• servicios
  • proyectos
  • Temas Archives: Formación Empresarial

    Logo CoachingBCN (Meritxell Obiols 1)

    Las empresas necesitan personas asertivas (y viceversa)

    LA ASERTIVIDAD MEJORA
    LAS PERSONAS, LOS EQUIPOS Y LAS EMPRESAS.

    Empresas cada vez más diversas y globalizadas; jornadas laborales cada vez más extensas; empleados, jefes, directores, clientes, proveedores y accionistas cada vez más desbordados por la complejidad y la incertidumbre. Las empresas necesitan trabajar desde dentro hacia fuera, consolidando equipos efectivos y relaciones productivas.

    ¿CÓMO? Trabajando la asertividad en las personas, en los equipos, en todos aquellos que proyectan la identidad de la empresa.

    ¿QUÉ ES LA ASERTIVIDAD? Es la capacidad tenemos las personas de trasmitir, de comunicarnos adecuada y fluidamente con los demás, respetando los derechos e intereses de todas las partes involucradas. La asertividad mejora las relaciones.

    ¿SE PUEDE APRENDER A SER ASERTIVO? Por supuesto, es una habilidad social susceptible de ser aprendida.

    Así nos lo asegura Meritxell Obiols, directora de CoachingBCN y directora del Máster en Inteligencia Emocional y Coaching en el Entorno Laboral de IL3 – Universidad de Barcelona. Su experiencia y su formación nos permiten profundizar en el tema, yendo un poco más allá de la teoría.

    La forma en que nos comunicamos con los demás y con nosotros mismos, en última instancia determina la calidad de nuestras vidas. Anthony Robbins

    Hay una realidad concreta y como mencionábamos, la imagen de la empresa se proyecta desde cada persona, desde cada equipo y desde cada gerencia que la conforma. Por lo tanto, si entre ellos hay conflictos de diálogo, de respeto, de valores, de objetivos, de cooperación y/o de colaboración, imaginemos cómo todo ello puede propagarse interna y externamente, provocando entre otras cosas: 

    • Caos en los resultados: cuando un resultado está por debajo o muy por debajo de las expectativas es muy difícil revertirlo, y puede que el contexto actual, resulte insalvable.  
    • Deterioro de la imagen empresarial: el boca a boca nos aplasta, nos mantiene o nos eleva. La imagen, la marca y lo que proyecta sale desde dentro y por ello tiene tanto valor la gestión interna.
    • Hostilidad en el clima interno: la falta de diálogo, la competencia desleal, la poca o nula colaboración son parte de la falta de equipo. 

    ¿A QUIÉN LE CONVIENE ESTE CUADRO DE SITUACIÓN?

    ¿Qué empresa y qué directivo no querría evitarlo?
    ¿Qué hacemos por nuestros recursos? 

    La realidad ha cambiado y las expectativas de las personas también. Esperamos que las personas asuman compromisos y protagonismo sobre los resultados de su trabajo, que mejoren la productividad y calidad por medio de un mejor desempeño, y que sean capaces de corregir ellas mismas las dificultades que aparecen en el camino.

    Pero quizá ese sea el problema mayor.
    Todos esperamos ciertos comportamientos y actitudes del otro, de los otros.
    Mientras tanto, en primera persona, solemos creernos dueños de la verdad, hacemos causa común por causas perdidas, criticamos al nuevo, al que se fue, al que no hace nada, al que quiere acapararlo todo, al que se calla, al que siempre tiene algo para decir… Somos un poco hijos del rigor, producto de la circunstancia y nos encanta mirar al otro.  

    Los directivos tienen hoy, la obligación de invertir y de sumar valor a sus recursos, de darles herramientas y habilidades para que el beneficio sea mutuo, concreto y medible. La situación actual de desconcierto que describíamos al comienzo del artículo, no es algo que como empresarios sea factible controlar, por ello, lo inteligente es actuar con aquello que SI es posible hacer desde dentro hacia fuera, en el entorno relacional: en los equipos y en la gente. 

    LA ASERTIVIDAD ES UNA HABILIDAD NECESARIA,
    APRENDIBLE Y ENTRENABLE.

    Tal y como nos manifiesta Meritxell, cada equipo es único, por ello, cada uno trabajará la asertividad según las necesidades que surjan en los diferentes equipos y entornos; no será lo mismo abordar las dinámicas de un equipo de fuerza de ventas, que las de atención de reclamaciones, que las de investigación de mercados. 

    No obstante, aunque cada caso será particular, el objetivo es conocer las técnicas, las frases y las formas de comunicación asertiva para entrenarlas y ponerlas en práctica naturalmente en cada situación de nuestras vidas. 

    Trabajar con la asertividad, entre otras cosas, hace que las personas puedan: 

    • Actuar en base a sus intereses más importantes.
    • Defender sus ideas sin ansiedad o temor.
    • Fortalecer la autoestima, a partir de expresar las opiniones y los sentimientos cómoda, honesta y libremente.
    • Mantener una comunicación abierta, directa y franca.
    • Aceptar las limitaciones propias y respetarlas. 
    • Ejercer sus derechos personales, respetando los de otros.
    • Fomentar ambientes y entornos distendidos, donde prime el respeto y el diálogo como premisa de valor. 
    ———————————————

    Para más información.
    Asertividad en la Empresa.

     

    Entrada publicada en Artículos |Tema: , , , , , , , , , , , , , , , Dejar un comentario
    viewer4-e1361901074912

    Coaching a Directivos…que primero son las personas.

    Últimamente (y cada vez más), me estoy encontrando con cierta confusión respecto al término “Coach”. Lógico, es un concepto bastante novedoso cuando se habla fuera de un contexto profesional. Y desde luego, algunos medios no han ayudado mucho a aclararnos y menos a tranquilizarnos al respecto.

    El título que me gustaría usar en mis tarjetas sería algo así como ‘Entrenador personal’, que es la traducción más literal. Pero como estamos acostumbrados a entrenamientos más físicos y de imagen, a mucha gente esta expresión le suena a ‘Personal Trainer’ de una superstar.

    Y claro, no es eso, ¡yo de pilates y nutrición sé lo justo para defenderme! Además, entraría en un conflicto conmigo misma, porque en realidad desarrollo procesos en las dos ramas: coaching personal y coaching ejecutivo. Este galimatías muy común, surge porque es en el ámbito laboral donde más hemos oído hablar de coaching. Aunque si le preguntas a cualquier entrenador físico, te dirá (con razón) que el término proviene del mundo deportivo.

    Adicionalmente he detectado que, con eso de que el concepto está de moda, hay una cierta tendencia a englobar dentro del ‘coaching’ toda oferta de RRHH que tradicionalmente era desarrollo en habilidades y competencias.

    NO ES LO MISMO ENSEÑAR QUE APRENDER.

    Y así, se alimenta el círculo vicioso a: muchos directores y gerentes les ha entrado una urgencia por introducir el coaching en sus organizaciones, porque alguien les ha contado lo efectivo que resulta. Pero cuando lo contratan, se encuentran con que se trata de la formación de siempre disfrazada bajo otras nomenclaturas, o impartida con una etiqueta de multidisciplinar. Eso lleva a que las personas que la reciben (creyendo que es coaching) no la distingan de otros cursos de formación y que no le vean la utilidad en su día a día empresarial, ni las posibilidades en el terreno personal.

