Comunicación

Los clientes no son lo primero, lo primero son los empleados; si cuidas a tus empleados, ellos cuidarán de tus clientes”. Esta afirmación pone de manifiesto la importancia de considerar el bienestar laboral como una inversión en beneficio de todas las partes.

“Cada uno de nosotros tiene algo especial que mostrar al mundo; por ello, es importante dejar nuestra "huella personal" en todo lo que hacemos, en especial, en este nuevo paradigma laboral y de relaciones empresariales que ha generado un cambio radical en la forma de trabajar y de relacionarnos”.

Si tan importantes son las reacciones del cerebro reptiliano, ¿no es lógico pensar que el marketing y las ventas deberían dirigirse a nuestro inconsciente para vender? ¿No deberíamos apelar al instinto antes que a la lógica? Efectivamente, dirigir los procesos de venta para llamar a nuestro cerebro reptiliano es la clave del éxito de una buena campaña de marketing. Porque ¿quién quiere que le racionalicen una bebida azucarada cuando pueden venderle sensaciones? ¿No es ese el secreto de la “chispa de la vida”? Conocer los misterios del comportamiento instintivo, de los impulsos, ayudará a diseñar una estrategia de venta realmente eficaz.

Si la primera respuesta que se te viene a la mente es “Titanic”, “El día después de mañana” o “El día de la marmota”, puede que tu empresa esté padeciendo algunos pequeños grandes conflictos en cuestiones clave de liderazgo, comunicación, trabajo en equipo y/o gestión del tiempo; o en todas ellas a la vez.

“Debemos reinventar nuestro puesto de trabajo en los próximos años, somos empresas de servicios unipersonales y los empleos serán sustituidos por proyectos”. En conclusión, tenemos que empezar a pensarnos como Yo, empresa.

Muchos de nosotros hablamos en público por primera vez en entornos educativos, con una exposición frente al aula y con el objetivo de conseguir una calificación. A partir de estas experiencias, muchos asociamos el hecho de hablar en público como una evaluación semejante por la cual seremos juzgados y recibiremos una calificación. Tal vez por ello, tantas veces nos vemos imposibilitados de gestionar nuestra emocionalidad y se nos hace “cuesta arriba” hacer una presentación en público, negociar o realizar una entrevista importante.