El movimiento Slow, es una filosofía de vida que cada vez gana más adeptos a nivel mundial. Simplemente, se trata de ir a contracorriente del discurso de máximo aprovechamiento del tiempo, para tomarse la vida con más calma.
Basado en el concepto, pero trasladado a los viajes, nace el turismo slow, o slow travel. Esta modalidad, que surge como contrapropuesta de los populares “paquetes turísticos” implica entre otras cosas, ser responsables con el medio ambiente, y conectarse con la esencia de los lugares, sus gentes, sus costumbres, sus tradiciones o su gastronomía. El slow travel, no tiene como objetivo de viaje visitar una ciudad o zona sino descubrirla, conocerla, disfrutarla, experimentarla e integrarse en ella. Para ello es imprescindible no tener prisas: elegir un destino que se pueda explorar a fondo durante la estancia del viajero, sin marcarse metas y, quizás, atreviéndose a improvisa.
Una excelente opción para escapar de un ritmo acelerado, “desconectar” y disfrutar de un espacio tranquilo es el senderismo. Sin duda, caminar, observar y descubrir es la mejor opción tanto para conocer un sitio como para involucrarse con un lugar y reaccionar ante cualquier estímulo del entorno: la idiosincrasia y costumbres de los lugareños, una fachada bonita medio escondida, una cafetería emblemática, un plato típico, o la flora y la fauna que completan el escenario con características que terminan de sellar una identidad.
La idea central en definitiva, plantea integrarse en la sociedad que queremos descubrir en lugar de observarla como quien contempla un escaparate. Uno de los ejemplos más claros reside en el alojamiento: habitualmente el turista pasa sus días de vacaciones en grandes hoteles, sin tener apenas contacto con la cultura, la arquitectura o las tradiciones locales; por el contrario, en línea con la filosofía slow, desde Rutas Mágicas se proponen alojamientos rurales en la naturaleza, que permiten el contacto con lo genuino del destino: el trato con su gente, los sabores caseros y las tradiciones locales.
Este tipo de vacaciones, tan popular en Europa y que poco a poco va ganando adeptos en España, responde y supera las expectativas de parejas, familias y pequeños grupos de amigos que buscan algo más de flexibilidad, aventura, independencia e intimidad. Las rutas de senderismo autoguiado con transporte de equipajes, son una de las principales propuestas para pasar unas vacaciones “diferentes”: itinerarios para estar en contacto permanente con la naturaleza.
Los hay de distintos tipos y modalidades: de montaña, culturales, espirituales, vinícolas, etc., de varios niveles de dificultad, para todos los gustos: desde principiantes a aquellos que buscan un itinerario más exigente. Se proponen numerosos destinos por Europa: Islas, Países mediterráneos, Países del Este, Centroeuropa, Países Bálticos, Escandinavia o los Balcanes, recorriendo las principales cadenas montañosas del viejo continente: desde los Pirineos a los Alpes, pasando por los Cárpatos, o las localidades más pintorescas de las múltiples zonas de interés turístico de Europa.
Rutas Mágicas programa sus viajes en línea con lo expuesto y partiendo de un gran amor por la naturaleza, elabora propuestas de senderismo que permiten estar en auténtico contacto con todo lo que ofrece el destino; pero respetando los tiempos de cada viajero para que descubra a su ritmo, sin horarios, sin prisas, sin obligaciones y, sobre todo, sin preocupaciones por la logística que requiere organizar un viaje de estas características.
La idea central del desarrollo de estas rutas, es que la mayor ocupación del viajero sea disfrutar y experimentar. De todo lo demás se ocupa el equipo de Rutas Mágicas, que a través de sus conocimientos y experiencia se encarga de todo el trabajo de planificación, y es que a mucha gente se le hace una montaña el tener que organizar un viaje de estas características: buscar alojamiento, planificar itinerarios o cargar equipaje. Una ruta cuidadosamente preparada libera en gran parte el estrés de tener que organizar un viaje, pues lo verdaderamente importante es hacer que la experiencia sea segura, divertida e inolvidable.
Y es que hoy en día se lleva pasar las vacaciones de otra manera, de una forma diferente buscando alternativas para que nuestro cuerpo, alma y mente se regeneren con relax, cultura, actividad, naturaleza…
¿Quieres conocer todas propuestas de senderismo en Europa? Haz click aquí.
