Coaching con Caballos: consigue un liderazgo auténtico en tu empresa.

Ahora bien, ¿de qué hablamos cuando hablamos de liderazgo auténtico? Los creadores del concepto, Gardner y Avolio, señalan que los líderes auténticos se conocen bien a sí mismos, favorecen la transparencia en las relaciones, muestran un eficaz procesamiento de la información para la toma de decisiones y mantienen una línea de comportamiento coherente con un conjunto de valores y principios personales. En tal sentido, cuando las personas perciben a sus líderes como auténticos consiguen niveles más altos de compromiso, de satisfacción y de felicidad en el trabajo. Pero claro, todo esto es teoría y sólo leyéndola nadie va a convertirse en un líder auténtico.

No obstante, el desarrollo de todas las dinámicas que contempla esta formación outdoor de alto impacto sensorial apuntan a que cada participante pueda desarrollar su liderazgo auténtico consciente y transformacional de una forma absolutamente vivencial. “Los caballos son animales altamente sensibles y auténticos y tienen la facilidad de abrir nuestros canales sensoriales, de sacarnos del piloto automático, del ruido mental, tecnológico y artificial en el que estamos sumergidos cada día. Relacionarnos con el caballo evidencia nuestra capacidad de confiar en nosotros/as mismos/as”. Así nos lo señala Eliane Bernard, creadora de esta formación.

De esta forma, y en medio de un encantador entorno natural, la actividad nos permite reconectarnos con nuestra propia naturaleza y obtener un feedback inmediato y honesto del caballo, teniendo en cuenta que ellos cooperan o no cooperan con nosotros; nada se fuerza y nada se manipula y todo fluye en coherencia a como tiene que fluir. De hecho, cada dinámica está diseñada con absoluta rigurosidad y respeto por nuestra especialista.

Sobre la interacción equina-humana y sobre la presencia.

Como habíamos mencionado, el liderazgo no puede adquirirse a través de la sola lectura o del acceso a una posición jerárquica. El verdadero liderazgo se compone de la identidad e integridad que viene con la fuerza que transmite la auténtica presencia del líder. La presencia está asociada con sentirse vivo, en estado de creatividad, conexión, satisfacción; con el hecho se sentirse fluir en coherencia.

Todo eso se contagia e impacta en todos los ecosistemas de los que las personas son parte. En el rol del liderazgo, la autenticidad y la presencia hacen que la conexión con cada uno de los miembros del equipo en particular y con todos ellos en general sea más resonante, más íntegra y más contemplativa. El líder auténtico los/as conoce, se acerca y les facilita espacios para que puedan ser lo mejor que pueden ser; para que puedan hacer su aportación y desplegar su talento. Luego, naturalmente, la cooperación, la fluidez, el sentido de pertenencia y la cohesión se vuelven sellos de identidad del equipo.

Sobre la modalidad, la flexibilidad y el alcance.

La actividad se desarrolla contemplando grupos reducidos de 6 a 10 participantes. De esta forma, es posible desplegar dinámicas individuales y grupales con la debida atención y respeto  que requiere cada una de ellas.

Sin revelar demasiado, hemos enumerado muchas de las bondades que tiene esta experiencia para facilitar el desarrollo del liderazgo auténtico. Ahora bien, tal y como habíamos mencionado previamente, Eliane puede dinamizar esta actividad para trabajar este abordaje específico o puede adaptarla sobre un objetivo particular que defina la empresa.

Es decir, es posible desarrollar una jornada centrada en trabajar aspectos puntuales como la comunicación del equipo, la resolución de conflictos, la identificación de talentos, la asignación de roles, etc. Y esto no es lo único. También podría dinamizarse una actividad para un evento en particular como podría ser la presentación/incorporación de un nuevo director, para celebrar el cumplimiento de los objetivos, y un infinito etcétera. Como vemos, las libertades y las licencias para abordar esta experiencia son muchas y pueden contemplarse siempre que sean previamente planteadas.

