Rendimiento Empresarial

¿Por dónde empezamos? ¿De qué manera facilitamos a las personas y a los equipos los espacios adecuados para que emerjan todos esos valores? Para dar respuesta a todo esto, el equipo de profesionales multidisciplinares de Music Training Lab ha diseñado una metodología disruptiva, innovadora y de alto impacto para aplicar en programas y talleres de bienestar corporativo; WE ARE ONE: Un ritmo, un equipo, es uno de ellos. ¿Cómo lo hacen? Aplicando transversalmente la música y el espíritu lúdico en el coaching, el Mindfulness, y la PNL. Veamos un poco más...¿Por qué con música?

Las empresas tocan la vida de muchas personas. Sin embargo, y hablando concretamente de los trabajadores, ¿se han preguntado alguna vez cuántos de ellos se han sentido identificados verdaderamente como parte del proyecto? ¿Les han dado motivos para que se sientan orgullosos “embajadores” de la marca? Y hablando de la comunidad dentro de la que la empresa desempeña su actividad, ¿se han preguntado cómo los ven? ¿Se ha preguntado qué tipo de impacto generan en el entorno?

Liderar a personas no es fácil, pero menos fácil es liderarse a sí mismo. Todos lo sabemos o lo decimos, pero la coherencia consigo mismo no es algo fácil de alcanzar. Tener conciencia de uno mismo es la tarea más desafiante, pero ahí radica la clave para ser un buen líder. No podemos guiar a otros si no nos empoderamos a nosotros mismos. De esta forma, para alcanzar el éxito debemos conquistarnos a nosotros primero. Nadie nos seguirá si no ve en nosotros sinceridad y coherencia entre lo que hacemos y predicamos.

Las certificaciones de TLC suponen una experiencia transformadora. De hecho, la transformación empezará con la realización de tu Evaluación 360 Leadership Circle Profile, y tendrás una sesión con un Coach Senior Certificado de TLC para tu sesión de devolución. De ahí, y en primer lugar, podrás pilotar tu propia transformación como Coach o Facilitador/a. Si hablamos a nuestros clientes de seguir trabajándose para ser más efectivos, deberíamos empezar por nosotros/as primero...

Los conflictos forman parte de la vida de relación de las personas y de los grupos en cualquier ámbito. Tendemos a demonizarlos, a considerarlos negativamente y luchamos contra ellos para evitarlos y/o erradicarlos. Sin embargo, hay un cierto nivel de conflicto que es lógico, coherente, necesario, positivo y saludable, que además supone una pauta de evolución y desarrollo. Por ejemplo, una familia, una empresa y/o una sociedad sin conflicto alguno representan una clara utopía, pero si existieran, estarían estancadas. Es por ello que la idea no es evitar conflictos, sino gestionarlos y apaciguarlos para que sean constructivos; para que estén orientados al desarrollo de personas y grupos.

Rafael Echeverría, autor de Ontología del Lenguaje, señala: “A un nivel muy general hemos sostenido que la escucha es una de las competencias más importantes en un ser humano. En función de la escucha, construimos nuestras relaciones personales, interpretamos la vida, nos proyectamos hacia el futuro y definimos nuestra capacidad de aprendizaje y de transformación del mundo. Ella juega un papel determinante tanto en nuestra capacidad de encontrar satisfacción en la vida como de asegurar altos niveles de efectividad en nuestro actuar”.