Psicología Positiva y Educación: el optimismo realista, clave para el bienestar.

El optimismo realista: clave para el bienestar.

Son numerosas las investigaciones que muestran los beneficios físicos y psicológicos que genera una actitud optimista ante la vida. Efectivamente, junto a la resiliencia, la compasión, la empatía, la perseverancia y el entusiasmo son capaces de transformar nuestra realidad y hacernos más felices en la vida en general y en el espacio educativo en particular.

Por supuesto hablamos siempre de un optimismo realista y no del optimismo que todo lo idealiza. Martin Seligman, el padre de la Psicología Positiva (PsP), señala que el optimismo está muy relacionado con la responsabilidad que asumimos o no las personas ante aquello que nos ocurre. Es decir, mientras el optimismo nos hace reaccionar antes las adversidades como temporales, asumiendo nuestra capacidad y habilidades personales para superarlos, el pesimismo nos sitúa en una postura de indefensión y pasividad desde la que esperamos que las circunstancias cambien sin más. Es en este sentido que surge la importancia de fomentar el optimismo en los/as educadores/as y facilitarles pedagogías y estrategias para que puedan facilitarlo en el alumnado.

De esta forma, tal y como lo hemos señalado a lo largo de todos los artículos, el trabajo debe comenzar -en primer lugar- en cada educador/a. Sólo habitando esa capacidad es posible proyectarla y facilitarla en los/as demás. Cabe señalar que los factores que posibilitan el desarrollo del optimismo son genéticos y ambientales. Es en este último que la escuela y la familia juegan un papel fundamental a través de su actitud y a través de las experiencias que proporcionan en los diversos entornos.

Experto Universitario en Psicología Positiva.

Este Experto Universitario diseñado por Emotiva CPC nace para capacitar a los/as educadores/as en aquellas habilidades relacionadas con la PsP y opera tanto como estrategia de autocuidado como de promoción del bienestar individual, grupal e institucional. El objetivo es, como decíamos con antelación, empoderar a los/as docentes y prepararlos para que sean capaces de facilitar ese mismo proceso de empoderamiento en el alumnado. Guy Claxton, el reconocido pedagogo londinense señalaba: “si los/as profesores/as no saben en qué consiste el aprendizaje y cómo se produce, tienen las mismas posibilidades de favorecerlo que de obstaculizarlo”.

Así, cuando ocurre el empoderamiento profesional, las técnicas para influir a los alumnos en el mismo sentido son diversas. Seligman, por ejemplo, propuso un método para incrementar el optimismo que consiste en detectar y luego rebatir los pensamientos pesimistas; es decir, las creencias y/o las ideas previas que tenemos sobre el funcionamiento de las cosas pueden ser cuestionadas y posteriormente rebatidas. Este método sigue el Modelo ABC, siglas que provienen del inglés y que se refieren a adversidad, creencias y consecuencias, desarrollado por Albert Ellis. Por supuesto al igual que casi todas las técnicas, requiere práctica y entrenamiento. No obstante, veamos un pequeño ejemplo.

  • Adversidad: mi profesor me ha regañado frente a todos/as porque he respondido mal una pregunta de literatura.
  • Creencias: él ya no apuesta a que yo pueda superarme.
  • Consecuencias: me he sentido fracasado y avergonzado.
  • Rebatimiento: el hecho de que el profesor me haya regañado no significa que esté enfadado conmigo. Seguramente tuvo un mal día o está pasando por un momento difícil. Aun así, se sigue ocupando de mi para que pueda mejorar.
  • Revitalización: debo demostrarle y demostrarme que puedo superarme.

El cambio de creencias y la función motivadora de las emociones positivas constituyen importantes recursos educativos que llevados a la práctica facilitan pensamientos más optimistas y conductas más superadoras. El aprendizaje del optimismo realista constituye un instrumento muy importante ya que guarda relación directa con otros conceptos como la autoestima o la motivación. Sin optimismo, sin motivación y sin autoestima, la tarea educativa perdería mucho sentido. De hecho, sería impensado considerar que alguien pueda educar a alguien que ha perdido la esperanza en sí mismo y el/la referente o enseñante.

Es el docente que siembra optimismo y entusiasmo en el aula el que recoge los mejores frutos representados en alumnos y alumnas motivados/as participativos/as e involucrados/as en su propio proceso de aprendizaje. ¿Hay algo más gratificante que este feedback en la labor docente?

Beneficios de la Psicología Positiva en el ámbito sanitario, educativo y empresarial.

