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El enfoque transgeneracional
en el coaching

¿Por qué algunas personas no consiguen lo que se proponen, siguiendo los mismos pasos que le han servido a tantas otras?

En el año 2005, cuando conocí en persona las constelaciones familiares, ya hacía 3 años que ejercía como coach y muchos de mis clientes estaban satisfechos con sus resultados. Cada vez acudían más personas a mi consulta y me sentía segura como psicoterapeuta y como coach. No obstante, me sorprendía que algunos de mis pacientes/clientes, siguiendo la misma metodología, pasaban varias sesiones sin avanzar.

Algunas personas se proponen ciertos objetivos que logran conquistar, fruto de su propio esfuerzo y/o ayuda externa. Pero esas mismas personas -con otros objetivos- fracasan una y otra vez y se encallan a pesar de que esos objetivos son perfectamente accesibles para otros; en estos casos, el Coaching Sistémico Transaccional es muy eficaz. Este método ofrece un trabajo breve que va directo a la profundidad y en éste, he combinado el enfoque transgeneracional con el coaching y el análisis transaccional. Esta metodología suprime los frenos inconscientes que mantienen a la persona anclada en el fracaso y en el autoboicot.

¿Cómo incorporé las constelaciones familiares al coaching?

Cuando conocí las constelaciones familiares, me parecieron un trabajo caótico así como muy arriesgado, e incluso, me asusté un poco. Sin embargo, comprobé que aparecían rápidamente dinámicas inconscientes de generaciones pasadas, sin que estuvieran presentes otros miembros de la familia, aparte de la persona involucrada en la constelación. Sabía que con entrevistas de coaching esas dinámicas quizás no hubieran aparecido. La sorpresa me animó a investigar más, y a conocer a Bert Hellinger. Su lucidez me deslumbró. Y vi la utilidad de conceptos como el “amor ciego” o las “emociones adoptadas”.

Antes de conocer a Bert Hellinger, yo ya había estudiado terapia familiar sistémica y como psicoterapeuta, sabía que era eficaz; pero a su vez, sabía lo difícil que era reunir a diferentes miembros de una familia en las sesiones, cuando en esa familia sucedían ya otras dificultades. Fue entonces, cuando comprobé que la terapia familiar con las constelaciones era una buena solución.

Comencé a experimentar en mi consulta de coaching con preguntas sencillas que incluían la mirada transgeneracional: “¿Quién de tu familia podría estar sintiendo una soledad tan grande como la que tú sientes?” “¿Hay alguna mujer de tu familia que tenga motivos para sentir tanta rabia?” Los resultados fueron espectaculares. Así fui comprobando cómo a veces existen emociones que, ni responden a una situación presente, ni responden a traumas del pasado, sino que son “emociones adoptadas” de otros miembros del sistema familiar. La mirada transgeneracional añadió profundidad a mis sesiones de coaching. Y constaté cómo los objetivos no alcanzados por algunas personas, se desbloqueaban -a veces en una única sesión-, como por arte de magia. De este modo, el enfoque sistémico quedaba encuadrado en un proceso de coaching estructurado y protector.

¿Por qué considero útil incorporar las constelaciones familiares al coaching?

Porque permiten un acceso al inconsciente muy rápido y desbloquean procesos de coaching encallados. Si el mismo profesional realiza la constelación -en grupo o individualmente- dentro del proceso de coaching, éste podrá aportarle al cliente un acompañamiento seguro y metódico.

Muchas personas llegan al coaching después de haber fracasado repetidamente en algún ámbito. Su inconsciente contiene órdenes muy estrictas y sentimientos de culpa muy poderosos que no le permite obtener lo que desean. Tradicionalmente, ése ha sido el campo de la psicoterapia. El psicoanálisis ha ofrecido a la humanidad una comprensión profunda de los mecanismos del inconsciente. Pero sus métodos son lentos y caros para las exigencias de nuestra época.

Las preguntas del coaching, combinadas con herramientas de las constelaciones familiares y organizacionales, permiten llegar muy rápidamente al quid de la cuestión: los mandatos que la persona incorporó de su familia, sobre cómo debía fracasar para ser solidaria. En un proceso de coaching sistémico transaccional se consigue más, con menos. Este trabajo aporta una comprensión de las dificultades del pasado que permite trascenderlas; la persona alcanza una autoestima más completa y una manera más armoniosa de relacionarse con los demás.

Los profesionales del coaching vemos cómo algunas personas se sienten culpables cuando sus procesos de coaching empiezan a tener éxito, cuando empiezan a desobedecer mandatos familiares como:

  • No disfrutar de lo que los suyos no disfrutaron.
  • Expiar culpas que pertenecen a sus padres o abuelos.
  • Asumir responsabilidades que no les corresponden.

Muchas de esas personas descubren -a través del enfoque sistémico- emociones inconscientes que provienen del pasado familiar, y que forman parte de la base de algunos de sus fracasos.

¿Qué beneficios aporta la formación en coaching sistémico transaccional a psicoterapeutas y coaches?

Las personas que trabajan con personas ya han pasado por formaciones donde “se han trabajado a sí mismas”. A mi personalmente, la idea de “trabajarme” me genera pereza. Coaches y psicoterapeutas usualmente me dicen: “yo ya hice mi terapia”, o “yo ya tengo quien me supervisa”. Los comprendo.

Por esta misma razón decidí crear el programa de Self Coaching. Descubrí que podía partir de un proceso de coaching personal, para que cada persona pudiera fijar su objetivo y observar el proceso hasta alcanzarlo: ¡reto conseguido, 100% de las personas del grupo! El programa incorpora la dimensión intergeneracional: la observación de la relación de nuestro día a día con las herencias del pasado.

Las personas que siguen un proceso de Self Coaching:

  • Practican el coaching.
  • Consiguen los objetivos que se proponen.
  • Se introducen en la metodología de las constelaciones, familiares y organizacionales.

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