Sobre los beneficios de esta formación para la organización.

  • Consolidar el liderazgo auténtico como una cualidad transversal en la empresa.
  • Entrar en un proceso continuo de mejora.
  • Aumentar el sentido de la pertenencia, el compromiso y la colaboración grupal.
  • Conseguir equipos de trabajo más integrados, motivados y proactivos.
  • Mejorar la calidad de la comunicación y, en consecuencia, mejorar el clima interno y las relaciones laborales.

Sobre todo, mejorar la salud organizacional entendiendo que las empresas son entidades vivas que aprenden, crecen y se transforman.

Liderazgo por Influencia: potencia y desarrolla técnicas específicas de influencia.

La influencia es muy sutil, es como estar tumbado en una colchoneta hinchable en el mar. Crees que flotas y permaneces en la misma posición, hasta que miras y te das cuenta de que una corriente moderada te ha desplazado 800 metros de la costa”. El efecto compuesto, de Darren Hardy.

Sí, es importante ver hacia dónde nos han desplazado, pero esto tiene que ver con la moralidad de la influencia y lo cierto es que en este artículo partimos de inclinar el mundo hacia el lado más bonito; hacia el lado del bien. Desde este punto de partida entendemos que podemos liderar de manera influyente en todos los ámbitos y relaciones de la vida en general y en el entorno laboral y/o profesional en particular, que es a lo que nos referiremos en este artículo.

Veamos. Toda las organizaciones necesitan liderazgo en todos los niveles, pero no sólo las grandes empresas como suele asociar el imaginario colectivo. Las pymes, las micro-pymes y quienes trabajan de forma autónoma necesitan desarrollar un liderazgo que les permita adaptarse e influir positivamente en todas las direcciones y circunstancias. Por ejemplo, las grandes empresas suelen tener espalda para soportar y/o revertir sin mayor impacto una mala negociación, un cliente que se va, un conflicto, etc. No obstante, las consecuencias de estos mismos eventos para las empresas más pequeñas pueden llegar a ser devastadoras. Recordemos que en España las pymes representan el 99,98% de las empresas y suponen el 74% del trabajo de todo el país.

Ahora bien, el Liderazgo por Influencia pone el acento -sobre todo- en las competencias emocionales del líder que son las que condicionan el desarrollo de los distintos estilos de liderazgo. A su vez, los estilos de liderazgo tienen un gran impacto -cerca del 70% según distintos informes- sobre el clima laboral y este supone un 30-40% de mejora en los resultados, en la productividad y en el rendimiento. Tomando como base estos tres engranajes de éxito, Curro Duarte ha diseñado e imparte junto a un equipo multidisciplinar de Despierta, este Programa de Desarrollo del Liderazgo por Influencia, cuya estructura repasamos a continuación:

1. Despertadores Científicos. ¿Cuál es nuestro punto de partida?

Como siempre, lo primero es entender que cada persona es única y, en consecuencia, partirá de una realidad exclusiva y particular. Esa toma de conciencia que permite identificar desde dónde partimos es posible gracias a los Diagnósticos 360. Con ellos se realiza una “foto” respecto a la situación actual de la persona; es decir, sus competencias emocionales, sus estilos de liderazgo (participativo, orientativo, directivo, capacitador, imitativo, relacional) y sobre el clima laboral que genera en su unidad de negocio.

2. Mejorar/potenciar las competencias: 7 módulos de vivencia pura.

Vivencia pura porque cada módulo ha sido diseñado con el espíritu lúdico y provocador que invita a los participantes a vivir la experiencia siendo parte de distintas dinámicas y juegos, como los role plays y las escenas reales de liderazgo.

Por ejemplo, en varios momentos del programa utiliza el cine como recurso didáctico. Master & Commander, entre otros, es un magnífico ejemplo sobre el ejercicio de liderazgo a través de la figura del capitán Jack Aubrey -interpretado por Russell Crowe-. Una película bélica, que transcurre durante las Guerras Napoleónicas, que tiene al mar como principal escenario de batalla y a un capitán dispuesto a dar lo mejor de sí mismo junto a sus hombres. Lo cierto es que hay escenas que son una inmejorable muestra de liderazgo, comunicación, estrategia, cohesión, confianza, motivación, delegación, etc.

