Comunicación

Rafael Echeverría, autor de Ontología del Lenguaje, señala: “A un nivel muy general hemos sostenido que la escucha es una de las competencias más importantes en un ser humano. En función de la escucha, construimos nuestras relaciones personales, interpretamos la vida, nos proyectamos hacia el futuro y definimos nuestra capacidad de aprendizaje y de transformación del mundo. Ella juega un papel determinante tanto en nuestra capacidad de encontrar satisfacción en la vida como de asegurar altos niveles de efectividad en nuestro actuar”.

Es verdad que cada persona es un mundo, que cada cliente también lo es y cada una de las personas que tiene relación comercial -cada día- con esos clientes, también lo son. Dicho así, parece bastante complejo encontrar algo en común que facilite a los equipos comerciales o a los equipos de venta la relación con cada cliente. Sin embargo, este artículo pone frente a nosotros una alternativa creativa, original, efectiva, de fácil internalización y sostenible en el tiempo.

¿Qué tal un día sin corbata, lejos de los ordenadores, de los teléfonos, de las reuniones, de la rutina y de la oficina? ¿Qué tal un día distinto en un entorno natural, relajante, creativo y lúdico? ¿Qué tal si además de pasarla bien, trabajamos jugando? De todo esto se trata la propuesta de Curro Duarte y Pablo Ramos: una jornada en la que los equipos de trabajo participen de distintos juegos y dinámicas en las que emerjan sus habilidades y competencias naturalmente...

Son muchos los procesos de crecimiento y transformación personal que proponen guiarnos hacia esta toma de consciencia. No obstante, aunque todos ellos pueden resultar efectivos, no todos consiguen el mismo impacto. Las personas tenemos máscaras, las palabras se pueden manipular y la mente puede hacernos trampa. El cuerpo no; el caballo menos. Claramente, el cuerpo es tangible, es lo que nos pone en el mundo y es el que nos permite detectar lo que sucede en el momento que sucede. El caballo es un animal de huida y, por esto, posee los cinco sentidos muy desarrollados.

La cultura mediadora en la organización, sobre todo, insiste en transmitirle a las personas que son verdaderamente importantes y estratégicos para la empresa, y que por ello, además de reconocer su conocimiento y experiencia, son importantes sus habilidades, sus intereses de crecimiento y desarrollo y sus expectativas en el puesto. En cierta forma, se trata de instalar una cultura conjunta de mejora continua en la que, si miramos cada persona como una fuerza con una dirección y un sentido, podemos mirar la empresa como la unión de todas esas fuerzas que rigen en ella.

Richard Bandler, uno de los cofundadores de la Programación Neurolingüística (PNL), afirma: “Tus creencias no están hechas de realidades; es tu realidad la que está hecha de tus creencias”. Dicho en otras palabras, cada uno de nosotros ve las cosas de manera diferente, aunque nadie puede asegurar que observa la realidad de forma objetiva. Todos -sin excepción-, aplicamos interpretaciones subjetivas de lo que ocurre. Es decir, nuestra experiencia del mundo está creada por la información que vamos almacenando consciente o inconscientemente, por nuestras experiencias, por la educación recibida y por la cultura.