QUIERO MÁS INFORMACIÓN

Desarrollo Multisensorial
del Liderazgo.

Liderazgo Broad-way®     

¿Podrías definir a cada uno de los líderes de tu empresa? Juguemos un poco. Para ello, proponemos asociar (naturalmente) a cada uno de ellos -incluso a ti mismo- con los perfiles descritos a continuación que corresponden a algunos personajes de famosísimas comedias musicales Broadway.

  • Banks (Mary Poppins). Controlador. Un hombre preocupado por el trabajo, la disciplina, cuya arma más utilizada es la crítica hacia los demás. Le cuesta mucho delegar tareas porque cree que nadie será capaz de hacerlas como él.
  • Mamá Morton (Chicago). Un perfil directivo, concentrado en sus objetivos y que no le tiembla el pulso a la hora de imponer sus propias normas.
  • Donna (Mamma Mía). Una mujer muy real, madre soltera, simple, algo indisciplinada, jovial, sociable y muy cercana a sus amigas.
  • Obispo Myriel (Los Miserables). Un hombre que demuestra su bondad y su influencia cuando hace creer que el robo de su valija de plata hecho por el ex convicto Jean Valjean, había sido un regalo. De esta manera, lo perdona y le hace prometer que redimirá su vida y se transformará en una persona de bien.

Es posible que no resulte muy complejo hacer el desafío, sobre todo si se lo toma desde su intención lúdica. No obstante, esta categorización acaba siendo un tanto reduccionista. Efectivamente, todos tenemos una tendencia en la personalidad que nos lleva naturalmente a encajar más en un perfil que en otro, pero este “encaje” no debería leerse como una limitación. Es decir, que un líder sea controlador no significa que no pueda aprender a ser influyente o sociable; y así, todas las combinaciones posibles. Considerar que esas conductas son inamovibles sería, cuanto menos, una contradicción a la definición de flexibilidad y adaptación a los cambios y circunstancias que reivindica el liderazgo situacional.

Veamos un poco más. Cuando mencionábamos al comienzo los cuatro estilos de personalidad lo hacíamos junto a una breve descripción de sus conductas y comportamientos habituales; es decir, lo predominante en cada uno de esos perfiles. Sin embargo, cuando hablamos de conductas, tenemos que saber que el origen de todas ellas está, ocurre y transcurre en el cerebro.

Dicho de otra forma, para cambiar nuestras conductas y comportamientos, para incorporar nuevas maneras y mejores maneras de hacer tenemos que apelar a la misión más noble del cerebro: el aprendizaje.

Al día de hoy, gracias al concepto de neuroplasticidad, sabemos que el cerebro humano es extraordinariamente plástico, que puede adaptar su actividad y cambiar su estructura de forma significativa a lo largo de toda la vida. La experiencia, el aprendizaje modifica nuestro cerebro continuamente, fortaleciendo las conexiones neuronales que ya existen y/o creando otras nuevas. Siguiendo esta lógica, cuanto mayor impacto pueda tener una experiencia en el cerebro, más estable, más sostenible y más rápido será el aprendizaje.

Es siguiendo esta premisa que José María Ordovás, psicólogo, coach y formador, junto a Coral Antón, fundadora de la Escuela de canto y artes escénicas que lleva su nombre, han diseñado el programa de Liderazgo Broad-way® como una propuesta creativa, innovadora y diferencial para el desarrollo de habilidades de liderazgo. Entre ellas, la flexibilidad y la capacidad de adaptación y respuesta a las personas, a las circunstancias y a los desafíos constantes y complejos que se suceden en los entornos actuales.

¿Cómo lo hacen? Sobre todo, facilitando experiencias integrales de gran impacto neuronal. En este sentido, el teatro musical abarca e integra en muchos momentos tres zonas cerebrales. Veamos cuáles son:

1.- La parte prefrontal: la racional, la del pensamiento consciente.

Esto ocurre a partir de la interpretación. Curioso o no, parte de la actividad empieza más o menos como empezó este artículo. Quiero decir, lo primero es identificar el perfil de liderazgo natural de cada participante, aunque en este caso será en base a modelos y herramientas de evaluación o autoevaluación. Se trata de descubrir quién es cada uno. Partiendo desde aquí, el desafío plantea desarrollar un personaje diferente al natural, para que -justamente- las personas puedan expandir su rango de conductas. Se trata de moverse en los rangos de conducta de quienes no son naturalmente.

2.- La parte más interior: la zona límbica.

Los seres humanos convivimos con la música en todo momento. Ciertamente, es un arte que nos hace disfrutar de tiempos placenteros, nos estimula a recordar hechos del pasado y nos hace compartir emociones de todo tipo. La música está considerada entre los elementos que causan más placer en la vida; entre otras cosas, porque libera dopamina en el cerebro al igual que la comida y el sexo. En este sentido, recientes estudios neurológicos señalan que la música puede ser una herramienta poderosa en el tratamiento de trastornos cerebrales y lesiones adquiridas ayudando a los pacientes a recuperar habilidades lingüísticas y motrices, ya que activa a casi todas las regiones del cerebro: lenguaje, emoción y movimiento.

3.- La parte motriz del cerebro.

El teatro musical lleva asociados muchísimos aspectos de la comunicación no verbal: coreografía, movimiento, gestualidad, voz y corporalidad, entre otros. La coreografía, por ejemplo, es una actividad que implica atención, memoria, voluntad, sensibilidad, emoción y muchas modalidades sensoriales, además de la organización y la armonía del movimiento al ritmo de la música.

Más allá de la clasificación que hemos hecho para explicar cada caso, la experiencia plantea muchos momentos en los que se integran las tres zonas cerebrales; por ejemplo, cuando ocurre la coreografía, la música y la interpretación en el mismo momento.

El programa apunta a facilitar a los participantes la flexibilidad de su conducta a través de situaciones y/o personajes de diferentes musicales de Broadway y, en toda la sesión, se aplican diferentes dinámicas y ejercicios que están enmarcadas dentro del entorno del Coaching, la PNL y las artes escénicas.

Todas las experiencias creadas por los profesionales de Liderazgo Broad-way® generan caminos neuronales muchos más amplios y eso supone una incorporación y una transferencia más inmediata, más sólida y más sostenible de todo el aprendizaje a la vida personal y profesional.

Luz, cámara y… ¡que fluya el aprendizaje!

QUIERO MÁS INFORMACIÓN
91a5773aeca87b35c479504fa44ad005 - Liderazgo Broad-way®: desarrollo multisensorial del liderazgo.
Síguenos 🙂
91a5773aeca87b35c479504fa44ad005 - Liderazgo Broad-way®: desarrollo multisensorial del liderazgo.
Síguenos 🙂

Los últimos artículos de Liderazgo Broad-way®