La palabra estrés se ha introducido en nuestro lenguaje como sinónimo de mucho trabajo, poco tiempo, hacer las cosas aceleradas, tener mucha presión encima, vivir acelerado, etc La idea general es correcta y los motivos también: Falta de tiempo, cambios en el trabajo, presión financiera, tensiones familiares, mayores exigencias en el mundo laboral, etc.
Tenemos un sistema natural en el cuerpo que emite señales de alerta ante los peligros y obra en consecuencia. Las reacciones habituales son: Huir o Atacar. Ambas reacciones son correctas pero desproporcionadas si las alertas se dan en el trabajo, en la familia o motivadas por discusiones con los amigos. El problema es que las alarmas se disparan sin que el cuerpo sea capaz de distinguir entre una alerta porque peligra nuestra vida (un accidente, un intento de robo, etc) de los incidentes diarios en el trabajo, familia o entorno social.
La carga a la que se ve sometida la alerta interna, por la vida moderna a la que estamos sometidos hace que se deterioren todos los sistemas. El sistema de alarma interior está preparado para situaciones especiales, pero nosotros lo hemos convertido en cotidiano.
Ahí es donde comienza el problema. Se dispara lo que llamamos estrés, y las consecuencias son un desastre.
En Bruselas se expone lo que realizan las distintas comisiones Europeas en la Comunidad. Una de ellas es la European Agency for Safety and Health at Work, que se encarga de las repercusiones del trabajo y la salud. En una serie de pantallas interactivas se nos muestra algunos de sus estudios. Si pinchamos en estrés, nos aparece una diapositiva que pone:
ESTRÉS.
- Afecta a uno de cada cuatro trabajadores europeos.
- Es responsable del 50-60% de las jornadas perdidas.
- Cuesta a la economía europea 265.000 millones de euros anuales.
EL ESTRÉS A NIVEL INDIVIDUAL.
El primer paso y más importante es darse cuenta de que existe el estrés. Muchas veces llevado por el entusiasmo de sacar los proyectos adelante, nuestro cuerpo segrega suficiente adrenalina para afirmar que nos encontramos perfectamente.
De hecho es el peor de los estilos de estrés. El Estrés Silencioso, que no nos emite señales de peligro, porque el propio entusiasmo tapa todo tipo de manifestación.
El segundo paso es hacer algo. Y ese algo, hasta ahora consistía en:
- Tomar un periodo de descanso para alejarse del foco productor del estrés. Una idea positiva, si no se llevas los problemas contigo.
- Aportaciones farmacológicas. Desde remedios fitosanitarios comprados en la Herboristería, o medicamentos que fuerzan la relajación física.
- Aplicar técnicas de relajación. Existen muchas variantes, y en la actualidad se pueden realizar a través de grabaciones en CD además de tener una asistencia personalizada.
Todas estas medidas son positivas y detienen en parte el proceso de deterioro del estrés. Pero no afrontan el problema de forma activa.
Un tercer paso para combatir el estrés. Se trata de un concepto nuevo. La Coherencia Cardiaca.
Entrenar al corazón para afrontar el estrés de forma activa. Es decir, es algo así como una relajación que en vez de adormecernos, nos mantiene en alerta, en el punto medio de equilibrio para que los acontecimientos no nos afecten.
Técnicamente es lograr el equilibrio entre el sistema nervioso simpático y el parasimpático. Esto se logra con un sencillo entrenamiento que lo puede hacer individualmente y gracias al mundo de la electrónica observar los resultados de inmediato.
BIOFEEDBACK.
El Biofeedback es la monitorización de ciertas respuestas corporales que son recogidas por sensores y llevadas a una pantalla de ordenador. Las respuestas corporales no pueden ser percibidas directamente por nosotros, de ahí que el ordenador sea una ayuda para visualizar lo que está ocurriendo.
