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Conectar con otras perspectivas nos permitirá recuperar nuestro poder de elección y entender el liderazgo como un concepto global: "soy líder de mi mismo y lidero mi vida" (ya no es un concepto asociado sólo al trabajo). Nuestras creencias, nos ayudan a crecer y a mantenernos a salvo pero ellas no saben ni deben dirigir nuestra vida, simplemente actúan como indicadores y no siempre están actualizadas. Es por este motivo que desde Leading For Vitality os invitamos a cuestionar nuestro sistema de creencias y valores, para poder desarrollar -entre otras cosas- un liderazgo que permita Ser, Inspirar, Cuestionar, Desarrollar y Servir.

¿Cuántas veces más vas a permitir que los nervios te dejen “en blanco” durante una presentación? ¿Hasta cuándo vas a perder oportunidades de negocio por no saber cómo contar lo que haces? ¿Cuánto dinero estás perdiendo por no atreverte a mejorar tu actitud discursiva? ¿Por qué crees nunca podrás hacerlo mejor que tu competencia? Muchos piensan que el miedo a hablar en público es cosa de principiantes o de unos pocos introvertidos, pero no es así. Hablar en público es segundo miedo más extendido en occidente y es algo que sufrimos la mayoría de los mortales.

“No posponer nuestras ideas, no dejar de lado nuestros sueños, y no permitir que nuestros miedos frenen nuestro éxito”. Prepárate para que cualquier reto laboral se encuentre con la mejor versión de ti.

¿Cómo son tus líderes y tus equipos? ¿Cómo se comunican? ¿Saben escuchar? ¿Fomentan la participación y la colaboración? ¿Crean espacios para que surja la creatividad? ¿Saben organizarse? ¿Distinguen lo prioritario de lo importante? ¿Cómo se desempeñan bajo presión? ¿Delegan?

Ser es una competencia esencial del liderazgo consciente, pues la identidad que sostenemos para nosotros mismos, determina en qué medida honramos nuestra posición en la red relacional de la Vida. Cuando estamos en contacto con nuestro Ser original y auténtico, reconocemos que somos parte de la Vida, y que formamos parte de esa dinámica de continuas interacciones, ya que sabemos que todo está interconectado. Integramos entonces que no estamos “al mando” y que al mismo tiempo somos agentes co-creadores de la realidad.

El deporte nos enseña mucho. Será por todo ello que, desde hace unas décadas, se está vinculando cada vez con más frecuencia al mundo de la empresa. Son muchas las competencias y muchos los valores positivos que podemos identificar con el deporte.