Crecimiento Personal

Los síntomas, que en este caso aparecen en el ámbito profesional, son unos maravillosos mensajeros que nos dicen que algo no va bien en nosotros. Si aparecen en él, es porque es el más fácil para manifestarse, así como la cadena se rompe por el eslabón más débil. Bien, pero el ámbito profesional es una de las muchas caras de este poliedro maravilloso que es el ser humano, en el que todo está interconectado.

Vivimos una época difícil, contradictoria. Una época que nos llena de cosas mientras, en diversas áreas, nos vacía. Una época que nos presiona con niveles altos de exitismo y rendimiento mientras propone, de múltiples maneras, aliviar los conflictos, dolores o tensiones personales a través del consumo de diferentes químicos, como son los psicofármacos. Una época de ineludibles urgencias, de exigencias laborales cada vez más implacables y de redes y vínculos cada vez más frágiles. Es ese marco tan complejo como controvertido, la sociedad de consumo impulsa a las personas a ciertos hábitos y conductas que luego terminan convirtiéndose en adicciones.

Alguien decía que los viejos esquemas de trabajo siempre fueron más útiles que los nuevos; me refiero a eso de que “la libretita nunca falla”. Estoy convencida que la misma gente que mantiene esa convicción es la misma que cree que su clientela le será fiel toda la vida, o que la competencia nunca podrá hacerle sombra. Veamos algunas de esas creencias que aún hoy tienen vigencia, pero que frente al volumen de operaciones que maneja una empresa/negocio y la complejidad natural añadida por el mercado de consumo, han dejado de ser la mejor opción...

¿Tiene sentido mi profesión? Para encontrar sentido a lo que hago, he de permitirme sentir, no sólo pensar. Y cuando me doy permiso para sentirme,...

Trastorno específico del lenguaje (TEL). El lenguaje es organizador del pensamiento, facilitador de razonamientos, aprendizajes y conductas; por ello, es importante prestar atención al desarrollo...

La persona con la que más convives durante toda tu vida eres tú. Nuestra relación más importante es con nosotros mismos y, paradójicamente, la convivencia con nosotros mismos es la relación a la que menos tiempo y esfuerzo dedicamos y la que más posponemos indefinidamente. Todos sabemos que el amor por uno mismo es anterior al amor por el otro. Acaso ¿quién podría querernos bien si nosotros mismos no somos capaces de hacerlo? ¿Quién podría sentirse cómodo en una relación donde uno de los dos siempre necesita todo del otro y de forma desesperada?