La ciencia del Biofeedback no es nueva, pero el avance de la electrónica ha hecho posible importantes mejoras. Existen muchos aparatos de Biofeedback que toman en cuenta distintas señales. En nuestro caso en particular el órgano es el corazón, y los elementos que van a hacer cambiar los parámetros son: El estilo de respiración, y los pensamientos positivos que generan emociones positivas.
El entrenamiento corto, pero reiterado fija una respuesta apropiada ante los estímulos estresantes.
LOS PASOS DEL ENTRENAMIENTO.
Dedica 3 veces al día éste entrenamiento, utilizando un ritmo de 6 respiraciones por minutos, durante 5 minutos por cada vez que realiza el ejercicio. El método 365, del Dr.David O’Hare.
Al empezar, enciende tu ordenador donde has cargado el software.
Programa la sesión para cinco minutos.
Conecta el sensor al lóbulo de la oreja, para que el aparato reciba los latidos del corazón.
Pulsa empezar y durante 5 minutos verás las gráficas correspondientes de su evolución. También podrás visualizar otros objetos para hacer la sesión más agradable.
El propio programa de ordenador graba el avance de tus sesiones para que las pueda comparar con las de días anteriores. Para que no te encuentres solo/a, un asesoramiento individualizado te permitirá hacer preguntas, resolver dudas y profundizar en el entrenamiento.
Puedes solicitar una demo gratuita.
Para más información: coherencia-cardiaca.com





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¡Desacelera! ¿Qué tan rápido late tu corazón?
Si consideramos a la Organización como un Ser Vivo, también podemos detectar incoherencias internas como en una persona.
Lo mismo que yo, seguramente tú, has trabajado a lo largo de los años en varias empresas. Al principio de mis actividades tenía presente mi “saber hacer” para emplearlo lo mejor posible en el trabajo. Creía, equivocadamente, que todas las organizaciones eran iguales.
Mi segunda empresa mejoró ligeramente las condiciones económicas con respecto a la primera, pero en cambio me encontré muy solo ejerciendo mi trabajo. Me faltaba el equipo y el entusiasmo de la anterior. No solamente eso, sino que las cosas se pusieron tan tensas en aquella empresa familiar, que los domingos era invitado a la comida familiar entre los hermanos propietarios para hablar de los negocios, y lo más habitual era que acabaran insultándose entre ellos. Después de alguna experiencia repetida me negué a asistir.
En ese momento descubrí que la eficacia de la palabra trabajo, cambia según el entorno. Es parecido a una experiencia clásica con colores. Toma una mancha de color rojo por ejemplo, y la rodeas de un circulo azul. La intensidad del rojo es totalmente diferente si el círculo es ahora rosa, o amarillo o negro. El entorno hace que la intensidad cambie.
Hace falta estar cerca de las personas. El liderazgo de despacho, viendo números y tomando decisiones apartadas de las personas ha caducado. La mayor dificultad de quienes tienen la responsabilidad de estar frente a un grupo, sea como líder, responsable o director, es la de mantener comportamientos coherentes y alineados con las expectativas de quienes le observan y califican en su actuación diaria.
Por lo cual, conceptos y metodologías como: Emocionabilidad de las Organizaciones, Liderazgo basado en la Influencia, Trabajo en Equipo, Creatividad, Comunicabilidad, Activo Humano, Inteligencia Emocional… son cada día más habituales. Lamentablemente, también nos encontramos con síntomas que deterioran la actividad profesional: Stress, Surmenage, Burn-Out, Desmotivación, Falta de Empatía..
Lo mismo ocurre con una máquina “poco coherente”, que hace que sus piezas funcionen con fatiga y tenga tendencia a reventarse. La organización, considerada como una maquinaria que debe estar cohesionada, pierde mucha fuerza cuando NO se encuentra en “coherencia”.
La sobrecarga de trabajo, las presiones de la vida cotidiana y los contrastes de carácter hacen que entre las personas de una misma empresa se acreciente el desgaste. Las frustraciones que se adquieren, se proyectan a nivel familiar o entre los amigos, que también perciben las consecuencias de la “incoherencia” en el trabajo.