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Psicología Positiva.

Experto Universitario en Psicología Positiva.

«La felicidad es una actitud. O nos hacemos miserables, o felices y fuertes. La cantidad de trabajo es la misma». A menudo creemos que somos felices o infelices según las circunstancias que tengamos en la vida. Pero la cita de Francesca Reigler, mencionada previamente, parece afirmar lo contrario: que la felicidad depende de nosotros, que es un estado que se construye activamente a través de encaminar la vida positivamente hacia donde queremos. Podemos ser nuestros propios líderes y transitar el camino hacia nuestros objetivos de forma eficaz.

A propósito de ello, el primer Manifiesto de Psicología Positiva (PsP) la define como «el estudio científico del funcionamiento humano óptimo». Es decir, la PsP se dedica a analizar las emociones positivas de la naturaleza humana: el optimismo, la alegría, la gratitud y la resiliencia y nace al observar que la psicología tradicional se ha centrado en los efectos negativos de las vivencias dolorosas.

Pero ¿qué consigue una persona a través de la Psicología Positiva?

Las personas que la practican se caracterizan, entre otras cosas, por:

  • Gestionar sus emociones de forma equilibrada.
  • Hacer uso de sus fortalezas personales para afrontar los retos y lograr objetivos.
  • Resolver eficazmente cualquier conflicto.
  • Desarrollar la empatía, la asertividad y la creatividad.
  • Ser capaces de aplicar su actitud positiva en cualquier ámbito de la vida.
  • Conseguir una mayor y mejor adaptación a los cambios.
  • Vivir en el presente y afrontar las dificultades con optimismo y resiliencia.

Estas son algunas de las cuestiones que aborda la formación Experto Universitario en Psicología Positiva diseñado por Emotiva CPC. La formación capacita al alumno en aquellas habilidades relacionadas con la PsP que se aplican en diversos ámbitos. Por ejemplo, en el entorno educativo, la aplicación de la PsP supone una revolución porque parte de cuestionar el enfoque docente basado en reparar, disciplinar o corregir lo que no funciona, a un enfoque basado fundamentalmente en desarrollar las fortalezas personales, el potencial, multiplicar las posibilidades y empoderar a los alumnos.

En el ámbito sanitario, y sobre todo el afrontamiento de situaciones difíciles y/o complejas, la aplicación de la PsP es clave, pues permite que los profesionales de la salud sepan cómo facilitar a los pacientes el cultivo de sus rasgos positivos y fortalezas personales. La diferencia, entre otras cosas, supone que un paciente pase de preguntarse “¿qué puedo hacer para dejar de estar mal?”; a preguntarse: «¿qué puedo hacer para sentirme mejor?”. Sobre todo en este caso, hablamos de la resiliencia. Veamos un poco más.

La resiliencia es una cualidad humana fundamental que define nuestra capacidad para superar positivamente las situaciones adversas sin quedar afectados negativamente por las mismas. El origen de su nombre aporta luz al concepto. Es un término que la psicología tomó prestado de la física: resilientes son los materiales que se doblan sin romperse para, luego, recuperar la situación o forma original. Como los juncos, que se doblan cuando sopla el viento, pero vuelven a erguirse después.

Efectivamente, la actitud que tomamos ante las situaciones, por muy difíciles que sean, es algo que depende de nosotros. En este sentido, con las prácticas que aprendemos en la formación, transformar los problemas en retos a través de hacernos responsables de nuestras acciones y aprender de lo negativo.

La adversidad no depende de nosotros, el crecimiento sí.

De esta manera, las competencias de la Psicología Positiva y sobre todo esta actitud resiliente a la que hacíamos referencia, también están íntimamente relacionadas con el liderazgo. En una situación de estrés, de conflicto, de desafío o de adversidad, el líder será la persona que pueda ver los caminos para inspirarse e inspirar a los demás con el objetivo de transformar las situaciones, capitalizarlas, crecer y seguir adelante fortalecidos.

Por todo lo que hemos venido diciendo, la formación Experto Universitario en Psicología Positiva no sólo es valiosa para aplicar en el ámbito profesional; también lo es para aplicar en nuestra vida, en nuestro crecimiento personal y en nuestras relaciones. De hecho, es allí donde empieza y desde donde se expande. Concretamente, hemos visto que en el ámbito educativo nos permite educar a alumnos desde la perspectiva de lo que funciona mejor en cada uno de ellos; sin embargo, para que esa facilitación pueda ocurrir, cada profesional tendrá que trabajar, adquirir y aplicar las competencias necesarias de la Psicología Positiva en primer lugar, en primera persona y partiendo desde su ámbito más íntimo.

