LeadershipbyValues®: cambiando el mundo a través de los Valores.

Todas las empresas, desde las multinacionales, las pymes, las públicas y privadas, independientemente del sector de su actividad, definen su plan de negocio y un plan estratégico basado en la misión, la visión y los valores. La misión responde a la pregunta: ¿para qué existe la empresa?; la visión se define como la situación futura a la que aspira, y los valores representan el conjunto de principios, creencias, reglas que regulan la gestión, constituyen la filosofía institucional y el soporte de la cultura organizacional.

Es a partir todas esas definiciones que las empresas constituyen un marco de referencia que inspira y regula la vida de la misma y, en tal sentido, más allá del para qué y de la aspiración, los valores definen algo tan importante como el cómo. Como señala Simon Dolan, «los valores ya se entienden como la esencia de la cultura corporativa, su ADN, y los valores comunes son vitales para la versatilidad sólida necesaria para el éxito en el mercado global de hoy en día”.

Sobre todo en los entornos VUCA, guiarnos por nuestros valores es una ventaja competitiva. Ahora bien, cuando hablamos de valores nos referimos a aquellos que se definen de forma genuina y no que sólo cumplan la función de un slogan. Efectivamente, sólo cuando los valores son compartidos y cuando se traducen a nivel de acción y comportamiento, entonces se convierten en algo muy poderoso que trasciende a la organización y que impacta positivamente en todos los sistemas de los que es parte. Ahora bien, ¿cómo medimos esos valores en la organización? Veamos un poco más.

Certificación Internacional LeadershipbyValues®.

«Lo que no se mide no existe, y si existe, no puede generar valor». (Aljure,2016:208).

LeadershipbyValues® es una herramienta de Evaluación y Diagnóstico dirigida a organizaciones que quieran desarrollar un estilo de Liderazgo basado verdaderamente en valores y con un método validado científicamente. Entre otras cosas, les permite desarrollar una perspectiva sistémica para saber dónde están, qué tienen y qué les falta a la hora de enfocar y gestionar mejor los cambios, los proyectos, las personas y los equipos. Por ejemplo, de cómo está la cultura corporativa o el nivel de confianza que genera alguien como líder; aunque esto no es lo único. En todos los casos, esta herramienta permite elaborar un diagnóstico cierto y arribar a una solución a través de un plan de acción concreto.

Sobre las bases de la Certificación.

Toda la Certificación está basada en el Modelo Triaxial de los Valores(1) . Este Modelo es un sistema medible y efectivo de jerarquización avalado por años de investigación. Una de las conclusiones a las que arribó su creador, Simon Dolan, es que todos los valores que existen se pueden agrupar en 3 categorías:

  • Éticos y sociales. Son los que nos enseñan en la escuela y tienen que ver con nuestro entorno y con cómo nos relacionamos con él. Entre ellos: integridad, honestidad, transparencia, amistad, etc.
  • Emocionales. Son aquellos que nos mantienen en contacto con nuestra parte más íntima, con nuestras emociones. Entre ellos: alegría, salud-bienestar, calma, autocontrol, paciencia, etc.
  • Económico-pragmáticos. Necesitamos una parte material para poder vivir y cubrir nuestras necesidades básicas y aquellas que nos hemos creado para vivir más cómodos. Entre ellos: planificación, perseverancia, organización, determinación, etc.

Sobre las fases de la Certificación.

Fase 1. Los valores personales. Los colaboradores obtienen una fotografía de cuáles sus valores personales principales y también de su Modelo Triaxial.

Fase 2. Los valores percibidos. Los colaboradores identifican aquellos valores de su organización en función a su percepción y, posteriormente, se comparan con los valores declarados previamente por la empresa.

Fase 3. El Modelo FIA de la confianza. Este 360º aplicado en los líderes, mide el nivel de confianza que estos generan entre sus colaboradores y muestra el desempeño del mismo en las dimensiones Fiabilidad, Interés y Armonía.

Fase 4. Las 9 habilidades de LeadershipbyValues. En este 360º los valores y la confianza anteriores toman forma en una rueda que indica cuáles son las debilidades y fortalezas del líder.

Sobre el público objetivo, los beneficios y algunos valores diferenciales.

Esta formación intensiva de 16 horas, como mencionábamos con antelación, está especialmente dirigida las organizaciones que deseen contar con líderes más íntegros y más auténticos que generen resultados. Como señala David Alonso, uno de los formadores: “se necesitan nuevos líderes con nuevas competencias para gestionar personas cada vez mejor formadas y más exigentes y hemos detectado en los valores una palanca de cambio”.

No obstante, por sus características de evaluación y diagnóstico, también es una herramienta invaluable para Consultores, Profesionales de RRHH y Coaches. En cualquiera de sus formas, la Certificación contempla un informe personal completo de las 4 fases en las que se divide la herramienta.

Además, incluye:

  • Licencia de uso de la herramienta online durante 3 años a quienes finalicen la Certificación.
  • 300 créditos de la herramienta de diagnóstico (valorados en 300€) que servirán para producir reportes.
  • Sesiones mensuales y regulares en abierto para todos los certificados.

