Una gran afirmación, pero que muchas veces no se sustenta en nuestra actitud. ¿Eres consciente de lo que realmente quieres lograr? Conseguir un empleo es importante para ti, sin embargo ¿te concentras en cómo llegar a él? ¿Eres verdaderamente consciente de las diferenciaciones y de las limitaciones con las que cuentas? ¿Has logrado entrevistas satisfactorias en este último tiempo o siempre te falta o te sobra algo?
Todos sabemos que buscar trabajo es realmente un trabajo. No obstante, son pocos los que viven este proceso con absoluta conciencia. Lo primero que hacemos es especular “me he postulado a varios avisos que están a mi altura e incluso, a algunos otros que están por debajo de mis capacidades, seguro me llamarán” “Hice contacto con un par de colegas que seguramente me recomendarán con gusto para algún puesto” “He trabajado tanto y todo el tiempo que un par de meses de tranquilidad no me vendrán nada mal”.
Claro que luego de estas especulaciones, pasa el tiempo y si no ha pasado nada entramos en pánico, en el envío masivo, descontrolado y hasta absurdo de nuestro CV a avisos que nada tienen que ver con nuestras aspiraciones ¿te ha pasado? Pues bien, para que no vuelva a ocurrir, es hora de ponerte manos a la obra, de perseguir y lograr lo que quieres con conciencia, con coherencia y con sentido común. Aunque si eres un/a conformista, puedes quedarte aquí y no continuar leyendo…
FÍJATE UN OBJETIVO, ANALÍZALO Y COMPROMÉTETE.
La búsqueda de empleo es un proceso activo que requiere, no sólo conocer las técnicas de reclutamiento y selección de personal y su preparación ante ellas, sino también una preparación personal y psicológica que nos fortalezca durante la duración completa del ciclo. Lo más importante, es tomar conciencia de que para conseguir un empleo hay que hacer algo. Hacer algo implica el desarrollo de un plan que genere acciones que nos centren en el camino hacia el éxito y guíen nuestros pasos. ¿Cómo?
Como bien sabemos, el coaching es acción y para que se produzca un cambio, es necesario desarrollar un plan de acción en función al objetivo definido, que debe ser: Medible, Alcanzable, Relevante, Temporal y Específico.
Un proceso de coaching debe comenzar definiendo los objetivos qué se quieren alcanzar. Pero claro, no siempre resulta sencillo que las personas pueden materializar de forma concreta qué quieren y qué necesitan para lograrlo. Aquí es dónde la figura del coach es fundamental para ayudar, facilitar y guiar el proceso completo del coachee. En esta labor conjunta (entre coach y coachee), se trabaja a través de preguntas que ayudan a clarificar/despejar conceptos poco claros, como por ejemplo:
¿Qué quieres conseguir a corto, medio y a largo plazo?
¿Cuándo quieres conseguirlo?
¿Hasta qué punto supone para ti, un reto personal/profesional?
¿Es un objetivo medible?
¿Es un objetivo alcanzable?
¿Cómo vas a alcanzarlo?
¿Qué pasos intermedios tendrías que diseñar para acercarte al deseo?
¿Por qué es importante conseguir este objetivo?
En ocasiones, uno tiene claro que su deseo tras hacerse estas preguntas, es conseguir un empleo, pero se halla sumido en una nebulosa que no le deja ver más allá, no es capaz de responder a las otras preguntas formuladas con anterioridad, no es capaz de concretar con profundidad el objetivo.
La realidad tiene muchas caras. El coaching ayuda a identificar esas caras distintas. Lo que permitirá que el coachee se encuentre facultado para:
Ser capaz de observar su situación desde distintos ángulos.
Ser fiel a la realidad. Evitar las falsas elucubraciones, creadas a partir de construcciones irreales.
Permitir que pueda elaborar un mayor número de opciones para obtener el mejor provecho de las acciones que va a emprender.
¿QUÉ TIENES? ¿QUÉ QUIERES? ¿QUÉ NO TIENES? ¿QUÉ NO QUIERES?
A menudo, y volviendo a esas falsas elucubraciones que mencionábamos con anterioridad, fantaseamos con empleos a los que sabemos que no podemos acceder, por lo menos con las herramientas que tenemos al día de hoy. A través del coaching, y para definir más estratégicamente el plan de acción, se cruzarán las variables según:
El cruce entre lo que sí quieres y lo que sí tienes: tiene que reflejar de la manera más concreta posible las cosas que se desean a nivel laboral y además las cosas con las que cuenta para mantenerlas.
El cruce entre lo que no quieres y sí tienes: debe plasmar las cosas que no deseas pero que lamentablemente sí tienes.
El cruce entre lo que sí quieres y no tienes: debería anotar las cosas a nivel profesional que deseas y que por el contrario no tienes. Claramente este recuadro es el que puede dotarle de más información a la hora de trazar su objetivo.
El cruce de las variables no quieres y no tienes: esta puntualización sirve para ver reflejadas las cosas de las que tiene que alejarse en su camino y que sólo servirán para retrasarle en sus metas profesionales.
