PNL

Todos afrontamos situaciones y personas con las que nos cuesta dejar de estar a la defensiva, romper barreras, dialogar, debatir y/o negociar. Son personas con las que ya de antemano sabemos que no llegaremos a ningún acuerdo y nos predisponen en igual sentido, lo que resulta altamente frustrante. No obstante, ahora sabemos que podemos crear rapport intencionalmente y que eso significa una diferencia positiva clave en los distintos ámbitos y con todo tipo de relaciones personales, sociales y profesionales...

“El hombre tiene el poder de cambiar una situación desfavorable, agitando la varita mágica de sus palabras”. ¿Tan poderosas son las palabras? ¿Tan sólo depende de cómo nos hablamos para cambiar algunas cosas? ¿Está en nuestro poder el hecho de cambiar y transformar aquello que no nos gusta? ¿Cómo podemos tomar consciencia de cuánto nuestro lenguaje nos limita o nos multiplica las posibilidades para el logro de nuestras metas personales?

Vivimos en la era de la comunicación, estamos constantemente conectados, usamos infinidad de canales, recibimos ingentes cantidades de información. De hecho, en los últimos diez años se ha producido más información que en toda la historia de la humanidad. Pero a una escala personal y profesional, ¿sabemos cómo comunicarnos?, ¿somos capaces de hacer llegar nuestro mensaje o de persuadir a la persona con la que estamos interactuando?, ¿sabemos percibir lo que realmente está trasmitiendo la otra persona?

Todos querríamos ser buenos negociando... Todo el tiempo y en todos los ámbitos de la vida, aunque probablemente la mayoría de nosotros no seamos conscientes...