The Leadership Circle: creando un liderazgo más efectivo para tus clientes.

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The Leadership Circle.

Creando un liderazgo más efectivo para tus clientes.

“Debemos acelerar el ritmo al cual desarrollamos líderes para abordar la complejidad a la que nos enfrentamos en el entorno de organizaciones. El ritmo de desarrollo debe ser como mínimo el mismo ritmo del cambio y complejidad. Esta es la Agenda del Liderazgo a la que la mayoría de las organizaciones se enfrentan”. Así lo afirma Bob Anderson, Fundador y CEO The Leadership Circle.

The Leadership Circle (TLC) ofrece la primera metodología para el desarrollo de liderazgo que integra el desarrollo de las competencias con la evolución de consciencia. Dentro de este marco, consciencia y competencia emergen juntas para poder crear un liderazgo más efectivo.

En tal sentido, una de las metodologías para ello y que significa un auténtico avance de los perfiles 360º es The Leadership Circle ProfileTM, pues conecta una batería de competencias muy contrastadas de liderazgo, con los hábitos de pensamiento subyacentes. En última instancia, va a la fuente del comportamiento, para desde allí impulsar un cambio transformador y sostenible.

Y el único cambio transformador y sostenible es el que sucede, en primer lugar, en primera persona y ocurre desde dentro hacia fuera. Por supuesto, es el que también nos permite tomar consciencia sobre aquello que queremos cambiar; Carl Jung decía: “No podemos cambiar aquello que no conocemos o aquello de lo que no somos conscientes”. No hay otra forma y así lo entiende la Certificación Leadership Circle ProfileTM.

Efectivamente, esa relación entre los comportamientos y las suposiciones internas que los rigen, también está avalado por la neurociencia. Al efecto, numerosas investigaciones han concluido en que todos nuestros comportamientos se originan en el cerebro. Nuestras acciones y decisiones están condicionadas por nuestras creencias o modelos mentales; son juicios, opiniones, creencias -limitantes o no- muy arraigadas que se forman en el pasado, viven en el presente y condicionan nuestro futuro.

Por todo ello, TLC, en vez de preguntarse qué hacen los líderes -un enfoque centrado en las competencias-, se enfoca en el cómo piensan y cuál es la mentalidad que les permite ser más efectivos. Les informa sobre lo que contribuye o no a la efectividad de un líder y por qué. En cierto modo es una metodología reveladora, pues nos muestra la mentalidad y los patrones de pensamiento de forma clara, impactante y, la mayoría de las veces, sorprendente.

El objetivo es aumentar la consciencia, para cambiar nuestro comportamiento.

Ciertamente, The Leadership Circle ofrece evaluaciones de liderazgo únicas que mide los dos ámbitos principales de liderazgo: las Competencias Creativas (supuestos internos que llevan a un liderazgo pleno y exitoso) y las Tendencias Reactivas (supuestos internos que limitan la efectividad, la expresión auténtica y el liderazgo empoderador), e integra esta información de forma que las oportunidades clave de desarrollo emergen a la superficie inmediatamente.

A partir de conocer nuestro estado actual, de tomar consciencia de nuestras eficacias y limitaciones, de nuestras debilidades y fortalezas, de nuestras carencias y necesidades, se nos abre la enorme posibilidad de actuar para cambiar lo que ya no funciona y a trabajar sobre todos aquellos aspectos que requieran desarrollo, mejora u optimización.

Una Certificación que transformará la efectividad de tu coaching.

Esta metodología no sólo permite acompañar a una persona desde el punto “A” hasta el punto “B”, sino que suma valor, consciencia, autoconocimiento, responsabilidad y calidad en el proceso, porque permite diseñar el cómo, el con qué y el para qué se llega desde el estado actual, al estado deseado.

Esta Certificación Leadership Circle ProfileTM permite, entre otras cosas:

  • Aplicar la metodología y evaluaciones en procesos individuales.
  • Obtener mayor efectividad y capacidad para profundizar en menor tiempo.
  • Conectar competencias y comportamientos con resultados, lo que permite mostrar a las personas una conexión sólida entre sus posibilidades de cambio y sus beneficios.
  • Aportar mayor claridad y dirección a las sesiones.
  • Sumar valía profesional y valor curricular.

