Coaching Estratégico: si la realidad cambió ¿por qué tú sigues igual?

¿Recuerdas cuando cada tanto revisabas tus proyectos, evaluabas los desvíos y los ponías a punto para concretarlos? Siempre apuntabas a seguir adelante, buscando la oportunidad y la mejor alternativa. No obstante, un día, sumido en la completa incertidumbre por lo que vendrá, incumpliste tus deseos y pospusiste tus objetivos indefinidamente.

Seguro siguen allí, en alguna categoría inconsciente y esperando a que “vengan tiempos mejores”.

Lo cierto, es que la historia no cambia ni a la velocidad ni con la intensidad que anhelas, o por lo menos, no lo hace respetando tus tiempos; así es que, si esperas que el cambio venga desde afuera, probablemente deberías sentarte cómodamente a que la vida te pase como una película que, cuanto menos, será un tanto triste, absolutamente lineal y, por ende, bastante aburrida.

Desde que la palabra crisis se ha popularizado, muchos se han vuelto reactivos y han asumido esta actitud pasiva de esperar “a ver qué pasa”.

Otros no. Para muchas personas el escenario cambió y eso es sinónimo de nuevas oportunidades. En vez de quedarse quietos o intentar cambiar la realidad con la crítica, avanzan y se mueven evaluando nuevas alternativas para hacer, o para hacer distinto.

No son mentes privilegiadas, ni visionarios, ni especuladores. Son personas con una gran capacidad de aceptación y adaptación.

Y seguramente, tú también seas de esas personas, sólo que has perdido la capacidad de proyectar más allá de mañana. Has contraído miedos absurdos, has comprado verdades sin sustento y te has establecido pasos cortos que no supongan riesgo alguno. Sin embargo, el mundo sigue girando y no creo que tenga planificado detenerse para cuando tú, exclusivamente, decidas que es un buen momento para subirte y volver a girar…

La partida continúa, sólo han cambiado algunas reglas.

Sólo que puede que no estés preparado y necesites algo de ayuda efectiva para facilitarte el camino.

  • Tu proyecto incluía mudarte a una casa más grande porque tu familia creció y entiendes que tus hijos van necesitando privacidad. Es verdad que las cosas cambiaron, pero tus hijos no detuvieron su madurez ni renunciaron al derecho a mayor intimidad. Sabes que no puedes contraer una hipoteca más costosa ahora mismo, pero también sabes que nunca has evaluado otra manera de llevarlo adelante.
  • Otro de tus proyectos importantes era reabrir el negocio de tu padre. Lo habías evaluado cientos de veces y nunca encontraste algo negativo para que te retractaras de hacerlo. Tiene su clientela fija, abre en horarios flexibles y su funcionamiento no depende de los vaivenes económicos. Aún así, también lo has postergado porque no crees que tu cabeza pueda con todo ahora mismo.

¿Te animas a revisar? ¿Te animas a ver, como en cada uno de todos tus proyectos dormidos hay alternativas que incluso pueden ser más favorables que antes?

El modelo estratégico facilita tu revisión.

A tal efecto, el Coaching Estratégico te adentra a explorar la sensación de base que te mantiene quieto, en una zona aparentemente cómoda y que te ha desapegado de tus proyectos personales y profesionales. El Coach te ayuda a identificar tus limitaciones y te guiará hasta que tomes conciencia de ese/os obstáculo/s, que te está/n impidiendo darle forma y avanzar hacia la concreción de tus metas.

Utilizando esta metodología, el primer paso será reconocer todas esas limitaciones (estrategias no eficientes, experiencias ajenas negativas, miedo infundado a fracasar, pérdida de confianza en tus decisiones, tu asociación exacerbada de inestabilidad con austeridad, etc.).

Luego, mediante la estrategia de cómo empeorar la situación de manera voluntaria, es posible analizar lo que has hecho hasta aquí y no ha funcionado para conseguir tu objetivo. Es preciso entender que, incluso cuando la situación externa es adversa, lo más importante, lo que está al alcance es el poder personal para mejorar la propia situación interna (pensamientos, emociones y actitudes).

Esto te llevará a redefinir tu objetivo hasta conseguir que sea realista y realizable. Y es a partir de este punto que es posible empezar a crear, visualizar lo que deseas de forma realista y rompiendo tus límites internos con el paso: ver el escenario más allá del problema.

Por último, y no por ello menos importante, la metodología plantea la confección de una hoja de ruta personalizada que motiva y ayuda a pasar a la ACCIÓN.

Beneficios del modelo estratégico.