3. Del aprendizaje a la aplicación de lo aprendido. De la vivencia a la práctica real.

Porque lo más importante es trasladar el aprendizaje y las herramientas adquiridas en el propio desempeño profesional y con el foco puesto en los demás. Además, en esta etapa -al igual que a lo largo de toda la formación- los especialistas no nos dejan solos y nos dan la opción de acceder a sesiones de coaching, shadow coaching o coaching grupal. Como menciona Curro, “no somos formadores, somos facilitadores de aprendizaje. Nos limitamos a provocar el autodescubrimiento de los participantes”.

4. Cerrando el círculo. Despertadores científicos para visualizar cómo hemos evolucionado.

Al finalizar tu participación en este Programa, entre otras cosas, serás capaz de:

  • Potenciar y desarrollar técnicas específicas de influencia.
  • Adquirir herramientas innovadoras relacionadas con el lenguaje y las emociones, para auto-gestionarte mejor.
  • Desarrollar una serie de competencias críticas para potenciar tu influencia y los resultados de tu negocio.

Ahora bien, sería fantasioso quedarnos sólo en mencionar los beneficios sin poder cotejarlos realmente. Por ello, con la misma herramienta con la que nos ayudan a definir nuestro punto de partida, nos ayudan a medir el impacto del aprendizaje, visualizando nuestra evolución en diferentes aspectos sobre todo en las competencias emocionales y en los estilos de liderazgo y en cómo ambos han impactado en la mejora del clima laboral y en los resultados del negocio.

Por todo lo dicho, este programa no está dirigido exclusivamente a las grandes empresas. Por el contrario, como mencionábamos al comienzo, aprender a liderar por influencia y adaptar el estilo de liderazgo en función de las circunstancias y las personas en las unidades de negocios más pequeñas, resulta imprescindible en la gestión interna del día a día y clave en la relación con clientes, proveedores, comunidades y otros grupos de interés.

Coaching en Organizaciones: ¿cómo mejorar la profundidad y el impacto de tus sesiones?

Cuando eres Coach en Organizaciones, la efectividad de tus sesiones está aún más en el punto de mira. En muchas ocasiones, los objetivos de un proceso han de estar alineados a priori, no sólo con tu cliente, sino también con el sponsor, e incluso a veces con Recursos Humanos. Y sin duda se esperan resultados visibles, a veces en un número de sesiones menor del que nos gustaría. Los clientes esperan sacar más de su potencial, mostrar más en medio de un contexto cada vez más cambiante y veloz, tener mayor efectividad en distintas situaciones, y en última (o primera) instancia tener una experiencia de mayor plenitud en la Organización.

Se requieren así sesiones efectivas, y eso tiene que ver con abrir conversaciones potentes que ayuden al cliente a cambiar de perspectiva y de mentalidad, para que nuevos comportamientos puedan emerger de forma sostenible. Es difícil cambiar comportamientos si no cambiamos las creencias, las suposiciones internas que los están originando. Aportar consciencia sobre esas suposiciones, se convierte así en la puerta para el cambio. No puedes cambiar lo que no conoces.

Distintas técnicas de Coaching y la experiencia ayudan en este proceso. Y a la vez, el disponer de una metodología que nos ayude a desvelar no sólo “el cómo” se está comportando la persona, sino el “por qué” (esas suposiciones internas), nos puede llevar a sesiones más enfocadas desde el primer minuto.

Ejemplo de Evaluación 360º Leadership Circle Profile

The Leadership Circle (TLC) ofrece una metodología y evaluaciones únicas que ponen de manifiesto las suposiciones internas o patrones de pensamiento, el “sistema operativo” del líder.

