¿TODO ESTÁ FUERA DE CONTROL Y DE TU CONTROL?
Probablemente, sufras de ansiedad. Este trastorno se explica de dos formas: como una herencia social o genética o como percepción, en respuesta al contexto. En este artículo nos concentraremos en atender la segunda opción que se ha impuesto casi por definición, como el trastorno del siglo XXI.
Esa ansiedad que surge de la percepción y en respuesta a la información proveniente del mundo exterior. Puede aparecer y desaparecer, aparecer iterativamente, permanecer por días, meses, e incluso por años si no es tratada con una terapia adecuada y ajustada a las necesidades particulares de persona.
Necesitamos atender los avisos del cuerpo y de la mente, pues estamos rodeados de historias de personas que sufrieron o sufren las graves consecuencias de ignorar las señales de alerta previas.
En el mundo de los negocios, y más concretamente en los directivos, este trastorno ha ido cobrando importante intensidad y popularidad. Se habla y se escribe mucho acerca de la “ansiedad en la empresa”, de “directores en crisis” o de “inestabilidad ejecutiva” como una situación común, que responde a un contexto originalmente extraordinario. Efectivamente, ha llevado al colectivo directivo a una situación de inestabilidad e indecisión originada en factores de presión externos: políticos, económicos, sociales, e internos: calidad, decisiones, resultados.
Todos esos factores, antes precisos o por lo menos previsibles, ahora son incertidumbres legítimas que han alterado el flujo natural del negocio. ¿En el medio?
El directivo, lleno de dudas, inquietudes, presión y por si fuera poco, con una exigencia igual o mayor y en una jornada laboral extendida que ha desdibujado el límite entre lo personal y lo profesional.
Cuando todo está ciertamente mezclado, la razón directiva se enturbia y la elevada carga emocional sesga la visión imparcial e induce a la equivocación sistemática en la toma de decisiones y en consecuencia, en la obtención de resultados.
Y entonces, ¿qué hacer en tiempos de incertidumbre? ¿Cómo adecúo mis emociones cuando siento que todo me desborda? ¿Cómo neutralizo mis emociones en la comunicación y la información con el personal? ¿De qué manera me reorganizo para atender las nuevas prioridades?
¿Cómo recupero el equilibrio entre mi vida personal y profesional?
¿Cuánto más voy a soportar estar todo el tiempo al borde de un ataque de nervios?
POR QUÉ TERAPIA. POR QUÉ TRATAR LA ANSIEDAD.
• En primer lugar, porque has tomado la decisión personalmente.
• En segundo lugar, porque te has dado cuenta que no valen ni los diagnósticos ni los antídotos popular y livianamente emitidos y recomendados por familiares, amigos, conocidos, colegas o amigos de amigos.
• En tercer lugar, porque has entendido que esos episodios recurrentes de ansiedad están afectando tu salud, tus relaciones personales y profesionales, tu vida en general y necesitas ayuda para resolverlos.
Fundamentalmente, debemos entender que la terapia es un proceso relacional que puede darnos elementos para desarrollar un conocimiento distinto de nosotros mismos. Busca una mejor integración de las dimensiones de nuestro ser: la forma que construimos y sostenemos nuestras ideas y creencias, y los modos en los que reaccionamos y actuamos frente a distintas situaciones.
Explora además, esos síntomas que se han convertido en parte frecuente de tu vida y puntualmente en tu rol de director/a:
• Taquicardias ante nuevas responsabilidades (cuando antes los asumías como desafíos para sumar valor a tu gestión).
• Mareos y temblores cuando lees los resultados que esperan de tu gestión.
• Dificultad para respirar o la sudoración excesiva cuando tienes que hablar en público; algo de lo que hace tiempo disfrutabas.
• El cansancio y la falta de concentración que experimentas a lo largo de la jornada (has abandonado muchas de las actividades que te desconectaban).
• La inseguridad que te invade en los mismos momentos en los que antes manejabas como “pez en el agua”.
• Irritabilidad, agobio y nerviosismo contigo mismo y/o con tu entorno.
EL PARA QUÉ DE LA TERAPIA “DIRECTIVA”.
La Psicoterapia en los casos de ansiedad ayudará, entre otras cosas, a:
• Aceptar y aprender a moverse en la incertidumbre de un mercado, una economía y una sociedad totalmente cambiante.
• Identificar los estímulos que detonan en reacciones de ansiedad, para poder tomar acciones con respecto a ello.
• Abandonar comportamientos y actitudes crónicas.
• Manejar la emocionalidad en todos los niveles de comunicación.
Roger Puigdecanet, director de Psigma, asegura que al trabajar con este tipo de trastornos es necesario considerar los factores biológicos, psicológicos y socioculturales de cada persona. Para ello, utilizan dos tipos de tratamiento: los psicoterapéuticos y los biológicos. Roger, junto a su equipo multidisciplinar enfoca y aborda su trabajo a través de sus cuatro centros ubicados en Barcelona, Manresa, Vic y Girona.
Es cada vez más importante acudir al psicólogo a buscar consejo para situaciones, estados emocionales o problemas que no tienen cabida en un diagnóstico clínico de trastorno psicológico-psiquiátrico o de enfermedad mental.
La ansiedad con miedo y el miedo con ansiedad contribuyen a robarle al ser humano sus cualidades más esenciales. Una de ellas es la reflexión. Konrad Lorenz
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Para más información.
Análisis y ayuda en estados apáticos, tristes, ansiosos…






















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Nuestra vida se expresa a través del movimiento.