Establecer estas congruencias, permitirá que cada uno se asuma en sus capacidades reales (positivas y negativas) y conozca además aquellas que son potencialmente asequibles para conseguir su objetivo.
Mucho es el trabajo por delante, pero vale la pena, cuando todo se vuelve certero y tangible, así nos lo afirma María José Alaminos, coach, consultora y formadora.
Por otra parte, nos indica que preguntarnos y repreguntarnos está en nuestra esencia y nos ayuda a desvelar muchas realidades necesarias para el autoconocimiento y en ello, tomar conciencia en cuánto a lo que nos favorece o nos frena en este proceso de búsqueda de empleo (o en cualquier otro proceso personal y/o profesional).
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Para más información.
www.mariajosealaminoscoach.com



























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Itinerarios para Personas Emprendedoras.
YO, SOLTANDO MIEDOS. YO, ASUMIENDO DESAFÍOS.
Llevo años planificando el negocio, y hoy he decidido que es un buen momento para comenzar a darle la forma.
Con el paso del tiempo y la experiencia que he logrado a nivel laboral, hoy soy capaz de entender que buscar apoyo profesional en el momento oportuno significa ocuparse, adelantarse a situaciones que puedan ocurrir; y aunque ciertamente haya muchas que no pueden preverse, se trata de minimizar ese pequeño universo. Preocuparse, cuando la situación ya transcurre siempre genera desconcentración, alarma, desatención a aspectos importantes; por eso, he decidido ocuparme ya de esos aspectos, asumir la responsabilidad y las riendas de mi vida. Liberarme así de pesadas cargas que me impiden avanzar y disfrutar de mis proyectos.
En este nuevo camino que he decidido andar, tendré que asumir roles nuevos que en mi vida laboral nunca me han correspondido, esto me genera incertidumbre, miedo a no poder hacerlo, es un cierto desafío para mí. Yo quiero hacerlo lo mejor posible, ser mi mejor versión, la más poderosa.
EN BUSCA DE MI MEJOR VERSIÓN.
Si me preguntaran puntualmente cuales son esos eventos que me despiertan una especie de incertidumbre mencionaría, sin duda, estas reflexiones:
Conformar y comprometer equipos no es tarea simple. Más allá de que uno pueda seleccionar perfiles y personas, debe saber además, cómo hacerlos arte y parte de los proyectos, de los éxitos y de los errores, cómo obtener también lo mejor de cada persona que integra el proyecto para llevarlo como una máquina a pleno rendimiento.
EMPRENDER SÍ, PERO CON CABEZA.
Mi coach, mi ayudante, mi espejo.
Pasos más grandes, pasos más pequeños, MIS PASOS. Lo importante es avanzar con todo aquello que nos sume en cada proyecto de nuestras vidas, sea personal o profesional. Que nos permita desarrollarnos, aportar lo mejor de nosotros mismos, ese algo único que cada persona tenemos, ese algo diferente y exclusivo que vamos dejando salir al desarrollar nuestros proyectos desde nuestro yo más auténtico. Este es el riesgo, la aventura, el disfrute de emprender, la máquina cogiendo velocidad.
Por eso, en ese camino tan importante, recibir el apoyo y la guía de un coach es darle importancia a lo que queremos lograr. Es la diferencia entre las cosas hechas o poner todo para ser la mejor versión, la más poderosa.
Enedina cuenta en su haber, con una gran cantidad de casos en los que sus coachees, lograron descubrir y aplicar su sello personal. Pero antes de llegar a ello, en el paso a paso se fueron logrando, entre otras cosas:
- Descubrir el motor y la gasolina del proyecto. Identificar lo apasionante del viaje de emprender, de la actividad, de los proyectos, de los servicios y productos que voy a ofertar.
- Aprovechar los diferentes componentes de mi personalidad. Descubrir qué es lo que me atrae de la actividad que voy a desarrollar, qué es lo que más deseo como emprendedor y quién/es me acompañan en este camino.
- Mejorar mis decisiones y mi administración del tiempo. Determinar cómo están imbricadas en mis proyectos las cosas realmente importantes para mí; satisfacer mis valores y necesidades más importantes.
- Superar obstáculos y desafíos que tienen que ver con cómo me veo a mi mismo y como veo el mundo. Comprometer el 100% de mi para con mi proyecto y animarme a hacer aquello que siempre pensaba que era para otros.
- Aprender a visualizar los conflictos como fuentes de información de alta calidad para seguir avanzando y desarrollando nuestra mejor versión. Somos mucho más que un conjunto de individuos o hechos. Somos un todo completo.
- Desarrollar habilidades y conocimientos ya presentes para gestionar mis emociones y gestionar al sistema desde la dimensión del cambio, el aprendizaje y la evolución.
- Evitar los juicios y los prejuicios. Encontrar y aprovechar información de calidad en mi y en mi entorno.
- A CAMBIAR y disfrutar con ello.
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Itinerarios para personas emprendedoras.
Enedina Mallada Paniagua