La foto que TLC proporciona sobre el liderazgo y el “sistema operativo” del líder, permite abrir conversaciones transformadoras, y diseñar un proceso de Coaching más sólido y efectivo.

Las evaluaciones TLC son las únicas que apuntan a esos patrones de pensamiento. La consciencia sobre esos patrones, suposiciones y creencias, es el primer paso para poder transcenderlas y avanzar hacía otra etapa de desarrollo de liderazgo, más efectiva y más conectada con el propósito y la esencia del individuo.

Integrando The Leadership Circle en tu práctica como Coach en Organizaciones, podrás tener un impacto más profundo y diferenciador desde la primera sesión.

Las evaluaciones TLC sólo pueden ser realizadas por Coaches Certificados TLC. La certificación TLC es en sí una experiencia transformadora. De hecho la transformación empezará con la realización de tu evaluación 360° Leadership Circle Profile, y tendrás una sesión con un Coach Senior Certificado de TLC para hacerte la devolución. Lo que será seguro el inicio de un apasionante viaje.

Eneagrama: una herramienta poderosa para el liderazgo.

La mayoría de los líderes de gestión y los mandos intermedios en cualquier organización o empresa tienen un rol 360º. Es decir, son parte de complejos procesos técnicos y también responsables de la gestión de personas; son ellos los que asisten a reuniones de todo tipo: con superiores, pares, equipos, clientes, proveedores, etc. Agotador y desgastante, cierto. Sin embargo, hay una herramienta que puede facilitarles muchísimo no sólo la autogestión personal y profesional, sino también la gestión de los demás.

A propósito de esto, hablábamos un artículo anterior del Eneagrama de la personalidad. Describíamos también los 9 Eneatipos: perfeccionista, altruista, triunfador, individualista, observador, leal, entusiasta, justiciero y pacificador, y la presentábamos como una potente herramienta de autoconocimiento. No obstante, aunque esa es su finalidad primera, no es la única.

El Eneagrama es una herramienta versátil, certera y útil para un sinfín de profesiones y ámbitos.

En el caso de los líderes, por ejemplo, les permite hacer virtuoso su círculo de actuación. Como hemos dicho, por un lado les facilita conocerse a sí mismos: sus mecanismos internos, sus patrones de pensamiento y sus creencias básicas, sus fortalezas, talentos, ventajas, limitaciones y dificultades. Por otro, con igual certeza, les permite reconocer las distintas personalidades de la gente que les rodea; si son emocionales, racionales o más intuitivos; qué los mueve, y cuáles son sus virtudes, fortalezas y debilidades.

Intentaré ponerlo más simple. Cada líder responde a uno de los 9 Eneatipos al igual que cada uno de sus pares, superiores, socios, clientes, y los miembros de su equipo. Ahora bien, el hecho de reconocer a qué tipo de personalidad responde cada uno les da acceso a información muy valiosa. Entre otras cosas, qué pasión los rige y qué patrones utiliza para relacionarse consigo mismo y con los demás. Esto significa que el líder, además de saber de sus propias luces y sombras, puede conocer las luces y las sombras de las personas con las que interactúa cada día; entonces, podadecuar su comunicación, lograr un mejor entendimiento, evitar confrontaciones y generar relaciones más sólidas y sostenibles.

Veamos un ejemplo. Tenemos una reunión con el director, Eneatipo 1 –el perfeccionista- para presentarle un nuevo proyecto. Es decir, que cuando está en su esencia -en su luz- es relajado, flexible, generoso, y nos exigirá de perfección, argumentos sólidos y concreción. Pero claro, esto no siempre es así. En su patrón egoico -en su sombra- se vuelve impaciente, malhumorado, controlador, poco empático y de pensamiento dual: “blanco o negro”. Ignorar esta información podría situarnos en una situación desconcertante. Por ejemplo, puede que intentemos dar largas explicaciones o que esperemos que nuestra cortesía sea devuelta. Al conocer la herramienta, sabremos qué hacer (y que no).