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Un tiempo para reconstruir y salir fortalecidos.

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Happy Siphal. Un proyecto que aúna voluntades para ayudar.

“El de 25 de abril fue el terremoto de mayor magnitud en Nepal en 80 años y el peor en la región del Himalaya en una década. Además de más de 8.000 muertos, ha causado más de 15.000 heridos y ha dañado decenas de miles de viviendas”. Extracto de los datos que revelaba días después de la tragedia el Diario El País.

No obstante, días después, la tragedia se adueñaba nuevamente de las noticias anunciando que un nuevo terremoto de magnitud 7,3 sacudía otra vez la zona más castigada de Nepal.

Está claro que este tipo de noticias son de las que no dejan indiferente a nadie. El mundo llora las consecuencias de las catástrofes naturales sea cualquiera su origen, su manifiesto, su latitud y su desenlace. Así es que Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF) junto con el padre Ángel de “Mensajeros de la Paz”, intervinieron inmediatamente llevando ayuda de primera necesidad y unidades médicas, decidiendo al poco tiempo volver con un ambicioso proyecto para dos orfanatos de la organización Creative Nepal de la ciudad de Kathmandú.

Para ello, se aunaron en un proyecto multidisciplinar, nunca hecho anteriormente, a psicólogos, psicopedagogos, dentistas, profesores de música, deportistas y al chef Chema de Isidro. Tal fue el éxito en esta multidisciplinar intervención, que Bomberos Unidos Sin Fronteras junto al grupo de profesionales que acudieron a Nepal en las navidades pasadas, han impulsado la creación de la Plataforma “Happy Siphal” (nombre del primer orfanato que recibió esta intervención) con el objetivo de trabajar en futuros proyectos de ayuda a los más desfavorecidos en circunstancias agravadas por las catástrofes naturales.

happy siphal

Cristina Albendea, psicopedagoga y directora de Emotiva CPC (profesional y entidad participante del equipo multidisciplinar), nos ha mencionado que la labor principal de esta plataforma es identificar proyectos de ayuda a la infancia y con la suma de fuerzas desarrollarlos de la manera más eficaz, transparente y útil para salvar vidas o mejorar su calidad hasta que puedan valerse por sí solos.

De aquí la importancia de trabajar con los niños desde diferentes ámbitos para desarrollar una mirada hacia el futuro a pesar de haber pasado por un estado de emergencia y catástrofe. Su intervención en particular se basa en la aplicación de la psicología positiva y la educación emocional.

La finalidad es detectar cómo están los niños, establecer un vínculo, elaborar un diagnóstico y proyectar la intervención.

En cierto modo, la psicología positiva apunta a dar respuesta y recursos a los niños que necesitan de ellos para transcurrir hechos devastadores y/o traumas. En ningún caso se trata de negar lo sucedido, sino por el contrario, se trata de trabajar en el conocimiento y la aceptación de las circunstancias, para luego desarrollar estrategias basadas en la estimulación de las emociones agradables de los niños, como la alegría, la ilusión y la esperanza.

Un tiempo para reconstruir y salir fortalecidos.

Y para ello, también es necesario trabajar en recursos como la capacidad de adaptación y de resiliencia; capacidades íntimamente ligadas a la inteligencia emocional fundamentales para resolver dificultades y para que todos los niños puedan, poco a poco, retomar sus rutinas.

¿Cómo trabaja la inteligencia emocional en los niños que han sido víctimas de este tipo de desastres?

Cristina nos explica que, entre otras cosas, se aborda a través de dinámicas, películas, experiencias lúdicas y manualidades que les ayuden a conectar con sus emociones, a ponerles nombre, a identificarlas, a naturalizarlas y a experimentar para qué sirven y qué tienen de bueno para darnos. Y así, con esta conexión emocional, de estimular a los niños a abrirse, a expresar sus sentimientos, sus inquietudes y sus sensaciones, favorecer su bienestar personal.

A día de hoy, los dos principales proyectos que acoge esta plataforma en los que Emotiva ha participado y participa activamente son la “Reconstrucción de tres orfanatos en Nepal” y la “Reconstrucción del colegio Buen Pastor de Puerto Príncipe de Haití”. Para ello, además de participar en la iniciativa llevada a cabo el pasado mes de enero “Navidades Solidarias para Nepal”, ha apoyado la reconstrucción del colegio Buen Pastor con una aportación económica y está apoyando y promoviendo otras actividades que ayuden a recaudar el máximo de recursos posibles que hagan realidad dichas reconstrucciones.

