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Liderazgo Emocional.

El lenguaje del aprecio para la motivación.

Mientras la creencia de los directivos es que el 89% del personal se marcha de la empresa para ganar más dinero y sólo el 11% por otros motivos, la realidad señala todo lo contrario; sólo el 12% deja una compañía por razones económicas y un altísimo porcentaje lo hace porque no se siente apreciada ni valorada.

Efectivamente, somos seres sociales por naturaleza y necesitamos del contacto con otras personas. Stephen Covey en su libro los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, señalaba: “además de la supervivencia física, la mayor necesidad del ser humano es la supervivencia psicológica; el hecho de que lo comprendan, lo valoren y lo aprecien”. ¿Incluso en el entorno laboral? Diría que sobre todo en el entorno laboral, y aunque muchos traduzcan aprecio como reconocimiento, no es lo mismo.

Es decir, el reconocimiento es algo público que pone énfasis en el desempeño en el logro de ciertas metas; ofrece una recompensa a unos pocos -que suele ser de arriba hacia abajo-, dejando de lado al resto del equipo y suele concretarse a través de un premio en dinero. Sin embargo, si bien el reconocimiento es algo necesario y está bien, las personas necesitan un reconocimiento más allá del desempeño y el comportamiento puntual. En tal sentido, el aprecio para la motivación se centra en el valor de la persona y contempla aspectos muy puntuales que lo diferencian claramente del reconocimiento.

  • Es individualizado y expresado personalmente.
  • Quien lo recibe tiene que percibirlo como algo valioso.
  • El hecho en sí de mostrar aprecio es un lenguaje de comunicación en el que intervienen siempre un emisor y un receptor y cada uno tiene su propio lenguaje principal. Para que el aprecio sea percibido como tal, además de cumplir con los puntos anteriores, tiene que emitirse en el lenguaje principal o “favorito” de quien lo recibe.
Ahora bien, ¿cuáles son los lenguajes del aprecio para la motivación?

A continuación,  mencionamos estos 5 lenguajes brevemente.

1- Palabras de afirmación.

  • Elogio por los logros. Centrado generalmente en una contribución/tarea específica y personal.
  • Palabras de afirmación que se centran en el carácter. Va más allá del desempeño y se centra en cualidades como la perseverancia, la generosidad, la paciencia, etc.
  • Palabras centradas en los aspectos positivos de la personalidad. Por ejemplo elogiar el optimismo, la energía, la lógica o la espontaneidad, entre otras características.

2- Tiempo de calidad.

  • Prestar total atención a la persona (sentimientos e ideas).
  • Preguntar para conocer las inquietudes. Crear conversaciones de calidad.
  • Empatía.

3- Actos de servicio.

  • Proporcionar asistencia a los compañeros/as es una convincente expresión.
  • Preguntar antes de ayudar.
  • Ayudar de la forma en la que la otra persona quiere ser ayudada.

4- Regalos.

  • Regalar lo correcto a alguien más es un mensaje de aprecio. Regalar algo que no es apreciado tiene poco efecto o puede ofender.

5- Contacto físico.

  • Este lenguaje del aprecio en los entornos laborales debe ser medido adecuadamente por motivos culturales y de naturaleza.
  • Es una demostración de afecto, un abrazo, un apretón de manos, etc.

Importante considerar la perspectiva de lo que es apropiado en una persona u otra puede diferir enormemente.

Dos grandes beneficios, entre otros.

Se mejoran las relaciones entre las personas en todos los sentidos y en todas las direcciones. En ese clima laboral más saludable y cordial, las personas se sienten más cercanas, apreciadas, reconocidas, valoradas y, en consecuencia, más y mejor motivadas para desempeñarse en el día a día de la empresa. En paralelo, la motivación y la satisfacción laboral de las personas supone para la empresa un factor esencial que genera más compromiso con los objetivos de negocio y permite crear de un flujo de comunicación más enriquecedor en la que todas las voces son escuchadas, respetadas y valoradas.


El lenguaje del aprecio para la motivación, entre otros temas, es uno de los contenidos sobre los que profundiza este Curso de Liderazgo Emocional diseñado por Miguel Herrador y Francesc Calahorro, fundadores del Centro de Terapia Breve Sentirse Bien.