Al finalizar la certificación, la Comunidad LeadershipbyValues se vuelve un espacio común con otros profesionales para que todos puedan seguir construyendo aprendizaje, intercambiando casos de estudio, experiencias y particularidades.

(1) El Modelo en el que se basa la Herramienta LeadershipbyValues® ha sido creado tras más de 25 años de investigación científica en el campo de los Valores, y está basada en los conceptos descritos en los “bestsellers”: Dirección por Valores y Coaching por Valores de Simon Dolan.

Programa de Humanización Empresarial: Dirección por Valores y Visión Compartida.

Programa de Humanización Empresarial: Sabiduría y Liderazgo.

La Dirección por Valores (DpV) es un modelo de liderazgo estratégico que desarrolla la dimensión humana en la organización. “Esta herramienta impulsa un equilibrio de valores económicos, éticos y emocionales en las personas, para que sean más autónomas, responsables y creativas en relación con su trabajo y, sobre todo, para que se entusiasmen con lo que hacen”. Así la define Salvador García, uno de los creadores del término junto a Shimon Dolan.

En cierta forma, este modelo de Dirección por Valores surge en las empresas del siglo XXI y supone -sin desatender los resultados del negocio- darle predominio a los valores relacionados con la conducta y el comportamiento los/as empleados/as. Estos, al estar alineados con los propios valores de las personas, consiguen mejorar en productividad, eficiencia y permiten un rendimiento más positivo. Pero además, es un modelo de management que contempla aquellas variables que ya han dejado de ser tendencia para convertirse en una realidad. Entre ellas:

1.- Perfiles profesionales con mayor conciencia ética y responsable, más moral y socialmente comprometidos.

2.- Liderazgos rígidos que evolucionan a liderazgos facilitadores de la co-creación y la cohesión interna.

3.- Desverticalización y descentralización de las estructuras empresariales.

4.- Crecimiento de consumidores conscientes, con valores sociales y medioambientales legitimadores del proyecto de empresa.

Ahora bien, ¿qué son los valores?

Los valores son guías para la acción; son principios que dan sentido a las instituciones y generan cohesión y eficiencia productiva cuando son compartidas. Entre otros, podemos mencionar la eficiencia, el orden, la confianza, la integridad, la innovación, la flexibilidad y la honestidad. Lo realmente importante es que esos valores estén alineados con el propósito de la empresa y que propongan un equilibrio entre los aspectos económicos, éticos y emocionales. Una empresa con valores reconoce a sus empleados/as, les da voz, les escucha, les invita, les permite un adecuado equilibrio entre las necesidades del trabajo y de la vida y promueve su salud física, mental y emocional.

De esa forma, la DpV crea un vínculo emocional entre las/los empleadas/os y la organización que difícilmente pueda ser compensado de otra manera. En tal sentido, Ana Isabel Delgado Cánovasnuestra experta en Humanización Empresarial, creadora de H2o Organizaciones y Personas y del Programa Sabiduría y Liderazgo, nos señala algo muy importante: “es necesario que los valores que se definan sean genuinos y que no se trate de palabras sueltas, de un slogan o de maquillaje”. Es decir, como palabras, no significan nada. Pero cuando los valores son compartidos y cuando se traducen a nivel de acción y comportamiento, se convierten en algo muy poderoso que trasciende a la organización y que impacta positivamente en todos los sistemas de los que es parte y en todas las direcciones.

Sobre el liderazgo y la visión compartida.

Porque como bien habíamos mencionado, no se trata sólo de aclarar y comunicar nuestros valores, propósito y sentido; también hay que incorporar todo ello en cada una de las prácticas diarias que las personas llevan adelante en la organización. Y en todo esto, los/as líderes de gestión juegan un papel crucial. Veamos más.

Como habíamos visto en artículos anteriores, los/as líderes tienen una importante influencia en el clima interno de una compañía, ya que son los referentes más próximos de los equipos de trabajo y el nexo más consultado por la dirección. En tal sentido, son los/as primeros/as que tienen que trabajar en su propia transformación para conseguir la madurez y la coherencia necesaria en su propio liderazgo y para hacer que las personas, los equipos y la empresa consigan una transformación verdadera, coherente, profunda y sostenible.

Sobre los beneficios del Programa.

Si entendemos que una ventaja competitiva es aquello que nos diferencia positiva y significativamente de nuestros competidores, el hecho de implementar la Dirección por Valores -a través de este Programa- nos permite buscar coherencia y equilibrio entre los valores económicos, éticos y emocionales de todo el ecosistema empresarial. Sobre todo, nos permite poner el acento en dos grandes beneficios:

  • Incrementar el compromiso, la motivación, el sentido de pertenencia y la energía creativa de las/os empleadas/os y de los equipos de trabajo.
  • Aumentar la satisfacción vital de las/os clientes, socios/as y/accionistas a partir la puesta en práctica de los valores y entendiendo la aportación que significan a la hora de “hacer” por un mundo mejor.

Este equilibrio permite una sinergia en la que lo tangible y lo intangible se unen, trascienden y dejan huella.

#Reinvéntate

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