El objetivo del coaching para la salud es el de ayudarte a que estés bien cada día. Algo a lo que todos aspiramos y que, sin embargo, se nos hace cuesta arriba cuando no sabemos cómo. Vivir bien se ha convertido en una utopía en medio del torbellino en el que hemos convertido nuestra cotidianidad: crisis, problemas económicos, contaminación, mala alimentación, prisa, negatividad…
Para estar bien y sentirnos bien es preciso que, de una forma sutíl, nos aislemos del contexto y empecemos a prestarnos atención a nosotros mismos. Ya lo hemos oído muchas veces: El verdadero amor empieza por uno mismo. Y es que tu eres el verdadero protagonista de tu vida, tu salud y tu bienestar.
¿Pero qué es el bienestar?
Si tomamos la definición de la Real Academia de la Lengua Española nos dice que “es el conjunto de las cosas necesarias para vivir bien” o una “vida holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad.” Fácilmente nos damos cuenta de que estas definiciones se basan más en el tener, que en el ser. Presuponen que mi bienestar, y el tuyo, dependen de aquello que tenemos o no tenemos. Según este principio, lo único que podemos hacer entonces es buscar un trabajo donde nos paguen lo máximo posible para tener una vida holgada y comprar aquellas cosas que nos lleven a vivir bien… o ganar en la lotería.
Pero hay una definición más: “Estado de la persona en el que se le hace sensible el buen funcionamiento de su actividad somática y psíquica.” Aquí ya podemos empezar a estar de acuerdo. Nuestro bienestar, así como nuestro malestar, sólo puede partir de nosotros mismos y para que esto ocurra debemos ser conscientes de cómo estamos. Sólo podemos sentirnos bien desde el reconocimiento de todo lo bueno que somos, que tenemos y que nos rodea.
Lo que platea 3Contigo es transformar el bienestar en un estado de autoconciencia continuado mucho mejor definido por el gerundio de la terminología inglesa: WellBeing, o estando bien.
¿Y qué significa “estando bien”?
Vivir cada día disfrutando de lo que es más importante para mi y compartirlo con las personas a las que quiero. No vale sólo con saber lo que quiero. Es importante conseguirlo, valorarlo conscientemente y compartirlo con personas que signifiquen algo importante para nosotros.
Por eso, desde el coaching para el bienestar se trabaja en los siguientes aspectos:
- Toma de conciencia de mi mismo/a: Cómo es mi vida en este preciso momento, cuál es el estado de bienestar/malestar que siento y cómo lo interpreto. Es decir, haremos una foto de tu estado de bienestar actual.
- Integración personal: Todos nosotros combinamos un funcionamiento complejo de cuatro subsistemas (cognitivo, emocional, corporal y energético). Para poder sentirnos bien necesitamos estar en nuestro centro, equilibrados. Esto sólo ocurre cuando los cuatro sistemas funcionan en armonía.
Centrarte en ti misma durante la primera etapa del proceso, te permitirá reencontrarte con quien verdaderamente eres. Conocer tus valores actuales y los pensamientos que te limitan. Entenderás cómo has llegado hasta el punto en el que te encuentras y sobre todo, te reencontrarás con tu poder interior. Con él podrás llegar a donde te propongas.
- Identificación de aquello que es realmente importante para ti: Todos tenemos una escala de importancias establecida socialmente, pero no siempre coincide con nuestros verdaderos anhelos y sentimientos; con nuestro verdadero yo. Por eso, una vez que tomamos conciencia de nosotros mismos y encontramos nuestro equilibrio, identificamos nuestra verdadera misión en la vida. Solo ha habido, hay y habrá una persona en el mundo como tú. ¿Para qué quieres que “sirva tu vida”?
