. No obstante, existen herramientas fiables y complementarias para el coach que marcan la diferencia, ya que ayudan a sumar calidad al proceso y mejoran el acompañamiento mediante evidencias precisas y contundentes sobre el coachee o cliente. Una de ellas, señalada en el título de este artículo, es la morfopsicología para coaches.

La Morfopsicología facilita el encuentro con el otro.

Porque lo cierto es que cuanto más conocemos al otro, más fácil es orientarle y acompañarle en un proceso de desarrollo y/o crecimiento personal o profesional, independientemente de cuál sea el objetivo del mismo. Es decir, no importa si las sesiones comienzan con el objetivo de cambiar de trabajo, emprender, reorientar la profesión o crear hábitos saludables. Lo que de verdad importa, como coaches, es la forma en la que vamos a orientar y a acompañar al coachee; es el cómo, para que pueda ir desde el lugar en el que está hacia el lugar en el que quiere estar. Es allí dónde esta herramienta supone una diferencia de calidad.

Entre otras cosas, porque la morfopsicología es como contar con una radiografía del cliente. Nos informa de manera rigurosa acerca de su estructura innata, su propósito, sus fortalezas, debilidades y sobre aspectos de su comportamiento que son clave para la comprensión del mismo, de sus posibilidades y preferencias. Todo esto permite mejorar notablemente -con certidumbre y precisión- el profesionalismo del coach y de su práctica profesional.

Cada persona es única, irrepetible y completa.

Entender esto es contar con la apertura para comprenderlo. Comprenderlo, sin juzgar, es la premisa fundamental para que tanto el diagnóstico como el acompañamiento sean realmente genuinos. Partiendo de esa premisa, lo que esta formación propone a los coaches es aprender a comprender más y mejor a las personas para conocer sus aptitudes innatas, sus habilidades, su predisposición intelectual, emocional, su vocación, etc. Desde esta perspectiva, guiarlas en un proceso de crecimiento y/o desarrollo resulta mucho más simple porque el coach es capaz de ver con precisión más allá de lo obvio, más allá de lo que diga u omita el cliente, más allá de sus bloqueos y de sus creencias.

No obstante, este es otro de los motivos por los que este Experto los invita a observar y practicar diferentes rostros de forma metódica; es decir, a interpretar su simetrías, asimetrías, expansiones, contracciones, modelado, tonicidad, etc. Recordemos que la regla de oro de la morfopsicología es que cada persona tiene características singulares y particulares que la hacen única e irrepetible en su forma de pensar, sentir y actuar.

Este experto permitirá a los coaches:

  • Acceder a los conocimientos teóricos y prácticos de esta herramienta de forma ordenada y precisa.
  • Comprender la estructura del cerebro y su relación con el rostro y la personalidad.
  • Incorporar el concepto de que cada persona es única e irrepetible en su forma de pensar, sentir y actuar.
  • Aumentar la precisión en los procesos de coaching, no reduciendo las sesiones, sino generando una mejor calidad de acompañamiento.

No obstante, esta brevísima aproximación al tema, es sólo eso y supone sólo algunos de los tantos indicadores morfopsicológicos que se contemplan dentro de los contenidos de este Experto en Morfopsicología.

Arteterapia para educadores: la creatividad como fuerza para el cambio.

Empoderamiento Creativo.

Son muchos los/as docentes que se encuentran envueltos dentro de paradigmas educativos en los que priman los resultados cuantificables y los procesos lógicos y lineales que, además de resultar aburridos para los niños y los jóvenes de hoy, suponen el principal motivo del estrés y del síndrome de burn-out docente. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque son ellos/as mismos/as los que no cuentan con herramientas que les permitan “romper” con esos estándares pedagógicos. Recordemos que una gran mayoría ha sido formada de acuerdo a un currículo que poco tiene que ver con las actuales y verdaderas necesidades sociales que se reflejan en la diversidad de problemáticas de los alumnos en el aula.

Ahora bien, si el entorno no cambia, ¿cómo puede cambiar el/la educador/a?

Pensemos que aún dentro de estos entornos, muchos de ellos/as hacen una especie de revolución silenciosa que desafía lo impuesto e intenta nutrir el aula con algunas acciones concretas, pero sin que constituyan un método sólido o sostenible. Es que nadie dijo que fuera fácil, sobre todo si nos basamos -como mencionábamos- en la formación que la mayoría de ellos/as han recibido o si consideramos la superpoblación en las aulas. Sin embargo, es en respuesta a esas acciones cada vez más ruidosas, y a los diversos enfoques contemporáneos que afirman que los procesos de aprendizaje tienen más que ver con los procesos creativos que con los procesos lógicos y lineales de hoy, que surgen cada vez más soluciones que apuntan a los educadores como agentes del cambio social.

