Salud y Bienestar

¿Por dónde empezamos? ¿De qué manera facilitamos a las personas y a los equipos los espacios adecuados para que emerjan todos esos valores? Para dar respuesta a todo esto, el equipo de profesionales multidisciplinares de Music Training Lab ha diseñado una metodología disruptiva, innovadora y de alto impacto para aplicar en programas y talleres de bienestar corporativo; WE ARE ONE: Un ritmo, un equipo, es uno de ellos. ¿Cómo lo hacen? Aplicando transversalmente la música y el espíritu lúdico en el coaching, el Mindfulness, y la PNL. Veamos un poco más...¿Por qué con música?

Es un tópico muy extendido que los grandes empresarios, los banqueros, los corredores de bolsa, los exitosos consumen cocaína. La cocaína tiene fama de agudizar los sentidos, dar seguridad, hacernos más eficientes. Se asocia, equívocamente, a la productividad, al crecimiento económico desmedido y al estilo de vida lujoso. Está aceptada socialmente y se podría decir, incluso, que está de moda. La generalización del uso se sostiene sobre la escasa percepción del riesgo de consumo...

«La felicidad es una actitud. O nos hacemos miserables, o felices y fuertes. La cantidad de trabajo es la misma». A menudo creemos que somos felices o infelices según las circunstancias que tengamos en la vida. Pero la cita de Francesca Reigler, mencionada previamente, parece afirmar lo contrario: que la felicidad depende de nosotros, que es un estado que se construye activamente a través de encaminar la vida positivamente hacia donde queremos. Podemos ser nuestros propios líderes y transitar el camino hacia nuestros objetivos de forma eficaz.

Casi toda la sociedad tiende a usar el estrés de muletilla. ¿A qué me refiero? A que muchos acusamos estar estresados por lo que pasó o creemos que pasará, otros sentencian que les estresa hablar de ciertos temas y, los más intensos, acusan vivir estresados. Lo cierto es que más allá de este autodiagnóstico poco fiable, existe una forma cierta de medir el estrés. Es decir, podemos saber si efectivamente si estamos o no estresados.

Los conflictos forman parte de la vida de relación de las personas y de los grupos en cualquier ámbito. Tendemos a demonizarlos, a considerarlos negativamente y luchamos contra ellos para evitarlos y/o erradicarlos. Sin embargo, hay un cierto nivel de conflicto que es lógico, coherente, necesario, positivo y saludable, que además supone una pauta de evolución y desarrollo. Por ejemplo, una familia, una empresa y/o una sociedad sin conflicto alguno representan una clara utopía, pero si existieran, estarían estancadas. Es por ello que la idea no es evitar conflictos, sino gestionarlos y apaciguarlos para que sean constructivos; para que estén orientados al desarrollo de personas y grupos.

Estamos acostumbrados a minimizar el dolor de espalda y otras tantas molestias. Un poco porque las prisas, la inmediatez y las “pócimas mágicas” están a la orden del día. En lo personal agradezco que existan estas soluciones, porque una molestia un día o un rato puede ser realmente entorpecedora y bloqueadora de cualquier actividad física y/o intelectual que hagamos. Como siempre decimos, el cuerpo influye sobre la mente y viceversa. Ahora bien, el problema es cuando ese dolor o molestia temporal se vuelven crónicos y seguimos recurriendo a las mismas soluciones exprés. ¿Por qué anestesiamos el cuerpo si está queriéndonos decir algo?