Las sesiones individuales del Modelo son altamente eficaces porque se pueden abordar más temáticas de manera específica y personal. Es la propia persona la que se va dando cuenta de su situación y de la forma de resolverla. Siempre es la protagonista de su autodescubrimiento y entre otras cosas, logrará:

  1. Mejorar la perspectiva. Ampliar la visión más allá de lo obvio.
  2. Revisar creencias limitantes cuando ya no son funcionales y resolverlas o transformarlas.
  3. Cambiar y adaptarse a las circunstancias evaluando las mejores (y nuevas) opciones.
  4. Tomar decisiones basadas en la autoconfianza.
  5. Empoderar tus recursos personales enfocados a lograr tus objetivos.

Coaching Estratégico: el diálogo estratégico, clave en el liderazgo.

Los modelos y paradigmas laborales han ido cambiando a través de dinámicas que se orientan hacia la autenticidad y el diálogo; por ello, una de las características más relevantes de un líder ejemplar es la habilidad para comunicarse con los demás de forma persuasiva.

La comunicación representa uno de los puntos básicos del modelo estratégico, la modalidad a través de la cual intervenimos en la realidad personal o profesional que nos rodea. Sin embargo, la comunicación que nos interesa no se agota en el lenguaje expresado en palabras, sino que se refiere a un modo de actuar en el que las palabras son la expresión de una acción.

Si prestamos atención a cómo nos comunicamos será fácil identificarnos en alguna conversación y/o discusión, que con el transcurso de los minutos se convirtió en absurda competencia; no sólo porque hemos dejado de escuchar lo que el otro tiene para decir, sino porque además reafirmamos nuestra postura de “dueños de la verdad absoluta” y levantamos el tono para aseverarla y anular al otro. En estas circunstancias, en donde el entendimiento dejó de ser un objetivo, priman el conflicto y el malentendido.

Y claro está que lo expuesto, no es el único ejemplo de una dinámica de comunicación fallida. Nada más pensar cuántas veces reprobamos la actitud del otro de manera peyorativa; cuántas otras anticipamos nuestro desinterés porque la idea surge de alguien que no nos agrada; o cuántas nos desconectamos del relato para divagar sobre los planes para la escapada del fin de semana…

Preguntar, conectar, involucrar.
  • Preguntar antes que afirmar. Esto evita la resistencia del otro.
  • Preguntar para que el otro me ayude a entender la situación. Esto hace que la otra parte se sienta involucrada y que sienta que dirige la conversación.
  • Provocar una relación con necesidad de conexión. Esto genera que el otro se involucre y elimina la posibilidad de enfrentamientos.
  • Establecer el objetivo de vencer juntos. Abandonar la idea de vencer haciendo perder al otro.

Para verlo más claro, utilicemos un ejemplo laboral concreto de rivalidad entre compañeros:

José (J) “No me siento cómodo porque no me fio de ti, tengo la sensación de que me la quieres jugar”.
Pedro (P) “Yo también me siento igual, y a menudo creo que es así como funcionan las cosas en una empresa”.

(J) ¿Crees que en el funcionamiento del mundo empresarial actual, es inevitable considerar a todos los compañeros rivales, o crees que es posible construir alianzas?

(P) Realmente el ámbito empresarial en el que estamos nos ha formado así.

(J) ¿Crees que se puede encontrar una manera de evitar la rivalidad o es absolutamente imposible?.

(P) Es difícil, porque la gerencia nos empuja a hacer más y mejor para ser premiados. Sin embargo, estamos los dos en el mismo barco y si uno se hunde arrastra al otro tras de sí.

El segundo paso sería pedir confirmación.

Consiste en parafrasear el contenido de dos o tres respuestas, es una verificación de lo que se ha comprendido y sirve de anclaje de todo lo acordado.

(J) Si no me equivoco, por lo que me estás diciendo, crees que es posible no considerar a todos los compañeros como tiburones dispuestos a devorarte, a pesar de que nos han formado así y que podría ser más útil colaborar puesto que vamos en el mismo barco.

(P) Si, ése es mi modo de ver las cosas.

El tercer paso sería evocar sensaciones.

Primero percibimos y luego comprendemos. La capacidad de evocar sensaciones y emociones es un instrumento persuasivo más potente que cualquier otra forma lógica y racional de argumentación. En este caso, la expresión “tiburones dispuestos a devorarte”, es la que realmente le da impacto a la frase.

El cuarto paso es actuar antes que pensar.

El cambio real se produce cuando se ha entendido y se es capaz de actuar de modo diferente.

(J) ¿Crees que para fomentar nuestra confianza basta con valorarlo en la distancia o es mejor probarlo en cosas banales y no arriesgadas?