La primera teoría unificada The Leadership Circle tiene en la base de su metodología las mejores teorías e investigación en el campo de Desarrollo de Liderazgo, Psicología, Desarrollo de Adultos y Espiritualidad, de las últimas décadas. Conformando así, la primera teoría unificada para el desarrollo de liderazgo.

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LEGO® SERIOUS PLAY® Method para empresas.

Construir; dar significado; armar una historia.

“El proceso de creación es un proceso de entrega y no de control”. Así lo afirma la famosa novelista americana, Julia Cameron.

Nadie nos enseña a jugar. Jugar es una experiencia personal e intransferible. Probablemente, la primera vez que tuvimos las piezas de Lego delante ni siquiera sabíamos cómo encajarlas con precisión o cómo seguir una lógica para copiar un prototipo y aún así era divertido, pues despertaba nuestra curiosidad y nos permitía dar rienda suelta a nuestra imaginación y creatividad. Compartirlos con amigos era igual o más divertido; nos enseñaba a colaborar, a participar y a crear historias compartidas. Aprendíamos haciendo.

Y el hecho de que ya no seamos niños nos vuelve a la idea de que ya no podemos jugar, simplemente, porque creemos -equívocamente- que “jugar es para niños”. Bernard Shaw, en tal sentido, decía:

«No se deja de jugar porque se es viejo, sino que se es viejo porque se deja de jugar”.

Ciertamente, cuando los adultos nos permitimos jugar, dejamos de lado el ego y los prejuicios. A cambio, nos dejamos llevar por el niño interior, por el que disfruta de sus emociones sin censura y actuamos desde nuestro lado más genuino. En ese contexto, el juego es un disparador de emociones y por eso nos sirve para fijar experiencias y conocimientos; este concepto lo han entendido muy bien grandes compañías como Google o Coca-Cola, que utilizan LEGO® SERIOUS® como herramienta potenciadora de innovación y creatividad.

En cierto modo, la “mano de obra” del siglo XXI parece girar en torno a la innovación y la creatividad y, de hecho, son dos de los mayores desafíos a los que se enfrentan directivos y líderes de gestión en la empresa de hoy. Sin embargo, no existe el ADN creativo o innovador. Lo más importante para que estas habilidades puedan desarrollarse (y sostenerse en el tiempo) es crear los espacios para ello y encontrar las herramientas para favorecerlas.

Al efecto, construir los modelos e ideas que tenemos en el interior y ponerlos en el mundo exterior -en forma de metáfora- para verificar cómo se comportan, que es lo mismo que hacen los niños cuando juegan. Se trata de una de las herramientas más poderosas para la generación y comunicación de ideas, que además se sostiene en las revelaciones de la neurociencia respecto a la íntima conexión que existe entre el cerebro y las manos para la comprensión del mundo.

Efectivamente, cuando esta metodología se convierte en la herramienta de un equipo y de un reto particular, sus integrantes se comprometen y cooperan entre sí para alcanzar determinados objetivos de negocio. Incluso, durante el juego, los participantes suelen asumir roles diferentes de sus funciones habituales y esto ayuda a ponerse en el lugar del otro, a detectar habilidades individuales y/o conjuntas y a pensar más abierta y creativamente para resolver situaciones.

Por ejemplo, en cualquier reunión tradicional de equipo llevada a cabo para tomar decisiones sobre un proyecto nuevo o un relanzamiento de producto, lo habitual es que muchos participantes se inhiban de hacer aportaciones. De alguna forma, esto significa que gran parte del conocimiento y de las ideas no han sido manifestadas y así la toma de decisiones estará, cuanto menos, supeditada a ser “más de lo mismo”.

