EL CUERPO EN MOVIMIENTO COMO EJE DE TRANSFORMACIÓN.
Puedes estar en tu oficina, en una plaza o en tu casa, pero ciertamente estás comenzando a leer este artículo. Ahora bien: ¿eres consciente de la manera en que estás sentado? ¿tienes las piernas cruzadas? ¿tu peso corporal está balanceado? ¿dónde tienes los hombros? ¿cuál es la posición de tu cabeza? ¿cuál es el ritmo de tu respiración? ¿cómo se expresa tu lenguaje no verbal?
Todos estos interrogantes te han llevado a reparar en acciones que habitualmente haces, pero que no analizas cómo las haces.
Nuestra vida se expresa a través del movimiento y a través del movimiento, convertimos cada intención en acción. Te sorprenderá entonces saber, que aprendiendo a gestionar esos movimientos eficazmente, lograrás grandes beneficios para tu calidad de vida personal y profesional.
Vivimos en una situación de constante aceleración y respondemos a tal inmediatez con reiteradas acciones y posturas que provocan alteraciones en el sistema nervioso. Ello provoca un conflicto en nuestro organismo que a la vez se traduce por cansancio, dolores, estrés, desinterés y falta de concentración. Sin embargo, existe la posibilidad de revertir este proceso, con un enfoque somático del cuidado del cuerpo y de la relación cuerpo-mente. Las posturas y las emociones negativas que surgen de tal situación, pueden convertirse en placer, vitalidad, motivación, creatividad, comunicación e implicación.
Al efecto, la educación somática es un proceso de aprendizaje y desarrollo que permite identificar y modificar esos patrones habituales disfuncionales, para dar paso a nuevos recursos y habilidades. Desarrollando la conciencia somática, accedemos a nuestra interioridad y operamos transformaciones profundas en la estructura de nuestro ser, influyendo en la expresión y eficiencia de nuestros pensamientos, emociones, sensaciones y acciones.
La Educación Sómática facilita la toma de conciencia de inhibiciones o limitaciones somáticas existentes en cada uno, para desaprenderlas.
Se trata de enriquecer el gesto y rehabilitar el equilibrio de la persona a través de su propia corporeidad, para que pueda generar cambios sustanciales, no sólo en el aspecto físico sino también en el mental, emocional y sensitivo. Con la integración de estos diferentes sistemas, es posible generar nuevos recursos tales como la vitalidad, el bienestar,la salud y por añadidura la creatividad, la comunicación y el compromiso.
Cada individuo conectado a su propia experiencia somática puede rehabilitar emociones placenteras y desarrollar su potencial de acción y de expresión.
Por ello, enfocando su realidad somática, el individuo aprende a reconocer sus sensaciones y emociones y liberar recursos físicos, para poco a poco recuperar su estado vital, su concentración y aprender a centrarse en los aspectos somáticos que tiene que mejorar para desarrollar más talento, más eficiencia y más potencial.
CONCIENCIA POR EL MOVIMIENTO.
Una de los objetivos que plantea la educación somática, es aprender a percibirnos en movimiento para recuperar la capacidad de re-educarse. En este sentido, el Método Feldenkrais®, que participa en este proceso, nos ofrece la oportunidad de hacer aquello que ya sabemos de diferentes maneras o hacer cosas nuevas, con menor esfuerzo y mayor calidad, de aprender a aprender y de reorganizar nuestros patrones de acción.
Para ser representativos, podríamos comparar el proceso de aprendizaje similar al que en las primeras etapas de la vida nos llevó a descubrir cómo caminar y hablar. Utiliza al movimiento como instrumento esencial de aprendizaje y a nuestro cuerpo como educador. El individuo aprende a aprender, aprende a innovar, aprende a reconocer su manera única de expresarse, matizar y diversificar sus acciones.
Susana Ramón es bailarina, pedagoga corporal, educadora somática, coach titulada y profesora del Método Feldenkrais® de Educación Somática. Respaldada por sus conocimientos, ha creado una formación para mejorar la postura y los gestos de las personas en su ambiente profesional. Esta formación permite a los colaboradores de la empresa desarrollar su potencial y mejorar el funcionamiento gracias a un mejor equilibrio somático.
Su trabajo permite tomar conciencia y mejorar y gestionar las posturas para la prevención de los trastornos músculo esqueléticos (TME), la adaptación al estrés y la mejora de la comunicación y de las habilidades relacionales.