EL CUERPO EN MOVIMIENTO COMO EJE DE TRANSFORMACIÓN.
Puedes estar en tu oficina, en una plaza o en tu casa, pero ciertamente estás comenzando a leer este artículo. Ahora bien: ¿eres consciente de la manera en que estás sentado? ¿tienes las piernas cruzadas? ¿tu peso corporal está balanceado? ¿dónde tienes los hombros? ¿cuál es la posición de tu cabeza? ¿cuál es el ritmo de tu respiración? ¿cómo se expresa tu lenguaje no verbal?
Todos estos interrogantes te han llevado a reparar en acciones que habitualmente haces, pero que no analizas cómo las haces.
Nuestra vida se expresa a través del movimiento y a través del movimiento, convertimos cada intención en acción. Te sorprenderá entonces saber, que aprendiendo a gestionar esos movimientos eficazmente, lograrás grandes beneficios para tu calidad de vida personal y profesional.
Vivimos en una situación de constante aceleración y respondemos a tal inmediatez con reiteradas acciones y posturas que provocan alteraciones en el sistema nervioso. Ello provoca un conflicto en nuestro organismo que a la vez se traduce por cansancio, dolores, estrés, desinterés y falta de concentración. Sin embargo, existe la posibilidad de revertir este proceso, con un enfoque somático del cuidado del cuerpo y de la relación cuerpo-mente. Las posturas y las emociones negativas que surgen de tal situación, pueden convertirse en placer, vitalidad, motivación, creatividad, comunicación e implicación.
Al efecto, la educación somática es un proceso de aprendizaje y desarrollo que permite identificar y modificar esos patrones habituales disfuncionales, para dar paso a nuevos recursos y habilidades. Desarrollando la conciencia somática, accedemos a nuestra interioridad y operamos transformaciones profundas en la estructura de nuestro ser, influyendo en la expresión y eficiencia de nuestros pensamientos, emociones, sensaciones y acciones.
La Educación Sómática facilita la toma de conciencia de inhibiciones o limitaciones somáticas existentes en cada uno, para desaprenderlas.
Se trata de enriquecer el gesto y rehabilitar el equilibrio de la persona a través de su propia corporeidad, para que pueda generar cambios sustanciales, no sólo en el aspecto físico sino también en el mental, emocional y sensitivo. Con la integración de estos diferentes sistemas, es posible generar nuevos recursos tales como la vitalidad, el bienestar,la salud y por añadidura la creatividad, la comunicación y el compromiso.
Cada individuo conectado a su propia experiencia somática puede rehabilitar emociones placenteras y desarrollar su potencial de acción y de expresión.
Por ello, enfocando su realidad somática, el individuo aprende a reconocer sus sensaciones y emociones y liberar recursos físicos, para poco a poco recuperar su estado vital, su concentración y aprender a centrarse en los aspectos somáticos que tiene que mejorar para desarrollar más talento, más eficiencia y más potencial.
CONCIENCIA POR EL MOVIMIENTO.
Una de los objetivos que plantea la educación somática, es aprender a percibirnos en movimiento para recuperar la capacidad de re-educarse. En este sentido, el Método Feldenkrais®, que participa en este proceso, nos ofrece la oportunidad de hacer aquello que ya sabemos de diferentes maneras o hacer cosas nuevas, con menor esfuerzo y mayor calidad, de aprender a aprender y de reorganizar nuestros patrones de acción.
Para ser representativos, podríamos comparar el proceso de aprendizaje similar al que en las primeras etapas de la vida nos llevó a descubrir cómo caminar y hablar. Utiliza al movimiento como instrumento esencial de aprendizaje y a nuestro cuerpo como educador. El individuo aprende a aprender, aprende a innovar, aprende a reconocer su manera única de expresarse, matizar y diversificar sus acciones.
Susana Ramón es bailarina, pedagoga corporal, educadora somática, coach titulada y profesora del Método Feldenkrais® de Educación Somática. Respaldada por sus conocimientos, ha creado una formación para mejorar la postura y los gestos de las personas en su ambiente profesional. Esta formación permite a los colaboradores de la empresa desarrollar su potencial y mejorar el funcionamiento gracias a un mejor equilibrio somático.
Su trabajo permite tomar conciencia y mejorar y gestionar las posturas para la prevención de los trastornos músculo esqueléticos (TME), la adaptación al estrés y la mejora de la comunicación y de las habilidades relacionales.
Susana asegura que la educación somática ayuda especialmente a los directivos, equipos y organizaciones a cumplir con sus objetivos y compromisos con mayor eficiencia, a diferenciar sus comportamientos, a relacionarse más hábilmente y a optimizar sus acciones.
Gracias al desarrollo de las capacidades perceptivas del lenguaje no verbal, aprenden nuevas estrategias y formas de acción. Algunos de los beneficios para los directivos, equipos y organizaciones son:
Advierte además, que a diferencia de una terapia o de un sistema de ejercicios, la educación somática aporta soluciones a la empresa actual en lo que se refiere al desarrollo y salud del mundo laboral: la eficiencia del gesto, la creatividad, la autonomía y la responsabilidad. Trabajar de forma más placentera y eficaz solo será posible con la emergencia de emociones placenteras.
La vida es movimiento. La vida es un proceso. Incrementa la calidad de ese proceso e incrementarás la calidad de la vida misma. Moisés Feldenkrais
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Para más información.
Método Feldenkrais
de Educación Somática.
www.susanaramon.com