Por todo esto, cuando el líder la incorpora en su quehacer profesional, su autogestión emocional, las relaciones con los demás y el clima laboral en general mejoran.

Vamos un par de  ejemplos más, que entiendo que son una posibilidad para ampliar la perspectiva desde lo pequeño.

¿Cómo motivar a un empleado del tipo 7 -el entusiasta, el divertido? Veamos. Cuando está en su esencia, es una persona encantadora positiva, alegre, curiosa y gran comunicadora. Incluso será capaz de hacer reír y cambiar el humor de los que están alrededor. Para motivarse necesita “chispa”, novedad, desafío, futuro y emoción. Cuando entra en la rutina, este Eneatipo cae en su sombra o en su patrón egoico; entonces se vuelve disperso, impulsivo, hiperactivo e inmaduro; una especie de niño travieso encerrado en el cuerpo de un adulto.

Ahora bien, ¿y si el empleado fuera un Eneatipo 5 -el investigador, el observador? Su miedo mas básico es sentirse incapaz, por lo que se especializan mucho en un cosas específicas. No importa lo que le digamos sobre algo. Son ellos los que buscarán examinar y descubrir por sí mismos. No obstante, tanta seguridad es una máscara de lo que realmente sienten: inseguridad. Son introspectivos y están cómodos en su micro-mundo. Lo curioso es que la tendencia natural de un líder sería intentar integrarlo más al equipo y esto es un error. Si lo que deseamos es motivarlo, entonces debemos potenciar lo bueno que tiene. Lo ideal sería respetar su espacio y darle tareas rutinarias o de investigación y acorde, en la medida de las posibilidades, a sus conocimientos concretos.

Los ejemplos son pequeños cuando las revelaciones del Eneagrama son tantas. Por supuesto que no es algo tan simple de aprender, pero una vez el primer contacto no deja de invitarnos a descubrir más, más y más. De hecho, es probable que nos encontremos intentando deducir a qué Eneatipo pertenecen los personajes de una película o, en nuestro ámbito más íntimo, intentemos identificar a qué tipo de personalidad pertenecen los miembros de la familia. Esos son los momentos en los que la información del Eneagrama empieza a fluir de forma natural. En otras palabras, empezamos a observar/nos y entender/nos en vez de mirar/nos y juzgar/nos.

¿Cuánto valen los valores en la empresa? Las bases del Capitalismo Consciente.

Las empresas tocan la vida de muchas personas. Sin embargo, y hablando concretamente de los trabajadores, ¿se han preguntado alguna vez cuántos de ellos se han sentido identificados verdaderamente como parte del proyecto? ¿Les han dado motivos para que se sientan orgullosos “embajadores” de la marca? Y hablando de la comunidad dentro de la que la empresa desempeña su actividad, ¿se han preguntado cómo los ven? ¿Se ha preguntado qué tipo de impacto generan en el entorno?

Veamos un ejemplo para entender de qué hablamos. En 1981 la única tienda de Whole Foods Markets fue inundada y sufrió daños por valor de 400,000$. No tenía seguro ni recursos para hacer frente a esas pérdidas, sin embargo, ocurrió la magia. Aparecieron docenas de vecinos a prestar su ayuda; los trabajadores trabajaron gratis (y luego se lo pagaron); muchos de los proveedores se ofrecieron a dar crédito; los inversores invirtieron más dinero, y los bancos prestaron más dinero para reabastecer (1). Nadie los obligó. No lo hicieron esperando nada a cambio. Muchos de los que ayudaron ni siquiera tenían un vínculo comercial o laboral con la marca. Y nosotros hablamos de magia, aunque en realidad deberíamos hablar de lo que significa un propósito elevado que inspira, se contagia y se expande.

