Fuerza de Ventas

El deporte nos enseña mucho. Será por todo ello que, desde hace unas décadas, se está vinculando cada vez con más frecuencia al mundo de la empresa. Son muchas las competencias y muchos los valores positivos que podemos identificar con el deporte.

¿Qué impacto tienen tus conversaciones en situaciones de mucha presión? ¿Sientes que consigues transmitir tu mensaje sin dar pie a malas interpretaciones? ¿Tienes dificultades para decir que “NO” o para pedir ayuda? ¿Estás conforme con los resultados que obtienes en tu vida personal y profesional, producto de tus conversaciones? ¿Te gustaría tener herramientas para ser más efectivo a la hora de comunicarte con los demás?

¿Cuánto más consistente sería nuestro discurso si estuviera en armonía con lo que transmitimos a través del lenguaje no verbal? La coherencia-congruencia sólo se logra haciendo consciente lo inconsciente. Nuestra maravillosa mente inconsciente tiene el control sobre el 95% de las cosas que hacemos y en las cuales rara vez reparamos.

Si tan importantes son las reacciones del cerebro reptiliano, ¿no es lógico pensar que el marketing y las ventas deberían dirigirse a nuestro inconsciente para vender? ¿No deberíamos apelar al instinto antes que a la lógica? Efectivamente, dirigir los procesos de venta para llamar a nuestro cerebro reptiliano es la clave del éxito de una buena campaña de marketing. Porque ¿quién quiere que le racionalicen una bebida azucarada cuando pueden venderle sensaciones? ¿No es ese el secreto de la “chispa de la vida”? Conocer los misterios del comportamiento instintivo, de los impulsos, ayudará a diseñar una estrategia de venta realmente eficaz.

“Debemos reinventar nuestro puesto de trabajo en los próximos años, somos empresas de servicios unipersonales y los empleos serán sustituidos por proyectos”. En conclusión, tenemos que empezar a pensarnos como Yo, empresa.

Vendedores que se transforman en nuestra sombra apenas entramos a una tienda; que nos llaman al teléfono con un speach monocorde; que nos atiborran de información que no nos importa o que no hemos solicitado; que se van por las ramas y aburren, o que exageran torpe e infelizmente.Todos ellos pertenecen a una especie de vendedores que ha entrado en extinción. Son los que le siguen vendiendo a la gente, apelando exclusiva e insistentemente a su lógica y razón, cuando en realidad, y como habíamos mencionado en un artículo anterior, el 85/95% de las decisiones de compra son inconscientes.