Ahora bien, cuando en ese mismo escenario se utiliza la metodología LEGO® SERIOUS PLAY® emerge naturalmente todo el conocimiento tácito o no expresado y queda reflejado en las construcciones. Ciertamente, como los modelos construidos responden a la parte más genuina de los participantes, será posible sorprendernos descubriendo lo que no sabíamos que sabíamos y conociendo aspectos (propios) y de otros miembros del equipo que permanecían “en la sombra”.

El método nos acompaña para que experimentemos con el modelo compartido.

A imaginar y probar diferentes escenarios y observar lo que ocurre; a jugar hacia posibles futuros; a extraer conclusiones, a visualizar estrategias, a elaborar planes de acción y a configurar guías de actuación que nos mantengan cohesionados. En definitiva, a tomar decisiones con claridad e inteligencia.

En este sentido, a través de workshops 100% experienciales, la metodología LEGO® SERIOUS PLAY® es aplicable en retos muy diversos y en el ciclo completo de cada uno de ellos (desde la idea, a la acción y hasta su aplicación).

Algunos de ellos son:

  • Ideas de negocio.
  • Innovación en productos y/o servicios.
  • Educación.
  • Presentación de modelos de negocio.
  • Identidad de equipo. Identidad y cultura corporativa.
  • Misión y valores.
  • Estrategia y objetivos.
  • Áreas de mejora.
  • Segmentación de clientes.
  • Fusiones de empresas.
  • Selección de personal.

Panxo Barrera, experto en creatividad e imaginación aplicada, CEO de Entropía: Inteligencia Creativa y facilitador de la metodología LEGO® SERIOUS PLAY® asegura:

“Jugar es una manera innovadora de aprendizaje: promueve la creatividad, facilita la comunicación, es una dinámica positiva y colaborativa, genera compromiso y participación de todo el equipo. Permite construir, visualizar escenarios, contar historias”.

Tipos de inteligencia y talento. (Descubre tus talentos).

¿Se nace con talento o se hace? Si estamos convencidos de que se trata de algo innato, nos hemos predeterminado y ya no podemos hacer nada. Es inútil intentar cultivarlo y potenciarlo. De una u otra forma, nos hemos dictado sentencia y condena para permanecer en la jaula de nuestros pensamientos limitados.

Los últimos avances en diversos campos científicos indican que, independientemente del talento, inteligencia y recursos que tengamos al nacer, podemos hacer muchas cosas para disfrutar de nuestra existencia, y contribuir a que los demás también la gocen. Sea cual sea ese punto de partida del viaje de nuestra vida, es posible disfrutar de su recorrido, asombrarnos de nuestros descubrimientos y crecer como personas. 

Howard Gardner encontró en 1983, ocho inteligencias entre las personas:

  1. Lingüístico-Verbal
  2. Lógica-Matemática
  3. Visual-Espacial
  4. Musical
  5. Corporal-Cinestésica
  6. Intrapersonal
  7. Interpersonal
  8. Naturalista

Sin dudarlo, me permito añadir dos tipos de inteligencia más:

  1. Sistémica
  2. Espiritual
Estas capacidades de entender, relacionarnos y adaptarnos al mundo que nos rodea, son distintas y en parte dependientes. La inteligencia de cada persona es una combinación de ellas en determinados subconjuntos y en proporciones muy distintas.

Estas diferencias desafían al sistema educativo basado en la idea que todos pueden aprender las mismas materias del mismo modo y que basta con una medida uniforme y universal para poner a prueba el aprendizaje de los alumnos. Las actividades de la escuela deberían dejar de girar en torno a las dos primeras inteligencias, como ocurre hoy. Si no aprenden igual, tampoco se les puede enseñar de la misma manera.

Cada individuo es una combinación particular de inteligencias.

Y no sólo se diferencian en la intensidad, sino también en el cómo recurren a ellas y las combinan para llevar a cabo diferentes labores, solucionar problemas y progresar en distintos ámbitos.

De sobra sabemos que para desenvolverse en la vida, no basta con tener un gran currículum académico. De hecho, en cada campo se utiliza un tipo de inteligencia distinto. Albert Einstein no es más ni menos inteligente que Miguel de Cervantes, Gaudí, Mozart, Michael Jordan, Nelson Mandela o Steve Jobs. Sus inteligencias son diferentes. Todos tenemos inteligencia, aunque no tengamos inteligencia para todo.

