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Las conversaciones y
la presencia en el coaching.

“Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos”. Humberto Maturana.

Dicho de otra forma, las conversaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos define el observador que podemos ser de nuestra realidad y determina nuestra actitud en y hacia la vida. De nuestras conversaciones se derivan nuestros estados de ánimo, actitudes, pensamientos, ideas, acciones y resultados.

Por todo ello, la calidad de nuestras conversaciones es directamente proporcional a la calidad de nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos.

Curiosamente (o no), gran parte de los problemas de insatisfacción que experimentamos a lo largo de la vida tiene relación nuestra forma de conversar y de relacionarnos con los otros y con nosotros mismos. De hecho, muchas personas experimentan incomprensión por no sentirse escuchadas; frustración por no ser capaces de expresar lo que sienten, y/o impotencia por no saber cómo poner límites. No obstante, así como nuestras formas de conversar nos llevan a experimentar insatisfacción, también pueden ser un puente para experimentar la plenitud. Efectivamente, es a través de ellas que podemos crear oportunidades, abrir posibilidades y transformar y construir realidades diferentes.

La conversación es una herramienta
de éxito en el coaching.

Esto siempre que el coach explore y trabaje en primera persona todos los aspectos implicados en lo que supone una conversación constructiva y generadora de acción. En cierto modo, el coach durante su formación tiene que ser cliente, entendiendo que él mismo- como observador– ve las cosas y las interpreta según sus creencias, su contexto socio-cultural, su historia personal y familiar, sus experiencias e influencias, etc. Este abordaje en forma vivencial e introspectiva, permite comprender algo fundamental: cuando interpretamos lo que observamos, hablamos más de nosotros que de lo observado.

Esto es lo que ocurre en cualquier proceso de coaching. Nuestros clientes, cada uno con su bagaje particular de vida, revelan el observador que están siendo de sus circunstancias a través lo que dicen, lo que sienten y cómo se comportan. Es decir, a través de sus 3 dominios: lenguaje, cuerpo y emoción. Estos dominios están en una coherencia dinámica y no se pueden separar. Por ello, tal y como señala Rafael Echeverría, autor de Ontología del Lenguaje: “También escuchamos los gestos, las posturas del cuerpo y los movimientos en la medida que seamos capaces de atribuirles un sentido”.

Conversaciones > decisiones > acciones > resultados.  

En cierta forma, la comunicación a través de la postura, las expresiones, los movimientos corporales, la respiración, el tono y ritmo de la voz, es mucho más significativo que el que transmiten las palabras en sí mismas. Ciertamente, cuando existe incongruencia entre lo que creemos o pensamos y lo que decimos, nuestro lenguaje corporal nos pone en evidencia inmediatamente. El hecho es que, como coaches, tenemos que registrar lo que ocurre y en el momento que ocurre para poder indagar y preguntar al cliente en ese preciso momento. La finalidad siempre es la misma: despertarlo, invitarlo a que él mismo explore y descubra qué está pasando.

¿Un ejemplo? Imaginemos a alguien caminando con su cabeza y los hombros caídos, ¿le creeríamos si nos dijera que se ha ganado la lotería? ¿No sería acaso la respuesta más incoherente en relación a su expresión corporal? Claro que no todos tenemos los mismos patrones reactivos. Cada uno es un mundo -y nunca mejor dicho-. Lo cierto es que en el coaching, estos cambios en la respiración, en el tono, en las posturas, en el lenguaje, etc., son clave para ayudar a las personas a darse cuenta cómo esta viviendo la situación.

¿Qué es lo fundamental que requiere para detectar estas pequeñas, medianas o grandes incongruencias?

Por supuesto, todas las competencias de un coach profesional abordadas en detalle a lo largo del Programa de Certificación en Coaching, diseñado e impartido por el equipo de profesionales de Lider-Haz-Go!. Una de ellas, necesaria para que pueda darse esta conversación integral, coach-coachee en el mismísimo proceso de coaching, es la presencia.

¿Qué es la presencia? Es estar conectados con el otro a través de todos nuestros sentidos; es prestarle atención con todo lo que somos; con el cuerpo, el alma, la mente y el corazón. La presencia permite escuchar para comprender -sin juzgar- desde dónde habla el otro; nos permite sentir lo que siente y validar su realidad. Y tal y como hemos venido diciendo, la presencia está íntimamente ligada a la escucha, pues nos permite percibir las reacciones más sutiles a nivel corporal, emocional o mental, mientras ocurren las conversaciones o mientras transcurren los silencios.

En cualquier caso, para profundizar en todo lo que aquí hemos abordado brevemente y mucho más, Lider-Haz-Go! es la formación de coaches profesionales que nos invita a vivir el coaching. Es decir, tanto si queremos hacer este proceso para conocernos más, descubrirnos, tomar consciencia y mejorar nuestra vida y nuestras relaciones; como si lo que deseamos es hacer del coaching nuestra profesión, como si lo que necesitamos es mejorar nuestras competencias y habilidades en el coaching o en cualquiera que sea nuestra actividad profesional.

A través de sus tres ciclos de formación acompañan a sus alumnos en el diseño de su plan de carrera y capacitación.

Ciclo 1: Introducción al Coaching. Experimenta, vive el coaching de calidad.
Acreditados como programas ACSTH (Approved Coach Specific Training Hours) por la ICF (International Coach Federation). 

Ciclo 2: Certificación Profesional. Aprende ser Coach.
Acreditados como programas ACSTH (Approved Coach Specific Training Hours) por la ICF (International Coach Federation).

Ciclo 3: Certificación Superior Avanzado. Completa tu preparación como coach.
Programa acreditado como ACTP -Accredited Coach Training Program- por ICF.

Trabajo final: Especialista Universitario en Coaching Profesional.
Formación reconocida por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid para la acreditación de Psicólogo experto en Coaching.

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