    Pues claro, es que si te enseñan las características de un líder, puedes tratar de aplicar la teoría en tu departamento; pero si aprendes a ser un líder (en toda su plenitud y por supuesto desde tus propios esquemas), tus colaboradores lo notarán naturalmente por tu nuevo enfoque como gestor de personas. Luego, cuando le cojas el gustillo, verás como tú también quieres aplicarlo con tu mujer, con tu hijo, con el director del banco y con la dependienta del Zara.

    Lo mismo puede ocurrir en ocasiones con las herramientas de RRHH, que generan dudas. Hay numerosas técnicas que no son coaching, aunque vayan de la mano de éste: evaluación del desempeño (feedback 360º, LPI, etc.), valoración para un puesto y perfiles competenciales (Assesment y Development Center), cuestionarios de personalidad (CPL32, WAVE, FOCUS, PERFORMANSE, DISC, 16PF, MBTI, entre otros). Si tu empresa ya utiliza esos procedimientos habitualmente, usaremos el coaching para potenciar los resultados que te hayan proporcionado. Y si las contratas con otro profesional, me coordinaré con él para sacarle el mayor partido a sus conclusiones.

    Yo no sustituyo al Departamento o Responsable de Recursos Humanos, porque como Coach empiezo a trabajar a partir precisamente de sus análisis como expertos y su profundo conocimiento de la plantilla.

    Y visto que al final este entrenamiento se aplica tanto al entorno vital como al empresarial, ¿cómo distinguirlos?
    Estas son algunas diferencias entre el Business Coaching (BC) y el Life Coaching (LC):

    • La modalidad de contratación: en el LC, me contrata un particular para trabajar en un asunto propio. En el BC, una empresa solicita mis servicios para un directivo, un mando intermedio, un equipo comercial, un departamento concreto, o la empresa al completo.

    • La metodología: en el LC parece claro cómo ponernos de acuerdo con el objetivo, ya que sólo estamos el coachee y el coach. En BC, esto no resulta tan evidente, pues inicialmente es necesario alinear los objetivos de dos interesados: es la empresa quien paga mis servicios y determina la finalidad de mi intervención, pero para que yo pueda acompañar al coachee, éste debe creer en su meta. Por ello, hemos de conseguir conjuntamente que los logros personales de quien recibe coaching se pongan al servicio de la organización y todos salgan beneficiados. Una relación win-win, como no.

    • La cantidad de información que se genera: los coachees particulares generalmente quedan satisfechos con las herramientas usadas en las sesiones y sus consecuentes planes de acción; los clientes corporativos, requieren documentación extra para avanzar entre sesiones, compartirla con sus equipos, o presentar informes a sus mandos. Los reportes pueden ser dobles, al coachee y al empresario, con distinto nivel de detalle, respetando siempre la confidencialidad.

    • El número de implicados: el LC suele ser individual, aunque a veces se utiliza en talleres de grupo. El BC puede ser individual, colectivo, o combinar ambos, veamos cada uno: el coaching ejecutivo se dirige a un individuo único, independientemente del cargo que ocupe en la organización, directivo o no; el coaching de equipos es un proceso de acompañamiento a un grupo natural, con el que se define un objetivo común. En ocasiones, dentro de esta variante se establecen algunas sesiones individuales para reforzar lo aprendido y unificar objetivos; por último, el coaching grupal se lleva a cabo con personas de la organización que no necesariamente forman un equipo, sino que pueden pertenecer a distintos departamentos o divisiones.

    • El lugar donde se desarrollan: El LC suele celebrarse en el despacho del coach, en una cafetería, o en el hall de un hotel tranquilo; en cambio el BC generalmente se realiza in situ, en la sede corporativa. Aunque en los dos casos se podría trabajar con el coachee en un parque; de hecho, con frecuencia creciente los directivos están pidiendo salir de su entorno habitual para despejar la mente y permitir fluir la intuición, pensando out-of-the-box. También pueden compaginarse sesiones telefónicas o por videoconferencia ya que cada vez es menos relevante la ubicación; para mí lo más importante son las personas y eso incluye generarles el máximo confort.

    • La duración y periodicidad de las sesiones: en ambos tipos de coaching, tú eres el protagonista y por ello también serás quien marque el ritmo del proceso. No obstante, las sesiones ejecutivas suelen ser menos frecuentes y más breves que las personales, con el fin de ajustarse a la disponibilidad y a la agenda del directivo.

    • El tipo de temas que se tratan: en LC se trabajará sobre la insatisfacción interior, las relaciones de pareja, o un problema en el trabajo; en BC, en competencias como el liderazgo del manager, la productividad laboral, o la comunicación entre miembros del equipo.

    • Los patrones y motivaciones que subyacen: en el coaching vital y empresarial son diferentes, aunque no siempre. Pongo un ejemplo: un problema jerárquico con tu jefe puede responder a causas bien distintas que una comunicación poco fluida con tu padre. Si bien es cierto que, rascando, ambos podrían tener sus raíces en una falta de aceptación de la autoridad, que podría estar ocultando algún área de mejora en nuestra forma de comunicarnos… Al fin y al cabo, los directivos, debajo de todo lo demás, son personas. Por encima de todo lo demás, diría yo.

    ¿Y las semejanzas? Podríamos enumerar todo un tratado, pero sólo quiero recalcar un par de ellas:

    • La confidencialidad y el respeto: todo el trabajo se realizará desde la más estricta privacidad que quedará reflejada en nuestro contrato de servicios, y descansará en la confianza que consiga generarte. Sólo me planteo mi función a partir del máximo respeto, corporativo y humano.

    • La profesionalidad del coach: esta profesión todavía no está homologada, sino que se autorregula a través de distintas titulaciones, asociaciones y certificaciones. Sólo asegúrate de ponerte en manos de un coach suficientemente acreditado, que se ha formado específicamente y que cumple con los requisitos necesarios de prácticas profesionales reales.

    En definitiva, es mejor que te informes primero y estés muy atento a lo que compras. Este es un proceso personalizado, que no te vendan motos. Si ves que te empiezan a contar teoría y no se adaptan a ti, quizás lo que estáis haciendo no es coaching. Todas las disciplinas pueden serte útiles, pero cuanto mejor sepas lo que quieres, más provechoso te resultará el proceso y más fructificaréis, tu empresa y tú.

    ———————————————

    Fuente.
    Elisa Agudo
    Entrenadora Vital y Empresarial.

    Entrada publicada en Artículos |Tema: , , , , , , , , Dejar un comentario
    lider-haz-go1

    Descubre cómo construir un ADN innovador.

    Todas las organizaciones hoy en día desean incorporar una competencia a su ADN, y esa competencia no es otra que la innovación.

    Innovar se ha convertido en el concepto que se repite como un mantra en nuestra sociedad y al que se le atribuyen efectos mágicos en la vida de los individuos y el desarrollo de las organizaciones.

    Sin embargo, ¿saben realmente las organizaciones qué es la innovación? Es más, ¿saben estas qué elementos hay que potenciar en la organización para que la innovación se incorpore a su ADN?

    Tratando de responder a estas preguntas, hemos de reconocer que la innovación se ha vinculado en gran medida a lo tecnológico y en cambio hemos dejado de lado el factor humano, las competencias, las actitudes y aptitudes de las personas que conforman la  organización como factor crítico para que la innovación fluya en las organizaciones.

    Nuestra visión de la innovación en las organizaciones se asienta en las personas y en las capacidades organizativas. De ahí que nos guste definir la innovación como “aquello que la organización quiere aprender para ser más competitiva y cumplir su propósito”.

    En este sentido, la organización se enfrenta a dos grandes retos:

    1. Darse cuenta de las carencias que tiene la organización (insight).
    2. Decidir que necesita aprender en un determinado sentido (brecha de aprendizaje).

