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NeuroLiderazgo.

Neuronas Espejo y Liderazgo.

Durante la última década del siglo pasado, el neurobiólogo italiano Giácomo Rizzolatti y su equipo descubrían la existencia de las neuronas espejo, que son aquellas que reproducen las acciones que vemos en los demás y nos impulsan a imitarles. De alguna manera, constituyen una expresión neurológica de esa máxima tan familiar que afirma que si uno sonríe es muy probable que los demás también lo hagan. Para entender un poquito más, invito al lector a ver este corto publicitario de 2015 “Happiness starts whit a smile”.

Si lo has visto es posible que al igual que yo, aún estés sonriendo. El objetivo era mostrar cómo las neuronas espejo se activan cuando ejecutamos una acción, cuando vemos a alguien más ejecutándola -como en el vídeo-, o cuando imaginamos estar haciendo esa acción. Más aun, cuando se activan nos permiten comprender las intenciones, sentimientos y emociones de los otros, ponernos en su lugar y sentir lo que sienten, ya que estas neuronas se comunican con el sistema límbico o cerebro emocionaldonde se alojan nuestros recuerdos y aprendizajes previos-, facilitando la interpretación, el sentido de una situación y la conexión con los demás.

Ramachandran, el neurólogo hindú reconocido por su trabajo en el campo de la neurología de la conducta y de la psicofísica, las llama «neuronas Dalai Lama» y señala que “Esencialmente, la neurona es parte de una red que te permite ver el mundo desde el punto de vista de otra persona”. Por todo esto, estas neuronas están muy relacionadas con los comportamientos empáticos y, en algunos casos, provocan que nuestras acciones en respuesta a lo que le sucede a otras personas sean prácticamente instantáneas. Por ejemplo, cuando escuchamos un grito o el llanto de un niño nos surge la necesidad de ayudarle de inmediato; cuando vemos a alguien que sin querer se corta “¡uy!” nos estremecemos inevitablemente. La empatía juega un papel fundamental en todos los ámbitos de la vida, ya que nos permite compartir emociones, experiencias, necesidades y metas.

Ahora bien, luego de esta breve aproximación sobre el funcionamiento de estas neuronas, hablemos específicamente de la relevancia en la aplicación de los conceptos de las neuronas espejo al liderazgo.

Para ello, destacamos cuatro grandes aspectos que se profundizan dentro del programa formativo de NeuroLiderazgo, que imparte Gemma Sala Grau -psicóloga, coach y facilitadora de este programa-.

1- Comprenderse mejor para comprender mejor al otro.

Es sabido que en todos los procesos de autoconocimiento las emociones juegan un papel crucial, ya que son ellas las responsables de definir la energía de nuestra conducta. Además, al estar integradas en un ambiente en el que interactuamos todo el tiempo crean y modulan nuestro estado interior y también influyen en ese contexto, generando relaciones y climas más o menos favorables. Conocerse a sí mismo significa entonces conocer y gestionar el modo en que los impulsos y emociones influyen sobre nuestra propia conducta. Esos circuitos cerebrales que utilizamos para el autoconocimiento son los mismos que utilizamos para comprender a los demás.

Dicho esto, resulta fundamental fomentar el autoconocimiento de los líderes, no sólo porque les permitirá mejorar notablemente las competencias del liderazgo -atención, concentración, gestión del tiempo, empoderamiento, delegación etc.-, sino también porque esa mayor comprensión de sí mismos les facilitará un mayor y mejor entendimiento respecto a la conducta de los demás.

2- Moderar comportamientos no deseados.

Fue El neurocientífico Marco Iacoboni plantea la presencia de las súper neuronas espejo en el lóbulo frontal del cerebro. Estas súper neuronas, más complejas y muy desarrolladas, controlan a las neuronas llamadas de bajo nivel, o clásicas. Son, en definitiva, las neuronas que nos permiten moderar, inhibir o modular comportamientos no deseados.

3- El contexto social, la experiencia previa y la empatía.

¿Es posible suprimir la empatía? La experiencia previa que tenemos con alguien es capaz de suprimir (o no) la empatía. Por ejemplo, si un líder trata a sus colaboradores de forma justa, es cordial y los reconoce, entonces muy probablemente lo seguirán, compartirán su visión y estarán dispuestos a colaborar con él. Por el contrario, si el trato del líder para con sus colaboradores es injusto y poco amable, entonces las personas suprimen su empatía hacia él. Como bien dice Daniel Goleman, “sentir con” predispone a “actuar por”. Es decir, si uno se siente valorado, reconocido y respetado, naturalmente dará lo mejor de sí por el otro y por la persecución de los objetivos estratégicos de la organización. Además, también sucederá ese contagio emocional positivo -al que nos referíamos en un artículo anterior– y que tanto favorece al clima laboral.

4- La ejemplaridad del Líder.

Cabe recordar que esta es una de los pilares más importantes para construir un liderazgo ejemplar, con modelos a seguir, pues habiendo entendido cómo funcionan las neuronas espejo saben que están siendo observados todo el tiempo. De esta forma, son los mismos líderes los responsables de modelar aquellas conductas que exigen a sus colaboradores; es decir, de generar comportamientos positivos y deseables. ¿Cómo? Empezando por el conocimiento de uno mismo y accediendo a pautas del funcionamiento del cerebro para que sea su aliado siempre.

Este Programa de NeuroLiderazgo –en formato In Company y online-, ha sido diseñado con el fin de proporcionar a los participantes una experiencia de aprendizaje con implicaciones directas para su práctica como potenciador de cambio. Está dirigido a directivos, líderes o gestores que dentro de sus funciones trabajan con personas y quieren incrementar sus habilidades de Liderazgo de una manera coherente con el funcionamiento del cerebro.

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