- Elaboración de un plan de acción para cada una de las áreas de tu vida que son importantes para ti: Una vez que sabemos lo que queremos lo traducimos en un conjunto de acciones concretas para desarrollar en los siguientes tres meses. Serán acciones que mejorarán tu nivel de bienestar y satisfacción en cada uno de los ámbitos de mi vida: hijos, pareja, amigos, trabajo, salud, desarrollo personal…
- Visión a largo plazo: Sólo podemos lograr aquello que podemos soñar. Por eso es importante tener una luz, un faro que nos orienta en la distancia, que nos recuerda hacia dónde queremos avanzar y para qué; es decir qué queremos lograr. Por eso, acabamos el proceso visionando tu vida a largo plazo y estableciendo el marco de referencias que te ayudarán a estar orientada a partir de ahora y a mantener el estado de bienestar que has logrado a lo largo del proceso.
Gracias a haber identificado lo que es realmente importante para ti y a este plan de acción, sentirás que tomas el control de tu vida y que la diriges hacia donde de verdad quieres ir. Empezarás a conseguir resultados concretos en un plazo relativamente corto.
Ya estás preparado para continuar tu sólo. A partir de ahora sabes quién eres, a dónde te diriges y cómo quieres llegar. Ya sólo queda disfrutar, y mucho, del camino.
¿Me puede ayudar a mi?
3Contigo nos cuenta algunos casos prácticos para que veas la variedad de situaciones en las que el coaching para la salud ayuda a las personas a encontrar su camino:
- María es bailarina. Proveniente de una familia de artistas siempre tuvo claro que su mundo era el escenario. Sin embargo, cuando estaba en lo más alto de su carrera, tuvo una caída bastante aparatosa y se rompió la pierna. Fue un duro golpe para ella que la sumió en una gran tristeza. Sintió que su mundo se había roto. Cuando el médico le dio el alta, intentó volver a bailar, pero algo se había roto dentro de ella. No confiaba en su pierna, ni siquiera sabía ya si bailar le gustaba… se sintió paralizada, perdida y buscó ayuda.
- Pedro es un emprendedor nato. No pasa de los cincuenta y ya ha montado cuatro empresas. Con las primeras tres disfrutó mucho, con la cuarta empezó a notar que algo pasaba, que ya no era lo mismo. Ahora, con la quinta, todo debería seguir bien. Sobre el papel la empresa es un éxito y en estos tiempos sabe que “debería” sentirse feliz, pero no lo está. Siente que ha perdido la ilusión y que nada de lo que hace se la devuelve. Supuestamente todo esta bien, pero ¿qué me está pasando?
- Maite ha logrado llegar mucho más allá de lo que nunca soñó en su carrera profesional. Tiene un puesto de responsabilidad internacional y un gran equipo de personas a su cargo. Sin embargo, cuando por casualidad ve su cuerpo reflejado en un espejo, no se gusta. Hace años que se pelea con su cara y con los kilos de más que se van acumulando en su cuerpo. Ha empezado todo tipo de dietas y ha realizado diversos cursos de autoestima, lee libros y a cada tanto retoma sus buenos propósitos, pero… no consigue mantenerlos.
Tu vida será como tu quieres que seas. Tú estás al volante. ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Bienestar o malestar? Tú decides.
Para más información acerca del programa Coaching para la Salud: 3Contigo.com





























Las mujeres que lideran su vida.
El liderazgo femenino no es el registro de las mujeres en cargos de responsabilidad. El liderazgo femenino es un proceso que se inicia con la toma de conciencia del modelo mental de las mujeres, basado en la sumisión a los estereotipos que les impide poner en valor su talento, desarrollar su proyecto y permitir la emergencia de una cultura diferenciada, la cultura femenina.
Hace más de una década empecé a interesarme por el miedo. Parte de mi actividad consiste en formar a equipos directivos en liderazgo y comunicación y la formación empieza con una reflexión sobre el miedo. Un directivo debe reconocer y gestionar sus miedos y debe también gestionar la organización de manera que los empleados y colaboradores sientan confianza en su liderazgo. El miedo es pues, desde hace años, mi centro de interés porque de la buena o mala gestión del mismo depende el liderazgo. El estudio del miedo me permitió conocer que los miedos en sociedad son de dos tipos: miedo al fracaso y el miedo al rechazo.