(P) Probarlo, pero sin exponer mucho.

De esta manera, se ha pasado de una relación tensa a una relación más relajada y colaboradora. Esto es un ejemplo de cómo el diálogo estratégico surte efecto y donde ambas partes se encuentran en la misma posición.

Este ejemplo nos deja entrever la importancia y el poder de la comunicación a la hora de influir en el comportamiento y visión de los demás.

Coaching Estratégico: el modelo estratégico para superar el obstáculo.

A todos nos ocurre que a la hora de gestionar situaciones laborales o personales, y más en la coyuntura actual, repetimos una actitud o forma de relacionarnos que nos lleva a que las cosas vayan de mal en peor.

Sabemos que no funciona o que nos gustaría hacerlo de otra manera, pero seguimos actuando igual porque sale de forma espontánea, aunque no entendemos el por qué.

El Modelo Estratégico nos adentra a explorar la sensación de base que nos mueve a actuar de forma repetida, de una manera que no nos aporta nada.

Nos ayuda a ver cómo funciona nuestro mecanismo interno para generar esas limitaciones, y nos permite transformar esas limitaciones incómodas en nuestros talentos ocultos.

El coach te ayuda a identificar el obstáculo.

Este proceso guiado por el coach, hace que la persona tome conciencia de dónde está el obstáculo (emocional, de creencia, etc.), para conseguir lo que anhela. 

José Antonio por ejemplo, fue descubriendo por sí mismo que ese cambio de departamento en su empresa que tanto deseaba lo estaba frenando porque generaba unos cambios colaterales en su familia, sabía que tenía que dedicar más horas a su trabajo y viajar a menudo. Sólo cuando consiguió planificarse mejor, vio que podía compaginarlo mejor de lo que creía y el cambio de departamento fue casi inmediato. Se siente más desarrollado profesionalmente, ha descubierto que tiene muy buenas habilidades para este nuevo puesto y pone más atención en no descuidar su vida familiar.

El modelo estratégico para superar el obstáculo.

Utilizando el Modelo Estratégico, una vez hemos localizado nuestras limitaciones (comunicación, estrategias no eficientes, forma de relacionarnos con nosotros mismos o con los demás), las vamos resolviendo a través de aplicar la Estratagema China adecuada para producir el cambio con el mínimo esfuerzo.

Un buen ejemplo es el de Nadia, su jefe le reprendía públicamente de forma habitual y le hacía responsable de todos los fallos, aunque los hubiera cometido él. Vimos que su Solución Intentada Redundante (lo que hacía siempre) era callarse para evitar más conflicto, porque no podía razonar con él. Esto le producía mucha rabia, que era su sensación de base.

Así, aplicamos la Estratagema China de “matar a la serpiente con su propio veneno” y su puesta en acción era decirle a su jefe: “gracias, sé que me dices esto delante de todo el mundo para que sea mejor profesional”.

Para su sorpresa, utilizando esta paradoja, el jefe se quedó sin habla y fue dejando esa actitud, pues vio que no la amedrantaba y que si la repetía estaba valorándola más. De esta forma aparentemente sencilla, Nadia pudo mantener un ambiente más agradable en su trabajo y pudo empezar a expresarse con más tranquilidad.

Vemos que resulta fácil resolver cualquier situación con un nuevo modelo, lo que nos resultaba complicado resolver con nuestro antiguo modelo.

Este modelo estratégico es aplicable estratégicamente a:

  • Directivos.
  • Líderes de Gestión y Mandos Intermedios. 
  • Grupos y/o Equipos de Trabajo. 
  • Empresas que necesiten mejorar u optimizar las Relaciones Internas.

Son muy eficaces las sesiones individuales, donde se pueden abordar más temáticas de manera específica (personal). No obstante, debido a que la técnica está tan depurada y sintetizada, se trabaja muy bien en grupos y/o equipos de trabajo que tengan un interés común. 

La característica más importante es que se puede seguir el modelo, guiado por el coach, sin necesidad que los integrantes verbalicen el problema; cada uno se va dando cuenta de su limitación y va obteniendo la forma de transformarlo en un buen recurso. Esto elimina la resistencia al cambio, pues mantiene la intimidad respecto al resto del equipo.

Coaching Estratégico: ¿Solucionas tus problemas o los multiplicas?

Lo primero que debemos reconocer es que utilizamos la terminología “problema” con cierta liviandad. La RAE, define un problema como “Un conjunto de hechos o circunstancias que dificultan la consecución de algún fin”.