Esta idea de una nueva economía con un propósito superior más centrado en el bienestar de las personas, de las comunidades y de la naturaleza da lugar a la transformación y al nacimiento de empresas que no buscan ser las mejores del mundo sino ser las mejores para el mundo. Y ser los mejores para el mundo implica necesariamente trabajar con valores sólidos que se transmitan y aúnen a todos los grupos de interés; líderes, trabajadores, proveedores, accionistas, clientes, comunidades y la tierra misma. Las organizaciones necesitan saberse como parte de un todo y que en cada acción -o no acción- ejercen su influencia en la totalidad del sistema que, a su vez, influye en ellas.

Será por todo esto que el paradigma capitalista -naturalmente- está evolucionando hacia el capitalismo consciente, que señala que la ganancia hoy más que nunca necesita tener un sentido mucho más extenso.

A propósito de esto, John Mackey, uno de los precursores del capitalismo consciente junto a Raj Sisodia, asegura que “los negocios son buenos porque crean valor, son éticos porque se basan en un intercambio voluntario, son nobles porque pueden elevar nuestra existencia y son heroicos porque pueden sacar a las personas de la pobreza y crear prosperidad”. Por ello, crear valor es un término resonante y mucho más amplio que el sentido estricto y económico de ganancia, aunque la incluye.

Ahora bien, casi todo los directivos tienen claro cuáles son los valores que funcionan en la empresa, pero la pregunta es: ¿cómo se lleva el liderazgo hacia esos los valores?

En cierta forma, todo esto tiene una profunda relación con la integridad de los líderes porque son quiénes están en una posición de privilegio para unificar a los trabajadores alrededor de ese propósito superior. Efectivamente, los valores se transmiten de arriba hacia abajo y desde allí, como decíamos párrafos antes, se contagian y se expanden.

En ese sentido, el Liderazgo Armónico nos acerca a comprender que los valores están en nuestra naturaleza y que forman parte de nuestra esencia. Es decir, no tenemos que buscar o inventarnos unos valores para ver cuáles aplicamos o cuáles no. Los valores son aspectos sencillos y naturales que rigen nuestras vidas; son direcciones con las que coincidimos o entramos en contradicción con nosotros mismos. Lo que hacen en la formación de Liderazgo Armónico diseñada por los profesionales de Human Leadership, es ayudar a las personas a conectar con esa parte de sí mismas para que puedan incorporarla en sus vidas y, desde allí y naturalmente, puedan extenderla al resto de los trabajadores.

Es a partir de esto que se puede generar un propósito elevado en la empresa en el que todos coincidan. Es decir, se puede encontrar de qué forma la empresa está sirviendo al cliente y a la sociedad de manera práctica y aplicada. No como concepto teórico sino como proyecto empresarial en acción.

Hay un cuestión que hemos mencionado por elevación, pero en la que no hemos profundizado demasiado y es lo que el capitalismo consciente define como la integración de los agentes: clientes, proveedores, críticos, accionistas, trabajadores, sociedad y a la tierra, etc. Cuando los agentes están alineados con el propósito superior de la organización todo fluye favorablemente para todas las partes y en todas las direcciones. No obstante, podríamos preguntarnos en qué favorece esta integración con proveedores o inversores. Si entendemos esta integración con los proveedores, por ejemplo, podríamos pensar que las relaciones basadas en la confianza y en la transparencia facilitan la negociación conveniente a mediano y largo plazo. Es decir, los mueve de ese incómodo lugar del regateo y del corto plazo que no construye y que tanta energía demanda.

¿Y con los inversores? Retomemos el caso de Whole Foods Market para ejemplificar. Esta firma salió a bolsa a 2.17$, subió hasta los 79$ y con la crisis del 2008 se derrumbó hasta los 8$ (las ventas bajaron por primera vez). ¿Qué hicieron los inversores cuando cayó el precio? Aumentaron sus compras. Las palabras de un inversor fueron:“No os desaniméis. No hagáis nada de lo que os podáis arrepentir luego. Creemos que si seguís trabajando bien esta recesión acabará remitiendo y el precio de las acciones volverá a subir”. Efectivamente, las acciones volvieron a subir a 95$ (2).