    Cada una de estas brechas de aprendizaje organizativo supone un proyecto de innovación dentro de las organizaciones.

    “Invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios”. Benjamin Franklin.

    Ahora bien, la innovación no es un concepto absoluto (innovamos o no innovamos) sino que se trata de un concepto gradual. De hecho hablamos de cuatro niveles (escalera de la innovación) a través de los cuales la organización transita:

    -El primero es la mejora, es decir, seguimos haciendo lo mismo pero de una manera más eficiente, este es un primer paso pero no se trata realmente de innovación.
    -El segundo escalón lo constituye el cambio, ya que en este paso la organización no solo mejora sino que modifica sustancialmente las forma de hacer las cosas, teniendo que trabajar con sus propias creencias y juicios.
    -
    El tercer nivel es el de transformación en el cual la organización a través de la innovación modifica sustancialmente qué hace, como lo hace y para quién lo hace.
    -El cuarto nivel supone el impacto y es ese tipo de innovación que tiene una repercusión en el entorno económico y social de la organización.

    La innovación en las organizaciones supone responsabilidad y elección entre distintas alternativas. La primera responsabilidad que asume la organización al innovar es decidir cuales son sus objetivos y de aquí se derivan nuestros proyectos de innovación para conseguirlos. Lo anterior tiene mucho que ver con una actitud proactiva o reactiva de la organización hacia el cambio, es decir, si vemos la innovación como una respuesta a cosas que ocurren en el entorno, o más bien la innovación es la actuación de la organización de forma responsable y voluntaria en la persecución de sus objetivos. En todo este planteamiento, nos enfrentamos al dilema de lo que la organización debe aprender (reactiva) o quiere aprender (proactiva).

    Está claro que la innovación se consigue a través del aprendizaje, pero también hay otros dos elementos que son críticos para que la innovación se asiente en la organización:

    -El primero es la capacidad de desaprender, es decir, de olvidar viejos paradigmas y creencias que no nos permiten asumir responsabilidad.
    -Por otro lado está el aprender a aprender, lo que implica el desarrollo de una competencia clave en la organización que nos permite entrar en el círculo positivo de la innovación. Aprender a aprender significa ser capaz de detectar lo que no sé,  determinar si eso supone para la organización algo que quiere o desea aprender y por último ser capaz de poner en marcha planes de aprendizaje (innovación) dentro de la organización.

    Pensemos entonces en la importancia que toma el lenguaje y la comunicación en las organizaciones a la hora de propiciar la innovación. No puede haber innovación sin una declaración de la organización, la de “No sé”. Si la organización no asume su ignorancia es imposible que la innovación pueda fluir en la misma.

    Con esta visión pon en marcha Lider-Haz-Go el curso de Coaching para la Innovación, con el fin de que los participantes sean capaces de:

    • Comprender la dinámica innovadora en las organizaciones.
    • Definir proyectos de innovación adecuadamente.
    • Analizar cómo se encuentra la organización desde el punto de vista de la innovación.
    • Construir conversaciones para la innovación.
    • Estudiar los perfiles de personas en relación a la innovación.
    • Y sobre todo, dotar de una visión basada en el coaching a todos aquellos que ejercen liderazgo en las organizaciones, equipos, proyectos y que desean desarrollar sus capacidades de innovación.

    En este curso no se contará qué es la innovación; su objetivo es la de hacerte sentir la innovación y que luego tú seas capaz de transmitir esta visión a tu equipo.

    Conoce más sobre el programa.

    ———————————————————————

    Fuente:
    Juan Vicente Manjón
    Coach facilitador y Codirector del programa Coaching4Innovation.

    Para más información – Coaching4Innovation
    www.Lider-Haz-GO.com

    Entrada publicada en Artículos |Tema: , , , , , , , , , , 1 Comentario
    logo CoachingVitae 1

    ¿Cómo crear un equipo de alto rendimiento?

    Henry Ford solía decir: “Juntarnos es un comienzo. Mantenernos juntos es un progreso. Trabajar juntos es el éxito”.

    La mayoría de las empresas han sido concebidas bajo paradigmas en los que se primaba más el talento y la responsabilidad individual que la colectiva. Pero lo cierto es que desde un tiempo a esta parte se ha incrementado casi exponencialmente, la utilización de los conceptos que giran en torno a la creatividad, la innovación, al trabajo conjunto y la colaboración en los equipos como premisa para el éxito. En este marco de entornos cada vez más complejos e inciertos ¿cómo es posible ponderar estas variables, mientras hacemos malabares para resolver las vicisitudes diarias?

    Para ser más gráficos, imaginemos una competición de remo. Cuando las personas estén en el bote, el primer acto reflejo será concentrarse en su remo y en hacer lo suyo; ahora bien, pensemos que todos harán lo mismo y entonces cada uno ejecutará su trabajo independientemente de los demás ¿qué pasaría? Flotarían, claro, pero seguramente lo harían en círculo o de lado; ahora bien ¿cuál era el objetivo? ¿flotar en círculo? ¿desplazarse de lado?… El objetivo era remar juntos, pero inteligentemente, de modo tal que conciliando las fuerzas estratégicamente, sea posible llegar a la meta en primer lugar.

    ¿A quién no le gusta saberse parte de un éxito? ¿A quién no le gustaría ser parte de un equipo brillante y conseguir el reconocimiento de terceros?

    Con frecuencia los miembros que conforman equipos y son parte de la organización, pierden de vista el propósito, el objetivo principal, de forma tal que el trabajo suele ser reactivo ante los problemas del día y las iniciativas o acciones que se generan en las diversas áreas están desvinculadas y desalineadas respecto a los grandes propósitos que se persiguen. Por ello, cuando se inicia un proceso de cambio profundo es importante redescubrir y repensar con claridad los propósitos fundamentales y diferenciar entonces lo esencial y vital, de lo accidental, secundario o prescindible. 

    COACHING PARA LA TRANSFORMACIÓN: ACTITUD FOCO-ESPONJA-RED

    Una de las premisas seguidas por el equipo de coaches profesionales de CoachingVitae para desarrollar este programa de coaching, ha sido la simplicidad y la sencillez, a través de la cual es posible alcanzar la transformación profunda y sostenible en el tiempo de las personas, equipos o grupos. Para ello, han identificado tres etapas concretas que concilian perfectamente el trabajo individual y conjunto:

    1.- FOCO: focalizar en el objetivo. Trabajo individual y en equipo. Convertir cosas etéreas en tangibles.

    El ejemplo del remo, que exponíamos previamente, es perfecto. El objetivo final es ganar, pero resultaría imposible llegar a él sin atender a los sub-objetivos (remar, medir la fuerza, mantener la dirección del bote, etc.).

    Lo importante, sobre todo en este entorno de mercado actual que tiene por constante la incertidumbre, es saber a dónde vamos y qué queremos alcanzar. Las empresas que atienden lo inmediato y se olvidan de para qué lo atienden pueden permanecer, pero no trascenderán si no son capaces de desarrollar, motivar, involucrar y comprometer sus recursos con sus objetivos.

    2.- ESPONJA: aprender, absorber y reaprender. Trabajo individual. A través de preguntas simples, se alcanzan reflexiones profundas.

    La cultura no se congela, la sociedad avanza con prisa y sin pausa, la competencia es feroz y es necesario escuchar, observar, capturar la información que sucede en el entorno y convertirla en variables que sumen valor. Por supuesto que para ello, habrá que abandonar la actitud de sabelotodo, deshacerse de esos viejos estigmas que no sólo no nos dejan avanzar, sino que nos paralizan. Para aprender es requisito fundamental despojarnos de nuestras creencias limitantes; para absorber como esponjas es vital la humildad y la capacidad de mantener una escucha abierta y profunda.

