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Drum Circle Leadership.

Empodera a tu equipo, promueve el bienestar laboral.

La motivación, el buen clima laboral y la sensación de pertenencia están muy relacionados con la rentabilidad y la buena imagen de una compañía. De hecho, diversos estudios han demostrado que las empresas con trabajadores felices son hasta un 20% más productivas.

No obstante, la consultora Gallup, en España, señala que tan sólo el 18% de los empleados se siente realmente comprometido con su empresa. Por el contrario, evidencia que un 62% del personal no estaría motivado, lo que en la práctica supone que en su día a día hacen lo justo y esperan el momento de irse a casa. El 20% restante no sólo no se siente involucrado, sino que critica a los que sí lo están. 

Esta situación, cuanto menos, invita a una reflexión por parte de los directivos, porque el bienestar laboral no es una moda, sino una tendencia a la que se suman cada vez más empresas. Las acciones de bienestar tienen por objetivo hacer que las personas se sientan bien haciendo lo que hacen, estimulando valores que la misma cotidianeidad suele desgastar: la comunicación, la confianza, la colaboración, el compromiso y, sobre todo, el espíritu de pertenencia y la identidad del equipo. Por ello, a pesar de ser un concepto simple de explicar, no se trata de algo liviano. Cuando las personas se sienten bien, trabajan mejor y alcanzan mejores resultados.

Ahora bien, ¿Por dónde empezamos? ¿De qué manera facilitamos a las personas y a los equipos los espacios adecuados para que emerjan todos esos valores?

Para dar respuesta a todo esto, el equipo de profesionales multidisciplinares de Music Training Lab ha diseñado una metodología disruptiva, innovadora y de alto impacto para aplicar en programas y talleres de bienestar corporativo; WE ARE ONE: Un ritmo, un equipo, es uno de ellos. ¿Cómo lo hacen? Aplicando transversalmente la música y el espíritu lúdico en el coaching, el Mindfulness, y la PNL. Veamos un poco más.

¿Por qué con música? Las personas cantan y bailan juntas en todas las culturas; incluso lo hacían nuestros ancestros hace miles de años alrededor del fuego. De hecho, la música está considerada entre los elementos que causan más placer en la vida y es una herramienta tan poderosa que activa casi todas las áreas del cerebro. En la experiencia musical compartida confluyen efectos bioquímicos, fisiológicos, psico-emocionales, cognitivos, sociales y espirituales. La música nos acerca como seres humanos a nuestra naturaleza más básica; nos humaniza y nos permite utilizarla como un lenguaje universal para encontrarnos y aprender.

¿Por qué el espíritu lúdico? Porque al igual que la música, el juego también nos conecta con nuestro lado más genuino. Nietzsche, por ejemplo, decía que en el hombre auténtico siempre hay un niño que quiere jugar. Ciertamente, cuando los adultos nos permitimos jugar, dejamos de lado el ego y los prejuicios. Efectivamente, nos dejamos llevar por el niño interior, por el que disfruta de sus emociones sin censura y actuamos desde nuestro lado más auténtico. Por ello, el juego es un disparador de emociones y nos facilita fijar experiencias y conocimientos.

Ahora bien, cuando las dinámicas que plantea la metodología nos invitan a jugar con la música dentro del marco del coaching, el mindfulness y la PNL, el devenir de la actividad es absolutamente mágico.

Los miembros de los equipos, naturalmente, salen de su zona de confort y comienzan a abrirse, a participar activamente, a dar su aportación y a escuchar las aportaciones de los demás con respeto. Fluyen; están presentes. Intercambian ideas, debaten, co-crean, se comprometen para obtener el mejor resultado y, sobre todo, se sienten en unidad con el equipo. En ocasiones, curioso o no, asumen roles totalmente distintos a los que desempeñan en su puesto de trabajo habitual.

Revelemos un poco más para entender cómo es que emergen esos aspectos de los que hablábamos previamente. Por ejemplo, los Drum Circles reúnen al equipo en círculo con instrumentos de percusión y siguen las pautas del facilitador. ¿Cuál es el objetivo? Dependerá de lo que la empresa quiera y/o necesite trabajar (liderazgo, comunicación, creatividad, gestión del estrés, etc.); no obstante, una de las consignas que abarca muy bien todas esas cuestiones supone componer la canción de la empresa.

Y aquí se va de lo individual a lo colectivo. Es decir, cada uno tendrá una idea sobre qué letra, qué música y/o qué ritmo podría ser más adecuado. Sin embargo, para ello tendrán que trabajar juntos, dejar de lado las diferencias culturales, de edad, de roles o de jerarquías y permitir que cada uno participe con lo mejor que tiene. Cuando esto ocurre, la fuerza de todos al unísono comienza a tener un sentido y un poder resonante.
Como bien nos señalan los creadores de la metodología, Mercè Mateo y Oliver Watson: “la aportación de cada persona al equipo hace que el ‘todo’ sea mayor que la suma de las partes”.

Lo importante es que todas las etapas de desarrollo de esta actividad ocurren bajo la mirada profesional de los especialistas que, al final de cada dinámica, darán un feedback a los participantes con el único objetivo de que todos ellos, como equipo, puedan ir capitalizando aprendizajes y sean capaces de hacerlo mejor en un siguiente intento. Pero todos ellos tienen voz y también tienen un espacio para compartir su experiencia con los demás (o no), para hacer una crítica o un aporte al equipo. Incluso para compartir cómo se sintieron dentro del equipo o cómo se sorprendieron ante la actitud de algún compañero.

Mucho más podría contar acerca de esta metodología, pero la magia que ocurre también es exclusiva de cada equipo participante. Así como las personas tenemos nuestras cualidades propias, cada equipo tiene su impronta, su carácter y su forma única de transcurrir la actividad. Por ello, hay una cuestión que es imposible de revelar y es lo que sucede con cada equipo cuando se le invita a aprender, interactuar y vivir a partir de hacer, jugar y sentir.

Promueve el bienestar laboral. Permite que tus trabajadores sean embajadores orgullosos de la marca porque promoverán un marketing que, en términos de impacto, será más sólido y efectivo que cualquier campaña publicitaria.

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