Como vemos, todos ganan cuando es posible fluir en un ecosistema basado en valores. Xavi Roca-Cusachs, uno de los formadores de Liderazgo Armónico, señala que “trabajar con un propósito elevado supone pasar de beneficios lineales a beneficios exponenciales”. Y agrega, “crear una imagen de marca con valores que se practican ennoblece y genera orgullo a todos los que la rodean, provocando un marketing inconsciente positivo generado por los mismos trabajadores y clientes que se sienten embajadores de la marca”.

Liderazgo Armónico. Trabajando en la incorporación de valores.

Como decíamos previamente, la formación de Liderazgo Armónico apunta a mediar en cada uno de los participantes para que tenga un cambio interno; un cambio que se produzca desde dentro hacia fuera, porque ese es el único cambio real, irreversible y sostenible.

Para que esto suceda la meditación es la parte esencial de metodología porque es la práctica más efectiva para incorporar los valores y generar ese cambio profundo. Necesitamos parar un momento. Si no paramos para darnos cuenta de lo que está pasando, entonces sólo podremos hablar de cambios aparentes o de forma y nunca de verdaderas transformaciones. Meditar supone estar presente y entrenar la mente para atender conscientemente.

(1), (2) Ref.: Libro Capitalismo Consciente John Mackey, Raj Sisodia.

The Leadership Circle: evolucionando de un liderazgo reactivo a un liderazgo creativo.

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The Leadership Circle.

Evolucionando de un liderazgo reactivo a un liderazgo creativo.

“La razón por la cual existe la consciencia, y por lo que urge ampliar y profundizar en ella, es sencilla, sin consciencia las cosas irían peor”. Carl Jung.

Algo en nuestra consciencia debe cambiar para que podamos descubrir nuevas maneras de actuar más efectivas -como individuos, como equipos y como empresas- frente a la complejidad de los retos actuales.

Bob Anderson, fundador de The Leadership Circle (TLC), ha dedicado cerca de 30 años a investigar y desarrollar un marco fundamental para el desarrollo de un liderazgo más consciente y más efectivo. Para ello, y como hemos visto en artículos anteriores, ha diseñado una sólida metodología y evaluación para la transformación del liderazgo: Leadership Circle Profile (LCP), donde se combinan los mejores modelos teóricos de los últimos tiempos -Keagan, Wilber, Fritz, entre otros-, así como diversas perspectivas.

Uno de las referencias teóricas que fundamentan el trabajo de Anderson es la teoría de las Etapas de Desarrollo en Adultos, investigada y presentada por Robert Keagan. Según este modelo, las personas evolucionamos en nuestro nivel de consciencia a través de cinco estadios. No obstante, la estimaciones señalan que actualmente, un 70% de los directivos estarían en el estadio reactivo, un 10% en el creativo, un 15% en transición entre reactivo y creativo. Y es a estas etapas a las que nos referiremos en este artículo.

Etapa reactiva. Somos un rol.
Nos definimos de fuera hacia dentro.

Keagan-etapa 3: Problem-reacting” (reaccionando al problema) según TLC.

En esta estadio tomamos un rol en nuestra sociedad y nos identificamos con él. Nos sentimos seguros y valiosos perteneciendo y triunfando dentro de los roles aceptados socialmente. En esta estructura, construimos nuestra vida, sin darnos cuenta de que nuestras aspiraciones y comportamientos están predeterminados por los demás (padres, educadores, amigos, etc.) y/o por la cultura. De esta forma, no somos libres de seguir la llamada de nuestra propia alma; incluso aunque podamos oírla, muchas veces la ignoramos por miedo.

¿Y cómo actuamos desde el miedo? Cuando actuamos movidos por el miedo, la tensión se vuelve reactiva y tendemos a enfocarnos en mantener la seguridad y en superar la ansiedad que nos producen los problemas. Por supuesto, también nos alejamos del propósito -del cual hablaremos un poco más adelante-. Ahora bien, cuando el liderazgo se ejerce desde esa tensión reactiva, se expresa a través de comportamientos que limitan la efectividad, la expresión auténtica y el liderazgo empoderador.

