Pero lamentablemente hoy en día, la mayoría de las personas, equipos y organizaciones funcionan “a medio gas”. La media del potencial total expresado es tan sólo del 40% y, lo más alarmante, es que el principal obstáculo interno que lo limita, no es ni más ni menos que el MIEDO. Miedos, que se han ido inculcando profundamente en nuestro subconsciente a lo largo de nuestra vida y se han convertido en “programas de comportamiento”. De hecho, la mayoría de las veces, actuamos como resultado de nuestro pasado, en vez de cómo impulso de nuestra propia visión de futuro.
Expresando únicamente el 40% de nuestro potencial, tanto las personas como las organizaciones se estancan inconscientemente en sus zonas de confort y, desde ahí, crean sus propios paradigmas sobre lo que son capaces de lograr y lo que no.
Y entonces las preguntas son: ¿cómo vas a dar lo mejor de ti, si tienes un miedo interior que te está bloqueando? ¿cómo vas a dar lo mejor de ti, si estás más pendiente de lo que dirán los demás, que de lo que estás haciendo tú? ¿cómo vas a dar lo mejor de ti, si tu atención está puesta en los demás y en el futuro, en lugar de estar aquí y ahora, que es la única realidad que existe?
“Lo que diferencia a una empresa que tiene éxito de otra que no lo tiene son, ante todo, las personas, su entusiasmo y su creatividad. Todo lo demás se puede comprar, aprender o copiar.” C.H. Bessyre des Horts
Gran parte de las culturas de empresa también se basan en paradigmas de miedo. Una organización “atrapada” en el paradigma del control y del miedo, seguirá funcionando a “medio gas”. Hasta hace unos años, esto era más o menos suficiente si tenías un producto o servicio diferenciador, aunque hoy en día, los productos y servicios se copian con mucha facilidad y rapidez y lo que marca la diferencia es la creatividad y el rendimiento de los equipos humanos.
¿Qué podríamos lograr si fuésemos capaces de incrementar sustancialmente la expresión de nuestro propio potencial?, ¿cuál es el límite de un equipo o de una organización?, ¿cuánto debería atreverse a soñar con los pies firmemente arraigados en la tierra?
Para poder responder a estas preguntas, debemos salirnos de nuestro “personaje”, es decir, salirnos de los patrones y programas mentales que nos limitan para poder conectar con nuestra verdadera esencia. Es ella, la que nos hace ser únicos. Nuestra combinación de dones y habilidades es tan especial como nuestra huella dactilar. La combinación de dones y habilidades de un equipo es tan especial y único como su ADN.
Eso sí, para liberar nuestro potencial debemos utilizar un enfoque que permita trascender nuestras creencias limitantes y nuestros personajes acomodados. A ésto se refiere el enfoque transpersonal; salirse de la persona que creemos ser, para conectar con la persona que realmente somos. Únicamente cuando fomentas que las personas y equipos conecten, se comuniquen desde su unicidad y sabiduría interior, el miedo se reduce, la creatividad cobra fuerza, la asertividad surge espontáneamente, las mentes se aclaran y el rendimiento se incrementa. De igual forma, aumenta nuestra felicidad y nuestra pasión.
Desde Coaching-Transpersonal.com apoyan a personas, equipos y organizaciones a desarrollar su potencial y a liberarse de aquello que les reste energía, libertad y felicidad, y para ello, trabajan con dos palancas fundamentales:
1. Elevar la conciencia de los equipos y personas, para ser capaces de ver los obstáculos que limitan su potencial interior.
2. Activar su voluntad propia y responsabilidad, para pasar a la acción y lograr los objetivos que se hayan marcado.
Para ello utilizan el Método T.R.U.S.T., a través del cual impulsan procesos de 360º grados, que logran resultados profundos, sostenibles y extrapolables a todas las facetas de las personas, los equipos o las organizaciones. Éste método se divide en cinco fases clave:
T – Target: definir el objetivo, “lo que verdaderamente quiero”.
R – Restrictions: identificar las creencias, experiencias y obstáculos que limitan nuestro potencial.
U – Unique Gifts: descubrir y conectar con los propios dones, habilidades y la Fuerza Interior.
S – Steps: definir y construir el camino a seguir.
T – Trust: desarrollar la confianza y el compromiso para hacerlo realidad.
A través de su Método T.R.U.S.T., los procesos que impulsa inspiran a las personas a llegar a su esencia para cambiar o eliminar cualquier faceta limitante de sus patrones mentales.