    Por medio de la metodología inspirada en la teoría U del profesor Otto Scharmer del MIT (Massachusetts Institute of Technology), se logran acallar las creencias que limitan al aprendizaje. La habilidad de moverse por un proceso U, como un equipo u organización requiere un viaje interno que permita, a través de las escucha, la observación y la voluntad, dejar ir viejos conceptos arraigados e incorporar nuevos paradigmas y nuevas soluciones.

    3.- RED: identificar y adoptar lo nuevo, lo que suma valor. Trabajo en equipo/grupo. La comunicación y la empatía como cimiento de trabajo.

    Volvemos a hacer especial hincapié en la colaboración generativa para la búsqueda de soluciones. Los resultados de la investigación de Anita Woolley, del MIT, sobre la inteligencia colectiva de los equipos señalaron que la inteligencia de un grupo no guarda correlación con el coeficiente intelectual individual, sino que depende de factores tales como la sensibilidad social (capacidad para captar sentimientos y pensamientos ajenos); los estilos de comunicación/diálogo y el número de mujeres en el grupo.

    ¿Qué beneficios obtienen los equipos y las personas después de este trabajo? 
    En primer lugar, los equipos que aprenden a desarrollar la actitud foco-esponja-red, tienden a convertirse en equipos de alto rendimiento, entre otras cosas, porque:

    • Las personas aprenden a escuchar más activamente, a respetar las ideas y a valorar la participación y el aporte individual.
    • Construyen una estructura en la que todos comparten una sola visión, elaboran un plan de acción y realizan el seguimiento y rectificaciones oportunas.
    • Participan, deciden, dialogan, concilian y aprenden.
    • Logran visualizar en los conflictos, oportunidades para mejorar. Los problemas pasan a ser desafíos.
    • Trabajan desde la cultura de la colaboración. Resultan equipos más eficientes.

    El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos.” Michael Jordan.

    Para más información.

    Equipos de Alto Rendimiento.
    Programa Foco-Esponja-Red

    Entrada publicada en Artículos |Tema: , , , , , , , , , , , , , , 1 Comentario
    Imagen 1

    La Montaña. Una verdadera escuela de Liderazgo.

    “No conquistamos las montañas, sino a nosotros mismos.” Edmund Hillary

    En la vida de la empresa actual existen situaciones complejas que nos provocan ansiedad, inseguridad, irritabilidad, enfado y un largo etc. Entre ellas: administrar el tiempo y los recursos físicos para terminar un proyecto, solicitar prórroga para liquidar pagos, negociar un ajuste salarial, hablar frente a los accionistas para que financien nuevas líneas de productos, etc.

    A la vez las empresas están faltas de una activa y valiente cultura por innovar en procesos, productos, mercados…y para esto hace falta una preparación no sólo a nivel conceptual, sino sobre todo a nivel experiencial: pasar de lo teórico a lo práctico, del “theorein” al “prathein” platónico.

    En todos los casos se pone a prueba constantemente nuestra capacidad para controlar las emociones, tanto en el ejercicio del liderazgo como en el desarrollo de acciones nuevas. Muchas veces hay que “romper moldes”, viejos esquemas, modos de hacer de siempre que no llevan al éxito empresarial. Con frecuencia, actuamos “sobre la marcha” sin pensar en nada más que en cumplir con nuestro deber. No obstante, es posible buscar en nuestro subconsciente una motivación que nos empuje a acometer dichas acciones y hacerlas entonces, de la mejor manera posible. Y para encontrarla, un camino es hallarla en la experiencia de lo vivido en una montaña.

    Aunque la empresa y la montaña a simple vista son opuestos, es interesante comprobar cómo ambos escenarios arrojan una cantidad de interesantes analogías. Hablamos de encontrar motivaciones, de ir más allá del mero accionar mecánico. Pues bien, la experiencia de haberse decidido y preparado y ascendido a una montaña de tres mil metros de altura en el Pirineo consigue ese aprendizaje y estímulo, que nos motiva a actuar, siendo mejores líderes con nuestros colegas o subordinados y a emprender nuevas ideas.

    Quienes han transcurrido esta experiencia y se han animado a experimentar el Método Innovamonte lo aseguran: la montaña es, en sí misma, la mejor escuela de liderazgo e innovación.

    POR QUÉ ENTRENARSE FÍSICA Y MENTALMENTE.

    Las emociones se disparan, se multiplican y hay que saber controlarlas. Por ello, antes de iniciar la ascensión es vital entrenarse física y mentalmente con profesionales idóneos; estas situaciones de exigencia ponen a prueba la capacidad para entrenar la voluntad, soportar el dolor, la fatiga y aumentar la resistencia psicofísica para superar cada paso y así, llegar al objetivo.

    Un líder, ya sea empresarial, político o social ha conseguido ganarse dentro de su ámbito, la confianza, el apoyo y credibilidad de las personas. No obstante, en la montaña estas características se ven de una manera pragmática y explícita regida por unas necesidades muy elementales: superarse, llegar más alto y cumplir los objetivos. Un líder no será necesariamente el que vaya adelante, sino aquel que tienda a organizar, el que apuntalará ánimos, el que sugerirá alternativas creativas y todo ello, sin necesidad de sentirse el protagonista.

    Entonces la pregunta es:

    ¿Eres realmente un líder fuera de tu zona segura? ¿Tienes tu ego bien colocado?

    ¿Estás capacitado para hacerte a un lado y dejar que otros puedan tomar las decisiones?

    ¿QUÉ NOS ENSEÑA ESTA EXPERIENCIA? ¿QUÉ APRENDEREMOS?

    Lo importante del Método Innovamonte es que asegura que todos los aprendizajes en la montaña son transferibles al mundo laboral, en donde el liderazgo, la planificación, la delegación, la confianza, la superación de retos, la toma de riesgos, la comunicación, la humildad y la austeridad son indispensables para cumplir o superar objetivos.

    Entre otros aspectos, quienes protagonizan esta vivencia logran:

    • Desarrollar la capacidad de adaptarse al entorno.
    • Mejorar la autoconfianza.
    • Mantener la humildad, la sinceridad y la actitud para sobrellevar momentos difíciles como por ejemplo, los que planteamos en la introducción del artículo.
    • Aprender a ser creativos.
    • Aprender a hacer nuevas cosas. Apreciar el valor de los recursos.
    • Interactuar con diversidad de personas. Construir relaciones de confianza, pertenencia y solidaridad.

    DE LA MONTAÑA, A LA EMPRESA

    Este punto es importantísimo porque los proyectos innovadores pueden tener una vida corta a menos que se incrusten dentro de la estructura organizativa. Todos los procesos nuevos y exitosos pueden no ser sostenibles por falta de continuidad. Se necesita un compromiso de la dirección para dar continuidad a la implantación.

    La clave de esta innovadora y exitosa metodología que combina lo teórico con el entrenamiento es que lleva a realizar cosas nuevas. Está dirigida a todos aquellos que desean mejorar sus habilidades directivas llevados de la mano por un equipo de profesionales de la formación empresarial y que a la vez tienen una gran experiencia en las montañas del Pirineo. Es importante apuntar que este método en RRHH está hecho para gente normal, pero también por gente normal; y es por ello que la actividad física se realiza en el Pirineo de Huesca, y no en otros lugares más exóticos fuera de nuestra geografía.

