Salud y Bienestar

Uno de los axiomas de la Medicina Tradicional China (MTC) es que no hay enfermedades, sino enfermos. En tal sentido, no tiene en cuenta únicamente lo que ocurre en el órgano enfermo, sino también lo que ocurre en el organismo completo, cómo se manifiesta, cómo responde ante las influencias externas y cómo responde ante los estímulos que le produce su entorno.

Hoy por hoy, muchos de nosotros acudimos a un especialista en nutrición o a un dietista para adoptar hábitos de alimentación más saludables, para regularizar algunos valores del organismo, para mejorar el rendimiento deportivo y/o para mejorar nuestra calidad de vida en general. La formación en coaching nutricional cambia el concepto del paciente como un sujeto pasivo. 

Cuando meditamos ejercitamos las actitudes de: sin apegos, sin deseos, sin buscar, sin forzar, sin querer cambiar nada, sin estar pendientes del pasado o del futuro, sin fijarnos limites, ni estrategias. Fluimos con plena consciencia sin interferir, sin discriminar y sin juzgar. Aunque dicho así parece un estado -casi- inalcanzable para la mayoría de los mortales, la realidad es que todos podemos meditar y beneficiarnos de ello; sobre todo los que estamos rodeados de ruidos, de estímulos, de compromisos y de tareas.

La Danza Primal como técnica primordial de la Psicología Transpersonal y como medio para trascender, para Ser. “Tenemos que salirnos de nosotros, de nuestro ruido y de nuestra agitación interior para encontrarnos; para ello, no hay mejor manera de aquietar la mente que poner el cuerpo en movimiento”. Así reflexiona Daniel Taroppio, director de la Escuela de Psicología Transpersonal-Integral (EPTI) y creador de la Danza Primal.

Los beneficios de reemplazar la resistencia por la aceptación. Son muchos los mecanismos que activamos internamente para resistir o luchar contra todo aquello que no queremos. Esa lucha incansable y constante puede generarnos un estrés indeseado o negativo y es el que reduce la calidad de nuestro desempeño, nos genera ansiedad, preocupación y nos roba la concentración, la creatividad y la claridad mental. Nos centramos en nuestra impotencia en vez de en nuestras posibilidades.

Cuando tomamos consciencia de algo, nuestros fantasmas pierden su función y se van. Cuando nos damos cuenta de ese algo, hasta ahora inconsciente, desaparece en nosotros la energía acoplada a la emoción generada por aquella vivencia impactante. Energía que, a modo de un tsunami, nos arrolló con toda su energía, la somatizamos, la albergamos y la mantenemos en nuestras células así agitadas, hasta que somos capaces de abrir la puerta y dejar pasar toda esa energía acumulada en nuestro inconsciente al consciente.