En el ámbito empresarial, solemos llamar acusar el término casi a cualquier vicisitud; por el contrario, actuamos relativizando circunstancias que si, efectivamente constituyen un problema porque requieren una solución. De hecho, no solucionarlo, es sinónimo de multiplicarlo.

Ante una misma situación de conflicto, o una situación similar acostumbramos a adoptar soluciones que ya conocemos, incluso sumando un grado más de complejidad.

Sin embargo, en general no resolvemos las cuestiones de fondo, sino que tendemos a la superficialidad y a continuar (muchas veces porque la vorágine no nos da respiro y otras porque preferimos hacerlo de ese modo exprés que más o menos nos conforma por un tiempo).

Ahora bien, ¿te has puesto a pensar si es posible actuar de otra forma y solucionar definitivamente aquel conflicto en el área comercial? ¿Realmente crees que aquella actividad de cohesión de equipos es sostenible en el tiempo?

Los problemas hay que verlos como tales. Cada uno tiene una solución. Es un problema, por ejemplo, que el jefe de ventas tenga un carácter imperativo y agresivo y su equipo siente miedo, está desmotivado y por lo tanto, baja su rendimiento. Puedes hacer dos cosas, darle 1 mes de vacaciones y que a su reincorporación, el clima y él vuelvan a ser gradualmente igual; o enfrentarte a ello y resolverlo de raíz. Aquí NO te proponemos analizar los motivos o el origen desencadenante; la propuesta es dar una solución concreta a un problema específico.

¿Qué es el problem solving estratégico?

Giorgio Nardone, es el creador de esta metodología. Es una metodología de resolución de problemas individuales y de las organizaciones, que contempla la existencia de los criterios de lógica estratégica, para lograr equilibrios funcionales que sustituyan a los disfuncionales en contextos de interrelación humana. A través de ella, obtendremos una una serie de herramientas para solucionar una situación o para una mejora personal y/o profesional.

¿Cómo funciona el PSE? ¿Por qué se divide en fases?

La metodología funciona en fases analíticas que fragmentan y abren la perspectiva del conflicto y por ende, de su resolución.

Al efecto, es el Problem Solver la figura que interviene como guía/facilitador del descubrimiento, conjunto de las soluciones eficientes y como catalizador del cambio.

Su primer paso será adaptarse al conocimiento de la “realidad” parcial que tiene que afrontar y guiar al equipo/grupo a través de las fases. A propósito de ellas, intentaremos ser breves, explicando un poco de qué se trata cada una:

1. Definir el problema y sus características. En esta primera fase lo importante es identificar los cuatro parámetros fundamentales del problema: en qué consiste realmente; quién o quiénes están implicados; dónde se produce; cuándo ocurre y cómo funciona. Aunque parezca algo obvio, es una constante sorprenderse al escuchar cómo cada uno percibe de lo mismo, algo diferente.

2. Determinar y ampliar el objetivo. Aquí ya tendremos el problema definido, y por lo tanto, será la etapa que nos lleve a enumerar los cambios concretos que tendremos que contemplar y cumplir inexorablemente para alcanzar el escenario ideal.

3. Evaluar las soluciones intentadas. En este punto, es necesario revisar todas las alternativas de resolución que se han puesto en marcha anteriormente y analizar por qué no han funcionado. Sabremos entonces, lo que NO hay que hacer.

4. Técnica de cómo empeorar. Podríamos definirla también como “reductora de la complejidad”. Esta etapa es muy interesante, porque propone un nivel de análisis disfuncional. Conjuntamente con el punto anterior, en donde recreaba lo “ya ocurrido y fallido”, aquí, el desafío es pensar partiendo de una premisa como por ejemplo: si quisieras empeorar más la situación en vez de mejorarla, ¿cómo lo harías?

5. Técnica del escenario, más allá del problema. Este punto nos lleva al “futuro” y propone imaginar el nuevo escenario con el problema resuelto, citando entonces, todas las características que acompasan esa situación ideal. Son parcialidades, que identificándolas nos permitirían neutralizar posibles efectos colaterales.

6. Técnica de los pequeños pasos; del escalador. Es el punto final de trazado; ya sabemos a dónde queremos llegar. Ahora lo importante es fragmentar esa meta en pequeñas metas concretas y realizables.

¿Para qué y para quién resulta aplicable?

El PSE, es el arte de hallar soluciones a problemas irresolubles mediante una lógica ordinaria, utilizando recursos que van en contra del sentido común y que ofrecen posibilidades antes inaccesibles porque estaban encerradas en rígidos esquemas. Tiene como objetivo desbloquear las situaciones problemáticas e inducir a la acción de cambio.

#Reinvéntate

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