Happy Siphal es la unión de las voluntades de muchas personas de diferentes ámbitos para ayudar a la infancia en emergencias y catástrofes.

Para ampliar la información o bien colaborar happysiphal.org
Vídeo de tmex.es

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La eficacia de la Psicología Positiva en el ámbito de la salud.

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La Psicología Positiva
en el ámbito de la salud.

Todos estamos expuestos a vivir situaciones complicadas de salud física y/o psíquica; aunque los que más conocen del tema son los profesionales de la salud, que son testigos activos y directos de muchas de esas circunstancias.

Esto los coloca, inexorablemente, en una posición desde la que pueden actuar como verdaderos catalizadores del desarrollo de las fortalezas cognitivas y emocionales de los pacientes, para ayudarlos a conectar con sus recursos personales y sobrellevar de la mejor manera el tratamiento de cualquier patología. Es uno de los motivos fundamentales por los que la Psicología Positiva se ha instaurado con fuerza dentro del ámbito de la salud.

Al efecto, Martín Seligman, uno de los padres de la Psicología Positiva, estudió el papel de ciertas experiencias negativas en el desarrollo de la depresión. Observó que si una persona se consideraba desvalida frente a una situación, entonces no intentaba modificarla. Las personas deprimidas se veían a sí mismas como indefensas, y eso interfería en su capacidad para detectar las conductas necesarias para salir de una situación compleja.

Seligman se planteó posteriormente la pregunta inversa: ¿Qué hace que una persona que confíe en poseer los recursos necesarios para enfrentar situaciones futuras? Así nació la Psicología Positiva, destinada a estudiar las emociones positivas y el optimismo.

La Psicología Positiva (PsP) apunta a dar respuesta y recursos a las personas que necesitan de ellos para transcurrir dificultades. Recursos como la capacidad de adaptación, de superación de adversidades y crisis, de gestión de los recursos emocionales propios y ajenos, de capacidad de comunicación eficaz, de optimismo y de creatividad para resolver dificultades o desarrollar perspectivas diferentes.

Ayudar a las personas a conectar con sus recursos y fortalezas es un recurso invaluable.  

La experiencia ha demostrado que negar cualquier situación, por más adversa que sea, lo único que hace es profundizar las emociones desagradables, como el miedo, la angustia, la indefensión y/o el desasosiego.

La Psicología Positiva trabaja en el conocimiento y la aceptación de las circunstancias, para luego desarrollar estrategias basadas en la estimulación de las emociones agradables de la persona, como la alegría, la ilusión y la esperanza. Todas ellas, emociones presentes en las personas resilientes.

Efectivamente, la PsP se vincula estrechamente con el concepto de resiliencia. Una persona resiliente sufre, siente y padece, pero no se recrea en estas emociones o en el dolor, sino que lo acepta como parte del proceso adverso. La resiliencia es la capacidad que muestran muchas personas para atravesar circunstancias difíciles o trágicas y salir fortalecidos de ellas. Más que un rasgo innato, es producto de un aprendizaje exitoso. Ocurre cuando, cambiamos la pregunta: «¿qué puedo hacer para dejar de estar mal?”; por la pregunta: «¿qué puedo hacer para sentirme mejor?”

En este sentido, y sobre todo en estos procesos de afrontamiento, es de vital importancia que los profesionales de la salud tengan herramientas para trabajar con los pacientes sobre sus rasgos positivos y el cultivo de sus fortalezas personales, por ejemplo:

  • Crear metas positivas. Cultivar cualidades positivas, como esperanza, gratitud, amabilidad, curiosidad, optimismo, creatividad y la perseverancia. Es decir, centrado en desarrollar las fortalezas, en vez de convivir con las debilidades.
  • Disfrutar emociones agradables. Identificar las cosas que hacen bien. Dentro de lo negativo, siempre hay algo positivo. Hay que aprender a disfrutar sin cuestionar, a transcurrir el presente sin pensar en el futuro o el pasado; sin pensar que se va a acabar o que vendrá algo malo después. Aprender a vivir el momento y a disfrutar de él.
  • Cultivar la esperanza. La esperanza significa confiar en que es posible alcanzar la meta y/o el deseo. Es una de las cualidades más valiosas porque fortalece el espíritu de lucha, ayuda a superar los malos momentos, empuja para seguir adelante, aún cuando parece que no hay más camino y aporta una sensación de confianza y calidez interior.
La Psicología Positiva ha demostrado su eficacia para:
  • Reducir la alteración emocional.
  • Mejorar la adaptación a las nuevas situaciones.
  • Facilitar el paso por la enfermedad con un menor desgaste psicológico.
  • Contribuir a una mayor recuperación a todos los niveles: físico, psicológico y social.
  • Cultivar el optimismo, el buen humor y la prevalencia de emociones agradables, como la esperanza y la satisfacción, permiten conseguir un mayor bienestar incluso en circunstancias adversas.