Pero no todas las personas tienen la misma relación con estos miedos. Las mujeres forjan su identidad alrededor del miedo al rechazo. Por evitar el rechazo hacen de todo. No buscan el poder, el dinero o el éxito. Buscan complacer, gustar, ser queridas y con ello eliminan su posibilidad de liderazgo. Porque, como ya dijo Macchiavello en su obra El Príncipe, “un dirigente que busque ser amado por todos será un mal dirigente”.
LA CULTURA HUÉSPED.
La fragilidad de las mujeres, el miedo a no ser aceptadas, viene dado por la ubicación social de la mujer como cultura huésped. Las mujeres han construido su identidad a lo largo de la historia en el ámbito privado. Su “feudo” era el hogar y en su papel de madres, hijas y hermanas se creaban los valores y los códigos de conducta de una cultura genuina, la cultura femenina. Pero hace ya varias generaciones que las mujeres han ocupado el espacio público con pleno derecho. Las universidades están llenas de mujeres y son ellas
las que tienen los mejores expedientes, pero el mundo tal como está diseñado, visto y verbalizado es una construcción masculina y es por esto que las mujeres en el ámbito público se comportan con la fragilidad, con la docilidad y con la sumisión de un huésped. Y al igual que un huésped, su gran desventaja es que para mantenerse en ese lugar deben complacer al anfitrión, de lo contrario serán expulsadas y es por ello que acostumbran a impostar su identidad, su voz y su talento para ocupar ese pequeño rincón que la cultura anfitrión les deja, a condición, eso si, de que den servicio y que no pretendan que su talento, su voz y su identidad brillen con luz propia.
EL SÍNDROME DE MARIPILI.
La mayoría de mujeres profesionales cuando hablan en público empiezan su intervención con esta frase, para continuar con una excelente exposición del tema por el que han sido convocadas. Y es que las mujeres, para evitar mostrar su poder por miedo a la hostilidad, piden por anticipado ser perdonadas y piden la indulgencia del público antes de que hayan cometido ningún error. Y así, devaluado, venden su producto.
Los primeros años en que me dedique a la formación en el ámbito universitario observaba cómo mis alumnas al hablar en público lo hacían con mayor dificultad que los varones. Fue entonces cuando apareció la frase: “no seas Maripili”, les decía para llamarles la atención sobre la falta de poder en su voz, sus gestos y sus frases. De ahí salió lo de “el Síndrome de Maripili”, cuando descubrí por qué se presentaban así, infantiles, suaves, dulces y discretas. Era el miedo a no complacer el que saboteaba su puesta en escena.
EL NUEVO PARADIGMA.
Todo el mundo habla del nuevo paradigma. En esa nueva construcción social las mujeres tienen mucho que decir. El viejo modelo que surgió de segmentar razón y emoción, entronizar la razón y sojuzgar la emoción ha mutilado a hombres y mujeres porque el conocimiento es razón y emoción. Así fue en los albores de la cultura y así ha sido reconocido por el mismísimo Einstein. Pero la formulación anglosajona y masculina del conocimiento decidió que solo era ciencia aquello que se podía cuantificar. Ahora, cuando al mundo de los dígitos no les salen los números, se habla de recurrir a la palabra, la narración o la experiencia como factores de conocimiento. Esto no es más que dar permiso a la vida. Una vez emprendido el proceso de autorización, todas y cada una de las mujeres construirán su propia cultura en la vida pública. Así dejaran de tener miedo a no ser queridas, miedo a estar en público, en resumen miedo a ser.
LIDERAZGO FEMENINO Y COACHING APLICADO.
Para hacer carrera directiva hay que conocer las reglas del juego; solo así se puede ser estratégica y liderar proyectos profesionales. Además esta formación, responde a una demanda social, ya que la sociedad y la economía necesitan que emerja el talento femenino y se consiga la paridad también en puestos directivos.
OBJETIVOS DEL PROGRAMA.
Dotar a las mujeres profesionales de los recursos necesarios para identificar su entorno profesional y personal, y ejercitar el comportamiento estratégico que les permitirá elegir y planificar su propio camino.
Fuente: Carmen García Ribas, directora del programa y del Master en Liderazgo Femenino Profesor de Comunicación estratégica de ESCi-UPF.
Para más informacion: intecoach.es