Inteligencia Emocional

El Instituto de Talento Afectivo aporta un giro sustancial a la forma de interpretar y gestionar las relaciones interpersonales. Por ello, aportan un método único, exclusivo y novedoso que combina equilibradamente teoría y experiencia para que nos sea posible vivir un apasionante camino de autodescubrimiento personal a nivel afectivo que sumará pasión, realidad y afectividad a la relación con nosotros, con los demás y en cada uno de los entornos de nuestra vida.

Los All Blacks se han convertido en el mejor equipo de rugby del mundo. Y permitiéndome una analogía con el mundo de los negocios, planteo una inquietud...¿Cuántos de esos valores se promueven en la empresa y puntualmente en los equipos de trabajo? Más aún, ¿con qué resultados se conforman los empresarios, producto de no fomentar un clima laboral más favorable en el que todos se sientan comprometidos y responsables? Una jornada de Haka puede ser la respuesta y puede marcar una diferencia sustancial en el clima y, por ende, en los resultados.

Como bien nos señala Ana Isabel Delgado Cánovas, creadora de H2O Organizaciones y Personas, muchas veces cuando los directivos deciden tomar acción para promover el bienestar laboral, consideran el plano físico, mental y emocional de las personas, pero suelen omitir la dimensión espiritual. Sin embargo, ella misma suscribe que sólo es cuestión de explicar la importancia, el impacto y la diferencia sustancial que supone incluir el trabajo espiritual en un programa de humanización empresarial. 

Vivimos en la era de la comunicación, estamos constantemente conectados, usamos infinidad de canales, recibimos ingentes cantidades de información. De hecho, en los últimos diez años se ha producido más información que en toda la historia de la humanidad. Pero a una escala personal y profesional, ¿sabemos cómo comunicarnos?, ¿somos capaces de hacer llegar nuestro mensaje o de persuadir a la persona con la que estamos interactuando?, ¿sabemos percibir lo que realmente está trasmitiendo la otra persona?

¿por qué trabajar la presencia con caballos? Los caballos, sobre todo cuando hablamos de caballos felices, viven en la presencia. Un caballo feliz es aquel al que se le respeta su naturaleza, se le facilita una alimentación equilibrada y se les permite pasear libremente en un entorno natural. De alguna manera, al igual que ellos, en nuestro mundo humano también necesitamos estar presentes, aunque tampoco es algo que nos resulte tan sencillo. Ahora bien, los caballos son capaces de detectar si estamos presentes o no y conectarán con nosotros sólo cuando esa presencia sea realmente verdadera...

«La felicidad es una actitud. O nos hacemos miserables, o felices y fuertes. La cantidad de trabajo es la misma». A menudo creemos que somos felices o infelices según las circunstancias que tengamos en la vida. Pero la cita de Francesca Reigler, mencionada previamente, parece afirmar lo contrario: que la felicidad depende de nosotros, que es un estado que se construye activamente a través de encaminar la vida positivamente hacia donde queremos. Podemos ser nuestros propios líderes y transitar el camino hacia nuestros objetivos de forma eficaz.