    Detalle del proceso:

    1. Contacto / Entrevista.
    2. Preparación física y psicológica (1 a 2 meses) *
    3. Estancia en Pirineo Oscense (2 días) para la excursión **
    4. Retroalimentación o feedback con posibilidad de proceso de coaching (1 mes) ***

    * A determinar el lugar. Disponemos de oficina en Huesca, Barcelona, Madrid y Bilbao.
    ** En función de la montaña decidida en común, dispondremos de buenas instalaciones hoteleras.
    *** La inversión en esta metodología y en función de la entrevista resulta económica (individual o en grupo máximo 5 personas).

    En la montaña queda en evidencia el verdadero liderazgo, funciona como un estímulo que ayuda a  exteriorizar el potencial interno.

    La montaña es adictiva. Tras un pico suele desearse subir otro; y después otro… ¿te animas al desafío? ¿te animas a descubrirte?

     ………………………………………………………………….

    Para más información.

    Metología INNOVAMONTE
    Montañismo & Management.

    www.alconsulting.es

     

     

    Entrada publicada en Artículos, Blog |Tema: , , , , , , , , , , , , , , , Comentarios cerrados
    ASUMO

    Despierta al líder que llevas dentro: In a Perfect World.

    LA COYUNTURA.

    Más que nunca, la coyuntura actual nos obliga a plantearnos qué clase de líderes son los que nos han llevado a una situación de decadencia en los ámbitos social, económico, político y empresarial.

    La masiva circulación de correos electrónicos y comentarios en las redes sociales con calificativos de la peor índole, es un claro reflejo de la indignación colectiva por aquellos personajes (por todos conocidos) que ocupan -o han ocupado anteriomente posiciones de poder -y que han tomado decisiones egoístas, se han apropiado de recursos de forma indebida y han manipulado información en propio beneficio propio.

    Lo que no encontramos tan a menudo son mensajes de autocrítica. Sí, de autocrítica, porque aquellos personajes (hoy indeseables) no han caído de repente del cielo ni han ascendido de forma súbita del infierno; esos personajes han sido bebés, han crecido, han estudiado, han trabajado, y han convivido al lado de familiares, profesores, compañeros, colaboradores y vecinos.

    De una forma u otra, ha faltado alguien que les corrigiera, les enfrentara, les prohibiera, les criticara, les evidenciara, y pusiera fin a sus desmanes en cualquier faceta de sus vidas (o por lo menos no se les ha obstaculizado lo suficiente). Lo que sí es seguro, es que han gozado de personas a su alrededor que han “hecho la vista gorda”, les han votado, les han “bailado el agua”, les han servido de confidente, ect. En definitiva les han permitido, facilitado e incluso, han apoyado su actuación.

    La actitud de dejar pasar, quejarse, criticar y perseguir, una vez hecho el daño, es bastante más habitual que la de corregir. Puede ser que nos resulte más cómodo consentir mientras no nos afecte de pleno o inmediato, pero casi nada sucede de repente.

    Tampoco el liderazgo surge de repente,  a la manida pregunta de si “¿el líder nace o se hace?”: el líder se hace, y lo hacemos entre todos y cada uno de nosotros.

    Ahora buscamos líderes (que más que líderes tienen que ser héroes) con soluciones mágicas que además sean capaces de implantarlas y no sucumbir ante presiones o barreras de macrosistemas que ya están felizmente afincados en esta situación desfavorecedora para muchos, pero no olvidemos que muy beneficiosa para unos pocos.

    En un mundo superior puede ser de otra manera, pero aquí abajo, vivir es cambiar y ser perfecto es haber cambiado muchas veces. John H. Newman.

    No existen los héroes de la mitología griega que eran capaces de mover las fuerzas de la naturaleza, o desatar los sentimientos y pasiones en los hombres, no existen. Existimos nosotros y cada uno de nosotros: individuos, singulares, con nuestras fortalezas y debilidades, con nuestras experiencias diversas, con nuestras capacidades diversas, con nuestras motivaciones diversas, etc.

    Solamente tenemos un factor común: todos queremos Un Mundo Perfecto, y ni siquiera el concepto de “perfecto” es el mismo para todos.

    EN LA ORGANIZACIONES.

    En el mundo empresarial, las organizaciones llevan años trabajando en modelos de liderazgo, en la definición de valores corporativos, y más recientemente en la Responsabilidad Social Corporativa. Buscan líderes sólidos técnica y éticamente. No sería la primera vez -casos hay dignos de estudio- que un líder (de los indeseables), ha destruido un emporio en menos de un ejercicio económico por su mal hacer, incluso por su concienzudo mal hacer. Poner en manos de un pequeño grupo de consejeros ambiciosos un valioso legado puede ser catastrófico para los miles de empleados, para los miles de accionistas y para los miles de ciudadanos pertenecientes al entorno en el que la empresa opera.

    Entonces, ¿dónde encontramos a aquellos líderes que nos tienen que sacar de esta situación decadente?, ¿dónde buscamos a aquellos líderes que lleven a las organizaciones a un crecimiento sostenible? .

    La respuesta se encuentra dentro y en cada uno de nostros. Busquemos al líder que llevamos dentro, porque todo lo que hay en este mundo -lo malo, pero también lo bueno- ha sido desarrollado por individuos. Todos tenemos un papel de liderazgo que desempeñar, un compromiso con nuestros valores, la responsabilidad de participar, de intervenir ante la injusticia presente, de trabajar para alcanzar nuestros objetivos, de entender el entorno que nos rodea y de contribuir para hacerlo mejor para todos. Estas características -y no otros extraños o heroicos poderes- son los que ha de tener un líder.

    Las capacidades para desarrollar Un Mundo Perfecto no se pueden encontrar en un único individuo, ni siquiera en un grupo de individuos. Tamaña empresa, requiere de todo el talento de la orbe; no se podría prescindir de nadie por su cultura, color de piel, género, orientación sexual, discapacidad, credo, etc. Todos los individuos tienen al menos una capacidad y TODAS son necesarias.

    Son muchas las empresas que están trabajando en la Gestión de la Diversidad, en planes de inclusión y de igualdad de oportunidades, firmemente decididas a evolucionar hacia una cultura interna en la que la diversidad sea la naturalidad, lo obvio.

    La mera extensión de lo que la sociedad representa un crisol de culturas, edades, países, capacidades,etc., para que cada individuo se sienta digno, valioso y comprometido. Este es el fin último, obtener el compromiso de los empleados para que cada uno de ellos despierte al líder que lleva dentro y ponga todo su talento en acción.

    Comprender que desde diferentes perfiles se puede y se debe alcanzar el éxito sostenible en las organizaciones, rompiendo con los estándares que durante décadas han llevado a la gran mayoría de las empresas a repetir modelos de gestión y relación que ya no proceden, es una de las claves para el éxito sostenible.

    En este camino hacia el cambio cultural es fundamental que llegue a toda la empresa; la mentalidad inclusiva y la ruptura de paradigmas sobre la figura del líder como el personaje encaramado a su pedestal de poder y distante de las realidades individuales.

    De hecho, en los últimos años, y en las generaciones más jóvenes (en la cultura occidental sobre todo), se viene detectando cierta animadversión hacia las figuras todopoderosas. El primer indicio es que los  puestos/posiciones de dirección, ya no son codiciados por la gran mayoría, ya nos son vistos como la meta a alcanzar para el joven con talento.