Sólo es sostenible lo que sale de dentro hacia fuera y lo que ha sido decidido por la propia persona o por el propio equipo. Lo que sale de dentro hacia fuera ya es tuyo desde el primer instante, ya que ha sido creado por ti. Las instrucciones y los cursos tradicionales se mantienen en la superficie y se desvanecen al poco tiempo, porque no “son” de la persona o del equipo, sino “de otros”.
Así lo asegura, Agustín Piedrabuena, quien cuenta con más de veinte años de experiencia ejecutiva en diferentes cargos en empresas multinacionales y por tanto, es un buen conocedor de la complejidad de equipos humanos en entornos altamente competitivos.
Cuando las personas, equipos u organizaciones saben lo que quieren y conectan con su autenticidad y unicidad, entonces se libera el potencial, la creatividad, el entusiasmo y la brillantez.
Para más información: coaching-transpersonal.com





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Una nueva conciencia en la toma de decisiones.
A lo largo de las últimas décadas, tomar decisiones se ha convertido en una tarea cada vez más difícil y compleja. En un mundo globalizado e interconectado, en el que nos bombardean con exceso de información y de opiniones, el abanico de teóricas decisiones posibles para cada asunto es amplísimo. Pero eso no es todo, la rápida proliferación de estructuras matriciales en las compañías ha invitado a un mayor número de personas a participar en la toma de decisiones, sumando más información, más opiniones y más personas que juzgan sobre su grado de acierto.
Tanto es así, que la toma de decisiones se ha convertido en uno de los mayores factores causantes de nuestra moderna enfermedad: el estrés.
La indudable ventaja de todo esto es que contamos con muchos más datos y más análisis para poder decidir y que la participación de más personas hace, que lo que uno no ve, lo vea el otro. Pero por otro lado, todas estas circunstancias envuelven al asunto en una especie de nebulosa compleja que con frecuencia no nos deja ver el auténtico tema en cuestión. Alargamos las reuniones, discutimos, racionalizamos y encontramos argumentos y datos para casi todo. Y a menudo, bajo la presión del tiempo y de las opiniones de los demás, acabamos tomando decisiones descafeinadas, eso sí, muy bien argumentadas y contando con la mayor aceptación y respaldo posible, pero que no son la mejor decisión para el asunto en sí. ¡Y en el fondo lo sabemos!
Si queremos tomar decisiones claras, sin miedos, concisas y realmente enfocadas al objetivo, tenemos que poder “ver” con suficiente claridad y nitidez. Y esto requiere un proceso para disipar la nebulosa y volver al asunto.
Y esto es precisamente lo que trabajarás a través de la metodología T.R.U.S.T. :
“T” de “Target”. Definir el objetivo. La primera prioridad para tomar decisiones es tener muy claro lo que verdaderamente queremos lograr. ¡Sólo soplan vientos favorables para quien conoce su rumbo! Soplen de donde soplen, se ajustan las velas y se sigue adelante. Pero si no sabemos hacia donde vamos, el viento nos llevará a la deriva, al igual que lo hará la nebulosa que envuelve al asunto. Primero has de saber a donde quieres llegar, antes de tomar decisiones. Y cuánto más claro y concreto sea tu objetivo, más te ayudará durante el proceso. Es el paso más crítico y a menudo el más difícil, pues has de liberarte de las dudas sobre los posibles objetivos alternativos y sobre el “qué dirán”. Siempre hay más opciones, pero hay una que resuena contigo y que sientes en tu interior con mucha fuerza y nitidez. Nuestra mente racional es muy limitada para tomar decisiones, ya que no es su función principal. Su función es analizar y procesar información, pero la auténtica decisión se toma con el corazón. Una decisión tomada exclusivamente con la razón, no será sostenible y se caerá, es sólo cuestión de tiempo. En cambio una decisión tomada con el corazón, será firme y poderosa y perdurará en el tiempo. La clave del éxito radica en encontrarla entre toda esa nebulosa de información y de opiniones.
“R” de “Restrictions”. Identificar los bloqueos y obstáculos que nos restringen a la hora de tomar decisiones y de lograr nuestro objetivo. Pueden ser hechos concretos y tangibles o creencias limitantes, tanto nuestras como de los demás. Pueden ser miedos o experiencias que hayamos tenido en el pasado y que aún nos pesen, o procesos internos o externos de la compañía. Sea cual sea su naturaleza y origen debemos ser conscientes de las restricciones para encontrar la manera de superarlas. ¡Ignorar la verdad no sirve para nada! En esta fase suelen aparecer pensamientos recurrentes típicos de una mente cansada, que tira la toalla antes de empezar. El que no se hayan conseguido ciertas cosas en el pasado no significa en absoluto que no se puedan conseguir ahora. Hay que mirar la realidad con ojos nuevos, frescos y constructivos.
