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El Mentalista.

Team Building con el Mentalista.
Una experiencia sensorial mayúscula e in-cre-í-ble. 

Luego de esta presentación de Juanma González, el mismísimo Risto Meijide ha señalado: “has defendido tu trabajo como a poca gente le he visto hacerlo. A mí me has hecho volver a creer. ¡Enhorabuena!».

Y aunque lo cierto es que este vídeo representa una brevísima performance del trabajo de nuestro Mentalista, estará el/la lector/a tan sorprendido/a como yo o, el grupo de los más escépticos, tal vez esté repasando nuevamente el vídeo intentando encontrar y develar algún truco o alguna trampa. En mi caso, como en el de tantos/as otros/as y como en la vida, me gusta dejarme llevar, disfrutar y dejarme sorprender y es lo que Juanma González consigue a través de diferentes experiencias que realiza en esta actividad de Team Building con el Mentalista.

Porque no importa si son 10, 30, 50 o 100 personas. En todos los casos la actividad está regida por un espíritu lúdico y participativo que nunca abandona la originalidad, la interacción y, sobre todo, la espectacularidad. Una forma original, creativa e innovadora para sacar el equipo de trabajo de la cotidianeidad y para hacerlo realmente desconectar de sus funciones o, mejor dicho, para conectar con todo ello desde un espacio diferente, original y más divertido. Es decir, durante el desarrollo de esta actividad, los/as participantes no dejan de trabajar -de forma natural- diferentes aspectos que sí son fundamentales para la persona, para el equipo y para la organización. ¿Cuáles? Entre otras cosas, la empatía, la comunicación y el liderazgo.

Concretamente, ¿de qué hablamos cuando hablamos de mentalismo?

Si apelamos a nuestra memoria emotiva será fácil recordar el desarrollo de estos grandes espectáculos en las pantallas de entretenimiento y a muchos de nosotros preguntándonos sobre si el artista contaba con poderes mentales o capacidades sobrenaturales. Lo cierto es que todo eso también era una fantasía. El mentalismo es una disciplina escénica en la que El Mentalista desarrolla una serie de experiencias cargadas de misterio y asombro para los espectadores, como lecturas mentales, clarividencia, control mental y dominio sobre el azar en las que combina diferentes técnicas de magia, psicología y sugestión.

Lo más curioso de todo esto es que son pocos los artistas que hoy por hoy practican esta disciplina y muchos menos los que han sabido transformarla en una experiencia de alto impacto sensorial para el nuevo y exigente público de este siglo. Mencionamos esta particularidad porque -ciertamente- captar y mantener la atención de un público generalmente disperso y lleno de estímulos es, sin dudas, es un reto que pocas personas consiguen.

90 minutos de asombro en los que todo puede pasar.

Imaginemos por un momento tener la posibilidad de leer la mente de un compañero/a, de conectar las mentes de todos los miembros del equipo, de ser parte de una interacción directa con El Mentalista o de superar retos –a priori– impensados. Pues bien, todas estas cuestiones son sólo algunas de las experiencias que facilita Juanma durante esta actividad y en medio de un clima de familiaridad y distensión.

Justamente la originalidad y exclusividad del mentalismo, a través de un formato de show exclusivo, permite crear experiencias en las que los participantes se permiten jugar, experimentar la curiosidad sin límites, derribar barreras en la comunicación y mantener el foco y la atención en el momento presente y sin filtros. Las personas se encuentran, se acercan, se conectan, se asombran, comparten, se retroalimentan, construyen y graban cada experiencia en su memoria. Al final, el asombro es lo que nos conecta con nuestra capacidad para ver el mundo con los ojos de un/a niño/a.

Un Team Building general o personalizado.

Como bien hemos mencionado con antelación, en su formato general, la actividad aborda el trabajo en equipo, la colaboración, la comunicación, la cohesión, la empatía y el liderazgo. No obstante, nuestro especialista puede fácilmente adaptarla y aplicarla con algunas variantes para abordar diversas situaciones del día a día en la empresa. Por ejemplo, puede convertirla en una jornada motivacional, o plantearla como un evento formativo enfocado en la resolución de conflictos, en el empoderamiento personal y/o en la mejora de la calidad de la comunicación entre los miembros de un equipo y/o entre departamentos.

Y esto no acaba aquí. También es posible, además de muy interesante, personalizar el Team Building para incluir consignas y mensajes corporativos de la empresa. ¿Por ejemplo? Celebrar los objetivos cumplidos, la internacionalización de la compañía, presentar nuevos miembros del directorio o formalizar la incorporación de una nueva línea de productos y/o servicios.

Luego de esta actividad, los participantes habrán conseguido, entre otras cosas:

  • Favorecer la comunicación eficaz, la colaboración y la cooperación en los procesos de trabajo.
  • Entender que en equipo es posible llegar mejor y más lejos que solos.
  • Fortalecer la identidad del equipo. Tomar conciencia, valorar y respetar la aportación de cada uno de sus miembros.
  • Mejorar el clima, las relaciones y el rendimiento laboral.

Y, sobre todo, disfrutar de la magia de lo inexplicable.

Jostein Gaarder, el famoso escritor noruego, señalaba que “aunque las cuestiones filosóficas conciernen a todo el mundo, no todo el mundo se convierte en filósofo. Por diversas razones, la mayoría se aferra tanto a lo cotidiano que el propio asombro por la vida queda relegado a segundo plano”.

Hay muchas firmas que ya han renovado su capacidad de asombro y sorpresa. ¿A qué esperas?

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