    El segundo indicador (también en las generaciones más jóvenes), es la despreocupación por una imagen elitista, por “parecer”, por ostentar, por sobresalir, lejos están aquellos elementos motivadores como “el despacho de esquina o con sofá”, la tarjeta de crédito “brillante”, la pluma, el móvil, el reloj de marcas elitistas. Estos indicadores de imagen se han quedado rancios y casi horteras ante otros elementos que tienen más que ver con las oportunidades de colaborar en proyectos con trascendencia, o de relacionarse con personas de intelecto sobresaliente, o de gozar de experiencias para el crecimiento personal. Alentador es, cuando lo que el individuo codicia es “hacer” y no “poseer”.

    IN A PERFECT WORLD. Las oportunidades.

    En esta nueva situación, se abre la oportunidad de que aquel líder que cada uno de nosotros llevamos dentro -y que es capaz de entender a otros, comprometerse con una visión, actuar por valores anteponiendo el bien común a los intereses personales- salga a la luz y actúe.

    Solamente hace falta despertar al líder para conseguir esa idílica imagen de un Mundo Perfecto. Personas orientadas a grandes logros, que entienden la necesidad de su contribución para lograrlos, y ven a los que les rodean por encima de las diferencias, los intereses comunes, las capacidades, el potencial, etc. Imaginemos a aquellos líderes en acción, comprometiéndose con causas ambiciosas, estableciendo relaciones valiosas…relaciones basadas en la comprensión de los valores individuales y en el potencial de cada uno, desde su singularidad.

    ¿Cómo estamos de lejos de esa idílica imagen del líder? Depende de cómo lo querramos analizar. Si lo hacemos desde la realidad de estructuras rígidas que todavía necesitan cambios profundos y que éstos sean acompañados por nuevas mentalidades, falta quizás más de una generación. Si pudiéramos despertar al líder que llevamos dentro con un simple “click”, estaríamos ya rompiendo viejos paradigmas y avanzando hacia Un Mundo Perfecto.

    Iniciar el proceso de despertar al líder que llevamos dentro requiere tener causas, compromiso y proyectos que aporten valor. Requiere situaciones, oportunidades para contribuir de alguna manera, requiere movilización y culturas que promueven la participación del individuo desde su singularidad.

    Con esta intención se ha desarrollado la dinámica “In a Perfect World“, para movilizar a los participantes a la reflexión sobre cómo desempeñan su liderazgo y puedan despertar ciertas capacidades fundamentales como:

    • La autoaceptación.
    • El autoconocimiento.
    • La motivación trascendente.
    • La capacidad de comprender las motivaciones de otros.
    • Y la capacidad de crear los vínculos necesarios para alcanzar grandes logros.

    In a Perfect World se ha diseñando para desarrollar las capacidades de liderazgo que todos tenemos más o menos activas a través de una metodología lúdica y con un soporte tecnológico -el sistema interactivo Connector Total Interactive Meeting-, que permite replicar en la sala la interacción entre más de 100 participantes y ver de inmediato los resultados de sus decisiones, las respuestas a las preguntas planteadas al grupo, incluso la representación gráfica de cómo el mundo puede cambiar a partir de las decisiones individuales, de las relaciones y de los acuerdos alcanzados.

    Jugar a ser líderes para alcanzar grandes logros, nos acerca a conseguirlo en el mundo real.

    …………………………………………………………………………

    Fuente: Asunción Montalvo
    Socia Directora de asumo.

    Para más información.
    In a Perfect World.
    www.asumo.es

     

    Entrada publicada en Artículos |Tema: , , , , , , , , , , , , , , , , Dejar un comentario
    Humaniza_logo

    Mentoring, desarrollo y expatriación de empleados.

    La globalización no sólo ha cambiado la forma de hacer negocios y de competir, sino que también ha vuelto aún más compleja, ambigua y cambiante la forma en que los directivos ejercen su liderazgo. Por ello, todo lo concerniente al desarrollo de líderes globales está generando un renovado interés, en parte motivado por la actual crisis económica que, en el caso español, obliga más que nunca a buscar nuevos mercados y alianzas.

    Como consecuencia, los procesos de identificación, formación y retención, tanto de los líderes globales como también de los llamados empleados “expatriados” asignados temporalmente a otros países o a las divisiones internacionales de empresas, adquieren una importancia estratégica de primer orden.

    De manera sencilla una expatriación consiste en un período relativamente breve de tiempo en el que se pretende que una persona adquiera nuevos o diferentes conocimientos y habilidades mientras se ajusta a vivir y trabajar en un país extranjero con diferente contexto cultural y social. La diferencia está en que mientras los expatriados suelen por término medio entre 1 y 3 años residiendo en otros países, los líderes globales pueden estar operando desde la misma sede central, aunque participando o supervisando operaciones internacionales. Sin embargo, en esto influye mucho el tipo de organización y estructura de cada empresa.

    En muchos casos los expatriados y los líderes globales comparten competencias básicamente comunes (características de personalidad, habilidades y conocimientos) y hasta forman parte de ese mismo colectivo de high potentials. Por tanto, parece lógico que en muchas empresas, llegue a existir un solapamiento entre planes de desarrollo de expatriados y líderes globales.

    Depende de cada empresa elaborar una lista de criterios de decisión y un proceso transparente para gestionar las asignaciones internacionales o posiciones globales, aunque no hay dos casos iguales. Tal y como propone Paula Caligiuri (2006), suele ser recomendable agrupar acciones de desarrollo en los siguientes apartados:

    a) Conocimientos (Fácil de realizar y cambiar vía cursos). El objetivo es que a través de cursos (presenciales/a distancia) se adquieran conocimientos culturales sobre las  actitudes, valores, ritos, costumbres, etc; así como la información sobre la situación del mercado específico global o del país al que irá destinado, reglamentación laboral, situación financiera, etc.

    b) Habilidades (difícil de desarrollar/ cambiar). Un ejemplo serían las habilidades de relación o negociación, resolución de conflictos, gestión de la diversidad y, por supuesto, idiomas. Por otro lado, un capítulo importante consiste en el análisis de las características de personalidad de los candidatos a las asignaciones en base a rasgos que se han demostrado están relacionados con el éxito para vivir y trabajar internacionalmente. Entre otros, cabe mencionar la extroversión, estabilidad emocional y gestión del estrés, accesibilidad/cooperación o apertura a los demás, apertura/tolerancia, etc.

    c) Programas de Desarrollo. Se realizan en una etapa ya próxima a la asignación internacional y suelen incluir también alguna breve asignación temporales a modo de “prueba piloto”. Su objetivo es que el directivo tenga la oportunidad de adquirir mayor sensibilización y que, si es posible, experimente situaciones experienciales reales y/o programas formales enfocados a facilitar su inmersión en entornos diversificados. Así, por ejemplo, cabe que aprenda a descubrir formas de reaccionar y solucionar problemas, detectar creencias o prejuicios culturales ante otras culturas y valores, descubrir a tiempo sus propias emociones y miedos, etc. En definitiva, se espera que estas acciones se asemejen lo más posible al entorno real que le espera. En este apartado estarían los programas rotación (intercambios) o los conocidos como Cross Cultural Training ya implantados con éxito en muchas empresas internacionales.

    Retos en el Desarrollo.

