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Conviértete en un profesional
del coaching y la resiliencia.

Pareciera que, sobre todo estos últimos años, las personas buscamos despegarnos un poco de la vida exitista que persigue el ego, para recuperar esa conexión con nuestro ser más auténtico, capaz de darle sentido a la dirección en la que vamos o queremos ir.

No obstante, esa búsqueda interior es un proceso individual. Nadie puede ser protagonista del cambio de otra persona y nadie puede cambiar por nosotros. El coaching, al efecto, es un proceso que nos permite darnos cuenta, tomar conciencia, conocernos (sorprendernos) y gestionar mejor todos nuestros recursos personales.

Siguiendo esta premisa básica y fundamental, formarse como coach profesional es vivir la coherencia desde el minuto cero, pues apunta a transcurrir ese proceso de cambio y transformación en primer lugar, en primera persona. Es una invitación a dejar de centrar la atención en lo que sucede fuera y empezar a observar lo que nos pasa dentro, pues sólo desde allí podremos poner nombre y apellido a nuestros miedos, cuestionar nuestras creencias, conocer nuestros recursos internos, fortalecer nuestra autoestima y tomar las riendas de nuestra vida. Luego (y sólo luego), podremos ser facilitadores de cambio y transformación en terceras personas.

Ahora bien, en todo proceso de autoconocimiento y de cambio, la forma en que percibimos los errores, fracasos y adversidades es muy importante para nuestro desarrollo y crecimiento personal y profesional y para la consecución de nuestras metas, por eso es fundamental desarrollar la resiliencia.

La resiliencia debe ser una aliada del coaching. 

¿Qué quiere decir esto? Veamos; Martin Luther King resumía muy bien la resiliencia a través de sus palabras: “Cuando mi sufrimiento se incrementó, pronto me di cuenta de que había dos maneras con las que podía responder a la situación: reaccionar con amargura o transformar el sufrimiento en una fuerza creativa. Elegí esta última”. 

En otras palabras, pero en igual sentido, podemos definir la resiliencia como esa capacidad que tenemos las personas (todas) para recuperarnos en situaciones críticas, capitalizarlas e incluso salir fortalecidos de ellas.

Es una actitud, una cualidad, una competencia que nos ayuda a entender la vida de una forma más sana, más positiva y nos permite visualizar más opciones y alternativas.

No obstante, aunque se trata de una cualidad innata, podemos entrenarla y desarrollarla a lo largo de la vida.

“Todo hombre, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”. Santiago Ramón y Cajal, padre de la Neurociencia moderna.

Y nunca mejor dicho, porque gracias a las investigaciones de las neurociencias, sabemos que el cerebro humano es capaz de adaptarse a los cambios a través de la plasticidad cerebral o Neuroplasticidad y que se hace más fuerte -más resiliente-, cada vez que cultivamos emociones positivas o agradables como la gratitud, la amabilidad, la compasión, la serenidad, el disfrute y/o el amor.

Aquello que pensamos condiciona nuestro modo de sentir.

La estructura neurológica del cerebro se configura según las experiencias vitales y esos circuitos cerebrales configurados reproducen siempre las mismas respuestas; la mayoría de ellas inconscientes. Cambiar, significa hacer consciente aquellas rutinas y/o creencias que han dejado de ser funcionales para poder modificarlas y, entonces, “forzar” al cerebro para construir nuevas redes neuronales, traducidas en nuevos pensamientos, nuevos comportamientos y nuevos hábitos.

Ahora bien, conocer estos mecanismos del cerebro supone una enorme ventaja profesional en el ejercicio del coaching; por ello, si no hemos trabajado la resiliencia en primer lugar y en primera persona en la formación profesional, entonces ¿cómo podríamos ayudar a los demás a desarrollarla y/o a fortalecerla? Y lo mismo con la gestión emocional o el cambio de creencias; si no vivimos el proceso de manera experiencial y con nosotros mismos ¿cómo podríamos ser facilitadores de ese desarrollo en terceras personas? Imposible.

Es tal sentido, el programa Experto Internacional Universitario en Resiliencia y Coaching sigue esa coherencia formativa porque así, además, lo han diseñado los profesionales y formadores de Integrando Excelencia. Por un lado, suma valor cualitativo al perfil de coaches profesionales desde el enfoque específico de la resiliencia; por otro, entiende que todo lo que cada persona necesita para ser feliz y alcanzar su misión en la vida está en el interior de sí mismo.

A lo largo de esta formación de coaching, se aprenderán de forma teórica y práctica herramientas fundamentales que aplicadas al coaching permiten liderar los procesos de cambio, para conseguir antes, más y mejor los resultados personales y profesionales propuestos.

Los profesionales que desarrollan e imparten este proyecto han puesto:

  • Cabeza, porque imparten contenidos rigurosos y actualizados.
  • Corazón, porque nos ayudan a desarrollar actitudes positivas para toda la vida.
  • Acción, porque nos guían en la planificación eficiente para (y hasta) la consecución del logro.

*Programa certificado por Bureau Veritas y por IRYDE (Instituto Internacional para la Resiliencia y el Desarrollo Emocional).

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