 

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Un buen docente marca la diferencia.

Durante los últimos años, la labor docente se ha ido haciendo más compleja. Las actividades curriculares, los proyectos y el tiempo finito para cumplir con todo ello, dificultan el espacio para crear ambientes positivos de aprendizaje, en donde se estimule a los alumnos en el desarrollo de sus potenciales y fortalezas. Esta es una de las claves de la Psicología Positiva. 

Los educadores son generadores de patrones emocionales, actitudinales y motivacionales que delinearán el perfil adulto de sus alumnos.

La educación debe sustentarse en modelos que incorporen al ser humano en su completitud. La escuela constituye uno de los contextos de desarrollo más importante para el niño, no sólo por la naturaleza y nobleza de sus objetivos, sino también por su papel social, por ser el lugar en donde el niño vivencia -hasta su juventud-, sus interacciones emocionales con sus pares y con adultos.

Por ello, es cada vez más habitual que profesores y maestros recurran a diferentes metodologías que les permitan estimular el aprendizaje y el desarrollo de las competencias afectivas y sociales de sus alumnos, que muchas veces, se las infravalora: el optimismo, la disposición al juego, la confianza en la propia competencia y el sentimiento de compenetración.

Las actividades lúdicas, sobre todo aquellas que ofrecen espacio a la creatividad y a los cambios, a la improvisación, a la solución de problemas, a la colaboración y a la búsqueda de alternativas, constituyen el trabajo esencial de un niño. Cuando identificamos problemas de aprendizaje enseguida lo asociamos con la hiperactividad o con una falta de rendimiento concreta y lo que obviamos contrastar es el miedo, la vergüenza y/o la inhibición…todo eso que suele erradicarse poco a poco, a través del juego.

Enseñar a pensar, a ser persona y a convivir.

Los maestros y profesores que aplican la Psicología Positiva, incentivan a sus alumnos a que descubran sus intereses específicos, aquello que les fascina y aquello para lo que tienen talento. Además, tomarán conciencia de las bondades de ayudar y dejarse ayudar, afirmarán su autoestima cuando sean capaces de conseguir pequeñas cosas y sabrán compartir la alegría con los otros por los logros compartidos. De alguna manera, se estarán abriendo al camino que los enriquece y que, en definitiva, los llevará a ser más felices.

Sin embargo, para que esto ocurra, cada docente debe saber leer a su alumnado para atender sus preocupaciones, valorar sus capacidades y detectar sus pasiones. Para ello, es necesario partir de la base de que, si bien todos difieren en sus capacidad intelectual, su capacidad de aprendizaje, su contexto familiar, social y su emocionalidad, todos tienen fortalezas y virtudes particulares que los convierten en originales, creativos, únicos e irrepetibles.

Lo cierto es que muchas veces, la masividad de los cursos anestesia la personalización, y con ella, las pasiones, el entusiasmo y la capacidad de disfrute de ambas partes.

Y, lamentablemente, esto ocurre más habitualmente de lo que nos gustaría. ¿Por qué motivo, sino, los chicos no se ven entusiasmados por la vuelta al cole o no proyectan en la escolaridad un sitio de gozoso aprendizaje?

Máster en Psicología Positiva.
Un buen docente hace la diferencia.

Este Máster en Psicología Positiva está centrado concretamente en ampliar los conocimientos y habilidades de los docentes para que sean capaces de promover, estimular y realizar acciones que ayuden a su comunidad de alumnos a lograr el bienestar, por ejemplo:

  • Ser parte de actividades en las que se ponga en juego la creatividad.
  • Superar las adversidades. Aprender a ser resilientes.
  • Cultivar los vínculos, aprender a comunicarse, a escuchar y a respetar.
  • Desarrollar la atención plena en las cosas que suceden. Fluir.
  • Descubrir fortalezas propias, explorarlas y darles vuelo.
  • Incentivar el sentido del humor.
  • Aumentar la percepción de autoeficacia.
  • Desarrollar nuevas habilidades.

