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Los juegos psicológicos en el coaching.

Estos juegos a los que nos referimos están en las antípodas del sentido lúdico del término. Por el contrario, estos juegos suponen una dinámica inconsciente en las relaciones personales que se repite sistemáticamente y en la que todos pierden. Eric Berne, fundador del Análisis Transaccional explicó los juegos psicológicos como una forma de comunicación disfuncional utilizada para cubrir necesidades de atención, reconocimiento y afecto hacia la propia persona, aunque siempre de forma negativa.

Efectivamente, las personas no se dan cuenta de su mecanismo cuando se relacionan ni de cuánto colaboran para la repetición cíclica de estas situaciones. Lo único que sí es habitual es que suelen ser ellos mismos los que notan que, con cierta frecuencia, entran en dinámicas de relación similares en las que acaban sintiéndose mal.

Por todo ello, los juegos psicológicos son básicos para comprender las relaciones personales. Concretamente, el triángulo dramático de Karpman define tres roles estereotipados: salvador, perseguidor y víctima.

¿Quién es quién en el triángulo dramático?
  • El salvador. Rescata a todo el mundo, incluso a quienes nunca han solicitado su ayuda.
  • El perseguidor. Acusa y reprocha. Este rol suele utilizar los puntos débiles del otro para “atacar”.
  • La víctima. Busca la compasión en todas sus formas porque siente que la vida le es injusta.

Si nos agota leer de qué se trata el triángulo dramático, imaginemos el desgaste que supone ser parte de él una y otra vez. Desgaste, frustración, angustia y rabia que consume nuestra energía psíquica y emocional y entorpece entonces nuestras oportunidades de tener éxito en nuestra vida personal y/o profesional.

Conocer las dinámicas y roles del triángulo dramático es especialmente importante para quienes se forman como coaches profesionales.

 

En primer lugar, porque el coach está en una posición de privilegio desde la que puede identificar cuando el coachee está siendo parte de esos juegos, puede ayudarlo a darse cuenta de ello y permitirle decidir si quiere seguir jugando o no. Sólo siendo consciente, el coachee podrá estructurar diferentes posibilidades de acción más funcionales a su vida. Es decir, el coach habrá generado una nueva condición en la que el coacheado se reconoce como protagonista de su vida, aprende a reconocer las trampas del triángulo y a desarrollar relaciones desde el respeto y no de poder y dependencia.

En segundo lugar, y no por esto menos importante, es que el triángulo perverso -así lo define nuestra coach especialista María Manzano-, es anticoaching. Ella pone especial énfasis en remarcar este concepto porque define al coaching como una herramienta que desarrolla la libertad y la responsabilidad del coacheado, y no es coaching si el coach intenta salvar y con esto fortalece la creencia en el coacheado de que necesita ser salvado.

Y algunos otros interrogantes que surgen desde esta lectura: ¿por qué alguien asume el rol de salvador siempre?; ¿acaso entiende que si no ayuda a los demás o no está pendiente de “dar una mano” siempre, no lo querrán? Y lo mismo con los otros roles que plantea el triángulo perverso: ¿qué carencias quiere suplir un perseguidor o una víctima?; ¿qué tiene que aprender?; ¿cómo debe posicionarse?; ¿de qué manera puede evitar “entrar en el juego”? Y si ya está dentro, ¿cómo puede hacer para salir?

Para dar respuesta a estas inquietudes y para profundizar en todo lo que aquí hemos abordado brevemente, Lider-Haz-Go! ha diseñado esta formación de coaches profesionales que nos invita a vivir el coaching. Es decir, tanto si queremos hacer este proceso para conocernos más, descubrirnos, tomar consciencia y mejorar nuestra vida y nuestras relaciones; como si lo que deseamos es hacer del coaching nuestra profesión, como si lo que necesitamos es mejorar nuestras competencias y habilidades en el coaching en cualquiera que sea nuestra actividad profesional.

A través de sus tres ciclos de formación acompañan a sus alumnos en el diseño de su plan de carrera y capacitación:

(1) Ciclo 1: Introducción al Coaching. Experimenta, vive el coaching de calidad.

(2) Ciclo 2: Certificación Profesional. Aprende ser Coach.

(3) Ciclo 3: Certificación Superior Avanzado. Completa tu preparación como coach, programa acreditado como ACTP.

(4) Trabajo final. Especialista Universitario en Coaching Profesional.


(1), (2) y (3) Acreditados como programas ACSTH (Approved Coach Specific Training Hours) por la ICF (International Coach Federation). Los tres niveles están acreditados por: ACTP – Accredited Coach Training Program- por ICF.  

(4) Formación reconocida por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid para la acreditación de Psicólogo experto en Coaching. 

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