Para más información: rutasmagicas.es




![Etapa 6 - 05[1]](http://namagazine.es/na/wp-content/uploads/2011/10/Etapa-6-051-e1317729237605.jpg)





























Disfruta de tu tiempo, tu productividad te lo agradecerá.
Controlamos nuestro tiempo al extremo y convertimos a la prisa en una especie de musa de culto a quien le pedimos que haga rendir el minuto por venir. Y es que apostamos a la velocidad gracias a un estilo de vida casi impuesto y porque muchas veces la lentitud se relaciona con valores negativos, como el desinterés, la falta de motivación o la espera inútil; sin embargo, tales supuestos se contrarestan con los beneficios certeros que permiten una actitud reflexiva, segura y razonable.
Ahora bien, ¿Qué pasaría en nuestras vidas si nos planteáramos la posibilidad real de llevar una vida más plena y desacelerada?; no bajo el planteo de abatir la totalidad de nuestras urgencias diarias, pues si es cierto que existen situaciones que ameritan resolución inmediata; sino aprendiendo a categorizar a las mismas y regulando el espacio para disfrutar de otras tantas situaciones placenteras, que en demasiados casos queda censuradas por otras obligaciones.
Esto es un poco lo que plantea el concepto de Slow Life, puesto que apela a un necesario cambio cultural hacia la desaceleración de nuestra forma de vida para un mayor disfrute; propone tomar el control del tiempo y encontrar el equilibrio necesario que nos permita sentirnos en plenitud. El concepto intenta dar herramientas a los individuos para que sus vivencias no sean una mera sucesión de situaciones estándares desprovistas de emociones.
UNA MAYO INVERSIÓN DE TIEMPO NO GARANTIZA UNA MAYOR PRODUCTIVDAD, SINO TODO LO CONTRARIO.
Llevado al escenario empresarial y alineado con el concepto Slow Life, existe el concepto Slow Work. Bajo esta filosofía, muchas empresas, han optado por modificar sus normas y hacer de la empresa un espacio flexible en el que los trabajadores gestionen el tiempo incluyendo en su jornada laboral espacios con diversidad lúdica, de relajación e incluso cuenten con sitios acondicionados especialmente para niños y/o mascotas.
La Garriga de Castelladral simboliza en su máxima expresión, el concepto de Slow Life y lo pone de manifiesto a través de sus valores como familia: el amor por la naturaleza, la delicadeza de las pequeñas cosas, la excelencia, la entrega y dedicación, el silencio, la pasión por la cocina, la alimentación sana, la simplicidad, la constancia, y el respeto por las personas y el entorno. La casa dispone de ocho amplias habitaciones, cada una de ellas con una personalidad propia y magníficas vistas a Montserrat, a los campos de cultivos o a la puesta de sol.
CADA RINCÓN DE LA CASA GUARDA UN PEDAZO DE SU HISTORIA.
La Almazara, el antiguo salón de prensas de aceite, se ha reconvertido en un espacio de descanso y lectura. En él, se mantienen intactos el molino de piedra y la prensa de aceite originales, que fechan del siglo XIX. Actualmente, la familia sigue recogiendo las olivas y elabora su propio aceite para uso particular y el de los clientes del hotel. El antiguo pajar es ahora un pequeño restaurante de autor, del prestigioso y joven chef David García, con una cocina basada en productos de la zona y de temporada.
La bodega, también original de la casa, conserva botas de madera que datan del año 1748. Recientemente se ha convertido en el bar del hotel, donde se puede degustar una exquisita selección de vinos, licores, cafés y tés, u organizar una cata o degustación.
Dispone además de varios espacios y salones, donde se mezclan la esencia de una casa centenaria y la tecnología más moderna, para organizar los eventos más especiales. El Salón Piano y su terraza exterior permiten la realización de grandes eventos en plena naturaleza.
Está situada en un marco natural y único. Todo este escenario ha inspirado a sus dueños a ser muy respetuosos con su entorno, utilizando energías renovables, no contaminantes y respetuosas con el medio ambiente. Hoy la masía es un espacio moderno, de habitaciones generosas en dimensiones y en calidad, con rincones perfectos para la lectura en calma, la conversación, o las reuniones de trabajo, enfatizando que trabajar es un placer.
Comienza a encontrar el equilibrio necesario y apuesta por una vida más plena. Tu calidad de vida, y tu productividad te lo agradecerán.
Para más información: masialagarriga.com