“U” de “Uniqueness”. Descubrir nuestra unicidad, aquello que nos hace ser únicos. En nuestra unicidad radica nuestra fuerza. Cuando identificas lo que te hace ser único y te alineas con ello, te inunda una seguridad y una confianza suprema, porque en ello te sientes invencible. ¡Forma parte de tu ADN, lo llevas en la sangre! En cambio, cuando te alejas de tu unicidad y pretendes ser como los demás, te debilitas, te sientes inseguro y te desgastas. Alejado de tu unicidad no puedes tener éxito. Estarás más pendiente de lo que hacen los demás que de sacar lo mejor de ti mismo. Y lo mejor de ti mismo sólo puede salir de tus propias fortalezas, de tus singulares habilidades, de tus dones, de aquello que te caracteriza, de tu bagaje, en definitiva, de lo que verdaderamente eres. Todos somos muy buenos en algunas cosas y muy malos en otras. No hay ninguna persona, ni ningún equipo ni compañía que sea buena en todo. Eso no es más que una ilusión. Todos tenemos fortalezas y debilidades y cuanto antes identifiques unas y otras, antes pondrás en funcionamiento tu auténtica maquinaria de poder.
“S” de “Solutions & Steps”. Definir las soluciones y los pasos a dar para lograr nuestro objetivo. ¡Aquí es cuando se toman las decisiones! Sabiendo lo que quieres, conociendo los obstáculos que hay en el camino y conectando con la fortaleza que nace de tu propia unicidad, se toman decisiones con una claridad sorprendente. Nuestro poder creativo abre sus alas y surgen ideas impulsoras, innovadoras y tal vez hasta transgresoras. ¡Metas extraordinarias requieren decisiones extraordinarias! Más vale una decisión brillante e impactante que cinco mediocres, así que busquemos calidad en lugar de cantidad. No existen decisiones correctas o incorrectas, sólo existen decisiones que impulsan y decisiones que frenan. No busques la perfección ni la sofisticación, eso es sólo para la galería, y la galería no te va a ayudar a alcanzar tus metas. Busca decisiones que te motiven, que te resuenen, y que te impulsen a llevarlas a cabo. ¡Eso es lo más importante! Eso te impulsará a realizar una ejecución brillante y a afinar las acciones en cada momento para que se ajusten a las circunstancias. Las decisiones y acciones estarán vivas, brillarán y todo el mundo verá la fuerza y la pasión que hay detrás y se contagiarán de ello.
“T” de “Trust & Commitment”. La última parte del proceso es tan sencilla y a la vez tan crucial, como comprobar el grado de confianza y de compromiso que tienes respecto a las decisiones que has definido. ¡Es el momento de la verdad!, el momento de ponerse en situación y comprobar si tu voluntad está plenamente convencida de llevarlo a cabo. Cuando no confías en tus propias decisiones, las estás predestinando al fracaso, porque aunque pienses que son las mejores del mundo, tu mente las boicoteará hasta que se demuestre a sí misma, que tenía razón en no creer en ellas. Debemos sentir plena seguridad y determinación en nuestros corazones, pues sólo así podremos convertir nuestras decisiones en éxito, contra viento y marea.
Todas las compañías quieren que sus profesionales sepan tomar decisiones acertadas en situaciones complejas, pero ¿cuántas hacen algo al respecto? La mayoría de ellas lo dan por sabido y se limitan a exigir resultados, pretendiendo que mañana las cosas sean diferentes que hoy. ¿Qué probabilidad hay de que esto ocurra por sí mismo?
Coaching-transpersonal.com apoyan a ejecutivos y a equipos a encontrar por sí mismos las mejores decisiones para impulsar su negocio y a crear una nueva CONCIENCIA en la toma de decisiones, dentro de la compañía. En sus proyectos 100% a la medida, utilizan el método T.R.U.S.T., combinando coaching ejecutivo con workshops y programas de aprendizaje experiencial. ¡La combinación es la clave!
¡No tiene sentido errar en la nebulosa! La claridad de visión ya está ahí, a menudo oculta, pero está. Nuestra responsabilidad como líderes es saber sacarla a la luz.
Así lo asegura, Agustín Piedrabuena, quien cuenta con más de veinte años de experiencia ejecutiva en diferentes cargos en empresas multinacionales y por tanto buen conocedor de la complejidad de equipos humanos en entornos altamente competitivos.
El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va. Antoine de Saint-Exupery
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Para más información – método T.R.U.S..T
www.coaching-transpersonal.com