QUIERO MÁS INFORMACIÓN

Solicita más información

  • Tus datos son privados.
    Aviso Legal
  • Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.

Una nueva perspectiva sobre el coaching:

Cuerpo, Emoción, Lenguaje, Energía y Espíritu.

Isabel Chacón, fundadora de Coach Deep, nos ofrece una nueva perspectiva sobre el coaching basada en su experiencia durante los últimos 11 años como Coach Ontológica. Lo novedoso de su mirada es destacar que nuestro SER -el que genera nuestra realidad- no está formado únicamente por cuerpo, emoción y lenguaje, sino por cinco dominios: cuerpo, emoción, lenguaje, energía y espíritu.

Cuando trabajamos con la totalidad de la persona es mucho más posible conseguir cambios profundos y sostenibles.

El Coaching Ontológico propone que nuestra habilidad de transformar nuestra realidad está basada en transformarnos a nosotros mismos. Como dice Rafael Echeverría autor de Ontología del Lenguaje: “El ser que somos, se está construyendo cada día”, y por lo tanto, podemos construir el ser que queremos ser. En esto se basa el coaching.

Echeverría dice además: “La realidad es desde el individuo, la realidad es un concepto misterioso, no sabemos cómo son las cosas, sabemos sólo cómo las observamos o las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos”. Es decir, la realidad que creamos es una interpretación nuestra desde el ser u observador que estamos siendo, por lo tanto, si transformamos el ser que estamos siendo, podemos transformar nuestra realidad.

Coach Deep. Profundiza tu coaching. coaching

Tal es así, que si en este momento hubiera un accidente frente a una decena de personas, cada una tendría una versión diferente de los hechos; simplemente, se trata de un hecho puntual y del observador que cada uno ha sido de ello. No obstante, ninguno será dueño de la razón y ninguno estará equivocado, pues cada observador ve las cosas y las interpreta según sus creencias, sus modelos emocionales y corporales, su contexto socio-cultural, su historia personal y familiar, sus experiencias e influencias, etc.

En otras palabras, cuando interpretamos respecto a aquello que observamos, hablamos más de nosotros mismos que de lo observado. Es decir, en una sesión de coaching nuestros clientes revelan el observador que están siendo de sus circunstancias a través lo que dicen, lo que sienten y cómo se comportan. Echeverría nos ofrece estos 3 dominios “nuestra corporalidad, emocionalidad y lenguaje” como “dominios básicos de nuestra biología”.

En relación a todo lo que venimos abordando, y en base a su mirada y experiencia, Isabel ha diseñado este programa de coaching avanzado contemplando el trabajo con los 5 dominios: cuerpo, emoción, lenguaje, espíritu y energía. El objetivo fundamental es dotar a los coaches profesionales de más y mejores herramientas, técnicas y habilidades que les permitan ayudar al cliente a conseguir cambios profundos y sostenibles en su vida. En este sentido, ella pone especial acento en la necesidad de trabajar con la totalidad de la persona; es decir, con los 5 los dominios del Quién del cliente.

Tanto nuestro lenguaje, por ejemplo un “te quiero”; como nuestra corporalidad, por ejemplo “abierto, flexible y disponible”; como nuestra emocionalidad, por ejemplo “el amor”; como nuestra energía por ejemplo de “conexión”; como nuestro espíritu, por ejemplo “conexión con nuestro “principio organizador” o sentido de vida, crean mundos y forman el observador que estamos siendo. Todos estos dominios están en una coherencia dinámica y no se pueden separar. Por ejemplo, si yo pienso que “no soy suficientemente bueno a la hora de hablar en público”, es probable que mi cuerpo en vez de estar expansivo y abierto esté encogido y tenso; que sienta miedo en vez de alegría; que mi energía esté cerrada en vez de conectiva, y que mi espíritu esté desconectado en vez de conectado a mi sentido de vida.

Como los 5 dominios están en una coherencia dinámica, es necesario transformar a todos ellos para conseguir cambios profundos y sostenibles.

Es decir, puedo trabajar para cambiar mi pensamiento de “no soy suficientemente bueno a la hora de hablar en público”, pero si no trabajo mi emocionalidad, mi corporalidad, mi energía y mi espíritu será más difícil conseguir el cambio que deseo.

Los ejemplos nos permiten tomar conciencia del lenguaje del cuerpo. Imaginemos a alguien caminando con su cabeza y los hombros caídos, ¿le creeríamos si nos dijera que se siente más pleno que nunca? ¿No sería acaso la respuesta más incoherente en relación a su expresión corporal? Como coaches esta escucha corporal nos ofrece la posibilidad de hacer preguntas poderosas a nuestros clientes. Y por otro lado, ¿qué pasaría si una persona que se siente agobiada, poco a poco, va expandiendo su postura? ¿Cambiaría entonces su sensación y por lo tanto sus posibilidades? Aunque lo dejemos en retórica, cada lector podría experimentarlo ahora mismo.

A propósito del comportamiento no verbal, Amy Cuddy, una de las investigadoras de más renombre internacional y que más aportaciones y estudios científicos ha realizado sobre este tema, se interesó sobre todo en estudiar cómo el lenguaje del cuerpo influye en cómo nos ven los demás y en cómo nos vemos a nosotros mismos. Ella muestra que sus llamadas “posturas de poder” -posturas y gestos abiertos y expansivos- pueden transformar nuestras emociones, pensamientos, nuestra fisiología e incluso, pueden mejorar nuestras probabilidades de éxito.

Profundizar en todo este conocimiento es invaluable para un coach. Ciertamente, el cuerpo es un vehículo; es la base sobre la cual se fundamentan los pensamientos, sentimientos, emociones y acciones. Todos podemos aprender a descubrirlo, si aprendemos a ser observadores de los demás y de nosotros mismos.

Hemos hecho un trazado de los 3 dominios que, por definición, rigen a las personas, destacando la importancia y el vínculo que existe inevitablemente entre unos y otros. Sin embargo, en su programa de formación para coaches, Isabel, tal y como habíamos mencionado, integra dos dimensiones más para abordar el Quién del observador: energía y espíritu. Veamos por qué es importante integrarlas en un proceso de coaching.

Para explicarlo adecuadamente, nada mejor que tomar las palabras de nuestra experta en coaching: “La ciencia, a través de la física cuántica, nos revela que todo en nuestro universo -incluyéndonos a nosotros mismos- está hecho de energía. Por lo tanto, todos nuestros pensamientos, emociones, cuerpo y espíritu son energía vibrando en una red, o comunidad de células que llamamos nuestro cuerpo. Por todo ello, podemos transformar la energía que somos y que diariamente compartimos con otros”.

El espíritu está asociado al amor, a la unidad, a la espiritualidad y al sentido de vida y es absolutamente gratificante aprender a sentir todo el poder de su energía. Y aquí también es fundamental la función del cuerpo. De hecho, es a través de él que lo percibimos, que lo sentimos y por lo tanto nos ofrece la posibilidad de vivir alineado con ello y conectado con la fuente del Ser. El Espíritu es la energía que todo lo unifica.

QUIERO MÁS INFORMACIÓN

Solicita más información

  • Tus datos son privados.
    Aviso Legal
  • Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.

Coach Deep. Profundiza tu coaching. coaching
Síguenos 🙂
Coach Deep. Profundiza tu coaching. coaching
Síguenos 🙂

Los últimos artículos de Coach Deep | Profundiza tu Coaching (ver todo)