Creamos lo que creemos.

Toda inteligencia tiene una parte innata y una parte que se puede desarrollar. Ahora bien, para que nuestra inteligencia y nuestro talento puedan desarrollarse, florecer y expresarse, necesitan de la pasión, del placer y de la energía. Todo ello nos impulsa al esfuerzo sin esfuerzo, o al esfuerzo que nos permite alcanzar un gran resultado, a encontrar el apoyo de las personas adecuadas y a conseguir los recursos que necesitamos.

Ver tocar el piano a Arthur Rubinstein o cabalgar una ola al surfista Kelly Slater ayuda a comprender ese estado en el que todo fluye en atención y satisfacción plena.

Sin embargo, esas condiciones previas no se cumplen en muchos casos. Cuando nos falta pasión y energía, todo se nos hace pesado en vez de ligero y entonces, aunque hagamos grandes esfuerzos, conseguimos pocos resultados. Es un síntoma que nos dice que hay algo que debemos arreglar en nosotros ¿Cómo buscarlo y encontrarlo?

Las constelaciones sistémicas para descubrir y arreglarnos.

En un taller de constelaciones sistémicas, una joven:

Comentó: “Disfruto bailando y tocando el violín. Tengo dificultades para trabajar y vivir de ello. Ahora me estoy formando como terapeuta”.

Más adelante afirmó: «Mi padre y mi madre son artistas. Él no ha dejado ejercer de artista a mi madre porque es difícil ganarse la vida como tal. Mi padre ha trabajado como artista y no ha ganado dinero”.

 Y luego mencionó: «Mi padre está delicado de salud y, cuando yo era pequeña, me dijo: Cuando yo sea mayor, tú cuidarás de mí”.

Le sugerí entonces, que se colocara frente al representante de su padre y que le dijera: «Querido papá, yo cuidaré de ti, pero como tu hija, no como terapeuta. Dame tu fuerza y tu permiso para seguir mi camino, aunque dicho camino no sea el que tu quieres para mí”.

Al cabo de unos meses recibí un correo suyo. Se había convertido en la primera bailarina de un espectáculo en uno de los teatros de la ciudad.

Con frecuencia estamos inconscientemente enganchados a lealtades, mandatos y patrones ciegos, a creencias limitantes, a herencias tóxicas. No las vemos, pero nos condicionan. La señal de alarma salta cuando sentimos que algo hay.

Sólo a nosotros nos corresponde decidir y actuar. Descubrirlas y exponerlas a la luz es la mejor manera de soltarlas. Liberamos así nuestra energía allí bloqueada. La ponemos al servicio de nuestro talento. Ahora ya podemos fluir.

Libera tu talento y fluye con la vida.

Cada uno tiene su propio talento e inteligencia. No obstante, tanto antes como después de nacer, pueden suceder hechos que impidan o dificulten que ese talento pueda desarrollarse, florecer y expresarse. Pero hoy, podemos remover ese impedimento o dificultad. Sólo necesitamos aprender el significado de su mensaje.

Al efecto, la Inteligencia Sistémica nos ayuda a:

  • Detectar estos mensajes implícitos en los síntomas de que algo limita la libre expresión de nuestro talento.
  • Superar esas barreras sutiles y no siempre visibles.
  • Fluir y disfrutar.
  • Conseguir los mejores resultados con el menor esfuerzo.

Ciertamente, es una de las herramientas más potentes y eficaces que hay para lograr el bienestar, el equilibrio y fuerza interior de las personas y de los sistemas familiares, laborales y organizacionales a los que pertenecen.

Viajar con Inteligencia Sistémica es entrenarse en actitudes positivas hacia la exploración, el autoconocimiento y el fortalecimiento interior de uno mismo.

Del pensamiento lineal al sistémico y dinámico.

