Inteligencia Financiera

Dijo alguna vez Henry Ford: “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”. Es decir, si quieres tomarte dos meses sabáticos, montar un negocio, viajar en globo o escalar el Everest, pero no confías en que puedas hacerlo, seguramente no lo conseguirás. Ahora bien, si crees que puedes hacerlo, aunque no es suficiente para lograrlo, es un estupendo primer paso. Y un buen primer paso no es poco. Por el contrario, en su máxima expresión, el primer paso es lo que rompe con la postergación.

Brian Tracy, una de las principales autoridades del mundo sobre el éxito personal y empresarial, asegura: “Nuestro mundo exterior de actitudes, riqueza, trabajo, relaciones y salud, siempre será un reflejo de nuestra actitud mental”. Y afirma en este sentido: “El universo está totalmente equilibrado y en perfecto orden. Cada uno siempre será recompensado en la medida exacta, por todo lo que hace”. Aunque el éxito depende de distintos factores, hay algunos rasgos de la personalidad que sí parecen comunes entre los emprendedores que triunfan...

Nuestros pensamientos, creencias y emociones son energía y atraen lo semejante a la frecuencia en la que vibran. Si nuestros pensamientos están habitados por el miedo, o por el “yo no soy capaz” o “esto no es para mi”, nuestros caminos nos llevarán a confirmar todo aquello: que no somos capaces o que no somos merecedores. Por el contrario, si la mayoría de nuestros pensamientos son positivos atraeremos eventos, situaciones y relaciones que vibren en esa misma frecuencia. Cuando pensamos en las cosas que deseamos y nos focalizamos en ellas con toda la intención, la Ley de la Atracción, antes o después, actuará en ese sentido.

Hablar de espiritualidad y dinero en el mismo artículo podría parecer, a simple vista, un tanto controversial. Sin embargo, no lo es para mí, gracias a la mirada práctica con la que concibe estos dos conceptos nuestra especialista en la materia, Montse Baró. Mirada que nos permite mantenernos con los pies en la tierra -concentrados en nuestro negocio, emprendimiento o proyecto- mientras comprendemos que existen Leyes Universales que rigen el mundo, que son simples de aprender, de ejercitar y de incorporar a nuestra vida para que “jueguen” a nuestro favor. Todo ello, sin la necesidad de convertirnos en monjes budistas.

Ben Sweetland, el reconocido psicólogo y escritor norteamericano afirma: “El mundo está lleno de abundancia y oportunidades, pero muchas personas llegan a la fuente de la vida con una cuchara en vez de una pala. Esperan poco y como resultado reciben poco”. ¿Tú qué llevas contigo? Tal y como hemos visto en artículos anteriores, la abundancia es un estado del ser. Es el estado en el cual sentimos que tenemos todo lo que queremos; es un sentimiento activo, una emoción y está en lo que pensamos y en lo que sentimos.

¿Hay algo peor que el autoengaño para empezar un emprendimiento? Uno de los más grandes errores de los emprendedores es creer que en su negocio serán capaces de administrar el dinero de forma más ordenada, responsable e inteligente que en su vida personal. “Son dos cosas distintas”, afirman convencidos. Si en nuestra vida personal tenemos una relación “liviana” con el dinero ¿qué nos hace creer que será diferente en nuestro proyecto de negocio?

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