Todas estas experiencias de bienestar, placer e interés fomentadas en el aula desde edades tempranas promueve que los niños crezcan de manera más sana, reconociendo y desarrollando toda esa multitud de recursos en cada uno, aplicándolos de manera natural, con ellos mismos y con los demás.

Para los docentes también constituye una herramienta poderosa porque hace que la experiencia de enseñanza-aprendizaje sea placentera para ambas partes. Cuando este ida y vuelta se desarrolla bajo esta consigna se aprende más rápido, se recuerda mejor la información, se despierta la curiosidad por saber más y se incentiva la participación, el debate y la conjunción de todas las voces.

La Psicología Positiva nos permite aprender sobre aquello que “funciona bien”, que “nos sienta bien” y que nos hace bien en nuestras vidas.

Multiplica todo lo bueno que hay en ti.

Hay mucho escéptico respecto a la psicología. Aunque el escéptico ignora exactamente cómo se trabaja desde esta perspectiva y por ello, tiende a estereotipar negativamente a las personas que deciden acudir al psicólogo en busca de apoyo profesional y/o a asociarlos con enormes, traumáticas  y crónicas problemáticas.

Es cierto que esa imagen sesgada de la Psicología no es gratuita. Histórica y tradicionalmente, se ha trabajado más desde los aspectos negativos y/o patológicos del ser humano, como las pérdidas o el sufrimiento, y eso hace que el primer pensamiento de muchos gire en torno a la asociación negativa. Hoy, sabemos que esto no es así; que la psicología no atiende con carácter único y exclusivo situaciones de extrema tristeza  y sufrimiento.

Al efecto, y desde hace relativamente poco tiempo, surge la Psicología Positiva. Un nuevo enfoque con una característica semántica que no sólo amplía esa imagen, sino que además, permite que los psicólogos continúen con el trabajo sobre aspectos patológicos, pero que también lo hagan desde la positividad, por ejemplo -y entre otras-, para que las personas tomen la iniciativa para:

  • Mejorar el rendimiento.
  • Identificar y desarrollar las potencialidades.
  • Promover acciones de bienestar.
  • Fijar y alcanzar metas.
  • Definir estrategias de prevención.
  • Mejorar habilidades.

Mucho más que optimismo. Es una cuestión de actitud.

En los momentos que vivimos de crisis e incertidumbre social, personal y laboral, la visión de la Psicología Positiva juega un papel fundamental; colabora con las personas en el desarrollo de conceptos, habilidades y herramientas aprendibles, como el optimismo, la felicidad, el humor, las fortalezas, la inteligencia emocional, el crecimiento personal y profesional, la creatividad, la fluidez y otras.

Todas ellas sin excepción, marcarán la diferencia a la hora de adaptarnos a situaciones complejas y a momentos de inestabilidad.

Claramente, también aumentará nuestra capacidad de disfrute.

Veamos una situación concreta. Supongamos que nos despiden de un trabajo ¿debo centrarme entonces, en fortalecer mis conocimientos técnicos para estar más preparado? La respuesta es -no necesariamente-. Siempre hubo muchas variables involucradas en un despido, pero es posible que hoy, se hayan multiplicado. Es cierto que antes y hoy, el conocimiento es importante; pero las variables que más se exigen actualmente, tienen relación con la adaptación al cambio, con la gestión emocional, con la iniciativa para hacer mejor, y sobre todo, con la capacidad de convertir un obstáculo en oportunidad.

Ser mejores es lo que siempre está de moda.

Y por ello, la Psicología Positiva se está instalando en nuestra sociedad y se extiende a campos y entornos cada vez más amplios: colegios, hospitales, empresas, universidades, medios de comunicación y marketing, entre otros. Motivos hay muchos, pero la razón fundamental es porque ayuda a dar respuesta a situaciones complejas y provee de los recursos que la sociedad actual necesita.

La realidad es que si no fuera tan efectiva y sólida ¿por qué Coca-Cola, Fundación Botín o la familia Punset son algunos de los grandes divulgadores, investigadores y/o precursores de ella en nuestro país?

Muchas personas ya saben de qué se trata y conocen las virtudes de esta corriente de la psicología. Muchas personas ya se están destacando en el mercado laboral al adquirir los conocimientos y las herramientas que ofrece.

«El verdadero crecimiento personal y superación de nuestras dificultades no vendrían sólo de eliminar lo negativo, si no de construir y adquirir lo positivo». Martín Seligman (uno de los “Padres” de la Psicología Positiva).

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