Rendimiento Empresarial

¿De verdad no nos importa perder la confianza del mercado -o peor aún- que nuestra marca gane popularidad negativa? ¿De verdad no nos importa que nos abandonen los talentos internos -o peor aún- que se vuelva una misión imposible captar nuevos? De alguna manera, el coste humano, social y económico de no hacer nada, de continuar dejando que todo fluya “como sea” es altísimo. Por el contrario, invertir en formar mejores líderes puede multiplicar los beneficios (humanos, sociales y económicos) a corto, mediano y largo plazo.

“El liderazgo es elevar la visión de una persona, llevar su rendimiento a un mayor estándar y construir una personalidad más allá de sus limitaciones normales”. Es cierto que aún nos estamos deshaciendo de los viejos paradigmas asociados al liderazgo como la autoridad, el mero conocimiento técnico, la centralización de decisiones y la alineación exclusivamente vertical.

"Las personas sólo cambiamos de verdad cuando nos damos cuenta de las consecuencias de no hacerlo". No obstante, el cambio está en nuestras manos y de lo único que requiere es de nuestra iniciativa para comenzarlo. Cuanta más anticipación, menos improvisación. Cuanto más autoconocimiento, menos indecisión. Cuanta más preparación, menos sorpresas. Porque todo es diferente si tomamos la decisión de responder a la realidad laboral, haciendo y fortaleciendo la mejor versión profesional de nosotros mismos.

La realidad nos muestra hoy que muchas empresas se enfrentan al entorno demasiado tarde, cuando la crisis está muy avanzada. En ocasiones, las respuestas suponen cambios radicales que evidencian una falta de anticipación casi inaceptable; en otras, se intenta manejar la empresa mirando el retrovisor y, por lo tanto, manteniendo posturas sumamente conservadoras que destruyen la iniciativa y la innovación.

“Permanecer en la presencia de su Ser es la cualidad más poderosa y transformadora que puede encarnar un líder, pues en esto se basa su capacidad de despertar en otros la memoria de su verdadera naturaleza y potencialidades. No obstante, nadie puede inspirar o despertar auténticamente en otros lo que no ha despertado antes en sí mismo”. Daniel Taroppio.

Al lo largo de la historia de la humanidad, grandes líderes y pensadores han utilizado el poder del lenguaje para influir en nuestras emociones, pensamientos y acciones. Sin embargo, muchos de nosotros no terminamos de tomar conciencia sobre el poder del lenguaje y el impacto que tienen nuestras palabras en la relación con nosotros mismos y con los demás. Ciertamente, el lenguaje tiene la capacidad de dar y quitar poder. Según el enfoque del Coaching Ontológico, el lenguaje es una herramienta poderosa para construir y diseñar nuestro mundo y nuestra vida.

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