La creatividad como fuerza impulsora del cambio.

Entre otras cosas porque cuando hablamos de creatividad o, mejor dicho, del aprendizaje como proceso creativo, hablamos de un proceso inclusivo que contempla todas las dimensiones personales: la cognición, la emocionalidad, la actitud y la interacción social. Es decir, no prioriza la racionalidad, ni la emoción, ni la actitud, sino que las iguala en órdenes de importancia y, en consecuencia, entiende y respeta la diversidad, las inteligencias múltiples y los ritmos de aprendizaje de cada uno. Ahora bien, para fomentar la creatividad tanto en los alumnos/as como en los procesos de aprendizaje, el camino es que los educadores sean capaces de transmitir esa actitud creativa en primer lugar. ¿Cómo? experimentándola, liberándola y sintiéndola. Veamos un poco más.

Según Winnicott, la creatividad está alineada con los instintos de exploración y de juego y es clave en los procesos de aprendizaje. Sin embargo, como adultos, muchos hemos dejado de jugar; algo triste, pero nada que un poco de espíritu revolucionario no pueda cambiar. De hecho, con ese mismo espíritu, esta Formación en Empoderamiento Creativo propone la expresión artística y el juego espontáneo como vehículo para que cada educador pueda reconectar con su esencia más genuina y para que pueda entrar en ese estado de Flow en el que no hay distracción, ni tiempo; solo hay entusiasmo, implicancia y foco.

Es a través de la expresión artística y del juego que podemos:

  • Sanar la herida infantil por medio de la expresión y la simbolización que posibilitan las artes, facilitando que afloren los contenidos del inconsciente.
  • Tomar conciencia y transformar patrones adquiridos en la infancia y creencias limitantes que afectan y bloquean la creatividad genuina.
  • Alinear mente, cuerpo y emociones; estado desde el que es posible percibir la propia esencia, de la que emana la verdadera creatividad como fuerza de vida.

Por todo ello, el empoderamiento creativo es un método que aborda el proceso creativo, común a todas las artes, como camino de autoconocimiento  y crecimiento personal, que permite que las personas -los educadores en este caso- se armonicen de forma integral a través de la práctica artística -pintura, dibujo, fotografía, escritura creativa, movimiento, canto espontáneo, etc.-. Además, todo ello en un contexto de sanación y consciencia, constituye un camino para el desarrollo humano integral.

Un final de formación que solo es un nuevo comienzo.

Porque todo este camino de exploración y descubrimiento es intensivo, completo y tiene un retorno doblemente gratificante para los docentes. Es decir, más allá de la experiencia que supone vivirlo en primera persona, el programa les enseña un Método para que sepan cómo facilitar el proceso creativo en sus alumnos/as, apuntando a prepararlos individualmente para un futuro que nadie sabe cómo será y para que puedan encontrar la forma de expresar su visión y pensamiento propio siempre, en cualquier situación, dentro del aula y fuera de ella.

Es hoy, es el momento, es aquí y ahora.

“El verdadero propósito de la educación artística no es necesariamente crear más bailarines o artistas profesionales. Es crear seres humanos más completos que sean pensadores críticos, que tengan mentes curiosas, que puedan llevar vidas productivas”. Kelly Pollock.

Descubre el poder creativo del arteterapia como herramienta en procesos de acompañamiento.

Metodología DISC: diseña un proceso de coaching exitoso en 6 pasos.

Experto y Analista Conductual DISC.

El coaching, como disciplina impulsora del potencial humano, ayuda a las personas a llegar del punto A al punto B, pero no de forma tan lineal o tan reduccionista como parece. El desafío del coach, sobre todo, es ayudarlas en el cómo; es decir, a moverse desde donde están hacia dónde quieren estar facilitándoles la toma de conciencia y los momentos awareness para que puedan acceder a todos sus recursos personales.

No obstante, un dato curioso revelado por una gran consultora mundialmente conocida señala que cerca del 90% de los procesos de coaching ejecutivo se abandonan en la tercera sesión. Ahora bien, una de las causas de ese abandono tiene que ver con la falta de engagement que, a su vez, ocurre por la falta de estructura en el proceso de coaching. Es en este sentido que un Test DISC, además de brindarle al coach una metodología y una herramienta de diagnóstico, resulta un guía para estructurar las sesiones de forma inteligente, aséptica y objetiva, evitando que se pierda el foco en lo importante.

Tal y como señala Juan Daniel Pérez Fernández, nuestro experto en DISC, “más vale improvisar sobre lo planificado, que improvisar sobre lo improvisado. El coach debe ser capaz de fluir, es cierto, pero no bloquearse porque no tiene un guión claro de trabajo”. Por ello, independientemente de para qué se plantea un proceso de coaching (lograr objetivos, mejorar aspectos de la personalidad y/o de distintas facetas de la vida), lo más importante es poder estructurar las sesiones de forma inteligente y eficaz, tal y como si fuera una hoja de ruta.