    Desde el punto de vista del desarrollo, hay algunas cuestiones que conviene poner encima de la mesa y que influyen en el éxito o fracaso de las expatriaciones:

    • Todavía muchas empresas abordan estos procesos sin un proceso estructurado de desarrollo, poniendo más énfasis en solventar los aspectos administrativos y logísticos (traslado de la familia, vivienda, seguro medico, colegios, asesoramiento fiscal, etc.).
    • La mayoría de empresas toman decisiones sólo en base al proceso de selección, sin poner en marcha acciones e desarrollo que pueden confirmar, o no, las decisiones iniciales.
    • A pesar del esfuerzo económico que supone una asignación internacional, es frecuente detectar decepción o frustración en los empleados. Las razones más frecuentes son: proceso de selección de candidatos poco transparentes; infrautilización de las nuevas habilidades y competencias adquiridas por los expatriados que retornan a puestos que consideran inadecuados o con contenido profesional por debajo de lo que antes habían desempeñado (menor nivel de autonomía y autoridad), etc. Por último, una causa de fracaso la encontramos en empresas que se han olvidado de la preparación del retorno y, sobre todo, de la repatriación eficaz del empleado como una etapa diferenciada y con verdadero contenido en el  proceso de expatriación.
    • Excesivo énfasis en el plano técnico-profesional. Se suele infravalorar la influencia del plano personal y familiar a lo largo y después del proceso de expatriación y además, se calibra mal que se trata de una experiencia que deja huella emocional, de creencias, forma de ver la vida y de cambio personal que algunas empresas cuidan poco. A veces olvidamos que la persona es un todo y que la flexibilidad tiene sus límites.
    • Un dilema frecuente es el de decidir si “comprar” (seleccionar y evaluar) o “hacer”(formar y desarrollar), lo cual sugiere analizar de forma crítica hasta qué punto existe, o no, un alineamiento entre la decisión de expatriación y los criterios y prioridades fijados en el proceso general de gestión del talento.

    Sean cuales sean las causas y razones, el hecho es hay estudios ya clásicos (Light, 1997, Phillips, 1998), que han demostrado de forma objetiva que hasta dos tercios de los expatriados creen que no han recibido una visión clara de su proceso de expatriación.

    Las Posibilidades del Mentoring en Procesos de Expatriación.

    Tal vez con excepción de empresas globales y con procesos ya muy estandarizados, se observa a veces una deficiente utilización del “mix” o porfolio de acciones de apoyo al desarrollo: ¿Cuándo y porqué utilizar acciones de formación presencial, a distancia o acompañamiento?; ¿Cómo medir cuáles son las acciones más eficaces?; ¿Qué acción de apoyo para quién?; ¿Cómo evaluar eficacia e impacto de tales acciones?; ¿Cuáles se complementan mejor?. Sin duda uno de los recursos de desarrollo más flexibles para la organización y más útiles para la persona que se expatrían es el mentoring, recurso todavía no muy extendido en España.

    A diferencia de los planes habituales de desarrollo en que las etapas son claras y se fijan acciones de reciclaje que son bastante predecibles y medibles, una expatriación o asignación internacional implica estrés, ambigüedad y riesgo. El impacto para la persona es tal que modifica los límites del desarrollo (lo hace menos predecible) e incluso, llega a cambiar el “contrato psicológico” entre el empleado y la empresa tras un reajuste de expectativas (algunas mal gestionadas).

    En definitiva, se trata de una etapa en la que el empleado va a poner a prueba (tal vez por primera vez en su vida) la verdadera solidez de sus valores, creencias y propósitos. Se expondrá más a sus debilidades y fortalezas, deberá ser más humilde y tolerante y, en definitiva, posiblemente llegue a cambiar  sus expectativas y prioridades. Por ello, la empresa debe abordar este proceso de forma holística y no sólo ocupándose de aspectos administrativos o contractuales. De lo contrario, es probable que “no reconozca” al empleado expatriado una vez retorne de su asignación.

    ¿Qué utilidades puede tener el mentoring en los procesos de expatriaciones en empresas?

    1. Está ampliamente estudiado que el mentoring se adecúa a cualquiera de las tres fases de un proceso de expatriación. Es decir, la fase de preparación, la expatriación misma y la repatriación. El mentoring refuerza y contribuye a mantener el esfuerzo realizado con las acciones de Cross Cultural Training.
    2. Un mentor entrenado puede contribuir tanto a eliminar incertidumbres iniciales y a asegurar la autoconfianza del empleado expatriado como también, ayudarle a darse cuenta de que la asignación puede no ser una buena decisión en su desarrollo, evitando así consecuencias desagradables.
    3. El mentoring se ajusta a una actuación sostenida a lo largo del tiempo y permite trabajar con objetivos a medio/largo plazo sin caer en el cortoplacismo. Además, puede integrar objetivos dirigidos bien al apoyo psicológico (gestión del estrés), a la adquisición y práctica de nuevas habilidades (aprendizaje y reflexión), o al apoyo a la integración y socialización en el país de acogida, etc.
    4. El mentoring tiene que asentarse en valores organizativos como la confianza para que sea eficaz. A nivel personal, es una oportunidad para descubrir los verdaderos intereses y motivaciones, poniendo a prueba qué efecto causa la expatriación a la hora de pasar de las creencias a las conductas en su nuevo entorno y el grado de identidad del empleado con la cultura y valores de organización.
    5. Aunque no excluye al mentoring informal, las empresas con procesos formales de mentoring basados en objetivos e integrados en sus culturas, pueden realizar una utilización simultánea y a diferentes niveles de la organización. Es decir, procesos de mentoring lateral (entre compañeros o empleados de similar nivel), con mentores ubicados en los países de acogida, etc. -Y no sólo la clásica relación  de mentoring entre el mentor (jefe directo u otro directivo) y el empleado-.
    6. Utilizado en la repatriación, reduce el riesgo de perder talento, facilita el reajuste de la persona, evita el shock cultural (sobre todo tras largos períodos), y permite restablecer la red de relaciones personales y familiares.

    Cada empresa necesita su propia solución para abrirse paso en la búsqueda de nuevos mercados, innovar o exportar, redistribuyendo su talento en base a las nuevas oportunidades y a los recursos de que disponga. Cabe pensar que tenderá a ser mayor  el número de expatriados y que éstos constituirán todavía un colectivo más esencial para la identificación posterior de líderes globales.

    Aunque requiere su tiempo, un proceso de mentoring utilizado de forma proactiva, disciplinada y coherentemente alineado en la estrategia de desarrollo de talento, puede abrir nuevas posibilidades para compartir recursos entre el país de origen y el de acogida, contribuir a ampliar el porfolio de recursos y opciones de acompañamiento, adaptarse flexiblemente a las diferentes necesidades de las personas tanto en la etapa previa a su asignación internacional (durante su expatriación o preparando su posterior repatriación), incrementando así las posibilidades de retención de empleados claves y mejorando el retorno de las inversiones en su desarrollo.

    ……………………………………………………………………….

    Fuente: Antonio Quintana
    Socio de Humaniza

    Para más información.
    Leading and coaching across cultures.
    www.humanizacorporate.com

    ……………………………………………………………………….

    Bibliografía.

    -Caligiuri, P.M.(2006). Human Resource management Review. No. 16. 219-228.

    -Caligiuri, P.M.,L azarova, M&Tarique, I.(2005). Training, learning and development in multinational organizations. Chapter 5. In H.Scullion & M. Linehan(Eds.). International Human Resources Management.

    -Light, D.A. (1997). Getting the most out of their experience. Harvard Business review, No. 75.(6): 20.

    -Kouzes, J y Posner, B. The Leadership Challenge: How to keep getting extraordinary things done in organizations. San Francisco. Jossey-Bass.2003.

    -Mezias, J y Scandura, T.( 2005) Journal of International Business Studies. No. 36, 519-538.

    -Phillips, J. M. (1998). Effects of realistic job preview on multiple organizational outcomes: a meta analysis. Academy of Management Journal, No 46(6):673-700.