Desde el punto de vista de la psicología existen dos maneras que permiten determinar si una persona está estresada, una es por Síntoma y la otra por Estructura.
Se puede determinar la presencia de estrés porque el paciente manifiesta determinados síntomas asociados al estrés, como ser: Físicos: fatiga, problemas del sueño, dolores de cabeza, impotencia, gastrointestinales, etc. Emocionales: irritabilidad, ansiedad, depresión, desesperanza, etc. Conductuales: agresión, actitud defensiva, cinismo, abuso de sustancias, etc. Relacionados con el trabajo: absentismo, falta de rendimiento, robos, etc. Interpersonales: pobre comunicación, falta de concentración, aislamiento, etc. (POR SÍNTOMA)
O bien, se lo puede diagnosticar debido a la presencia de diversos factores externos a la persona presentes en el ambiente de trabajo, comúnmente llamados estresores: trabajo de alto grado de dificultad, trabajo de gran demanda de atención, actividades de gran responsabilidad, creatividad e iniciativa restringidas, exigencia de decisiones complejas, ausencia de seguridad laboral, carencia de reconocimiento, desinformación y rumores, ritmo de trabajo apresurado, condiciones físicas de trabajo inadecuadas, jornadas de trabajo excesivas, incongruencia de valores personales y organizacionales, imposibilidad de alcanzar objetivos personales, etc. (POR ESTRUCTURA)
¿Cómo conseguir una mejor coherencia?
La Coherencia Cardiaca es una técnica que enseña a controlar y eliminar el estrés, que permite observar y medir los progresos del entrenamiento de tu corazón en tiempo real. (El Concepto de Coherencia Cardíaca se puede aplicar tanto a nivel individual como en las organizaciones)
Estudios del Instituto Heart Math han demostrado que las emociones se reflejan claramente latido por latido en el ritmo cardíaco y recibe el nombre de Variabilidad del Pulso Cardiaco (VPC).
El análisis de VPC es reconocido como una herramienta muy poderosa de medir la dinámica del sistema nervioso siendo también un indicador clave del nivel de estrés. Se habla de coherencia cardiaca alta, cuando la VPC de la persona se encuentra equilibrada.
El tiempo entre los latidos de nuestro corazón varía latido a latido. Cuando hay estrés, esa variación es mayor e irregular.
La Coherencia Cardiaca te permite ver, de forma visual, cómo responde tu corazón a los niveles de estrés. Entrenar tu corazón para que tus latidos sean regulares, te permitirá gestionar el estrés. (conoce sus beneficios)
Como casi todo en la vida, hace falta entrenamiento. En este caso el diseño de un programa de ordenador, y un sensor que se coloca en el lóbulo de la oreja permiten un Biofeedback (retroalimentación) para ver en la pantalla en tiempo real, lo que va sucediendo con los ritmos cardiacos. El programa proporciona una información sobre los efectos causados por los distintos ejercicios, lo que permite corregir adecuadamente la orientación de los mismos. Una serie de ejercicios son propuestos para ir avanzando en el entrenamiento. Se puede variar tanto el grado de dificultad como la introducción de distintos Juegos, dibujos, músicas etc. Si enfrentas situaciones que te generan estrés, (reuniones, presentaciones…) el programa con sólo unos minutos previos permitirá que el corazón entre en Coherencia, disolviendo la ansiedad natural de la situación.
Los Pasos del Entrenamiento.
Dedica 3 veces al día éste entrenamiento, utilizando un ritmo de 6 respiraciones por minutos, durante sólo 5 minutos por cada vez que realiza el ejercicio. El método 365, del Dr. David O’Hare.
El propio programa de ordenador graba el avance de tus sesiones para que las pueda comparar con las de días anteriores. Para que no te encuentres solo/a, un asesoramiento individualizado te permitirá hacer preguntas, resolver dudas y profundizar en el entrenamiento.
Averigua si tu corazón se encuentra en equilibrio: demo gratuita.
Entrena tu corazón, rendirás más y te sentirás mejor.
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Para más información: coherencia-cardiaca.com