¿Cómo estructurar un proceso de coaching exitoso en 6 pasos?

1. Estructurar el proceso. Un Informe DISC Profesional tiene aproximadamente 30 páginas de contenido e información, aunque es muy importante que el coachee/cliente no reciba todo de golpe para evitar la parálisis por análisis. No obstante, siempre para mejorar y/o cambiar algo es necesario tener certezas acerca del punto de partida; desde dónde y con qué arranca cada uno/a y qué cosas tiene que mejorar. Además, es información invaluable para que el coach sea capaz de estructurar el proceso, seleccionando cuáles van a ser las páginas a trabajar en cada sesión y cuál es el objetivo de cada una de ellas.

2. Engagement. Hemos mencionado lo importante de generar compromiso. En tal sentido, la página 4 de un Informe DISC refleja la forma en la que la persona se comporta de forma innata y con la que se siente más a gusto o se sentiría más productivo si le dieran a elegir cómo desempeñarse. Esto, para el coachee, es un ejercicio de autoconocimiento que le permite reflexionar sobre sus características conductuales y reconocerse más o menos en cada una de ellas y el impacto que tiene en el entorno. También es importante invitarle a pedir feedback en su entorno cercano acerca de «esas cosas» con las que no se siente satisfecho/a.

3. Páginas Estáticas y Dinámicas. Las primeras son iguales para todos los DISC y pueden servir como guía estratégica para su plan de acción, para mejorar un factor conductual puntual, o para trabajar una relación con otra persona y con un perfil conductual distinto. Por otra parte, las Páginas Dinámicas son personales y se dirigen solo al coachee. Contienen información profunda de los rasgos conductuales que lejos de funcionar como etiquetas, suponen verdaderas oportunidades de mejora.

Sabiendo el perfil conductual de alguien, es posible saber cuáles son sus estilos y competencias de liderazgo, su contribución a la organización, sus roles de equipo, sus áreas de mejora, etc. Por ello, es un informe que también puede ser relevante para quién/quiénes lidera/n al coachee, ya que les indicaría, entre otras cosas, cómo liderarle y cómo motivarle.

4. Elección de áreas de mejora. Si bien son varias las páginas del Informe que suponen una guía para definir estos aspectos, hay una que es clave porque permite que la persona identifique rápidamente 3 áreas a mejorar que sean importantes para él/ella y para la empresa. Por supuesto, también permite reflexionar acerca de cómo desarrollarlas y de quién/quiénes sería importante recibir colaboración para ello.

5. Plan de acción. Hay algunas personas a las que le cuesta marcarse objetivos, aunque con una herramienta tan pragmática y objetiva como un Informe DISC, es simple ayudarles a ver a esas características conductuales que no se ven tan fácilmente de otra forma. Tomar conciencia de ello, darse cuenta es lo más importante para poder trazar un plan de acción coherente, ordenado  y realizable.

6. Medición y cierre. Muchas veces el hecho de hacer pequeños cambios y poder evidenciarlos de alguna forma es sumamente importante. Las personas se gratifican con esos pequeños logros y se motivan para seguir adelante. De esta manera, resulta fundamental en el coaching ejecutivo tener métricas, evidencias medibles de los cambios y es algo que DISC contempla. Es decir, si pasamos un Test al inicio, a la mitad y/o al final del proceso, entonces podremos revisar cuánto ha mejorado un aspecto particular; por ejemplo, en la escucha activa.

3 puntos que avalan la calidad y la eficacia de este proceso.

1. Tranquilidad para el coach y para el coachee, porque existe una planificación rigurosa de cada sesión que, además, les permite trabajar múltiples aspectos del desempeño profesional, como el liderazgo, la comunicación, etc.

2. El Test considera persona y entorno en el que será evaluado/a. Es decir, al responder solo hay que considerar el entorno en el que está siendo evaluado, ya que el comportamiento es una función de la persona en base a la percepción del entorno, lo que ofrece una magnífica oportunidad de explorar lo que sucede alrededor.

3. Alineamiento coach, coachee y empresa. Una de las múltiples facilidades de la Plataforma de Evaluaciones es que permite crear un perfil objetivo-puesto DISC pactado con la organización, en función de los requerimientos específicos y las expectativas conductuales que se tienen de la persona-puesto, para luego cotejarlo con el DISC del coachee, analizar la brecha y establecer así un objetivo claro y medible para todos.

En este curso de Analista Conductual DISC para Coaches ampliarás los conceptos, conocerás dinámicas, tendrás ejemplos de casos reales y una gran variedad de ejercicios que enriquecen enormemente la formación. 

#Reinvéntate

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