Conocerme mejor es un profundo deseo, un anhelo que tengo por una necesidad insatisfecha y que no siempre logro expresar. Pero una vez lo he podido explicitar, surge inmediatamente la pregunta: ¿Cómo? ¿Cómo conocerme mejor? Hoy disponemos de varias respuestas válidas pero una clarísima: puedo conocerme mejor mediante la Inteligencia Sistémica.

Suelo plantearme este profundo anhelo de conocerme mejor cuando paso por una situación que me resulta incómoda o dolorosa, y que permanece en el tiempo porque no dispongo de los recursos necesarios para resolverla. Cuando mi corazón no está en paz, mi mente se afana por encontrar una explicación. Suele encontrar una. Pero no es la buena, porque si lo fuera, yo ya no permanecería en el sufrimiento. Estoy precisamente anclado en él porque mi discurso no es el adecuado.

La mayoría de las situaciones por resolver no consisten en una simple relación lineal de causa efecto. Suelen ser más complejas, circulares, con varias causas y variables a veces no medibles (la ira o el miedo por ejemplo) e interdependientes de distintas maneras. En general desconozco el esquema completo y las características de las energías que circulan por el mismo. En estas condiciones es difícil saber dónde está la diana y el arco y la flecha que debo utilizar para dar en ella.

Mi incapacidad para resolver procede con frecuencia de ocupar un punto de observación inadecuado, de mirar una parte y no el todo, y de mirar la situación de forma superficial en vez de bucear y ver lo que ocurre en zonas más profundas. Según Albert Einstein: “Los problemas no se pueden solucionar al mismo nivel de conciencia con el que fueron creados”.

La Inteligencia Sistémica me ayuda precisamente a situarme en ese nivel superior necesario para resolver mi situación dolorosa, y como consecuencia, a conocerme mejor. Ello es posible porque la Inteligencia Sistémica ve al ser humano, no aislado y de forma individual, sino como un miembro perteneciente a su sistema y relacionado con los demás. Cuando encuentra una buena solución para mi sistema como un todo, sé que también lo es para mí que he solicitado inicialmente la ayuda.

La Inteligencia Sistémica es un amplio, profundo y sutil campo de conocimiento vital sobre el ser humano y los distintos sistemas de los que forma parte: familia, escuela, equipo deportivo, universidad, empresa multinacional, familiar u otra, hospital, organismo público, partido político, asociación, ONG, ciudad, sociedad, etc.

La Inteligencia Sistémica es la eclosión de la convergencia e integración de numerosos descubrimientos y avances previos en distintos campos.

Sus fuentes nutrientes más importantes son:

  • Las matemáticas, la física, la química, la cibernética y los sistemas no vivos.
  • La biología, los sistemas vivos y abiertos y la teoría general de sistemas.
  • El cuerpo humano, las emociones, la mente y el espíritu.
  • La comunicación, la programación neurolingüística y colindantes.
  • La psicología, el psicoanálisis, terapias y aledaños.
  • Las constelaciones sistémicas familiares, enfermedades, organizacionales, etc.

El impulso dado por Bert Hellinger y sus discípulos ha sido decisivo para la puesta a punto de una metodología que se muestra altamente potente y eficaz a nivel práctico, en la que se puede plantear en confianza los propios asuntos, explorarlos, vivenciarlos, aflorar información esencial, dinámicas disfuncionales, desórdenes y bloqueos del sistema, e inducir soluciones buenas para todos sus miembros.

También ayuda en plan preventivo a no entrar en dichas situaciones difíciles. Lo anterior se logra entre media hora y dos horas, mediante un trabajo en grupo o en sesión individual.

La Inteligencia Sistémica constituye también un entrenamiento profundo de actitudes positivas de apertura hacia lo incierto y desconocido, hacia la exploración, el autoconocimiento, el bienestar, el equilibrio y el fortalecimiento interior de uno mismo y de los respectivos sistemas familiares, laborales, empresariales y organizacionales. Constituye la parte invisible de lo que las personas necesitan hoy para disfrutar, fluir y ser efectivas.

#Reinvéntate

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