    -Ragins, B. R & Kram, K.E. The handbook of mentoring at work: theory,research and practice. Sage Publications. London. 2007.

    -Rosinski P. Coaching: nuevas herramientas para apalancar las diferencias nacionales, corporativas y profesionales. Gran Aldea Editores-GAE. Buenos Aires. 2008.

    -Zachary, L. J. Creating a mentoring culture. San Francisco. Jossey Bass. 2005.

    Entrada publicada en Artículos, Blog |Tema: , , , , , , , , , , , , , , , , , Dejar un comentario
    logo-innerce

    ¿Te gustaría tener a tu doble en versión excelente?

    ¿Te gustaría tener a tu doble en versión Excelente? Bienvenidos al Shadow Coaching.

    “En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”. Eric Hoffer

    Aquí, un caso de éxito…

    Cada primer viernes de mes estaba prevista una reunión de directores de área. Cada semana previa a ese día se vivía con cierta tensión. Tanto el responsable de finanzas, como el del área comercial no tenían una buena relación y generaban un clima de disgusto general en sus equipos y una especie de malestar en los demás directores de otras áreas.

    El responsable comercial, era una persona con un desempeño correcto y una conducta intachable. Sin embargo, tenía grandes detractores pues la fama que se había ganado no era exactamente positiva. Algunos de sus colegas no conseguían dialogar con él, sin que ello fuera un disparador para discutir; otros, simplemente le tenían respeto y para no entrar en conflicto, mantenían algo de distancia en la relación dejándolo hacer a su modo. Su equipo en cambio, le tenía miedo, eran sumamente obsecuentes con él y con sus directrices. Nadie se atrevía a ofrecerle otro punto de vista, ni intentaba un acercamiento. Era un profesional con un gran currículum, una gran experiencia y formación, pero casi intratable.

    Quienes no podían mantenerse al margen de la situación – y más en estos momentos de profunda crisis-, eran los responsables del área de RRHH. Necesitaban reuniones productivas, rentables y sobre todo participativas y colaborativas. No basta con decir, que todos aúnen esfuerzos. Una persona de este departamento, el más recientemente incorporado con amplia formación y conocimiento en escenarios de conflicto, sugirió un proceso de desarrollo de habilidades directivas, y para este caso puntual, entendía óptimo realizarlo a través de un proceso de Shadow Coaching.

    No era una firma que invirtiera en este tipo de recursos de modo puntual, no obstante, más allá de los escépticos todos estuvieron de acuerdo en que la intervención era necesaria, pues el responsable comercial en una compañía de comercialización de productos es un actor prioritario, un líder clave.

    ¿CON QUIÉN, PARA QUÉ?

    Estos interrogantes serán clave para el desarrollo de las sesiones. El para qué en este caso ya estaba claro: mejorar, amenizar el clima de las reuniones y convertirlas en motores efectivos de planteamientos y soluciones  ágiles para el negocio.

    ¿Cómo se trabaja el Shadow Coaching?

    El Shadow Coaching es un proceso con gran valor añadido, confidencial, donde el agente clave es el cliente. El/la Coach experto, hace la visita en la reunión – in situ-. Lo hace sin intervenir, ni juzgar, donde el recurso diferencial está precisamente en la rapidez de observación. La detección conjunta y asesorada tanto de los puntos fuertes, o a potenciar del propio cliente. Este/a coach aprecia a su cliente en plena acción y en tiempo real, lo que le permite elaborar un preciso feed-back estructurado según competencias clave consensuadas, y adaptar la corrección a sus propias necesidades en tiempo récord.

    ¿Cómo comienza el proceso sin que resulte invasivo?

    El directivo presenta al coach a su equipo o colaborador/es, como un asesor personal, con naturalidad. Tras la reunión con los/el colaborador/es, el cliente-líder y el coach, destinan un tiempo de análisis y reflexión conjunta, profesional, en un ámbito privado y de confianza. Se continuará el proceso en siguientes sesiones estableciendo indicadores y compromisos de mejora a través de herramientas específicas, que marcarán los indicadores y avances, plan de acción, para el resto del proceso (3-6 sesiones). Así como la posible detección de otras necesidades si fuera el caso (ej. formativas para su implementación más efectiva).

    Retomando el caso planteado, veamos por ejemplo lo que podría surgir al coach tras el conocimiento, la observación e interpretación del coachee o cliente en sus dinámicas habituales: el responsable comercial era un hombre de unos sesenta años. Si bien tenía una gran experiencia en áreas comerciales era la primera vez que ocupaba un puesto con tanta gente a cargo en una empresa líder. Se sentía absolutamente seguro de su capacidad técnica, pero cohibido delante de aquel grupo, cuya media de edad estaba entre 20 y 25 años. Ello le provocaba esa actitud más distante y poco clara; daba por obvias muchas cosas que no lo eran y aunque concedía la oportunidad de preguntar, siempre respondía de forma algo cortante, por lo que finalmente todos optaban por el silencio.

    Con sus colegas le pasaba algo similar; todos eran más jóvenes, y aunque más inexpertos, tenían una gran formación y un lenguaje informal para relacionarse. Cada reunión para él era una especie de nueva competencia y la necesidad de no sentirse apocado por los demás jóvenes (por algunos más que por otros), le llevaba a tener un discurso imperativo, lejos del diálogo coherente y el consenso de ideas. ¡Resultado no deseado!

    Al coach, la observación le permitiría entender que una de las necesidades de desarrollo irían por:

    • Escuchar la historia del cliente, y descubrir cómo detrás de cualquier conducta hay una intención positiva; valorar lo importante de cada acción y actitud; y encontrar conjuntamente modos de hacerlo ecológico para el cliente y su contexto.
    • Desactivar las creencias que limitaban a su cliente en pro de otras más prácticas no sólo enfocados a unos resultados más efectivos, sino también para su tranquilidad diaria y personal.
    • Dar a conocer herramientas más efectivas de comunicación (lenguaje asertivo; la utilización de tonos y/o estilos discursivos adecuados en cada caso; reorientar el diálogo para permitir la negociación y aumento de confianza y compromiso; valoración de más puntos de vista, etc.).
    • Entrenar en dinámicas efectivas en gestión de equipos colaborativos.

    Es importante mencionar que el alcance de la intervención podría requerir involucrar a otras personas que en el planteo inicial, estaban aparentemente al margen de la situación, según cada caso. Es decir, que la observación podría identificar a otros actores –colegas o subordinados-, que también requieran de un desarrollo de habilidades específico. El hecho de contar con la presencia continua del entrenador en el ambiente de trabajo durante un período de tiempo, permite plantear rápidas mejoras (evitándose manipulaciones y respetando voluntades). Así nos lo asegura Nora Hacine Bacha, directora de Innerce.

    En este caso, el responsable comercial se encontraba en un nuevo contexto que le generaba cierta inseguridad, por lo que necesitaba reaprender a comunicarse en un entorno diferente. Necesitaba además, desprenderse de ciertas formalidades y aprender nuevas formas de trabajar en equipo que contribuyeran, además de, a su prestigio profesional, a relacionarse y convivir en un entorno de trabajo más placentero y rentable.

    El caso planteado es un ejemplo más de posible intervención; otras casuísticas podrían ser: mejoras en la coordinación de acciones, gestión de la organización personal, compromisos con el equipo, colaboradores conflictivos, adaptación y cambios de puesto, entre otros.

    …………………………………………………………………..

    Para más información:
    Shadow Coaching

    www.innerce.com

    Entrada publicada en Artículos |Tema: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , Dejar un comentario