Las principales estrategias reactivas y que mide el LCP son:

  • Cumplimiento: mide hasta que punto el líder tiene un sentido de valía y seguridad personal complaciendo las expectativas de los demás, en vez de actuar en base a lo que quiere o tiene intención de hacer.
  • Protección: mide la creencia de que el líder puede protegerse a sí mismo y establecer un sentido de valía a través de permanecer distante, apartado, escondido, superior y/o racional.
  • Control: mide hasta qué punto el líder establece un sentido de valía personal a través del cumplimiento de tareas y del logro personal.
Etapa creativa. No somos lo que hacemos.
Nos definimos de dentro hacia fuera.

Keagan-Etapa 4: “Outcome-creating” (creación de resultados) según TLC.

La transición a una etapa creativa es la mayor transición de la vida adulta. Para hacer esta transición, ya no ignoramos o distorsionamos la llamada de nuestra alma. Seguimos nuestro propio camino, aunque a menudo signifique decepcionar a otros, arriesgarnos a fallar, y/o contradecir las normas que me conectan con la sociedad y nos hacen valer la pena o sentirnos valiosos -desde un estadio reactivo-.

Durante esta transición, ya no nos definimos por las expectativas de terceros o culturales. Ahora, la visión nace de dentro y por ello la acción se convierte en una auténtica expresión de un propósito interno. Mientras empezamos a ver y experimentar el poder, la creatividad, la libertad, y la satisfacción de vivir desde nuestro propio centro, animamos a los demás a hacerlo también.

Competencias del Liderazgo Creativo y las Tendencias del Liderazgo Reactivo se reflejan en la evaluación 360º Leadership Circle Profile. (Haz clic en la imagen para ampliarla)

 ¿Y cómo actuamos movidos desde el propósito? Cuando lo que nos mueve es lo que nos apasiona, el propósito, la tensión se torna creativa y nos lleva a expresar nuestro talento natural con la intención de alcanzar la visión a la que somos fieles. Los líderes que se transforman de reactivos en creativos, tratan a los demás como iguales que participan, cuyas ideas, derechos y propósitos necesitan estar engranados y alineados creativamente. La auto-expresión y la cooperación se convierten en nuevos principios organizacionales.

Ahora bien, ¿cómo sabe un individuo, un equipo y/o una organización en qué etapa de desarrollo se encuentra?

The Leadership Circle (TLC) ofrece la única metodología y evaluación que puede apuntarnos en qué etapa de desarrollo, y por tanto en qué nivel de consciencia nos encontramos, para desde ahí poder diseñar nuestro propio viaje de transformación. Es una metodología única para evolución de consciencia y transformación de liderazgo.

Como coach o facilitador, ¿cómo es posible diseñar un viaje de transformación para tus clientes?

The Leadership Circle dispone de evaluaciones individuales y grupales, que aportan no sólo una “foto”, una “radiografía” muy reveladora, sino también un mapa para co-crear con mayor confianza y claridad un viaje de transformación sostenible.

Las evaluaciones TLC son las únicas que apuntan a los patrones de pensamiento individuales o grupales. La consciencia sobre esos patrones, suposiciones y creencias es el primer paso para poder transcenderlas y avanzar hacía otra etapa de desarrollo, más efectiva y más conectada con el propósito y la esencia del individuo o del grupo.

Las evaluaciones TLC sólo pueden ser realizadas por Coaches Certificados TLC. La certificación TLC es en sí una experiencia transformadora. De hecho, la transformación empezará con la realización de tu evaluación 360 Leadership Circle Profile, y tendrás una sesión con un Coach Senior Certificado de TLC para hacerte la devolución. Todo lo que supone el inicio de un transformador viaje…  

Las competencias del Liderazgo Creativo y las tendencias del Liderazgo Reactivo se reflejan en la evaluación 360º Leadership Circle Profile.

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