Susana asegura que la educación somática ayuda especialmente a los directivos, equipos y organizaciones a cumplir con sus objetivos y compromisos con mayor eficiencia, a diferenciar sus comportamientos, a relacionarse más hábilmente y a optimizar sus acciones.
Gracias al desarrollo de las capacidades perceptivas del lenguaje no verbal, aprenden nuevas estrategias y formas de acción. Algunos de los beneficios para los directivos, equipos y organizaciones son:
- Conocerse mejor.
- Gestionar el estrés, recuperarse e incrementar la vitalidad.
- Reanudar con tus emociones y sensaciones.
- Desarrollar recursos, competencias, y el potencial mental, emocional y físico.
- Enriquecer la imagen personal.
- Desarrollar las habilidades relacionales (con la aportación del lenguaje no verbal).
- Transformar la atención en acción.
Advierte además, que a diferencia de una terapia o de un sistema de ejercicios, la educación somática aporta soluciones a la empresa actual en lo que se refiere al desarrollo y salud del mundo laboral: la eficiencia del gesto, la creatividad, la autonomía y la responsabilidad. Trabajar de forma más placentera y eficaz solo será posible con la emergencia de emociones placenteras.
La vida es movimiento. La vida es un proceso. Incrementa la calidad de ese proceso e incrementarás la calidad de la vida misma. Moisés Feldenkrais
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Para más información.
Método Feldenkrais
de Educación Somática.
























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Lenguaje no verbal en una entrevista de trabajo.
El 93% de lo que comunicamos durante una entrevista de trabajo lo hacemos sin palabras. ¿Eres consciente de lo que expresas sin palabras?
Podemos llevar preparado al dedillo nuestro discurso, pero si lo que contamos a nuestro interlocutor con nuestros gestos, expresiones o con nuestro tono de voz es diferente de lo que le estamos diciendo con palabras, éstas serán llevadas por el viento y será lo expresado sin éstas, lo que perdurará en la memoria de la persona responsable de decidir si pasamos o no, a la siguiente fase.
Podemos defender con extraordinarios argumentos que somos el candidato perfecto para ocupar el puesto vacante, que éste es el puesto de nuestra vida, para el que hemos nacido sin duda, pero si nuestro tono de voz al contarlo es plano y monótono, si no transmite emoción o entusiasmo alguno, no nos creerán.
Entre el 20 y el 30% de lo que expresamos lo hacemos con nuestro tono de voz y entre el 60 y el 70% con nuestros gestos, posturas y expresiones faciales. Pero ¿qué porcentaje de todo ello podemos o somos capaces de controlar?
CUANDO EL CUERPO HABLA, NO MIENTE.
En una entrevista de trabajo transmitiremos con nuestro cuerpo y voz aquello que nuestro subconsciente realmente siente, piensa y cree sobre nosotros mismos, nuestro pasado y nuestras capacidades.
Vulgarmente se dice que “el cuerpo no miente”, y en términos generales, podemos decir que es cierto pero, ¿es posible entrenarse para expresar no verbalmente lo que queremos transmitir con nuestras palabras?
Numerosos estudios científicos así lo avalan. Los políticos y demás personas públicas lo saben y contratan coaches que les entrenen, conscientes de que la idea que los demás nos hacemos de ellos se sustenta sobre la imagen que cuidadosamente proyecten ante las cámaras, y en las emociones que percibamos a través de su tono de voz, en el discurso.
LA COHERENCIA, BASE DEL ENTRENAMIENTO.
Durante la entrevista de trabajo, cuanto más alineado esté nuestro mensaje con quien realmente somos, más consistencia habrá en nuestro lenguaje no verbal y más fácil resultará el entrenamiento. Por ello es importante adueñarnos corporalmente de nuestras fortalezas y de nuestros éxitos, sentirnos orgullosos de ellos y saber presentarlos no sólo con nuestras palabras.
Durante la entrevista de trabajo, aquellas personas que sepan transmitir seguridad, confianza y entusiasmo a su interlocutor lo tendrán mucho más fácil para seguir adelante en el proceso y conseguir el puesto que desean.
Comienza a entrenarte para ser el elegido.
Para más información.
Coaching para Entrevistas de trabajo
Fuente.
Susana García
Coach Profesional Certificada
Miembro de ICF